Todo lo que se necesita para visitar Dubrovnik, Split o Zagreb

Bandera y escudo de Croacia
La bonita iglesia de San Marcos en Zagreb

La bonita iglesia de San Marcos en Zagreb (Foto: ArvidO/pixabay)

Croacia en cifras:

Superficie: 56 594 km²
Población: 4 082.000 hab.
Capital: Zagreb (770.000 hab.), más de 1.090.000 en su área metropolitana
Otras ciudades importantes: Split (161.000), Rijeka (108.000), Osijek (97.000)
Idiomas oficiales: croata
Moneda: Kuna (HRK)

Turismo de Croacia (página oficial)

Porqué ir a Croacia

Es difícil resistirse a los encantos de Croacia. Ciudades medievales al borde del mar, una capital, Zagreb, con cierto aire vienés, espesos bosques, impresionantes cascadas, más de 1200 islas, aguas turquesas y playas de ensueño.

Con todos estos atractivos no es de extrañar que Croacia se haya convertido en uno de los destinos más turísticos del Este de Europa.

Por ello conviene evitar la temporada alta, en especial los meses de julio y agosto, cuando ciudades como Dubrovnik o Trogir están muy concurridas.
Aunque esto no debería en ningún caso desalentar a nadie de visitar este precioso país.

Parque nacional de las islas Lastovo desde el aire

Parque nacional de las islas Lastovo desde el aire

Para los amantes del patrimonio cultural e histórico, este país balcánico, sin duda, es un destino de primer orden. Centros históricos excepcionales como los de Dubrovnik o Split, que además han servido de escenario a la célebre serie “Juego de tronos”.

Croacia posee también una naturaleza desbordante, con numerosas reservas naturales en las que hacer rutas de senderismo o submarinismo en sus fondos marinos. Podríamos citar el popular Parque Nacional de los lagos de Plitvice o el mucho más desconocido P. N. de las islas Lastovo, un inmenso paraíso casi virgen donde apenas viven 800 personas.

Antes de viajar

A continuación te mostramos algunos consejos prácticos para planificar un viaje a Croacia.

El precioso casco antiguo de Trogir

El precioso casco antiguo de Trogir

Reservas y documentación

Conviene antes de llegar a Croacia tener ya reservados al menos los alojamientos de los primeros días, sobre todo si estamos en temporada alta. Busca los mejores hoteles y apartamentos de Croacia.

Del mismo modo, las ciudades con más historia se disfrutan mucho más con una visita guiada con Civitatis, la mayoría de ellas son en español. Hay más de 150 actividades y free tours para elegir.

Como Croacia es miembro de la Unión Europea (UE) los ciudadanos de cualquier estado miembro pueden acceder sin visado a este país balcánico.
Basta con mostrar el pasaporte o el documento de identidad en regla (y cuya fecha de caducidad sea superior a 3 meses). El permiso de conducir no es un documento válido para atravesar las fronteras comunitarias.

Para los ciudadanos de otras naciones puede consultarse la documentación necesaria o en su caso el visado en la página del Ministerio de Exteriores de Croacia (en inglés). En la sección llamada ‘Visas’.

Cascadas del Parque Nacional de Plitvice

Cascadas del Parque Nacional de Plitvice

Mejor época para viajar

Cómo el resto de países mediterráneos, Croacia suele tener unos veranos calurosos y unos inviernos suaves, salvo quizá en las montañas del norte y el interior.

La temporada alta se extiende aproximadamente desde mediados de junio hasta mitad de septiembre. No es la más recomendable ya que la costa está abarrotada de turistas y los precios de los vuelos, alojamientos y restaurantes suben debido a la gran demanda.

La primavera y el otoño (mayo-junio y septiembre-octubre) es probablemente la mejor época para venir. La costa está menos concurrida, la temperatura es agradable y los precios bajan sensiblemente, aunque quizá el agua esté algo fría para el baño. Y las cascadas de Plitvice son más espectaculares al llevar más agua que en verano.

En invierno el turismo desciende drásticamente, así como las temperaturas. Quizá los mayores alicientes sean disfrutar de las Navidades en Zagreb o de los deportes de invierno en alguna de las pequeñas estaciones de ski que hay en el norte del país.

