Jože Plečnik, uno de los grandes personajes de la historia reciente de Eslovenia
El Puente triple de Plečnik con la Iglesia de la Anunciación al fondo

El Puente triple de Plečnik con la Iglesia de la Anunciación al fondo

Liubliana, la bonita capital eslovena, no sería la misma sin la figura de Jože Plečnik (1872-1957), que en el periodo de entreguerras transformó la ciudad.

Algunos arquitectos los asociamos instintivamente a una ciudad, como sucede, por ejemplo, con Gaudí y Barcelona o Brunelleschi con Florencia. En el caso de Liubliana, es indudablemente Jože Plečnik, que dejó su huella en la ciudad a través de casi medio centenar de proyectos de toda índole.

A lo largo de más de 30 años, Plečnik diseñó, construyó o restauró en Liubliana puentes, iglesias, bibliotecas, plazas, mercados, parques o escalinatas.

Las Esclusas o compuertas sobre el río Ljubljanica

Las Esclusas o compuertas sobre el río Ljubljanica

Lo cierto es que Liubliana a principios del siglo XX no era más que una pequeña ciudad de provincias de poco más de 35.000 habitantes. Plečnik le proporcionó una identidad de ciudad moderna gracias a una elegante planificación urbana y varias construcciones icónicas como la Biblioteca Nacional o el Puente Triple.

Aunque en sus comienzos tuvo la influencia de la Secesión vienesa, Plečnik pronto se alejó de los ornamentos del modernismo, creando un estilo sobrio tremendamente personal. Su mayor influencia, provino del arte clásico, y así podemos ver elementos arquitectónicos propios de ese arte como columnatas, balaustradas, pilares o grandes arcadas.

El mejor lugar para conocer el universo de este célebre arquitecto esloveno es la Casa Plečnik (Plečnikova hiša), donde vivió durante muchos años y que hoy es uno de los museos más interesantes del país.

Estatua de bronce de Moisés en la entrada lateral de la Biblioteca Nacional

Estatua de bronce de Moisés en la entrada lateral de la Biblioteca Nacional

En 2021 la Unesco incluyó parte de la obra de Plečnik en Liubliana en la lista de Patrimonio de la Humanidad, destacando la creación de espacios públicos y un enfoque urbanístico a escala humana. Y es que, a diferencia de otras capitales europeas de arquitectura grandilocuente, Liubliana es una ciudad acogedora que invita a recorrerla a pie.

Son muy recomendables las visitas guiadas en Liubliana que ofrece Civitatis ya que recorren varios de los edificios y puentes más interesantes del arquitecto esloveno.

Breve biografía de Jože Plečnik

Josef Plečnik nació en 1872 en Laibach, (nombre alemán de la actual Liubliana), ya que en aquel momento la Carniola (Eslovenia) formaba parte del Imperio Austrohúngaro. De su padre aprendió el oficio de carpintero, y después completó sus estudios en Graz y Viena. En la capital austriaca estudió con el afamado arquitecto Otto Wagner, para luego trabajar en el estudio de Wagner hasta 1900.

Jože Plečnik en su estudio

Jože Plečnik en su estudio (Foto: slovenskenovice.si)

Sus primeros encargos profesionales tuvieron una clara influencia de la Secesión Vienesa: Villa Langer (1900) y Zacherlhaus (1903-05). Sin embargo, su último proyecto importante en Viena, la Iglesia del Espíritu Santo (1910-13) ya anunciaba un estilo más sobrio y clasicista.

En 1911 se trasladó a Praga donde trabajó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios. Años más tarde, en 1918, el presidente de la nueva República Checoslovaca le encargó la renovación del Castillo de Praga, sus jardines y patios.

En este punto resulta relevante comentar el contexto histórico del momento. Tras la derrota de las potencias centrales en la Primera Guerra Mundial (1914-1918) el Imperio Austrohúngaro es desmembrado. De manera que la Eslovenia natal de Plečnik pasó a formar parte de otro estado: el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, luego llamado Yugoslavia.

En 1921 Plečnik retornó a su ciudad como profesor de arquitectura de la recién creada Universidad Técnica de Liubliana, puesto que ejercería hasta poco antes de su muerte. Aunque siguió teniendo proyectos en Praga, se instaló en Liubliana definitivamente, en el suburbio de Trnovo, donde había nacido y donde se conserva la Casa Museo Plečnik.

