Uno de los lugares más auténticos y tradicionales de la costa gallega

Hórreo de Muros y Antigua Colegiata de Santa María del Campo

Hórreo y Antigua Colegiata de Santa María del Campo (Muros)

Costa coruñesa

Si se viene desde el Sur, allí donde mueren las Rias Baixas y nace la Costa da Morte. Allí donde, ni siquiera los gallegos se ponen de acuerdo si pertenece a una u a otra, se encuentra la preciosa villa de Muros. Un puerto marinero, porque no podía ser de otro modo, en un enclave tan privilegiado como éste, puerta de acceso a una de las rías más profundas y extensas de la costa gallega, la de Muros y Noia.

El exiguo transporte público de la zona, obliga la mayoría de las veces a recorrer la rocosa Costa da Morte en vehículo privado, pero la parte más al sur es también aceptablemente accesible en autobús desde Santiago.

Villa de Muros

Después de bordear la ría y atravesar decenas de modestas aldeas, sorprende llegar al centro de la villa de Muros y toparse con un patrimonio de tanta enjundia.

La curiosa plaza mayor, llamada Curro da Praza, se encuentra por supuesto de cara al mar, situada en la curva del resguardado puerto. En la plaza se asienta la sede del Concello, algunos de los edificios más remarcables de la villa y es también lugar habitual de reunión de los muradanos.
Como toda villa marinera gallega que se precie, Muros se desparrama orillando el mar, por lo que, a poco que subas tres calles en dirección opuesta a la ría se acaba el pueblo y sin embargo si lo recorres en paralelo al mar parece no tener fin.

La Avenida Castelao es la arteria principal de la villa, bordea el puerto y frente a él, aparece cubierta de bonitas construcciones blancas y acristaladas de dos y tres alturas que recuerdan a las de La Marina de A Coruña. Aquí se concentra gran parte de la actividad comercial de Muros, hoteles, restaurantes y tiendas de todo tipo que se encuentran protegidas de las inclemencias por sus célebres soportales, uno de los distintivos de la villa de Muros.

Barcos amarrados en el Puerto de Muros

Barcos amarrados en el Puerto de Muros

Resulta muy agradable pasearse junto al puerto, repleto de pequeñas embarcaciones amarradas con mimo. Mientras que, un poco más allá en los diques más externos, una larga fila de pescadores, de todas las edades, se afana en capturar algo para la cena. Muy cerca están los barcos de pesca más grandes del puerto de Muros, la lonja del pescado y unas pescaderías a pie de calle, que bien merecen una visita para deleitarse con la extraordinaria variedad de pescado y marisco que ofrecen.

Desde Curro da Praza, subiendo un par de calles, o mejor dicho trepándolas, se llega a la Antigua Colegiata de Santa María del Campo. Un maravilloso ejemplo de Gótico marinero exclusivo de estas tierras. La iglesia tiene una nave central con los arcos apuntados góticos, pero mucho más suaves y que recuerdan al casco invertido de una embarcación. Posee algunas capillas y capiteles preciosos y una pila bautismal con una serpiente tallada dentro, absolutamente única. Merece la pena subir a la torre y allí rodeado de las campanas, contemplar Muros y su puerto desde las alturas, si el tiempo lo permite.

Siguiendo por la parte alta de la villa se llega al cementerio, un modesto camposanto con muchas de sus lápidas y piedras carcomidas por la humedad y el musgo. Bajando unas pocas calles se alcanza la calle Real que discurre casi en paralelo al mar pero por el interior de la localidad. Ésta es sin duda la calle más noble de la villa, salpicada de edificios con mucha historia y pintorescas balconadas, algún pequeño crucero y curiosas muestras de Modernismo gallego. La Praza de Galicia con su fuente central y el Mercado en un extremo bien merecen una pequeña parada antes de tomar la Rua Xesta, continuación de la Rua Real hacia el norte.

Dunas del arenal de Carnota (Costa da Morte)

Dunas del arenal de Carnota (Costa da Morte)

Alrededores de Muros

Si se sigue el agradable paseo marítimo se llega al interesante Museo del Mar y 10 minutos más allá al Santuario de la Virxe Do Camiño otra bonita iglesia gótica “mariñeira” de una sola nave que sorprende por su robustez y modestia. Y ya en la parroquia de Serres, se encuentra el curioso Molino de las mareas, de principios del siglo XIX, perfectamente restaurado y probablemente el más destacado de los que pueden encontrarse en la región.

Carnota

Bordeando el mar en dirección norte, a tan solo 15 kilómetros de carretera se llega a la localidad de Carnota. Nos encontramos en la ría contigua, la de Corcubión, mucho más expuesta al Atlántico que la de Muros y Noia.

En Carnota encontramos otro paisaje maravilloso de la costa gallega, aquí la playa blanca e intacta parece interminable y ocupa toda la bahía a lo largo de más de siete kilómetros. Se trata del arenal más extenso de toda Galicia y resulta una delicia contemplar cómo se mantiene prácticamente inalterado. Cuenta con un cinturón de dunas salpicadas de vegetación e incluso unas pequeñas marismas en buen estado de conservación donde anidan varias especies de aves.

El pueblo se encuentra a un corto paseo y sus mayores monumentos se encuentran además muy juntos. Destaca en primer lugar la iglesia parroquial de Santa Comba, un edificio barroco de finales del siglo XVIII aunque su alta torre es posterior. Alrededor de la iglesia sorprende que el suelo se encuentra tapizado de losas y lápidas, como si se hubieran desparramado desde el cementerio contiguo.

Hórreo monumental e iglesia de Santa Comba (Carnota)

Hórreo monumental e iglesia de Santa Comba (Carnota)

A unos pasos de allí se encuentra el alargado hórreo de Carnota, que junto al de la cercana aldea de Lira son considerados los dos más grandes de todo Galicia. Además junto al hórreo también puede contemplarse un palomar histórico, con lo que todo el conjunto fue declarado Monumento Nacional.

Ézaro

Unos pocos kilómetros más al norte, en el mismo corazón de la ría de Corcubión se encuentra el pequeño pero turístico pueblo de Ézaro. No en vano cuenta con varios atractivos. En especial su playa, agradable y tranquila que al contrario de la de Carnota se encuentra muy resguardada del oleaje. No es mala idea en absoluto comer en alguno de los restaurantes que se sitúan inmediatamente tras la playa, muy cerca de la llamativa iglesia de color azul de la carretera.

Cáscada de Ézaro (Costa da Morte))

Cáscada de Ézaro (Costa da Morte)

El otro gran atractivo es la cascada de Ézaro que a pesar de tener junto a ella una poco estética central hidroeléctrica, sigue brillando con su belleza. Al ser ésta una zona de lluvias abundantes, la cascada baja con mucha agua incluso en verano.

En los alrededores además se encuentra el Monte Pindo con numerosos restos arqueológicos, se trata de una de las estribaciones más espectaculares de la Costa da norte. Y finalmente a poco más de 20 kilómetros al Oeste se encuentra Finisterre. El mítico fin del mundo de la época medieval.

Enlaces de interés:
A ria da estrela (Ría de Muros y Noia)
Villa de Muros
Visita Costa da Morte
Conjunto histórico de Carnota (Galicia Máxica)
Cascada de Ézaro (Galicia Máxica)

Especial Galicia:
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