Museos, historia y atracciones para todos los gustos
Vista del Castillo de Liubliana desde el centro de la ciudad

Vista del Castillo de Liubliana desde el centro de la ciudad

La esplendida capital de Eslovenia se extiende por el valle del río Ljubljanica, mientras que su casco antiguo ocupa una estrecha franja entre el río y una colina boscosa. En lo alto de esa montaña se yergue el Castillo de Liubliana, desde el que se domina toda la ciudad y los alrededores.

Un lugar elevado y estratégico, habitado desde hace más de 3000 años, en el que desde antiguo hubo una fortaleza. Por aquí pasaron los romanos, los Habsburgo y hasta las tropas napoleónicas, es por tanto uno de los monumentos históricos más significativos de Eslovenia.

Capilla gótica de San Jorge (Kapela Sv Jurija)

Capilla gótica de San Jorge (Kapela Sv Jurija)

Hoy conviven en el castillo construcciones modernas con otras mucho más antiguas como la capilla de San Jorge de finales del siglo XV. En las últimas décadas se han llevado a cabo profundas renovaciones que han permitido alojar en su seno a varios museos y atracciones. De hecho, la visita al Castillo de Liubliana bien puede satisfacer tanto a los amantes de la historia como a los más pequeños de la familia.

Se trata de la visita más sugerente de la capital eslovena y para la que habrá que reservar al menos 3 horas, si se quiere entrar en todas las exposiciones y curiosear los muchos rincones del castillo.

Breve historia del castillo

Según los restos arqueológicos encontrados es muy probable que esta colina estuviera habitada al menos desde el año 1200 a. C.

Con la llegada del Imperio Romano en este enclave se levantó una plaza fuerte. La ciudad romana de Emona se desarrolló a sus pies y todavía pueden encontrarse algunos vestigios de ella, como los restos de la muralla.

Más tarde, en el siglo XI se construyó en madera y piedra el primer Castillo de Liubliana. Mientras que la primera mención escrita en la que se hace referencia al Castillo de Liubliana (castrum Leibach) data de mediados del siglo XII.


Eslovenia en época medieval era conocida como Carniola y tenía unas fronteras muy similares a las actuales. Carniola era un estado que formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico y Leibach era entonces el nombre alemán que recibía la ciudad de Liubliana (Ljubljana en esloveno).

Rodolfo I de Habsburgo venció en la decisiva batalla de Marchfeld de 1278 al rey de Bohemia Otakar II, cambiando para siempre el mapa y las fronteras de Europa Central. Carniola y otros territorios pasaron a manos de los Habsburgo durante siglos.

Cañón del imperio Austro-húngaro s.XIX (Castillo de Liubliana)

Cañón del imperio Austro-húngaro s.XIX (Castillo de Liubliana)

En el siglo XV el castillo fue demolido en gran parte y vuelto a levantar. De aquella época se conserva la capilla de San Jorge, varias torres o la prisión de los nobles. Posteriormente se reforzaron las defensas para protegerse del Imperio Otomano y las revueltas campesinas.

A partir del siglo XVII el castillo fue perdiendo su importancia estratégica y destinado a otros usos: arsenal, cuartel, hospital militar o prisión. Incluso en el siglo XX fue utilizado como alojamiento para las personas desfavorecidas de la ciudad.

Hoy el Castillo de Liubliana alberga numerosas atracciones y es uno de los lugares más visitados de Eslovenia.

La calle Študentovska sube hasta el castillo

La calle Študentovska sube hasta el castillo

Cómo llegar al castillo

Hay varios caminos para llegar hasta las puertas del castillo partiendo del casco histórico.

Desde Gornij trg, junto a la Iglesia de San Florián sube una calle y cerca de la estatua de Hércules el tortuoso callejón de Reber también lleva hasta el castillo. La tercera opción es la calle Študentovska que nace en la plaza del mercado y asciende hasta lo alto de la colina.

Desde los barrios residenciales del otro lado también hay senderos para subir a la fortaleza.

En todo caso, la manera más cómoda y espectacular de subir al Castillo de Liubliana es tomando el funicular.
En Krekov trg 4, muy cerca del Puente de los Dragones, encontramos las taquillas del castillo y también el acceso al funicular. El funicular salva un desnivel de 70 metros en menos de cinco minutos desde la ciudad hasta el castillo.

Taquillas y acceso al funicular en  Krekov trg 4

Taquillas y acceso al funicular en Krekov trg 4

Comprar las entradas

Miles de personas visitan el Castillo de Liubliana todos los años. Por ello, nuestra recomendación es que, si es posible, se eviten los meses de julio-agosto y Semana Santa, así como los fines de semana ya que son los periodos de mayor afluencia de visitantes. Así se ahorrarán colas y esperas en aquellos espacios más exiguos que sólo admiten un número limitado de personas.

