Que ver y cómo ahorrar en la ciudad de Zúrich

Zúrich, 7 lugares imprescindibles que visitar en la ciudad suiza

Zúrich, 7 lugares imprescindibles que visitar en la ciudad suiza

Pese a no ser la capital oficial de Suiza, Zúrich es el verdadero corazón tanto económico como cultural del país alpino. Zúrich se encuentra en la próspera zona germano hablante y cuenta con unos 400.000 habitantes, más del doble que la segunda ciudad suiza, la francófona Ginebra y triplica en población a la pequeña capital suiza: Berna. Si a todo esto añadimos un centro histórico atractivo, algunos museos interesantes y un entorno natural espectacular a orillas de un gran lago y con los Alpes al fondo, son alicientes más que suficientes para hacer una visita a Zúrich cuanto antes.
Aunque, por nuestra experiencia, Zúrich es una ciudad con un alto nivel de vida (es la manera sutil de decir que es cara), de manera que o preparas la billetera o deberás empezar a recortar gastos de algún modo.

Consejos para ahorrar en Zúrich

Nosotros, por ejemplo, decidimos no alojarnos en el centro de la ciudad donde los hoteles nos parecieron prohibitivos. Pero encontramos un hotel con una calidad/precio bastante aceptable un par de barrios más allá. El Hotel Neufeld estaba muy bien conectado, con dos líneas de tranvía casi en la misma puerta, de manera que en 15 minutos estábamos en el centro de Zúrich. También compramos unos abonos de transporte (las llamadas aquí Tageskarte) para que los desplazamientos nos salieran más económicos.

Museo Nacional de Zúrich (Landesmuseum Zürich)

Museo Nacional de Zúrich (Landesmuseum Zürich)

Los restaurantes en la zona centro tampoco son especialmente baratos por lo que se puede optar por algún tipo de comida rápida, kebabs, restaurantes chinos o buscar donde comer en barrios periféricos. Aunque siempre hay excepciones, nosotros cenamos en un restaurante muy acogedor, no especialmente caro, muy cerca de la parada de Zúrich central, el Johanniter en Niederdorfstrasse.
Para ahorrar también ayuda el no comprarse relojes y joyas de lujo en las tiendas exclusivas del centro de Zúrich, a mí me costó lo mío, pero pude controlarme.

7 lugares imprescindibles de Zúrich:

Museo Nacional de Zúrich (Landesmuseum Zürich)

Situado en las inmediaciones de la estación de trenes de Zúrich, se trata de un imponente conjunto de edificios de inspiración gótico y renacentista con el aspecto de un castillo medieval. El Obra del arquitecto Gustav Gull, se finalizó en 1898 y está considerado como monumento histórico. En su interior alberga el Museo Nacional de Zúrich, el más visitado de Suiza en su categoría, con una interesante colección de arte y patrimonio suizo desde la antigüedad hasta nuestros días.

Bahnhofstrasse, la gran calle comercial

La calle de la estación o Bahnhofstrasse, corre en paralelo al rio Limago (Limmat en alemán) desde la estación hasta casi el lago Zúrich y se la considera la calle más cara de Europa. Sólo las firmas más prestigiosas pueden permitirse pagar los alquileres más mareantes del viejo continente, cosa que se refleja también en el precio final de los productos. De manera que la ocupación de la mayoría de los turistas es mirar los escaparates de estas tiendas, aunque siempre puede darse uno un capricho en las maravillosas pastelerías suizas. La Confiserie Sprüngli es el ejemplo perfecto del refinamiento llevado al extremo en lo que a cafeterías/pastelerias se refiere.

Confiserie Sprüngli en Bahnhofstrasse)

Confiserie Sprüngli en Bahnhofstrasse

Lindenhof

Situado en el corazón del casco viejo o Altstadt, este pequeño y placentero parque cubierto de tilos (algo así como “Patio de tilos” en alemán) se encuentra en lo alto de una colina que cae a pico sobre el rio Limmat lo que le proporciona unas vistas excepcionales de la ciudad, en especial del Ayuntamiento y de la catedral (Grossmünster) que se encuentran en la orilla opuesta. Aunque también puede atisbarse el lago Zúrich y otras partes de la ciudad. Este lugar tan estratégico cobijó ya en la antigüedad asentamientos celtas y romanos y para llegar a él vale la pena subir o más bien trepar por este añejo barrio que lo envuelve lleno de callejas empinadas.

