Guía para viajar a Eslovenia, un país al pie de los Alpes


Este pequeño país del este de Europa tiene la extensión aproximada de la Comunitat Valenciana y cuenta con poco más de 2 millones de personas. Muchos europeos ni siquiera pueden situarlo todavía en el mapa, ya que no hace tanto, que formaba parte de la extinta Yugoslavia.
Sin embargo, Eslovenia es una auténtica sorpresa para la mayoría de visitantes, con una cultura propia que bebe de los Balcanes, el antiguo Imperio Austrohúngaro o Italia. Una herencia que no solo está presente en sus monumentos y sus tradiciones, también en su gastronomía.
Además, en este rincón de Europa podemos encontrar una variedad asombrosa de paisajes, montes y lagos preciosos, cuevas profundas, castillos espectaculares, pinturas medievales y una capital Liubliana, con un encanto incontestable.
La imagen más icónica del país es la iglesia de la isla del lago Bled y que suele ser la carta de presentación usada por la Oficina de Turismo de Eslovenia. Más allá de ser una estampa muy fotogénica, el lago Bled es, ciertamente, una visita imprescindible en Eslovenia.

La parte más oriental de la cordillera de los Alpes, conocidos como Alpes Julianos, se extiende por todo el norte esloveno. Aquí encontramos el espectacular e inmenso Parque Nacional de Triglav que engloba enclaves maravillosos como la Garganta de Vintgar o el lago Bohinj.
Apiñado entre las fronteras de Italia y Croacia, Eslovenia cuenta con uno escueto litoral en el Mar Adriático de apenas 46 kilómetros, pero en la que encontramos ciudades como Piran, de un indiscutible aire veneciano.
El oriente del país es una región mucho menos turística, sin embargo, allí está Ptuj, considerada la ciudad más bonita del país.
Todos estos alicientes hacen que, a pesar de su pequeño tamaño, una semana se quede muy corta para visitar este espléndido país.
Si lo que buscas es disfrutar de Eslovenia, sin tener que preocuparte de planificarlo todo, puedes confiar en la experiencia de Belmondo Travel. Esta agencia eslovena ofrece viajes a medida y rutas culturales centradas en la naturaleza, la gastronomía o el patrimonio histórico.
Consejos para viajar a Eslovenia
Clima en Eslovenia
El clima varía mucho de un lugar a otro del país, ya que disfruta de un clima de alta montaña en los Alpes Julianos, de clima mediterráneo en las regiones más cercanas a la costa y de clima continental en el extremo oriental.
En todo caso, para hacernos una idea aproximada, las temperaturas a lo largo del año, de la capital Liubliana (en el centro del país) son más o menos parecidas a las de la ciudad española de Burgos.
Así mismo, los meses más lluviosos suelen ser junio y octubre, pero sin grandes diferencias con otros meses. La lluvia en Eslovenia no suele ser un impedimento para hacer turismo en ninguna época del año.

Mejor época para ir a Eslovenia
Bajo nuestro punto de vista la mejor época para viajar a Eslovenia es en primavera o en otoño, por varias razones.
Es una época ideal, por ejemplo, para hacer senderismo o cicloturismo en todo el país, por ejemplo, en torno a los lagos Bled y Bohinj. En estos meses los bosques están preciosos, las cascadas llevan bastante agua y el clima es agradable. Además, los lugares más turísticos no están atestados de gente y los precios de los hoteles y apartamentos son más reducidos que en verano.
La temporada alta se reduce a los meses de julio-agosto y en mucho menor medida junio y septiembre. Los precios de los alojamientos suben y en algunos casos también en los restaurantes. Los sitios más turísticos como Liubliana, Bled o Piran y la costa adriática suelen estar llenos de turistas, por lo que puede ser necesario reservar con antelación.
Sin embargo, los autobuses en las zonas turísticas tienen mayor frecuencia en esta época.
La temporada baja coincide exactamente con el invierno, salvo la semana de Navidad en la que mucha gente tiene vacaciones y llegan por miles a los lugares más codiciados. En el resto del país muchas localidades aparecen aletargadas, con la mitad de los alojamientos cerrados y algunos museos y monumentos con horarios reducidos e inclusos cerrados.