La moneda croata

Pese a pertenecer a la Unión Europea, Croacia no ha adoptado, por el momento, el Euro (€). Su moneda es la Kuna que podemos encontrar en las facturas señaladas como (kn‎) o (hrk) y su valor oscila en torno a 1€ = 7,5kn.

El nombre de la moneda procede de un pequeño mamífero, la marta (kuna en croata) cuya piel era muy apreciada en la Edad media y se utilizaba como medio de pago.

Un plato de ñoquis con gambas en una konoba (taberna tradicional) de Split 168kn (22€)

Un plato de ñoquis con gambas en una konoba (taberna) de Split: 168kn (22€)

Para cambiar moneda la manera más cómoda es conseguirlas en el país de origen, bien a través de nuestro banco, bien por medio de servicios de cambio de divisas (Ria, Exactchange, Globalexchange…) todos aplican diversas comisiones por lo que conviene compararlas.

La peor opción es, sin duda, realizar la operación en las oficinas de cambio de los aeropuertos croatas donde la conversión no es favorable.
Normalmente el transporte entre el aeropuerto y la ciudad puede pagarse con tarjeta bancaria (ya sea al tomar un taxi o autobús).

También podemos sacar dinero a través de nuestra tarjeta de crédito o débito en un cajero automático o en las oficinas de cambio de la ciudad. Aunque los croatas nos aconsejaron que cambiáramos moneda en un banco local ya que la comisión suele ser favorable.

Los precios, al menos en las ciudades y los lugares más turísticos no distan mucho de los de Europa Occidental.
Dos cafés pueden costar 25-30kn (casi unos 4€) y una cena para dos en una konoba (una taberna local) no suele bajar de las 300kn (unos 40€).

En Croacia se acepta el pago con tarjeta en la gran mayoría de establecimientos. Aunque conviene preguntar antes si se trata de locales modestos o pueblos apartados. Muy raramente se admite el pago en euros.

Las monedas croatas son muy coleccionables ya que incluyen un diseño muy atractivo con algunas de las especies de flora y fauna más representativas del país.
Hay monedas de 1 a 10 lipas (vendrían a ser céntimos) pero han desaparecido en las transacciones habituales y es muy difícil verlas debido a su escaso valor.

Algunos de los billetes croatas de curso legal

Algunos de los billetes croatas de curso legal

Podemos destacar la de 20 lipas (0,20kn) con la imagen de un olivo y la de 50 lipas con una flor amarilla (Degenia) una planta endémica de las montañas croatas. En la moneda de 1 kn encontramos un ruiseñor, mientras que en la moneda de 2kn aparece un atún, el pescado más importante en la industria pesquera local. Finalmente, la moneda de 5kn tiene al mamífero nacional de mayor tamaño: el oso pardo, del que sobreviven entre 800 y 1000 ejemplares en los Alpes Dináricos croatas.

En los billetes, por su parte, aparecen personajes célebres de la historia de Croacia como el militar y héroe nacional Josip Jelačić en los de 20kn o
el poeta Ivan Gundulić en el billete de 50kn. El anverso de los billetes muestra algunos de los monumentos más significativos de la nación.

Puente de los Cinco Arcos, antigua ciudad romana de Salona

Puente de los Cinco Arcos, antigua ciudad romana de Salona

Breve historia de Croacia

Roma y Venecia

Lugar de encuentro de Occidente con Oriente. Este territorio tiene una larga lista de pueblos y culturas que pasaron por aquí y dejaron su huella.
Los griegos fundaron algunos asentamientos en la costa, pero fueron los romanos los que controlaron todo el territorio y fundaron importantes ciudades como Salona, muy cerca de la actual Split.

Hacia el siglo IX se formó el reino de Croacia, aunque posteriormente pasó a formar parte del reino de Hungría. En 1420 la República de Venecia conquistó gran parte de la costa oriental adriática convirtiendo a Fiume (Rijeka), Spalato (Split) o Curzola (Korčula) en importantes puertos comerciales. Mientras que la República de Ragusa (Dubrovnik) se mantuvo independiente hasta principios del siglo XIX. El Imperio Otomano, por su parte, ocupó extensos territorios de Eslavonia y Croacia Central.

