Una ruta en Budapest por el art nouveau de estilo Secesión húngara
La bellísima Real Caja Postal de Ahorros con el Parlamento al fondo

La bellísima Real Caja Postal de Ahorros con el Parlamento al fondo

Budapest es, sin duda, una de las capitales más hermosas del mundo. A ello contribuye no sólo el majestuoso río Danubio al que se asoma la ciudad, sino también una serie de impresionantes construcciones que datan en su mayoría de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Ese fue precisamente el periodo de gran esplendor de la ciudad. El poderoso Imperio Austrohúngaro se había formado en 1867 y apenas seis años después se fusionaron Buda, Pest y Óbuda para formar la gran metrópoli de Budapest. Ésta se convirtió en un gran centro político, económico y cultural y creció desmesuradamente en los siguientes años gracias a la emigración desde las zonas rurales.

Piscinas termales de los Baños Gellért

Piscinas termales de los Baños Gellért

Los edificios más insignes de la capital de Hungría bebieron de los estilos arquitectónicos en boga en aquel momento.

El Parlamento se levantó en estilo neogótico y el castillo de Buda es esencialmente neobarroco. Sin embargo, a partir de 1890 irrumpió un arte nuevo y moderno (art Nouveau o Modernismo) que dejó en Budapest algunas de las obras más preciosas y extraordinarias del mundo.

Estamos hablando, por ejemplo, de la Academia de Música Liszt, los Baños Gellért y por supuesto los majestuosos edificios del gran arquitecto húngaro Ödön Lechner.

Para familiarizarse con la ciudad conviene realizar algunas de las muchas visitas guiadas en Budapest que ofrece Civitatis.


La oferta de alojamientos en la capital húngara es enorme y aquí puedes encontrar los mejores hoteles y apartamentos en Budapest.

Mapa: Modernismo en Budapest

Frontón de la Casa del Banco Turco (Török Bankház)

Frontón de la Casa del Banco Turco (Török Bankház)

¿Qué es el Modernismo?

El modernismo o art Nouveau fue una corriente artística que surgió en distintos puntos de Europa hacia 1880-90 y que se desarrolló principalmente hasta la Primera Guerra Mundial.

El modernismo apareció como oposición al academicismo imperante en el arte en aquel momento, en especial al sobrio estilo neoclásico. Por eso esta corriente artística que pretendía ser transgresora y novedosa proponía formas curvas y ondulantes inspiradas en la naturaleza, el cuerpo femenino y el arte oriental.

Aunque este movimiento tomado globalmente compartía muchas características, lo cierto es que cada foco modernista tuvo unos rasgos propios y distintivos.

Instituto Húngaro de Minería y Geología diseñado por Ödön Lechner

Instituto Húngaro de Minería y Geología diseñado por Ödön Lechner

De hecho, en cada país o región tuvo una denominación diferente: Modernismo en España, Art nouveau en Francia y Bélgica, Modern Style en las Islas Británicas, Jugendstil en las regiones de influencia germana, stile Liberty o Floreale en Italia, Sezession en Austria y Szecesszió en Hungría.

El modernismo abarcó muchas disciplinas, ya que una de sus prioridades era llevar el arte hasta el individuo y a los objetos cotidianos. Así pueden encontrarse obras modernistas en la arquitectura, la escultura, la pintura o las artes decorativas (mobiliario, vidrieras, cerámicas, forja…)

Modernismo en Hungría

La conocida como Secesión húngara (Magyar Szecesszió) tuvo unas características propias muy marcadas, especialmente por los novedosos materiales utilizados, las formas ondulantes y por la introducción de elementos decorativos del folclore húngaro.

Aunque efectivamente encontramos algunos ejemplos de influencia de la Jugendstil alemana, el art Nouveau francés y la Secession vienesa.