La manera más cómoda de comprar los tickets es hacerlo por internet en la web oficial del Castillo de Liubliana (jubljanskigrad.si), además resulta un 10% más barato que hacerlo in situ en las taquillas.

El Castillo de Liubliana ofrece distintas atracciones y por tanto varios tipos de entrada.
La entrada básica llamada Castle ticket permite acceder al recinto y visitar todas las exposiciones y atracciones. A esta entrada se le puede añadir una práctica audioguía que explica los numerosos puntos de interés del castillo. La audioguía está disponible en 14 idiomas entre ellos español, inglés, alemán, francés, portugués… y por supuesto esloveno.

El trayecto en funicular se puede adquirir junto con la entrada al castillo. Se puede optar por comprar solo la ida, normalmente para ahorrarse la enorme cuesta de la subida. O también, por un poco más, los dos viajes tanto la ida como la vuelta.

Patio del Castillo de Liubliana (Ljubljanski grad)

Patio del Castillo de Liubliana (Ljubljanski grad)

De manera independiente a la visita convencional también hay posibilidad de hacer un tour guiado con personajes caracterizados de distintas épocas (romanos, época medieval…). Esta experiencia se llama Time Machine y se ofrece en esloveno e inglés, pero también puede seguirse mediante audioguía en español y otros idiomas.

También podemos jugar al Escape Castle, una divertida experiencia tipo “escape room” en la que nuestra misión es salvar al famoso dragón.

Las actividades de Time Machine y Escape Castle tienen características y horarios concretos por lo que hay que informarse en las taquillas, el Info Center o contactar por correo electrónico.

Qué ver en el Castillo de Liubliana

El castillo posee un gran patio de armas central rodeado de edificios. Hay numerosos carteles indicativos en esloveno e inglés y también una maqueta en mitad del patio, por lo que no es difícil orientarse. Además, en la web oficial del Castillo de Liubliana hay un práctico plano del castillo en 3D que muestra la situación de todos los lugares visitables.

Algunas de las celdas de la prisión del castillo

Algunas de las celdas de la prisión del castillo

Recomendamos explorar cada rincón del castillo porque hay toda clase de exposiciones, museos interesantes, salas inmersivas, restos arqueológicos, una torre con vistas, una capilla gótica… Y también cafetería y restaurante donde hacer un alto, tomar algo y calmar el hambre.

Torre mirador y capilla

En un costado del castillo se concentran algunas construcciones históricas de gran interés, esto es: la torre mirador (Viewing Tower), la capilla de San Jorge (Chapel of St. George) y la antigua penitenciaria (Penitentiary). Estos espacios son algo estrechos por lo que, si es posible entrar al castillo a primera hora, podrán disfrutarse sin hacer colas y sin apreturas.

En 1815 tras algunos años de obras para adecuar el castillo se inauguró la prisión. En los sótanos de la torre pueden verse algunas de aquellas celdas que estuvieron en uso más de un siglo. De hecho, durante la Primera Guerra Mundial alojaron prisioneros de guerra de múltiples nacionalidades: principalmente italianos, pero también serbios, albaneses, turcos o ingleses entre otros.

Los escudos de armas de los duques de Carniola decoran la Capilla de San Jorge

Los escudos de armas de los duques de Carniola decoran la Capilla de San Jorge

Al otro lado encontramos una de las joyas del castillo: la capilla de San Jorge (Kapela Sv Jurija) que conserva varias ventanas góticas. Posteriormente se llevó a cabo una reforma en 1747 en estilo barroco, que es precisamente lo más llamativo de la capilla. La parte alta de los muros y las bóvedas están cubiertas por los blasones de docenas de los gobernadores y duques de Carniola a lo largo de cuatro siglos.

Antes de subir a la torre hay que hacer un alto para ver el Virtual Castle, que no es otra cosa que un vídeo de 12 minutos con tecnología 4D. El vídeo permite de una manera amena conocer los distintos pueblos y culturas que pasaron por el castillo a lo largo de su historia.

La Torre mirador o Atalaya se derrumbó tras el paso de las tropas francesas y se volvió a levantar a mediados del siglo XIX. Hoy es unos de los símbolos de la ciudad y en ella ondean la bandera de Eslovenia y de la ciudad de Liubliana.

Para acceder a ella hay que pasar unos tornos, ya que hay un número de personas limitado que puede visitarlo a la vez. En todo caso, vale la pena esperar y subir casi un centenar de escalones, ya que las vistas desde la torre son impresionantes.