El Plegezen, un singular edificio situado cerca del Mercado Central

El Plegezen, un singular edificio situado cerca del Mercado Central

Trabajó en una planificación urbana que supuso rehabilitar zonas degradadas y revitalizar especialmente el entorno del río Ljubljanica, que a partir de entonces se convirtió en el eje vertebrador de la ciudad.

De entre las docenas de proyectos que llevó a cabo en Liubliana quizá los de mayor envergadura fueron la Biblioteca Nacional de Eslovenia, el Mercado Central o el Cementerio de Žale.

Casa Plečnik (Plečnikova hiša) vista desde el jardín

Casa Plečnik (Plečnikova hiša) vista desde el jardín

Los imprescindibles de Plečnik

En Viena en torno al 1900 el gran arquitecto Otto Wagner, su mentor, se encargó de diseñar multitud de infraestructuras públicas. Plečnik hizo, años más tarde, algo similar en Liubliana, por lo que resulta sencillo tropezarse con alguno de sus edificios y puentes. La oficina de Turismo de Liubliana ofrece un folleto muy útil con más de 40 puntos de interés, de los que destacamos los siguientes:

Casa Plečnik

Reservas

La visita a la casa de Jože Plečnik (Plečnikova hiša) resulta imprescindible para acercarse a la figura del arquitecto más importante de Eslovenia. El museo ofrece interesantes visitas con guía en inglés y/o esloveno que recorren cada estancia de la casa.

Es recomendable reservar la visita guiada con antelación en la página web de la Plečnik House ya que los pases tienen un aforo máximo de 7 personas.(No es posible visitar la casa por cuenta propia).

Busto de Plečnik en el vestibulo de su casa

Busto de Plečnik en el vestibulo de su casa

La visita a la casa

El aspecto exterior de la casa nos muestra una modesta casa de ladrillo de poca altura, junto a la iglesia donde su hermano Janez fue sacerdote. El propio arquitecto amplió la casa construyendo una gran sala ovalada y otra estancia acristalada con columnas a modo de invernadero.

En su interior se ha conservado el mobiliario y los enseres personales del arquitecto, lo que permite conocer como era su austera vivienda.
La visita guiada resulta muy amena y recomendable, ya que explican diversas anécdotas y episodios relevantes de la vida del arquitecto.
Según parece Plečnik era una persona huraña y poco amante de las visitas, por lo hacía esperar a los visitantes en un duro banco de madera colocado en un vestíbulo sin calefacción.

A lo largo de las distintas estancias vamos conociendo un poco más de la personalidad reservada de Jože Plečnik, que vivió solo la mayor parte del tiempo. Solamente su hermano Janez convivió con él algún tiempo.

Mesa de trabajo de Jože Plečnik

Mesa de trabajo de Jože Plečnik

Sorprende ver las sillas de la cocina, deliberadamente incómodas para evitar holgazanear o la minúscula estancia donde recibía a los amigos.
Su habitación era una amplia estancia de planta ovalada que hacía las veces de dormitorio, biblioteca y estudio. Por un lado, estaba su camastro, algunos estantes con libros y su mesa de trabajo en la que pueden verse toda clase de elementos cotidianos de Plečnik: tazas de café, escuadras, tinteros, pinceles, un par de gafas y su sombrero.

El museo ha cuidado todos los detalles, gracias a que se han conservado fotografías de la época y hasta los lápices están colocados tal y como los tenía Plečnik.

En el piso de arriba, e iluminada con luz natural a través de grandes ventanas, encontramos una amplia sala donde daba clase a sus alumnos.
La gran mesa de trabajo está rodeada de la silla del profesor y otras más pequeñas para los estudiantes. Merece la pena acercarse a la mesa, como detenida en el tiempo, cubierta de lápices usados, plumas, tinteros, carboncillos y tabaco de los años 50.

Se visita también su pequeño invernadero y el agradable jardín desde donde se tiene una buena perspectiva de la casa.

Estatua de San Juan Bautista en el Puente de Trnovo

Estatua de San Juan Bautista en el Puente de Trnovo

Los puentes y el río Ljubljanica

Apenas a 100 metros de la Casa Plečnik, encontramos otra obra del arquitecto: el Puente de Trnovo (Trnovski most) que salva el arroyo de Gradiščica. Es un puente de piedra en el que destacan cuatro pequeñas pirámides y en su centro la estatua de San Juan Bautista. El parquecito que conecta con el río principal y los muelles del Ljubljanica, también fueron proyectados, ¿cómo no?, por Plečnik.