Vidriera y escalera de la Villa Körössy

Vidriera y escalera de la Villa Körössy

Su indiscutible y principal representante fue el arquitecto Ödön Lechner, creador de un estilo único y reconocible que tuvo numerosos seguidores entre los arquitectos húngaros de la época. Ciertamente la obra de Lechner no es demasiado conocida fuera de su país natal, pero se encuentra a la altura de la de otros grandes arquitectos modernistas como Antoni Gaudí, Otto Wagner o Víctor Horta.

Lechner incluyó en sus edificios numerosos elementos decorativos típicos de la arquitectura persa e hindú que combinó con maestría con otros de la tradición popular húngara.

La pujante empresa de cerámicas Zsolnay , de reconocido prestigio internacional, tuvo también un papel destacado en el auge de la Secesión húngara, ya que desarrolló nuevos materiales como la cerámica de pirogranito o las tejas de barro vidriado. Una colorida y resistente cerámica que varios arquitectos modernistas húngaros, entre ellos Lechner , usaron para los tejados de sus edificios.

Puente de la Libertad sobre el Danubio

Puente de la Libertad sobre el Danubio

En torno al 1900, Budapest y otras ciudades húngaras como Kecskemét, Szeged o Subotica (hoy en Serbia) se poblaron de arquitectura modernista.

La lista de destacados arquitectos que llevaron a cabo proyectos en estilo Secesión húngara (Magyar Szecesszió) sería interminable. De entre ellos podríamos citar a Ármin Hegedüs (que formó equipo con Henrik Böhm) responsables de algunas de las obras modernistas más elegantes de Budapest como el balneario Gellert, la escuela de secundaria de la calle Dob o la espléndida Casa del Banco Turco (Török Bankház).

Otro gran arquitecto fue Albert Kálmán Körössy, cuya casa diseñada por él mismo en 1899, puede visitarse en la actualidad, ya que alberga el atractivo museo de Villa ResoArt.

Escuela elemental para ciegos (1904)

Escuela elemental para ciegos (1904)

Por último, no podemos olvidarnos de Miksa Róth el extraordinario artesano que cubrió con vidrieras y mosaicos muchos de los más excelsos edificios modernistas de Hungría.

El modernismo en Hungría acabó abruptamente, primero con la muerte de su gran representante Ödön Lechner en 1914 y después con la dura derrota del Imperio Austrohúngaro y sus aliados en la Primera Guerra Mundial en 1918.

Las 5 Visitas imprescindibles

En Budapest la arquitectura art nouveau se encuentra por doquier, especialmente en Pest . Sin embargo, en la mayoría de casos no es posible la visita turística ya que son viviendas privadas, escuelas, lujosos hoteles o edificios gubernamentales. De modo que debemos contentarnos con admirar sus fachadas exteriores.

Unas pocas joyas sí que permiten la visita de su interior, por lo que resulta imprescindible no perdérselas.

Fresco “La fuente del arte” en la Academia de Música Ferenc Liszt

Fresco “La fuente del arte” en la Academia de Música Ferenc Liszt

Academia de Música Ferenc Liszt

La Academia de música se fundó en 1875 bajo la presidencia del gran compositor austrohúngaro Ferenc Liszt. Sin embargo, ya a principios del siglo XX el edificio se había quedado pequeño para albergar a todos los alumnos que deseaban estudiar música en ella. Por ello, se organizó un concurso para diseñar una nueva construcción que fue ganado por los arquitectos Flóris Korb y Kálmán Giergl.

La nueva Academia de Música se terminó en 1907 y es posiblemente uno de las construcciones de Budapest más influenciadas por la Secesión vienesa.

Su fachada de líneas rectas y grandes columnas parece algo austera en comparación con otras obras modernistas de la ciudad. Sin embargo, una mirada más atenta revela ventanales curvos, guirnaldas, máscaras teatrales, atlantes, incluso esfinges egipcias en lo alto.