Vistas de la ciudad desde la Torre mirador o Atalaya del castillo

Vistas de la ciudad desde la Torre mirador o Atalaya del castillo

Desde sus almenas se contempla prácticamente toda la ciudad. Además, pueden verse perfectamente algunos de los monumentos más importantes de la capital como la Catedral de San Nicolás, la Iglesia de la Anunciación o la Biblioteca Nacional obra del afamado arquitecto Jože Plečnik.

Exposición de la Historia de Eslovenia

En el antiguo polvorín está instalada la muestra de Historia de Eslovenia, que puede resultar interesante incluso a los visitantes extranjeros, que apenas conozcan el país.

A través de diversas piezas muy significativas se traza un recorrido muy sugerente por la historia de este país, desde la antigüedad hasta nuestros días. Asimismo, los textos explicativos se ofrecen en varios idiomas (inglés, francés…) y hay también pantallas interactivas.

En la planta baja encontramos entre otras cosas, una rueda de carro del periodo romano, copias de los manuscritos de Freising del siglo X (el primer texto en esloveno), mapas medievales… Y también una preciosa caja de caudales del gremio de los herreros de Maribor.

La interesante exposición permanente de la Historia de Eslovenia

La interesante exposición permanente de la Historia de Eslovenia

Por su parte el primer piso está dedicado a época más reciente y podemos contemplar por ejemplo uno de los hitos de la industria eslovena de postguerra: el ciclomotor Tomos Colibrí VS 50 de 1957. O también todos los billetes emitidos de la efímera moneda eslovena (el tólar) que surgió tras la independencia de la antigua Yugoslavia (1991) y que fue abandonada tras adoptar el euro en 2007.

Museo de las Marionetas

Aunque a priori no pueda parecer interesante a muchas personas, este museo es una de las grandes sorpresas que esconde el Castillo de Liubliana.

El museo pone de relieve el legado de Milan Klemenčič (1875-1957), pintor, fotógrafo y titiritero, primer director del Teatro de Marionetas de Liubliana. Una primera sección muestra algunos grupos de marionetas históricas con personajes arquetípicos maravillosamente tallados y vestidos.

El Museo de las Marionetas sorprende por algunos títeres que son pequeñas obras maestras

El Museo de las Marionetas sorprende por algunos títeres que son pequeñas obras maestras

Muy interesante resulta también descubrir que durante la Segunda Guerra Mundial un grupo de partisanos representó por los pueblos con éxito su espectáculo de marionetas lleno de sátira e ironía. En estas representaciones aparecían partisanos, mujeres de dudosa reputación, soldados nazis y hasta el mismísimo Hitler.

Una segunda sala muestra marionetas más artísticas y contemporáneas a la vez que se invita a los visitantes a ponerse en el interior del retablo y hacer actuar a las marionetas.

Qué más ver en el castillo

Se puede subir a un tramo del adarve de las murallas, con buenas vistas tanto del patio central como de la ciudad. Muy cerca encontramos la antigua prisión de la nobleza (s. XV), una especie de cubículo inquietante en el que se bajaba a los presos y en la que todavía pueden verse sus inscripciones en los muros.

En la Armería del Castillo de Liubliana se muestran unas pocas espadas y armaduras antiguas y no muy lejos puede verse un enorme cañón austro-húngaro de finales del XIX.

Merece la pena explorar el resto del castillo ya que en el interior de algunas torres, sótanos y salas pueden encontrarse todo tipo de exposiciones temporales de muy diversa índole.

Video Mapping proyectando cuadros impresionistas

Video Mapping proyectando cuadros impresionistas

La casamata suele albergar exposiciones temporales atractivas. En 2025 se ha podido ver un espectáculo de Video Mapping. Convirtiendo este espacio abovedado en una sala inmersiva en la que se proyectaban cuadros de los pintores impresionistas más relevantes de Eslovenia entre los que encontramos a Ivan Grohar o Rihard Jakopič.

En todo caso, cerca del acceso al castillo, se encuentra el Info Center, donde podrán resolver cualquier duda que tengamos. Este es el lugar también donde nos pueden facilitar las audioguías en varios idiomas. Junto al propio Info Center encontramos la tienda de souvenirs con mucho merchandising, especialmente de la mascota del castillo: una ratita llamada Friderik.

Dónde dormir

Liubliana dispone de numerosos alojamientos, pero si una de nuestras prioridades es estar cerca del castillo para poder visitarlo cómodamente será preferible reservar en el casco antiguo. Uno de los mejores alojamientos con relación calidad/precio es el Hotel Bloom, situado a pocos metros de una de las subidas al castillo. Este hotel tiene unas habitaciones preciosas y confortables con ventanas a una calle tranquila.

Cartel en las taquillas con los distintos tipos de entradas al castillo

Cartel en las taquillas con los distintos tipos de entradas al castillo

Artículo escrito por David

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