Consejos sobre rutas, visitas y seguridad en México

Mapa de nuestra ruta por el Sur de México: Campeche, Tabasco, Chiapas y Oaxaca

Mapa de nuestra ruta por el Sur de México: Campeche, Tabasco, Chiapas y Oaxaca

Al plantearnos hacer un viaje por el atractivo México nos surgieron muchas dudas. Al ser éste un país muy grande, inabarcable en las tres semanas de que disponíamos, debíamos acotarnos a una zona concreta. Debíamos priorizar ciertos lugares sobre otros, aunque esto supusiera perdernos muchas maravillas del país azteca.

También nos preocupaba la seguridad, ya que desgraciadamente la mayoría de noticias que nos llegaban de ese país eran sobre delincuencia y cárteles de la droga. Y sin embargo, México ascendió el año pasado al 8º puesto mundial en recepción de visitantes extranjeros con 35 millones de turistas (según la OMT). Puede parecer paradójico, pero México convive con ambas realidades de manera natural. Lo que sigue es una visión personal de un país con muchas luces y algunas sombras.

La Seguridad en México

Quizá el tema de la seguridad sea una de las razones que más hagan dudar a muchos turistas de visitar este precioso país.
A poco que uno esté informado de las noticias, sabrá que México es uno de los países con mayor índice de asesinatos y secuestros. Pero también es cierto, que las zonas más conflictivas se hayan circunscritas a algunas zonas de unos pocos estados, corroídos por el narcotráfico, en especial los norteños (fronterizos con EEUU) y otros dos en el centro del país, en la costa del Pacífico: Michoacán y Guerrero. En todo caso, la violencia raramente se ha dirigido contra los turistas. El resto del país puede considerarse, en principio, relativamente seguro.

Catedral y Parque principal de la ciudad de Campeche

Catedral y Parque principal de la ciudad de Campeche

En cuanto a nuestra experiencia personal, nunca durante esos 20 días tuvimos la sensación de peligro, bien es cierto que procuramos no pasear de noche por lugares apartados y tomamos otras precauciones de puro sentido común. Lo cierto es que, en su gran mayoría, los mexicanos fueron tremendamente amables con nosotros. Únicamente tuvimos un pequeño susto al salir de cenar de un restaurante, en una ciudad de provincias. Eran las 20:45 ya había anochecido y la ciudad con apenas farolas estaba prácticamente a oscuras y no andaba por la calle ni un alma. Una simple anécdota visto ahora.

Los muchos alicientes de México

México es un país enorme, aproximadamente unas 4 veces el tamaño de España y con una población que supera los 122 millones de personas, fruto en gran parte del mestizaje entre los indígenas y los conquistadores españoles. Todo ello lo convierte en un país tremendamente diverso y sin duda en uno de los más ricos del mundo desde el punto de vista cultural, gastronómico, étnico y arqueológico.
Toda esta riqueza resulta desbordante en algunos estados del Sur como Chiapas y Oaxaca donde pueden contemplarse algunas de las ruinas (mayas, zapotecas, olmecas…) más impresionantes, las ciudades coloniales mejor preservadas y la mayor proporción de población indígena de todo México. Fue precisamente esta zona del Sureste mexicano la que nos decidimos a recorrer, en una ruta quizá algo personal e inusual pero tremendamente interesante.

Ruta en coche por el Sureste Mexicano. Que visitar

Nuestro viaje comenzó en México DF adónde llegamos en un incómodo viaje con Alitalia con un espacio raquítico entre los asientos y una comida para olvidar. Al llegar al aeropuerto se ha de rellenar la tarjeta de entrada al país para turistas. Conviene no perderla, ya que más tarde será necesaria para salir de México y la multa asciende a 500MXN (unos 25€) si no se tiene.

 Ruinas mayas de Palenque (Chiapas)

Ruinas mayas de Palenque (Chiapas)

Reservamos un día para visitar, al menos, el centro histórico de la capital, Ciudad de México o simplemente DF como se le conoce familiarmente. El Zócalo, la Catedral, el Templo mayor, el Colegio San Ildefonso, el Paseo de la Reforma y el bonito barrio de Coyoacán.
Ciudad de México tiene muchos más atractivos para quedarse varios días más, pero con sus 22 millones de personas (en su área metropolitana) y sus atascos perpetuos no siempre resulta acogedora.