El interior es aún más interesante y sorprendente. Los vestíbulos de la planta baja y el primer piso refulgen plagados de azulejos coloridos de Zsolnay, mármoles suntuosos, mosaicos, vidrieras de Miksa Róth y columnas doradas inspiradas en Egipto y Mesopotamia.

Gran Salón de la Academia de Música Ferenc Liszt

Gran Salón de la Academia de Música Ferenc Liszt

Gran parte de la decoración sigue una temática en torno al agua. El mosaico del vestíbulo inferior muestra a cuatro ninfas sobre una fuente de mármol. Pero destaca especialmente el fresco del vestíbulo del primer piso llamado “La fuente del arte” de Aladár Körösfői-Kriesch, considerado uno de las cimas de la pintura del XIX en Hungría.

La entrada al auditorio o Gran Salón es apoteósica, con una decoración dorada que se extiende por palcos, columnas y bóvedas.

Candelabros con forma humana, cariátides egipcias, niños músicos y un bosque de hojas de laurel que invaden todo el Gran Salón en clara alusión al Dios Apolo.
Sin duda, se trata de una de las Salas de conciertos más bellas del mundo.

La prestigiosa academia de música húngara ofrece visitas guiadas en varios idiomas, pero es preciso reservar con cierta antelación.
Visitas guiadas Academia de Música Ferenc Liszt

Mobiliario de la Secesión vienesa (Museo Ráth György-villa)

Mobiliario de la Secesión vienesa (Museo Ráth György-villa)

Ráth György-villa

Uno de los mejores y probablemente más desconocidos museos de Budapest es el Ráth György-villa , dependiente del Museo Nacional Húngaro de Artes Aplicadas (que se encuentra en obras).

Este pequeño museo se inauguró en 1906 con la colección privada de György Ráth, primer director del Museo de Artes Aplicadas. Y tras diversas vicisitudes durante el siglo XX, reabrió sus puertas en 2018 mostrando una deliciosa colección permanente llamada “Nuestro modernismo” (Nuestra Secesión).

En las diversas estancias de la casa se muestra una excelente selección de varias de las corrientes del modernismo que más influyeron en la Secesión húngara.

Secesión húngara (Museo Ráth György-villa)

Secesión húngara (Museo Ráth György-villa)

Tenemos una sala dedicada a la Secesión vienesa, al Modern Art británico y al Art Nouveau francés. Sofisticadas sillas y mesitas austriacas, refinados muebles británicos y preciosos jarrones diseñados por Emile Gallé traídos de Nancy. La elegancia del mobiliario y los elementos decorativos modernistas parece no tener caducidad, siguen seduciendo al espectador más de un siglo después.

El piso de arriba lo encontramos dedicado, en su mayor parte, al estilo propiamente húngaro. Un estilo que fue promovido especialmente por el Círculo de Jóvenes Artistas (Fiatalok) liderado por Károly Kós.

Estas preciosas piezas (sillones, tapices, vidrieras, grabados…) están inspirados en el folclore y las leyendas de Transilvania, una región históricamente perteneciente al Reino de Hungría.

Museo Ráth György-villa

Piscinas art nouveau de los Baños Gellért

Piscinas art nouveau de los Baños Gellért

Baños Gellért

El imponente complejo del hotel y el Balneario Gellért se alza en un lugar prominente de la capital húngara, a orillas del Danubio, a dos pasos del Puente de la Libertad.

Su impresionante apariencia, casi de castillo, impacta a pesar de que las fachadas aparecen un tanto ajadas y desconchadas. En un lateral se abre un enorme pórtico de piedra con preciosos relieves de figuras de gran tamaño, que da acceso al balneario.

Budapest es famoso por sus numerosos baños termales y spas, pero los de Gellért son casi con seguridad los más elegantes, casi hipnóticos. Entrar en las piscinas art nouveau de los Baños Gellért sigue provocando una honda impresión.

Estas salas trasladan al visitante a principios del siglo pasado, una época de lujo en la que la monarquía y la nobleza europea viajaba hasta Budapest para tomar las aguas medicinales.