Vistas del puerto de Split desde el campanario de la catedral

Vistas del puerto de Split desde el campanario de la catedral

Siglos XX-XXI

En 1867 se formó el poderoso Imperio Austrohúngaro un territorio inmenso que iba desde el sur de la actual Polonia, los Alpes, Rumania hasta el sur de Croacia.
Este imperio se desintegró tras la Primera Guerra Mundial en múltiples pedazos. Surgió entonces Yugoslavia formada por distintos estados balcánicos que también saltó por los aires 70 años con la independencia de Eslovenia y Croacia.

Esta última declaración tuvo como consecuencia una guerra (1991-1995), contra Serbia que quiso anexionarse las regiones con población serbia en territorio croata. Al mismo tiempo también tuvo lugar la cruenta guerra de Bosnia una región habitada por serbios, croatas y musulmanes.

En 2013 después de profundas reformas económicas y estructurales Croacia se convirtió en miembro de la Unión Europea.
Sin embargo hoy no todo es de color de rosa en este país eslavo. Las desigualdades prevalecen y por ejemplo una ciudad aparentemente tan próspera como Split pierde población todos los años que emigra a Zagreb o al extranjero.

Como nos contaron los propios habitantes de Split el turismo genera prosperidad, pero al mismo tiempo provoca el alza de precios para la población local. Además, el turismo es demasiado estacional y no permite mantener a las familias durante todo el año.

Las Cuevas de Cerovak (Cerovačke špilje) esconden formaciones rocosas espectaculares

Las Cuevas de Cerovak (Cerovačke špilje) esconden formaciones rocosas espectaculares

Qué visitar en Croacia

En primer lugar, hemos de constatar que Croacia puede considerarse un país de pequeño tamaño (56 594 km²), apenas la superficie de Aragón y Navarra juntas. Sin embargo, debido a la alargada fisonomía de su territorio, la distancia entre distintos lugares puede ser mucha.

Valga de ejemplo, que Dubrovnik, la ciudad más turística y la capital Zagreb están a más de 600 km. Por lo que, si se desea visitar ambas, habrá que planificar bien el viaje, ya que existen varios medios de transporte posibles y muchos lugares interesantes entre medias.

A grosso modo podríamos resaltar cuatro regiones geográficas en el país: Zagreb y la Croacia central, Eslavonia al Este, la costa norte (Istria y Kvarner) y Dalmacia al sur.

El río Drava a su paso por Osijek

El río Drava a su paso por Osijek (Foto: borissey/pixabay)

Zagreb

Zagreb la atractiva capital croata cuenta con elegantes calles, iglesias y numerosos museos interesantes diseminados por su centro histórico. La zona con más encanto es la Ciudad Alta y en ella los barrios de Gradec y Kaptol. Alguna de sus visitas imprescindibles son la iglesia de San Marcos y su pintoresco tejado, el mercado local de Dolac y el curioso Museo de las Relaciones Rotas.

Alrededor de Zagreb, en la región de Croacia Central podemos encontrar pueblos con encanto como Varaždin o Samobor.

Eslavonia

Al Este, Eslavonia es una región principalmente agrícola que no ha sido excesivamente explotada turísticamente. Posee numerosas reservas naturales y Osijek la mayor ciudad de la región no está falta de interés. Un poco más al sur, a orillas del Danubio, la otrora distinguida Vukovar fue en parte destruida en la guerra contra Serbia de 1991-95. Hoy poco a poco va recobrando su antiguo esplendor.

Catedral de Santiago en Sibenik

Catedral de Santiago en Sibenik

Istria y Kvarner

La península de Istria, la mayor de Croacia pareciera casi empotrada contra Eslovenia, la pequeña nación con la que comparte frontera en el norte. Istria tiene atractivos como para pasar en ella una semana: pueblos preciosos a orillas del Adriático como Rovinj o en lo alto de una montaña como Motovun. Sin olvidar uno de los anfiteatros romanos más espectaculares del mundo en la ciudad de Pula.