La ribera del río Ljubljanica ofrece un paseo entre árboles de lo más agradable y en apenas los dos kilómetros que discurre por el centro de la ciudad se hallan no menos de una decena de proyectos de Plečnik.

Aquí encontramos el Puente de los Zapateros (Šuštarski most), donde se instalaron los zapateros (de ahí su nombre) ya en época medieval. Fue sustituido por otro de hierro en el siglo XIX y finalmente por otro de piedra en 1931 obra de Plečnik. Resulta curioso el uso de las columnas, una docena con capiteles corintios y dos jónicos que sirven de faroles.

Puente de los Zapateros (Šuštarski most)

Puente de los Zapateros (Šuštarski most)

Aguas abajo está el puente más espectacular de Eslovenia: el Puente triple (Tromostovje en esloveno), el principal paso entre el casco antiguo y la moderna Liubliana.

El puente central es de mediados del XIX y Plečnik añadió dos pasarelas a los lados con balaustradas, pilares y escaleras que le dan un encantador aire veneciano. De hecho, el puente forma, junto a la rosácea Iglesia de la Anunciación, una de las estampas más bonitas y fotografiadas de la capital eslovena.

Próximo al Puente Triple, proyectó un largo mercado en paralelo al rio con largas columnatas y amplios arcos que daban tanto al río como a la plaza. El Mercado cubierto de Plečnik muestra con orgullo la influencia del arte griego y romano, especialmente visible desde la otra orilla del río. Este suele ser uno de los lugares más concurridos y grato de la ciudad repleto de tabernas y terrazas al aire libre.

A unos 100 metros del río podemos incluir en la ruta a uno de los edificios más singulares de Plečnik: el Plegezen. Que supuso un verdadero reto para el arquitecto dada la estrechez de la parcela de la que disponía.

Mercado cubierto de Plečnik

Mercado cubierto de Plečnik

Pasado el Puente de los Dragones, una preciosa construcción modernista anterior, llegamos hasta las Esclusas del río Ljubljanica(Zapornica na Ljubljanici).

Se trata de uno de los diseños más atractivos de Plečnik en la capital eslovena, en el que de algún modo integró influencias arquitectónicas muy distintas. Las compuertas del río tienen un aspecto monumental gracias a tres torres que se parecen mucho a los templos egipcios. Por un lado, hay columnas dóricas con jarrones y por el otro, capiteles jónicos en los que surgen rostros severos que recuerdan un tanto al art nouveau.

Centro de Liubliana

En la margen izquierda del río se extiende el corazón comercial y administrativo de la capital eslovena, lleno de tiendas, hoteles, oficinas, restaurantes y edificios gubernamentales.

Aquí encontramos dispersos algunos de las obras más significativas y singulares de Plečnik en Liubliana.
Cerca del Puente de Trnovo y la Casa de Plečnik se halla el muro de la antigua ciudad romana de Emona. Plečnik rediseñó y “restauró” los restos de las murallas en un proyecto discutible donde incluyó una pirámide y algunas columnas.

Biblioteca Nacional y Universitaria de Eslovenia (Narodna in univerzitetna knjižnica)

Biblioteca Nacional y Universitaria de Eslovenia (Narodna in univerzitetna knjižnica)

Sin embargo, dos calles más allá encontramos la que está considerada una de sus obras maestras, la Biblioteca Nacional y Universitaria de Eslovenia (Narodna in univerzitetna knjižnica) realizada entre 1936-1941.

Se trata de un enorme edificio de piedra en su parte baja y que combina ladrillo y piedra en los pisos superiores de una manera aparentemente caprichosa y orgánica. Plečnik se inspiró en los palacios italianos y es cierto que tiene a un aire a los palacios renacentistas con fachada de almohadillado.

La puerta principal tiene dos tiradores en forma de caballo que simbolizan a Pegaso (ver al final del post) que conduce a la casa de las musas.
Las manijas de caballo son bastante conocidas aquí y aparecen incluso en una de las monedas de 2 euros del país para conmemorar los 250 años de la biblioteca.

La biblioteca es famosa por su interior con una escalinata oscura con columnas de mármol negro y sobre todo por su amplia y luminosa sala de lectura. (La sala de lectura solo se puede visitar con petición previa).

En los apenas 500 metros que separan la Biblioteca Nacional del Puente triple, en la zona más céntrica de la ciudad, simplemente es imposible no recorrer, ver o tocar algo creado por Plečnik.