Los Baños Gellért fueron probablemente una de las últimas y grandes obras que se levantaron en estilo Secesión. Su construcción se dilató varios años entre 1912 y 1918, con la Primera Guerra Mundial de por medio.

Las piscinas termales son una fantasía, de cierto aire oriental, con azulejos color turquesa, decoración desbordante con medallones con flores, esculturas de niños y preciosos bancos de cerámica donde descalzarse.
La gran piscina cubierta es otra joya en las que destacan sus paredes de azulejos y las grandes columnas con motivos acuáticos: peces, sirenas o caballitos de mar.

Los Baños Gellért cuentan también entre sus instalaciones con una gran piscina al aire, sauna, salas de masajes, spas, restaurante. Por lo que es una de las mejores experiencias para relajarse que puede ofrecer Budapest.

La hermosa Villa Körössy

La hermosa Villa Körössy

Villa Körössy/ Villa ResoArt

La visita a la Villa Körössy resulta tremendamente interesante ya que muestra muchos de los aspectos del desarrollo del estilo Secesión en Budapest.

Albert Neumann nació en una familia judía adinerada en 1869 pero pronto cambió su nombre por Albert Körössy. Estudió Bellas Artes y Arquitectura y más tarde construyó numerosos edificios en capital húngara, incluida su propia residencia, conocida hoy como Villa Körössy. Ésta se encuentra en una barriada cercana al Parque de la Ciudad que creció enormemente a finales del siglo XIX y se pobló de lujosas villas modernistas de la alta sociedad budapestina.

La nívea fachada de la villa posee armonía y belleza, con sus ventanales curvos y una rebosante decoración vegetal, rostros femeninos y pavos reales. Las balconadas y cornisas se adornan, no casualmente, con parras y uvas: un claro símbolo católico.

Lo cierto es que durante la Segunda Guerra Mundial la fachada fue dañada y fue reconstruida en estilo alemán (Jugendstil). Sin embargo, años más tarde se descubrió una fotografía antigua de la casa y en los años 90 se reconstruyó siguiendo el diseño original.

Ceramicas de Zsolnay (Villa Körössy)

Ceramicas de Zsolnay (Villa Körössy)

El interior conserva varios elementos originales de la villa, entre ellos, varias puertas con sus tiradores y cristales decorados y la preciosa barandilla de hierro forjado que se enrosca con plantas y flores ondulantes. Pero, sobre todo, destaca la inmensa vidriera de Miksa Róth que invade de luz la escalera y el vestíbulo con decoración de lirios, girasoles y cigüeñas.

En las distintas estancias de la villa se exponen una extraordinaria selección de cerámicas de Zsolnay en particular de los años 1870-1920. Este periodo, considerado la época de oro de la fábrica Zsolnay , cubre los comienzos con piezas de estilo historicista hasta las maravillosas cerámicas modernistas que se muestran en la última sala.

La Fundación ResoArt creada por el empresario y coleccionista András Szabó ofrece interesantes visitas guiadas por este excepcional edificio y su colección de cerámicas Zsolnay.

El Museo de Artes Aplicadas cubierto de andamios

El Museo de Artes Aplicadas cubierto de andamios

Ruta Ödön Lechner

El gran arquitecto húngaro Ödön Lechner construyó varios edificios modernistas en Budapest, pero son tres los considerados sus obras maestras, que sintetizan su personal estilo de formas curvas, inspiración oriental y tejados de fantasía.

Se trata de una arquitectura de corte institucional y gran envergadura que ocupan una manzana entera de casas, en los que la cerámica Zsolnay cobra una gran relevancia.

En primer lugar, realizó el Museo de Artes Aplicadas (1893-96) (Iparmüvészeti Múzeum) que posee una superficie construida de cerca de 20.000 metros cuadrados. Por lo que es uno de los mayores edificios de la ciudad, más incluso que el Parlamento.