Los Alpes Julianos en la frontera con Italia y Austria es un lugar ideal para practicar deportes de invierno (esquí, snowboard, esquí de fondo, trineo…). Eslovenia posee una docena estaciones de esquí repartidas por el Noroeste del país, una de las más apreciadas es la de Vogel, a apenas 1 kilómetro del lago Bohinj. En estos lugares, evidentemente no es temporada baja y los precios son altos.
Alojamiento en Eslovenia
Los precios de los hoteles y apartamentos en Eslovenia no difieren demasiado del resto de Europa Occidental. En temporada alta es complicado encontrar un hotel o un buen apartamento por menos de 100€ la noche en el centro de Liubliana o en la turística Bled. Los presupuestos más ajustados tendrán que echar mano de algún hostel, bed & breakfast o una penzion (pensión) o quizá reservar con mucha antelación los alojamientos con mejor relación calidad/precio.
Si se va a viajar en coche, el lugar donde hospedarse podría estar más alejado del centro de la ciudad, con lo que el precio disminuye.
En todo caso, es buena idea echar un vistazo en Booking ya que ofrece gran cantidad de alojamientos en Eslovenia de todo tipo y precios:

Uno de nuestros alojamientos favoritos en nuestro viaje por Eslovenia fue el JAZZ B&B en Bled. Habitaciones sencillas pero acogedoras en un entorno agradable a las afueras del pueblo. La atención del personal fue inmejorable y el desayuno era simplemente espectacular, muy superior al de hoteles supuestamente superiores.
Moneda, seguro, visitas guiadas
Antes de viajar conviene realizar algunas reservas: el vuelo, el alojamiento, pero también cambiar moneda si fuera necesario, contratar un seguro de viaje y reservar una visita guiada en las ciudades más interesantes.
La moneda de curso legal en Eslovenia es el euro, por lo que los viajeros provenientes de la mayoría de la Unión Europea no deberán hacer cambio de moneda. Si fuera necesario, hay varias casas de cambio en la zona financiera, entre la estación y el famoso rascacielos de los años 30 Nebotičnik. Una de ellas es Zastavljalnica Ljubljana o también la conocida Western Union.
Tras su independencia en 1991 Eslovenia instauró el tólar esloveno (tolarja), una moneda efímera que sólo circuló durante quince años antes de adoptar el euro en 2006.
Eslovenia está considerado uno de los países más seguros de Europa, a la altura de países escandinavos como Dinamarca o Finlandia.

En todo caso, es recomendable contratar un seguro de viaje, especialmente si se va a practicar cualquier deporte en la naturaleza. Un simple esguince de tobillo en una excursión puede ser un quebradero de cabeza si no se cuenta con una póliza de seguro. Si contratas el seguro de viaje con Heymondo desde este enlace además te beneficias de un 5% de descuento. Seguro de viaje en Eslovenia.
No hay que olvidarse de reservar alguna visita guiada para conocer mejor los lugares que se visitan. Estas son algunas de las más demandadas: Un free tour por Liubliana, una excursión al lago Bled o una visita a la cueva Postojna y el castillo de Predjama (con transporte incluido). Civitatis ofrece estas actividades y otras 50 más por todo el país.
Presupuesto y precios en Eslovenia
Pese a ser un país considerado de Europa del Este, hay que tener en cuenta que su capital está apenas a una hora de coche de la frontera italiana y aún menos de Austria, por lo que atrae a gran cantidad de turistas de estas nacionalidades. Los Alpes Julianos aún están más cerca, y acoge a numerosos turistas extranjeros, lo que ha provocado que hayan subido mucho los precios desde su independencia en los años 90.

Por nuestra experiencia, una comida sencilla en un restaurante de tipo medio que incluya por ejemplo una ensalada, un plato principal, postre y bebida puede costar perfectamente entre 25 y 30€ por persona, ya sea un lugar turístico o no.
Nosotros intentamos siempre comer en una Gostilna, algo así como una taberna tradicional, donde se suele servir platos de la gastronomía local. Nuestra impresión es que estas tabernas tenían una buena calidad/precio.
Por el contrario, quizá nos parecieron algo caras las entradas a los monumentos y lugares más turísticos de Eslovenia. Valgan algunos ejemplos con precios de 2025:
Cueva de Postojna y Castillo de Predjama (entrada conjunta) 46,50€
Visita a la iglesia de la isla del lago Bled. (paseo en bote + entrada a la isla + entrada a la iglesia) total: 16+6+12€= 34€ aproximadamente.
Castillo de Bled (18€) con un pequeño museo en su interior. Lo más destacable es el mirador sobre el lago, que es gratis.
Por su parte, el Castillo de Liubliana (19€ la entrada básica) resulta recomendable, pese a todo, ya que en su interior hay varios museos, zonas históricas y exposiciones que pueden ocupar toda una mañana.