Al día siguiente tomamos un vuelo a Campeche, una ciudad preciosa pero no demasiado turística a orillas del Caribe, pero sin las enormes playas de Cancún (500km más al Este). En su pequeño aeropuerto reservamos un vehículo con Europcar, casi la única empresa, que nos permitía dejarlo dos semanas y más de 2000 kilómetros después en la ciudad de Oaxaca. El hecho de devolverlo en otra ciudad encarecía considerablemente el alquiler, pero como éramos cinco personas pudimos dividir el gasto.

Después de muchos días viajando por cuatro estados distintos del sureste mexicano (Campeche, Tabasco, Chiapas y Oaxaca) mi percepción fue que esta zona era bastante segura siempre y cuando, como los propios mexicanos nos aconsejaban, no viajáramos por carretera después del anochecer.

Tras visitar la ciudad amurallada de Campeche (Patrimonio de la Humanidad) y las cercanas ruinas mayas de Edzná pusimos rumbo al Sur pasando por el vivaz pueblo de Champotón.

Catedral de San Cristóbal de las Casas (Chiapas)

Catedral de San Cristóbal de las Casas (Chiapas)

En el apenas explotado turísticamente estado de Tabasco hicimos una muy interesante visita guiada a una hacienda cacaotera y a las ruinas casi olvidadas de Malpasito pertenecientes a la cultura zoque.

Ya en el oriente de Chiapas nos sorprendimos con la magnificencia de la ciudad maya de Palenque. Y nos dejamos guiar por los indios lacandones adentrándonos en la selva del mismo nombre y viendo los mejores murales mayas en Bonampak.

Por fin, en el centro del estado llegamos a la ciudad de San Cristóbal de las Casas, con su maravilloso e inalterado centro histórico que nos transportó a la época colonial. Muy cerca se encontraban algunos de los pueblos indígenas más singulares de México (San Juan Chamula, Zinacantán…) que vimos con un gran guía que nos permitió conocer algunas de sus ancestrales costumbres.

Al siguiente día visitamos la agradable Chiapa de Corzo y nos internamos en barcaza en el espectacular Cañón del Sumidero símbolo del estado de Chiapas, ya que aparece en su escudo.

En el estado de Oaxaca visitamos uno de los mercados más auténticos del Sur mexicano en Juchitán de Zaragoza. Más al Oeste nos detuvimos en una fábrica de mezcal y por fin llegamos a la hermosa Oaxaca, capital del estado con mayor cantidad de grupos étnicos de todo el país.
La ciudad de Oaxaca merecía como mínimo un par de días para recorrer sus calles que bullían de actividad y sus innumerables iglesias y conventos históricos a cual más hermoso y barroco.

Mercado de los domingos de Tlacolula de Matamoros (Oaxaca)

Mercado de los domingos de Tlacolula de Matamoros (Oaxaca)

Alrededor de la ciudad, además, existían también múltiples atractivos: las espectaculares ruinas zapotecas de Monte Albán y algunos pueblos con mucho encanto como Mitla o el gran mercado de los domingos de Tlacolula.

Después de dos semanas de intenso viaje nos merecíamos un descanso y nada mejor que la tranquila (sobre todo en temporada baja) localidad de Mazunte, recientemente declarada pueblo mágico.

Allí apuramos nuestros últimos días en México, entre bonitas playas azotadas por el (más bien poco) Pacífico, paseos en barca viendo tortugas y delfines, los espectaculares acantilados de Punta Cometa y la interesante visita al Centro Mexicano de la Tortuga, no en vano esta costa es zona habitual de desove de diversas especies de ellas.

Todo un viaje a un pedacito de uno de los países más sorprendentes del mundo. No os perdáis las crónicas de nuestro viaje en los próximos posts.

Enlaces de interés:
Turismo Campeche
Turismo de México, Tabasco
Turismo Chiapas
Turismo Oaxaca
Oaxaca Nuestro
Organización Mundial del Turismo (OMT)

Algunos blogs mexicanos que pueden ayudarte:
World travel feet
Los polos viajeros
Viajeros en acción
Viajero Libre (Chiapas)

Diario de viaje al Sur de México:
Preparando un viaje por el Sur de México
Dia 1: Un día en Ciudad de México. Centro histórico y Barrio de Coyoacán