Toda la fachada y los hermosos tejados, así como la impresionante cúpula de tonos verdes se realizó con cerámicas de Zsolnay .
Lamentablemente desde 2017 todo el complejo se encuentra en obras, cubierto por andamios y en aparente estado de abandono. Actualmente parte de sus fondos se exponen en el muy recomendable museo Ráth György-villa .

Parece ser que el proyecto dada su gran magnitud ha sufrido continuos problemas presupuestarios, por lo que la fecha de reapertura se ha pospuesto varias veces y no se espera que sea hasta por lo menos 2027.

Interior del Instituto Húngaro de Minería y Geología

Interior del Instituto Húngaro de Minería y Geología

Una lástima ya que sólo son visibles la cúpula, alguna pared agrietada y algunos tejados desde la calle lateral.
Su segundo gran proyecto en Budapest fue el Instituto Húngaro de Minería y Geología (1896-99) (Magyar Bányászati és Földtani Intézet), situado no muy lejos del Parque de la Ciudad.

Esta gran edificación de planta casi cuadrada y con un patio interior fue construido casi enteramente en ladrillo, un material barato y humilde, pero con el que Lechner fue capaz de construir edificios majestuosos. Gracias sobre todo a la incorporación de cerámica de Zsolnay en tonos azules en la decoración de la fachada y los tejados.

Una mirada más atenta a las fachadas del Instituto de Geología rebela que nada fue puesto ahí al azar. Entre los elementos decorativos descubrimos fósiles de caracolas y trilobites y lo que parecen peces prehistóricos. Las líneas ondulantes de las ventanas también parecen sugerir olas y plantas.

Hasta no hace mucho el Instituto de Minería y Geología era también un museo abierto al público, sin embargo, en la actualidad es un mero edificio administrativo.

Para preparar este reportaje pudimos entrar brevemente en su interior: el vestíbulo y las escaleras son de una belleza difícil de describir. Suelos cubiertos de mosaicos, columnas exóticas y arcos de líneas sinuosas que parecen imitar el fondo del mar.

Real Caja Postal de Ahorros obra de Ödon  Lechner

Real Caja Postal de Ahorros obra de Ödon Lechner

La preciosa Real Caja Postal de Ahorros (1899-1902) (Postatakarék Bank) puede considerarse la culminación del estilo de Ödön Lechner y por tanto también de la Secesión húngara.

En él Lechner , como hacía habitualmente en sus diseños, introdujo elementos del folclore húngaro (motivos florales, coloridas vasijas…) y también decoraciones de inspiración hindú.

En este caso, al tratarse de un banco, Ödon Lechner utilizó las abejas y sus colmenas como símbolo de ahorro.

Puede verse en lo alto de la cornisa del edificio como fluye una especie de ondulante río de miel, además una docena de remates tienen la forma de una colmena. Pero eso no es todo, por los pilares de la fachada trepa una larga fila de abejas y el precioso dibujo de la cubierta está formado con tejas hexagonales de Zsolnay .

Indudablemente Ödön Lechner conseguía dotar de una personalidad propia a sus edificios, introduciendo diversos elementos que los convertían en obras de arte únicas.
Lo cierto es que la parte superior de la Real Caja Postal de Ahorros es la más espectacular y bella, pero no es visible a pie de calle. Afortunadamente si lo es desde la terraza del Intermezzo Roof Terrace en el que se puede tomar un refresco o cenar con una de las mejores vistas de Budapest.

Para completar la ruta Lechner en Budapest se puede ver también la Casa Thonet (Thonet-ház) situada en la muy turística calle Vaci 11. Se trata de una casa cubierta de azulejos construida en 1889 considerada una de sus primeras obras modernistas.
Más interesante es la Iglesia de San Ladislao (Szent László-templom) aunque al encontrarse en un barrio del extrarradio apenas es visitada por los viajeros.