La visita más atractiva en Bled, a nuestro juicio, es recorrer la hermosa Garganta de Vintgar por sólo 15€, con el desplazamiento en bus incluido en la entrada.
A quien le atraigan las cavernas y los sistemas kársticos resulta muy recomendable la visita a la Cuevas de Škocjan, más espectaculares, menos concurridas y algo más baratas (22€) que las de Postojna.
Al salir de los circuitos más turísticos los precios son más razonables:
Castillo-museo de Škofja Loka (9€), Castillo de Ptuj (10€) o el Monasterio Dominico de Ptuj (4€). Estas visitas son muy recomendables, ya que son dos de las ciudades históricas más bonitas de Eslovenia.
Si hiciéramos un recuento aproximado de gastos, podría ser algo así: una habitación doble de unos 100€ (50€ por persona) + comidas y entradas a monumentos, el presupuesto aproximado diario de una persona estaría en torno a los 100€.
Itinerario por Eslovenia
Una de las preguntas más habituales al plantearse viajar a Eslovenia es cuantos días se precisan para visitar los lugares más interesantes.
Aunque habitualmente se suele decir que basta una semana, nosotros nos inclinamos por añadir unos pocos días más, para incluir en la ruta algunas ciudades y lugares menos turísticos, pero muy atractivos.

Nuestra recomendación es realizar un itinerario de 10 días en Eslovenia y en coche de alquiler, que permitirá visitar muchos más lugares. El itinerario podría tener este esquema, partiendo de las bases donde alojarse:
Lagos de Bled y Bohinj (4 noches).
Liubliana (4 noches) 2 días de visita a la capital y escapadas de un día a Ptuj y Škofja Loka.
Piran y Karst (2 noches) 1 día en Piran y 1 día en las Cuevas de Škocjan o de Postojna y visita a la iglesia de la aldea de Hrastovlje.
Lagos Bled y Bohinj
Al norte del país se extienden las montañas de los Alpes Julianos, con densos bosques que llegan casi hasta las cumbres. En los valles se formaron algunos lagos de origen glacial, el más famoso de todos es el lago Bled. Mientras que el pueblecito situado a sus orillas se ha convertido en una de las localidades más turísticas del país. Es un lugar precioso, a pesar de algunas construcciones mastodónticas, además conviene evitar los meses de julio y agosto cuando la afluencia de visitantes es excesiva.
Apenas a 4 kilómetros de Bled encontramos la espectacular Garganta de Vintgar, un desfiladero rocoso surcado por un río junto al que se han construido unas pasarelas para poder recorrerlo. Una de las rutas más impactantes de Eslovenia y asequible para todas las edades.

Los amantes de la escalada y el senderismo disfrutarán enormemente en el extenso Parque Nacional de Triglav. El monte Triglav da nombre a esta área protegida, además de ser el pico más alto de Eslovenia (2864m), también aparece en el escudo de Eslovenia dibujado en plata sobre fondo azul.
En el extremo sur del Parque Nacional de Triglav se encuentra el lago Bohinj, un lugar admirado por los amantes de la naturaleza ya que sus orillas no han sido invadidas por la especulación urbanística y se mantienen casi vírgenes. A su alrededor encontramos varias de las mejores rutas de senderismo de Eslovenia, con distintas dificultades.
Liubliana
Liubliana, la pequeña capital eslovena (apenas unos 290.000 habitantes), merece al menos dos días para recorrerla sin prisas. Es una ciudad agradable que invita a pasear, especialmente a orillas del río Ljubljanica, que separa el casco antiguo de la parte nueva.
Su monumento más visitado es, naturalmente, el castillo de Liubliana que incluye varias atracciones en su interior. Entre ellas destacan: La capilla gótica de San Jorge, la Torre Mirador con unas preciosas vistas de la ciudad y los museos de historia de Eslovenia y el de Marionetas.
Los amantes del arte no deben dejar pasar la oportunidad de admirar varias joyas modernistas, como la Casa Vurnik o la Casa Hauptmann. Y algunos de los museos más interesantes del país como la Casa Museo de Plečnik, el gran arquitecto esloveno o la Galería Nacional.