Entre Istria y Dalmacia la región de Kvarner ofrece grandes ciudades como Rijeka, la antigua Fiume italiana, así como costas bellas y abruptas. Aquí encontramos la alargada isla de Pag donde se produce el queso más famoso y también las espectaculares cascadas del Parque Nacional de Plitvice.

Dalmacia

Al sur de Croacia se extiende la larga y estrecha franja costera dálmata. Más de 400 kilómetros distan entre Zadar, la ciudad más septentrional de la región y la frontera de Montenegro al Sur. Por el contrario, en algunos tramos el país apenas supera el kilómetro de ancho, constreñido entre el mar Adriático y Bosnia-Herzegovina.

Aeropuerto de Split

Aeropuerto de Split

Una de las joyas de Dalmacia es sin duda, Dubrovnik, una hermosa ciudad medieval que atrae con razón riadas de turistas. Split por su parte, la capital de Dalmacia ofrece un centro histórico único, nacido en el interior del suntuoso palacio de un emperador romano.

No son estas las únicas maravillas de Dalmacia, otras menos conocidas merecen una visita reposada. Por ejemplo, la bellísima ciudad amurallada de Korčula en la isla homónima, el encanto de Sibenik con una de las iglesias más hermosas del país o las cuevas de Cerovačke.

Transportes

Aeropuertos

Croacia posee tres aeropuertos principales, dos situados en Dalmacia (Dubrovnik y Split) y otro lógicamente en la capital Zagreb. En ellos operan unas 20 aerolíneas en cada uno y las tres ciudades tienen vuelos directos con España. No es mala idea, si se quieren recorrer distintos lugares de Croacia, entrar por uno de los aeropuertos y salir del país por otro.

Hay otros aeropuertos de menor entidad en Pula y Zadar pero sólo tienen conexiones con unos pocos aeropuertos europeos (Frankfurt, Bruselas, Londres…), lo que suele acarrear varias escalas.

Catamarán de la compañía Krilo de la ruta Dubrovnik-Split

Catamarán de la compañía Krilo de la ruta Dubrovnik-Split

Ferrys

El barco es una magnífica manera de desplazarse por la costa de Dalmacia y Kvarner. Mientras que en Istria el transporte marítimo es más escaso al haber menos islas en las inmediaciones.

Por nuestra experiencia es un modo de transporte más fiable que el autobús que en temporada alta es habitual que se retrase por los atascos.

En Croacia se suele hacer una distinción entre catamaran (barco de pasajeros) y ferry que puede transportar tanto pasajeros como coches.

Hay casi 50 islas habitadas y muchos de sus habitantes trabajan en las grandes ciudades de la costa continental. Por ello, los catamaranes y ferrys funcionan como un transporte público del mismo modo que en otros lugares el metro o el autobús. En verano se llenan debido a la afluencia de turistas, por lo que es aconsejable reservar los pasajes por internet.

En el caso de viajar con coche el acceso es por riguroso orden de llegada, aunque se tenga el billete comprado con antelación.

La empresa que más rutas tiene es Jadrolinja que conecta prácticamente todas las ciudades e islas importantes de la costa croata, así como con alguna ciudad italiana.

Vistas de la isla de Korčula

Vistas de la isla de Korčula

La empresa Krilo (Kapetan Luka) ofrece un servicio excelente y opera sobre todo en la costa Dálmata entre Dubrovnik, Korcula, Hvar, Split… pero también llega al norte hasta Zadar, Pula o la isla de Cres.

Tp-Line opera en Dalmacia Central y del Sur, esto es, entre Split y Dubrovnik y muchas de las islas de esa franja, incluso a la alejada isla de Lastovo y su parque nacional.

Mia Tours posee diversas rutas en el norte de Dalmacia, conectando Zadar y Sibenik con las islas cercanas.

En el norte del Adriático encontramos los ferrys de Venezia Lines que tiene rutas entre puertos de la península croata de Istria, la ciudad eslovena de Piran y por supuesto Venecia.

La concurrida estación de autobuses de Split

La concurrida estación de autobuses de Split

Autobuses

El autobús es la manera habitual de desplazarse entre las distintas localidades croatas, incluso en el interior de las islas de mayor tamaño.