Quizá esta iglesia sirvió de modelo a uno de sus últimos proyectos: la preciosa Iglesia azul de Bratislava hoy capital eslovaca, terminada en 1913.

Vidrieras de Miksa Róth (Róth Museum)

Vidrieras de Miksa Róth (Róth Museum)

Una reflexión

Parece incomprensible que las instituciones no muestren, aparentemente, el más mínimo interés por promocionar un patrimonio arquitectónico y artístico único que podría dinamizar barrios poco turísticos de la ciudad.

Mientras tanto, los turistas abarrotan lugares como el Bastión de pescadores, el entorno del Parlamento o el conocido como Party District.


De hecho, Budapest Brand, la empresa encargada de la Información Turística Oficial parece solo interesada en vender su Budapest Card y no disponen ni de un simple folleto con los monumentos de la ciudad.


Quizá las instituciones locales deberían aprender de otras ciudades que cuidan y saben sacar partido a su patrimonio modernista como Viena, Barcelona o Bruselas. De hecho, las dos últimas tienen inscritos en la lista de Patrimonio de la Humanidad los edificios de Gaudí y Horta.

Qué más ver en Budapest

El modernismo es muy abundante en Budapest y si se dispone de suficiente tiempo en la capital húngara no está de más visitar otros lugares.
Por ejemplo, el interesante museo del maestro vidriero Miksa Róth o contemplar la majestuosa fachada del Palacio Gresham, entre otros.

Mosaico de la

Mosaico de la «Paz» de Miksa Róth (Róth Museum)

Róth Museum

Miksa Róth fue el más admirado artesano creador de vidrieras y mosaicos de la época. Sus obras decoraron alguno de los monumentos más insignes de Budapest, como el Parlamento, el castillo de Buda, la Academia de Música Lizst o el Palacio Gresham hoy convertido en un lujoso hotel.

Palacio Gresham (1904-1906)

Palacio Gresham (1904-1906)

Alejado del bullicioso centro turístico de Budapest, en la calle Nefelejcs 26, encontramos la que fue la residencia del maestro vidriero en la que vivió más de 30 años con su familia. Esta típica casa de clase media es hoy un pequeño e interesante museo que hace un recorrido por su obra.

Sus primeras obras son fundamentalmente vidrieras religiosas y retratos para posteriormente convertirse en todo un referente del estilo Szecesszió con vidrieras de motivos vegetales y florales. También encontramos una estancia, quizá la más atractiva, con algunos de sus mosaicos más preciosos.

Varias de las habitaciones conservan el mobiliario original de la familia Róth. Entre ellas destaca el salón con la mesa y las sillas del comedor, los armarios, la gran estufa de porcelana y las ventanas con decoración de flores que Miksa Róth creó para su propia casa.

Palacio Gresham

A principios del siglo pasado la empresa británica Gresham Assurance Company decidió construir un imponente palacio para albergar sus oficinas en Budapest. Su situación era inmejorable, frente al Puente de las Cadenas y el Castillo de Buda y apenas a unos 500 metros del Parlamento.

Durante la Segunda Guerra Mundial las tropas soviéticas lo utilizaron como cuartel y posteriormente durante los gobiernos comunistas húngaros se dividió en apartamentos. Después de una profunda remodelación en 2004 reabrió sus puertas como hotel de lujo y en la actualidad lo gestiona la cadena Four Seasons.

Iglesia de Matías de estilo neogótico y secesión húngara

Iglesia de Matías de estilo neogótico y secesión húngara

Se trata de una de las construcciones art nouveau más impresionantes de Budapest, ya que, por sus dimensiones, hay que retrasarse muchos metros para poder admirar toda su fachada. Pero, también por sus preciosos relieves que crean un friso entre el primero y el segundo piso.

En lo alto del frontón encontramos la efigie del fundador Thomas Gresham y algo más abajo cuatro imágenes de medio cuerpo que curiosamente podrían simbolizar las cuatro estaciones, creadas 100 años antes de que Four seasons se hiciera cargo del palacio.