Ciudades históricas
Pese a su nombre un tanto peculiar, Ptuj es una de las ciudades más atractivas de Eslovenia y la más antigua, ya que su origen se remonta a época romana. No hay que pronunciar en ningún caso la “J” de Ptuj, o los eslovenos fruncirán el ceño con desagrado. En realidad, se pronuncia algo parecido a [ttui] como la localidad gallega de Tui.
Situada al este del país, Ptuj suele quedar fuera de los recorridos turísticos convencionales, razón por la cual puede ser una visita agradable y sin grandes multitudes de visitantes. En todo caso, merece la pena acercarse hasta esta ciudad a orillas del río Drava, que conserva uno de los centros históricos más encantadores de los Balcanes.
Muy cerca se encuentra Maribor, la segunda ciudad del país, con un casco antiguo y varios museos de interés. Mucha gente viene hasta aquí para ver la Vid vieja (Stare trta) una enorme parra de más de 400 años que sigue produciendo vino.

Una de las mejores excursiones desde Liubliana es, sin duda, a Škofja Loka una pequeña ciudad situada a tan solo 25 kilómetros y a la que se puede llegar fácilmente en autobús.
Škofja Loka tiene un muy interesante museo instalado en su castillo, una de las plazas mayores más bonitas del país y un ambiente relajado y rural de lo más agradable.
Región del Karst y Costa Adriática
Los apenas 100 kilómetros que separan la capital Liubliana de la costa eslovena está repleta de tesoros que merece la pena explorar.
La región geográfica de Karst (o Carso), junto a la frontera italiana, esconde profundas cavernas, que por su belleza se han convertido en un gran reclamo turístico. De hecho, esta región es la que ha proporcionado su nombre a este tipo de formaciones geológicas, los conocidos relieves o paisajes kársticos.

Las Cuevas de Postojna son las más visitadas, quizá por su cercanía a la capital, a tan solo 50 kilómetros de Liubliana. Además, la visita puede combinarse fácilmente con el cercano castillo de Predjama, muy llamativo por el hecho de encontrarse incrustado en la roca.
Algo más al sur encontramos las impresionantes Cuevas de Škocjan, el primer lugar declarado Patrimonio de la Humanidad en Eslovenia en 1986.
Se trata de un grupo excepcional de grutas calcáreas con una extensa red de galerías de más de seis kilómetros de longitud.
Contemplar el estruendoso río subterráneo que atraviesa el interior de las Cuevas de Škocjan es una de las experiencias más impresionantes que pueden tenerse en Eslovenia.

De camino a la costa adriática los amantes del arte medieval no pueden dejar pasar la oportunidad de desviarse hasta la aldea de Hrastovlje. Allí podrán visitar la Iglesia de la Santísima Trinidad (Cerkev sv Trojice) del siglo XV. Su interior conserva unas pinturas góticas excepcionales entre las que destaca “la expulsión de Adán y Eva”, “Los Reyes Magos” y especialmente “La Danza de la Muerte”.
La ciudad más atractiva de la costa eslovena es indudablemente Piran que perteneció a la República de Venecia durante siglos, al igual que otras atractivas localidades croatas como Sibenik, Trogir o Split. Piran conserva un centro histórico muy pintoresco repleto de callejuelas y palacios góticos. La Catedral de San Jorge y la exquisita Plaza Tartini (Tartinijev trg) con vistas al puerto son dos de los lugares más emblemáticos de la ciudad.
Naturaleza y actividades al aire libre
Eslovenia puede presumir de ser uno de los destinos de naturaleza más espléndidos de Europa y permite una enorme variedad de actividades al aire libre.
Por ejemplo, con un buen guía se puede ascender al monte Triglav, ya que es un pico asequible si se dispone de un estado de forma aceptable. No muy lejos, en el río Soča (Isonzo en italiano) se puede practicar rafting y kayak en los lagos Bohinj y Bled.

También, por supuesto, Eslovenia es una de las cunas de la espeleología, se pueden visitar las cuevas más famosas (Škocjan y Postojna) o contratar guías especializados para rutas más exigentes.
El senderismo cuenta con centenares de kilómetros adecuados a este deporte por todo el país, aunque los paisajes más impresionantes los tenemos, lógicamente, en los Alpes Julianos. Muy recomendables son las rutas alrededor del lago Bohinj, así como el llamado Škocjan Education Trail, en el entorno de las cuevas.
Eso no es todo, en Eslovenia también se puede practicar esquí y otros deportes de invierno, cicloturismo, avistamiento de fauna, especialmente de osos pardos.
Historia reciente de Eslovenia
Los Balcanes ha sido históricamente una región convulsa y los siglos XIX y XX son buena prueba de ello. De hecho, podría decirse que los últimos años es uno de los periodos más pacíficos y prósperos de la historia eslovena.