Iglesia de San Pedro y La Iglesia de la Abadía de Fraumünster

A un corto paseo del Lindenhof, en dirección sur se encuentran dos de las iglesias más representativas de Zúrich.
La Iglesia de San Pedro (Peterskirche) se considera la primera iglesia protestante de Zürich y también una de las más antiguas ya que se han encontrado vestigios de una primigenia iglesia del siglo IX. Posteriormente fue reconstruida en estilo románico y gótico hasta su consagración en 1706.
Sin duda lo más interesante de la iglesia es su robusta torre, con un diámetro de casi 9 metros que muestra en cada una de sus caras un precioso reloj de manecillas doradas, uno de los más grandes de Europa, visible desde gran parte de la ciudad. Como curiosidad la torre pertenece al ayuntamiento, mientras que la parroquia a una congregación evangélica.
La Iglesia de Fraumünster formaba parte de una antigua abadía que fue disuelta el siglo XVI y demolida casi en su totalidad a finales del XIX.

Iglesia de San Pedro desde el Münsterbrücke(Zúrich)

Iglesia de San Pedro desde el Münsterbrücke(Zúrich)

Afortunadamente la iglesia quedó incólume y podemos disfrutar todavía de su afilada torre verde turquesa y sobre todo de sus maravillosas vidrieras obra de dos genios del XX como Marc Chagall y Alberto Giacometi. Se encuentra en un lugar privilegiado, junto a uno de los puentes más bellos de la ciudad, el Münsterbrücke y a dos pasos de la desembocadura del Limat en el lago Zúrich.

El lago Zúrich

Si se llega desde el centro de la ciudad uno se asomará al alargado lago Zúrich desde la Bürkliplatz. El lago en su zona norte se encuentra orillado de parques por lo que supone un placer pasear, a un lado toma está el Arboretum y al otro los jardines de Qualiangen. Esta zona bulle de actividad en verano ya que es cuando los zuriqueses se lanzan a realizar actividades acuáticas, aquí pueden verse veleros, patines a pedales y gente tomando el baño en ciertos lugares.
Merece la pena cruzar el Quaibrucke o puente del muelle desde donde se tiene una espléndida estampa de la ciudad por un lado y el lago Zúrich al otro. Menos concurrido será pasear junto al agradable Schanzengraben un canal a modo de foso protector que rodea la ciudad vieja por su parte Oeste.

Grossmünster

El rio Limmat parte en dos el casco histórico de Zurich, la orilla izquierda quizá no tenga tanto encanto pero en ella se encuentra uno de los iconos de la ciudad: la Grossmünster. Esta magnífica iglesia románica con elementos góticos debe su fama a la inconfundible estampa de su fachada coronada por dos torres de gran altura. Los chapiteles de las torres fueron destruidos en un incendio en 1781 y se reconstruyeron en estilo barroco. La cripta románica es especialmente atractiva, así como subir a una de las torres desde la que se tiene una panóramica excepcional de la ciudad.
Justo al lado de la iglesia se encuentra el Helmhaus, un museo arte contemporáneo, especializado en artistas suizos y locales.

La iglesia de Grossmünster asomando tras los edificios(Zúrich)

La iglesia de Grossmünster asomando tras los edificios, Zúrich. (Foto: Annca)

Kunsthaus Zürich

Si tuviéramos la desgracia de tener que escoger un único museo para visitar en Zúrich, éste sería sin duda la Kunsthaus. Aunque como todo en Zúrich, el precio de la entrada (más de 20€) puede desanimar a más de uno. La Kunsthaus Se encuentra en los límites del centro de la ciudad pero a apenas un corto paseo de la iglesia de Grossmünster.
Aunque la colección permanente de la Kunsthaus abarca obras desde el siglo XIII al XX, son las vanguardias artísticas de finales del siglo XIX y principios del XX las que convierten este museo sin duda una cita obligada para todo aquel interesado en el arte moderno. Destaca el gran número de obras de Munch o el suizo Giacometti pero también algunas joyas de Van Gogh, Matisse o Picasso.

Enlaces de interés:
Web turística de Suiza, Zurich
Abonos de transporte
Museo nacional de Zurich
Kunsthaus
10 propuestas para disfrutar de la ciudad