Las carreteras y autopistas croatas no tienen nada que envidiar a cualquier país de Europa Occidental, incluso las vías secundarias suelen estar en buen estado. Aunque en temporada alta es inevitable que los atascos en las ciudades turísticas hagan que los autobuses arrastren bastante retraso.

Si se desea reservar los pasajes con antelación resulta más práctico evitar las numerosas páginas intermediarias que aparecen en los primeros puestos de los buscadores (omio, getbybus, busbud etc). E ir directamente a las empresas locales que ofrecen el servicio.

La empresa de autobuses más extendida es Arriva. En su mapa de rutas se observa que tiene docenas de destinos por todo el país e incluso en el extranjero. Arriva conecta Croacia con ciudades importantes de Bosnia Hercegovina, Eslovenia e incluso Alemania y Suiza que tienen una importante población de emigrantes croatas.

Desde que la compañía alemana Flixbus accedió al mercado croata en 2016 se ha extendido mucho y ahora posee numerosas rutas incluso en el interior del país. La otra empresa que ofrece servicio en muchas localidades croatas es Cazmatrans.

Y por supuesto existen otras compañías menores que operan en regiones concretas como Promet en la zona de Split, Slavonija en la región oriental de Eslavonia y Brioni Pula que extiende su actividad por la península de Istria y Rijeka y las conecta con otras ciudades croatas.

Si se viaja en autobús conviene cerciorarse donde se encuentran las estaciones de autobuses de cada ciudad.
Por ejemplo, la de Dubrovnik se encuentra a casi 4 kilómetros del centro histórico. Mientras que la de Split está junto a la Riba (paseo marítimo) justo al lado de los muelles donde atracan los ferrys y la estación de trenes. Esto puede parecer muy práctico, sin embargo, al estar situada en un lugar tan céntrico y concurrido los autobuses a menudo llegan con retraso.

Puerto de montaña en el interior de Croacia

Puerto de montaña en el interior de Croacia

Trenes

Croacia no tiene una densa red de ferrocarriles, pero si se desea viajar entre ciudades importantes y con cierta comodidad es una buena opción. Croacia no dispone por el momento de trenes de alta velocidad por lo que los que elijan este medio de transporte deberán armarse de paciencia.

Un trayecto entre Zagreb y Split por ejemplo, de unos 400 km, no baja de las 6 horas. Sin duda la orografía montañosa croata no ayuda ya que las líneas férreas croatas tienen numerosas curvas, pero pueden ser una buena opción para trayectos cortos.

Se pueden consultar precios y horarios y comprar los billetes en la página oficial de HZPP (Transporte de pasajeros de los ferrocarriles de Croacia)

Alquiler de coche

La capital, la costa croata y las ciudades de mayor tamaño están perfectamente comunicadas por autobuses de distintas empresas. Pero si uno desea plena libertad y no estar pendiente de los horarios del transporte público no es mala opción alquilar un vehículo.

Es recomendable sobre todo si se tiene previsto visitar el interior del país, o lugares poco turísticos o remotos donde apenas llega el transporte público.
En Croacia es aconsejable tomar las autopistas de peaje, ya que se encuentran en buen estado, ahorran bastante tiempo y el precio es algo inferior al de España (en torno a 5-7€ cada 100 km).

Hay que recordar que Croacia es un país bastante montañoso. Los Alpes Dináricos recorren casi de punta a punta el país, y aunque no son cordilleras de gran altura (el pico más alto es el Dinara con 1831m), los puertos de montaña son numerosos. Por ello si se toman carreteras secundarias no es difícil encontrarse con algún camión que suba lentamente las curvas de un puerto.

Los precios del alquiler de coches en las ciudades turísticas no son precisamente económicos, por lo que es aconsejable comparar los precios en distintos lugares y evitar si es posible las empresas multinacionales. Las empresas locales ofrecen los mismos servicios con precios más asequibles como por ejemplo Nova Rent a car que tiene oficinas en Zagreb y toda la costa croata.

Mercado de la Ciudad Vieja (Gundulićeva poljan) Dubrovnik

Mercado de la Ciudad Vieja (Gundulićeva poljana) Dubrovnik

Qué comprar en Croacia

La ilusión de traerse un pedacito del lugar visitado es algo que tienen muchos viajeros.