Siglo XIX
Durante mucho tiempo la Carniola, actual Eslovenia, estuvo bajo el dominio de los Habsburgo. Sin embargo, sufrió una breve ocupación por parte del Imperio francés de Napoleón (1809-1813), tras la cual volvió a manos de los Habsburgo.
En 1867 se formalizó el Compromiso entre Austria y Hungría que dio origen al poderoso Imperio Austrohúngaro, la Carniola era solo una provincia más. Sin embargo, fue en esta época cuando comenzó a gestarse una identidad nacional eslovena, con la creación de instituciones culturales y partidos políticos. Así mismo se fue consolidando la lengua eslovena frente al idioma alemán impuesto hasta entonces.
Siglo XX
En abril de 1895 tuvo lugar el terrible terremoto de Liubliana que mató a 21 personas y destruyó aproximadamente el 10% de las casas de la ciudad. Esto propició un periodo de reconstrucción entre 1896 y 1910 conocido como “Renacimiento de Liubliana”, en el que se levantaron docenas de edificios modernistas del estilo Secesión Vienesa.
La Primera Guerra Mundial provocó enormes pérdidas entre las filas eslovenas que luchaban en el ejército austriaco, especialmente contra los italianos en el frente del río Soča.

En 1918, tras la derrota del Imperio Austrohúngaro en la Gran Guerra, los eslavos del sur se unieron en un nuevo estado llamado Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, luego conocido como Yugoslavia.
Durante la Segunda Guerra Mundial Eslovenia fue ocupada por tropas de Alemania, Italia y Hungría. En mayo de 1945 fue liberada por el Frente de Liberación de orientación comunista y se volvió a reintegrar en Yugoslavia, al frente de la cual estuvo el dictador Josip Broz Tito, casi 30 años.
Sin embargo, Yugoslavia era una nación compleja y heterogénea, compuesta de varias etnias y culturas muy distintas, que explotó con la declaración de independencia de Eslovenia y Croacia el 25 de junio de 1991.
El Gobierno Central de Belgrado mandó al ejército a sofocar la rebelión y Eslovenia se vio abocada a un efímero conflicto conocido como la Guerra de los Diez Días.
El ejército yugoslavo se retiró pronto de Eslovenia, ya que estaba enfrascado en las rebeliones primero de Croacia y más tarde de Bosnia Herzegovina.
En 1992 Milan Kučan se convirtió en el primer presidente elegido democráticamente en Eslovenia y reorientó la política eslovena hacia Europa occidental.

En la Actualidad
El país ingresó en la OTAN y en la Unión Europea en 2004, adoptando el euro 3 años más tarde.
Hoy Eslovenia puede considerarse uno de los países más prósperos de la antigua Europa oriental, su hermosa capital Liubliana es buen reflejo de ello. Además de tener una de las tasas de paro más bajas de la Unión Europea con tan solo un 3%.
Cómo moverse en Eslovenia
Cómo llegar a Eslovenia
Desde España hay muy pocos vuelos directos a Eslovenia. La compañía Vueling ofrece dos conexiones semanales desde Barcelona. Air Baltic ofrece un vuelo semanal desde el aeropuerto de Gran Canaria.
Mientras que Iberia ofrece vuelos directos desde Madrid a Liubliana, en principio, solo los meses de julio y agosto. Las aerolíneas podrían variar estas conexiones por razones operativas.
Lo cierto es que muchos de los turistas que vuelan a Eslovenia lo hacen con escala en otras ciudades europeas como Frankfurt, Zúrich o Bruselas.
Sin embargo, también existe la posibilidad de volar a otros aeropuertos cercanos como Venecia y Trieste en Italia o Zagreb en Croacia. Desde estos lugares es posible llegar a Liubliana ya sea en coche de alquiler, autobús (Flixbus, por ejemplo) o tren trasfronterizo (ÖBB ferrocarriles de Austria).
Coche de alquiler, autocaravana, bús y tren
Si se desea visitar varios lugares del país, la manera más práctica de hacerlo es en coche de alquiler. Así nos lo recomendó la propia Oficina de Turismo de Eslovenia, dando a entender que el transporte público no era un buen medio para moverse por el país.
Una buena opción para alquilar un coche en Eslovenia es comparar precios en una web de confianza como Discover cars.
Otra opción estupenda para explorar Eslovenia y su desbordante naturaleza es alquilar una autocaravana, ya que permite una gran libertad de movimientos y también abarata el asunto del hospedaje. Eslovenia es un país que tiene una amplia infraestructura preparada para este tipo de turismo y cuenta con una red de 152 paradas para autocaravanas. Echa un vistazo a la página de Campervan Planet y disfruta de los paisajes de Eslovenia a tu aire.