Plaza del Congreso y Filarmónica de Liubliana

Plaza del Congreso y Filarmónica de Liubliana

Diseñó la calle Vegova, también la Plaza del Congreso (Kongresni Trg) y el parque junto a ella. Todo ello rodeado por obras suyas: Un enorme Centro de Secundaria, un monumento conmemorativo, la ampliación de la Filarmónica y unas escalinatas que llegan hasta el río.

El urbanismo de Plečnik no pretende ser llamativo ni altisonante, quizá por eso pueda a menudo pasar desapercibido. Sin embargo, concibió una ciudad de arquitectura armoniosa, que es, sin duda, una de las más agradables de Europa.

La calle Miklošičeva es famosa por albergar los edificios modernistas más bonitos de Liubliana que bien merecen otra ruta. Al final de esa calle, muy cerca de la estación de tren, se halla otra de sus grandes obras: El Palacio de Seguros (Palača Zavarovalnice).

Parte alta del Palacio de Seguros (Palača Zavarovalnice)

Parte alta del Palacio de Seguros (Palača Zavarovalnice)

Se trata de uno de sus proyectos de mayor envergadura en la ciudad con casi 100 metros de fachada y una apariencia imponente que realizó para una mutua aseguradora. Al igual que en la Biblioteca Nacional aquí también utilizó el recurso de diferenciar los pisos inferiores en piedra y los superiores en ladrillo, además de grandes columnas. Destacan en lo alto del edificio un friso con figuras enlazadas que simbolizan la mutualidad y sobre ellas otras con niños que representan la solidaridad.

Otras obras de interés

Si se dispone de tiempo libre, pueden visitarse algunas obras de interés algo más alejadas del centro de la ciudad.
En ocasiones la intervención del arquitecto esloveno era casi testimonial, minimalista. Como en el caso del Paseo en el Parque Tivoli en el que se limitó a colocar farolas en forma de columnas cada 20 metros.

Sin embargo, en otras como el Cementerio Central de Žale (Pokopališče Žale) proyectó todo un complejo de edificios y jardines de clara influencia clásica.

Este cementerio se inauguró en 1906 pero apenas unos años después se había quedado pequeño y en 1936 se le encargó a Plečnik su ampliación. Realizó una entrada monumental, casi como si de un templo griego se tratara. Así mismo diseñó la capilla principal, otros edificios funerarios, los carteles, las farolas…

En el Cementerio de Žale están enterrados algunos de los personajes más insignes de la Eslovenia moderna como el escritor Ivan Cankar, el pintor Rihard Jakopič o el propio Jože Plečnik.

Iglesia de San Miguel (Cerkev sv. Mihaela)

Iglesia de San Miguel (Cerkev sv. Mihaela). (Foto: unesco.org)

También en los barrios del norte de la ciudad encontramos la Iglesia San Francisco de Asís (Cerkev sv. Frančiška Asiškega) que en coherencia con la orden franciscana es un templo muy austero.

Más interesante resulta la Iglesia de San Miguel (Cerkev sv. Mihaela) situada en una pedanía a unos 5 kilómetros del centro de la capital.
(Se puede llegar en transporte público tomando el autobús 19B en dirección sur, por ejemplo, en alguna de las paradas de Slovenska cesta, la arteria principal de la ciudad).

Se trata de un templo realmente muy singular, con una escalinata con columnas que lleva hasta el pórtico que atraviesa el propio campanario. Para su construcción se utilizó piedra, pero también ladrillos y madera puesto que al situarse en una zona de marismas era necesario no levantar un edificio excesivamente pesado. Su acogedor interior revestido de madera recuerda un tanto a las humildes iglesias de madera de Centroeuropa y Escandinavia.
(Se puede visitar el interior con reserva previa).

Dónde dormir en Liubliana

El casco viejo y el centro de Liubliana tiene una abundante oferta de hoteles y apartamentos. Una opción estupenda para los amantes de la obra de Plečnik es el Vander Urbani Resort situado a la orilla del río, justo entre el Puente de los Zapateros y el Puente Triple. Las habitaciones son lujosas, muchas con vistas al río y los desayunos son espectaculares.

(Artículo escrito por David con la colaboración de Marcos)

Mapa: Ruta Plečnik en Liubliana

Tirador de la Biblioteca Nacional simbolizando a Pegaso

Tirador de la Biblioteca Nacional simbolizando a Pegaso

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