Para los fanáticos de la serie “Juego de tronos” hay una tienda en Dubrovnik y un museo en Split, ya que en estos lugares se rodaron numerosas escenas de las primeras temporadas. En las tiendas se puede comprar todo tipo de merchandising de los Stark, los Targaryen y demás linajes de Poniente.

Dejando de lado los típicos ‘souvenirs’ como imanes, jarras o camisetas con el nombre del lugar que parecen idénticos en todos los sitios, nuestra recomendación es visitar los mercados. Allí pueden encontrarse productos o especialidades locales con autentico sabor croata.

Dulces tradicionales

Los arancini son unos dulces típicos de Dubrovnik consistentes en tiras de corteza de naranja confitadas. El azúcar se ha caramelizado alrededor de las cortezas de naranja y son sorprendentemente sabrosos y dulces. Las venden entre otros sitios en el Mercado de la Ciudad Vieja (Gundulićeva poljana), un mercado de productores y artesanos de la zona.

En la localidad de Trogir se elabora un dulce conocido como rafioli. Tiene el aspecto de empanadilla pero está relleno de una pasta de almendra, huevo y zumo de naranja que recuerda ligeramente a nuestra Tarta de Santiago.

También conviene visitar los supermercados donde se pueden encontrar productos a buen precio y empaquetados mucho más adecuados para soportar el viaje de vuelta. Existen varias cadenas de supermercados muy extendidas en Croacia quizá las más comunes sean Studenac, Tommy y Konzum.

Hay galletas croatas muy sabrosas como las Domaćica o las deliciosas PreKrašni (de manzana, cereza, limón…) ambas de la empresa de Zagreb Kraš fundada en 1911.

Puesto de quesos, embutidos y mieles en un mercado tradicional croata

Puesto de quesos, embutidos y mieles en un mercado tradicional croata

Queso, miel y lavanda

Otros productos típicos en muchos lugares de Croacia son el queso y la miel de producción artesanal. En el interior de Dalmacia y Kvarner pueden verse pequeñas casetas al borde de la carretera que ofrecen a menudo ambos productos artesanales a cualquier vehículo que decida pararse.

En la alargada y montañosa isla de Pag situada frente a las costas de Kvarner se elabora el queso más célebre y premiado de Croacia. La isla sufre los embates de un viento fuerte conocido como Bora que impregna de sal las hiervas aromáticas de las que se alimentan las ovejas. Y ello proporciona un sabor distintivo al queso de Pag (Paški Sir).

Por su parte la miel suele ser de plantas típicamente mediterráneas como el romero o la lavanda. Esta última es una de las plantas más características de la costa croata y con ella se elaboran todo tipo de cosas: caramelos, agua con sabor a lavanda, imanes o muñecas ‘tradicionales’.

Monja del Monasterio benedictino de Hvar mostrando el hilo de los encajes

Monja del Monasterio benedictino de Hvar mostrando el hilo de los encajes

Corbatas y encajes

Para quien prefiera algo más duradero pueden comprar dos artículos genuinamente croatas.

Según parece fue en el siglo XVII durante la Guerra de los 30 años cuando los soldados croatas fueron vistos en Francia con su elegante pañuelo de seda anudado al cuello. Los franceses adoptaron este complemento y lo llamaron cravate, siendo el propio rey Luis XIV quien la popularizó.

En la actualidad hay tiendas dedicadas exclusivamente a este complemento en las ciudades más grandes. La más conocida es probablemente Croata Museum Concept Store que por su nombre y sus precios parece efectivamente enfocada al comprador extranjero.

El encaje en Croacia se remonta a la Edad Media y su tradición se ha mantenido gracias a frailes y monjas de distintos puntos de la geografía. En la isla de Hvar las monjas benedictinas tienen un diminuto Museo del encaje en su monasterio y muestran (y venden) orgullosas sus laboriosas creaciones realizadas con los finos hilos de los agaves.

Artículo escrito por David.

Lago de del Parque Nacional de Plitvice

Lago del Parque Nacional de Plitvice

Artículos sobre Croacia:

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