Iglesia de Matías

Dentro del recinto del Castillo de Buda encontramos la que quizá sea la iglesia más bonita de Budapest. No es ciertamente una obra modernista, ya que en realidad es una amalgama de estilos que comienza con su construcción en 1015 en estilo románico.

Tras ser destruida la iglesia de Matías (Mátyás templom) fue reconstruida en el siglo XIV en estilo gótico, luego tuvo añadidos barrocos y finalmente una reconstrucción a finales del XIX en estilo neogótico.

Sin embargo, la decoración y los frescos del interior pintados por Bertalan Székely y Károly Lotz entre 1890-96 son evidentemente pinturas art nouveau de estilo Szecesszió.

Parisi Udvar

Parisi Udvar

A orillas del Danubio

La zona de Pest más conocida y turística pertenece a los distritos de Lipótváros y Belváros, donde encontramos por ejemplo el Parlamento, la Basílica de San Esteban o la calle comercial de Vaci utca.

Merece la pena alzar la vista hacia el frontón de la Casa del Banco Turco (Török Bankház) con un precioso mosaico de Miksa Róth o Contemplar la curvilínea fachada de la Casa Bedö, hoy lamentablemente cerrada tras haber sido museo y elegante cafetería.

Viena fue la ciudad en la que más obra pública (estaciones de metro, puentes, escalinatas…) de estilo modernista se construyó, sin embargo, en Budapest también podemos encontrar el impresionante Puente de la Libertad que conecta Pest con Buda.

El pasaje más elegante de la capital húngara es sin duda, el Parisi Udvar un buen lugar donde tomar un café bajo bóvedas art nouveau.

Entre el Parlamento y el Parque de la Ciudad

Los distritos 6º y 7º de Budapest son los que más crecieron a finales del siglo XIX con los nombres de Terézváros (Ciudad de Teresa, la reina) y Erzsébetváros (Ciudad de Isabel, la emperatriz).

Aquí podemos encontrar algunas joyas menos conocidas como la Casa Sonnenberg diseñada por Albert Körössy. O la sorprendente Casa Lindenbaum con relieves de pavos reales, árboles, lirios y desnudos femeninos. Aunque esta última en un lamentable estado de conservación.

Casa Lindenbaum (Izabella utca 94)

Casa Lindenbaum (Izabella utca 94)

En pleno barrio judío encontramos la Sinagoga Kazinczy y a unas pocas calles una preciosa Escuela Secundaria (calle Dob 85) en la que quizá sea más agradable estudiar para los alumnos.
Casi frente al museo Ráth György-villa encontramos la singular Iglesia reformista que puede recordar por sus formas a alguna de las obras de Gaudí.

Entorno del Parque de la Ciudad

Dentro del Parque de la Ciudad hay museos, castillos, baños termales y también el Zoológico de Budapest. Varios de sus edificios fueron construidos en estilo modernista, incluido su monumental portada repleta de elefantes, osos, búhos y lobos.

Muy cerca de una de las esquinas del Parque encontramos la Escuela elemental para ciegos (1904), una institución bastante impresionante por su tamaño y originalidad que parece pasar desapercibida.

La Casa Szenes (Szenes-ház) es uno de los edificios de viviendas más bonitos de Budapest, lamentablemente la fachada se encuentra en un penoso estado de conservación.

Mientras que el patio interior ha sido recientemente restaurado. Su arquitecto fue István Nagy Jr. Fuertemente influenciado por Ödön Lechner muy evidente por el uso de ornamentación popular húngara y elementos vegetales.
Artículo escrito por David

Casa Szenes (Thököly útca 46)

La bonita pero ruinosa Casa Szenes (Thököly útca 46)

Artículos de Hungría:

Viajar a Hungría y Budapest

Modernismo en Budapest
Eger
Castillo de Esterházy
Sopron