Efectivamente, aunque nuestra experiencia con los autobuses en Eslovenia fue escasa hemos de decir que todos ellos arrastraron bastante retraso. Quizá el caso más sangrante fuera el trayecto entre la Estación de Autobuses de Liubliana y el Aeropuerto que es oficialmente de 30 minutos, pero acabó tardando casi el doble al tener que parar en cada pueblo de la ruta.
Por tanto, ha de tenerse en cuenta la habitual impuntualidad de los autobuses eslovenos si se va a viajar mediante este medio por el país. La empresa mayoritaria es Arriva y también conviene consultar la web de la Estación de Autobuses de Liubliana.
El tren, por su parte, parece ser que mantiene una puntualidad más aceptable, aunque los vagones están algo anticuados y no hay líneas de alta velocidad. La capital situada en el centro del país se ha convertido en nudo de comunicaciones y prácticamente todos los trayectos ferroviarios salen, llegan o pasan por ella.

El tren puede resultar una buena opción para visitar las localidades de mayor tamaño Maribor, Celje, Koper o Ptuj.
Sin embargo, conviene comprobar donde se encuentran las estaciones de ferrocarril, porque en algunos casos están a kilómetros del centro urbano, es el caso por ejemplo de Bled o Škofja Loka.
La línea férrea entre Jesenice- Nova Gorica y Trieste, ya en Italia, está considerada como uno de los trayectos en tren más bellos de Europa. Se conoce como Ferrocarril de Bohinj (Bohinjska proga) y atraviesa preciosos parajes de los Alpes Julianos. Puede consultarse la web de los Ferrocarriles de Eslovenia.
Gastronomía eslovena
La cocina eslovena tiene personalidad propia, aunque no esconde que bebe de la influencia de sus vecinos: al oeste Italia, al norte Austria, al este Hungría y al sur Croacia y los Balcanes. Con semejantes ingredientes es realmente difícil comer mal en Eslovenia.
Para conocer la gastronomía local quizá lo más indicado es ir a comer a una taberna tradicional, llamadas aquí Gostilna. En ella se suelen servir platos típicos de la región, normalmente una sopa de primero y un plato de carne de plato principal.

Una de las especialidades eslovenas son las ajdova kaša, algo así como gachas de trigo sarraceno. Quizá suenen un tanto simple, pero servido con champiñones y cebolla es un plato muy sabroso que se suele servir de entrante.
La salchicha de Carniola (kranjska klobasa) es otro elemento importante de la cocina eslovena, que acompañada de patatas asadas o chucrut puede convertirse en un respetable plato principal.
La influencia italiana es muy marcada y suele haber varios platos de pasta y alguna pizza en los restaurantes, así como la influencia húngara ya que tampoco es raro que las tabernas tengan variantes del gulash.
Uno de nuestros descubrimientos fue probar el čevapčiči, considerado el plato nacional de Bosnia, pero que lo han adoptado también los eslovenos. Se trata de unas tiras de carne picada (normalmente de cordero) muy especiada a la brasa y servidas con una salsa, cebolleta y un pan llamado lepinja. Puede recordar, un tanto, a los kebabs turcos, aunque con sabor más intenso.

En cuanto al postre nacional no hay discusión, ya que es la gibanica (o prekmurska gibanica), que prácticamente puede encontrarse en cualquier restaurante y pastelería del país. Es una tarta muy sabrosa hecha con capas de hojaldre, semillas de amapola, requesón, manzana, nueces y canela entre otros ingredientes. Ideal para tomar con café.
Para probar estos y otros manjares no hay que perderse el Odprta kuhna (the Open kitchen), un mercado gastronómico con puestos al aire libre de los mejores restaurantes del país. Se instala en Pogačarjev trg, una de las plazas más céntricas de la capital, cada viernes desde marzo a octubre y tiene gran éxito entre turistas y locales.
Artículo escrito por David

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