Guía para viajar a Noruega, el país de los fiordos

Noruega es mundialmente famosa por sus impresionantes fiordos y sus hermosas auroras boreales, pero tiene mucho más que ofrecer al visitante. Posee una rica cultura, una compleja historia, sabrosa gastronomía, hermosas ciudades, montañas, islas, lagos, cascadas, rutas en tren increíbles, iglesias medievales de madera…
Con todos estos alicientes conviene preparar bien el viaje y reservar al menos dos semanas para viajar por el país europeo con más kilómetros de costa, unos 83.000km. No es de extrañar su larga tradición marinera y pesquera que fue la base de su economía en el pasado.
La puerta de entrada al país suele ser su capital Oslo, una ciudad cosmopolita, moderna y vibrante con un millón cien mil habitantes.
Oslo cuenta con varios museos de relevancia mundial, entre los que podemos citar: el Museo Nacional, el Museo del Fram o el Museo Munch y posiblemente el mejor parque escultórico del mundo con obras del célebre escultor noruego Gustav Vigeland.

La segunda ciudad del país, Bergen con casi 1000 años de antigüedad es un destino imprescindible, no sólo por el encantador barrio de Bryggen y sus casas de colores, sino también porque está considerada la base perfecta para explorar los fiordos.
Si por falta de tiempo solo se puede visitar un fiordo este debería ser el Sognefjorden (el fiordo de los Sueños) el más largo y profundo de Noruega y que cuenta con numerosos puntos de interés en su entorno.
Pero Noruega, todavía nos depara otra sorpresa, la pequeña ciudad de Ålesund, que como sacada de un cuento posee docenas de edificios modernistas en apenas unas pocas calles.
Y sí, es cierto, el norte de Noruega es el mejor lugar para admirar, bien abrigado, las auroras boreales en otoño e invierno.

Consejos para viajar a Noruega
Clima en Noruega
Hay un refrán noruego que dice algo así: “No hace mal tiempo, sólo la ropa inadecuada”. Este dicho refleja la mentalidad noruega y su gusto por la vida al aire libre a pesar del frio.
Y es que de octubre a abril prácticamente ninguna ciudad noruega, ni siquiera del extremo sur, alcanza los 10 °C. Los noruegos están perfectamente adaptados al frio de su tierra y van bien abrigados los meses de invierno.
Por su parte los turistas que llegan a Noruega deberán estar bien pertrechados de ropa de abrigo, incluso en verano, si no quieren que su primera visita sea a una tienda de ropa.
En todo caso, pasearse en verano por cualquier lugar de Noruega a 15 o incluso a 20°C cuando el resto de Europa está asfixiado de calor es una sensación tremendamente agradable.

De octubre a abril se considera la temporada baja con temperaturas muy frías que sólo aprovechan los aficionados a los deportes de invierno y los “buscadores” de auroras boreales.
En julio y agosto las temperaturas son agradables, aunque suben los precios en los alojamientos y también muchos restaurantes. Además, la afluencia de turistas puede llegar a ser abrumadora en lugares como el impresionante acantilado conocido como “El Púlpito” o la ciudad de Bergen.
Y eso a pesar de que la preciosa Bergen es una ciudad muy lluviosa, bastante más que, por ejemplo, Santiago de Compostela. Por ello, aparte de paraguas es buena idea llevar en la maleta un chubasquero, ya que en muchas ocasiones se tratará de una fina lluvia que no evitará que podamos realizar actividades y visitas.
Mejor época para ir a Noruega
Aunque el clima es muy cambiante en las diversas regiones, bajo nuestro punto de vista los mejores meses para visitar Noruega son mayo, la primera mitad de junio y septiembre. Es una época con la naturaleza desbordante de belleza, perfecta para hacer rutas o para visitar las ciudades con una temperatura aceptable.
En estos meses los precios de los alojamientos son más económicos y no hay tantos turistas como en pleno verano. Aunque bien es cierto, que algunos museos, iglesias de madera y monumentos no demasiado turísticos puede que abran solamente los meses de julio y agosto.

Alojamiento en Noruega
Los precios de los hoteles y apartamentos en Noruega son sensiblemente más caros que en España. En temporada alta es complicado encontrar un hotel o un buen apartamento por menos de 150€ la noche en el centro o cerca de él, en ciudades como Oslo o Bergen.
Los presupuestos más ajustados tendrán que echar mano de algún hostel o una guest house. Otra opción para abaratar la estancia es alejarse del centro de la ciudad, pero con alguna estación de metro, tren o tranvía que lleve directo al corazón de la ciudad.
Quizá lo mejor sea reservar con más de un mes de antelación para que podamos elegir entre una mayor cantidad de alojamientos.
Un buen sitio es Booking donde hay centenares de apartamentos y hoteles en Oslo.
Buscar alojamiento en pueblos turísticos como Flåm puede ser un quebradero de cabeza ya que la oferta hostelera es muy limitada y bastante cara. En esos casos quizá conviene irse a algún pueblo cercano, como el Lindstrøm Hotel en el encantador pueblecito de Lærdalsøyri.

Moneda, seguro, visitas guiadas
La corona noruega (NOK) es la moneda usada en el país y suele situarse en torno a 1EUR = 11NOK.
El Banco Central de Noruega ha emitido una serie temática de billetes centrada en el mar con un diseño muy atractivo en el que podemos ver un faro, un barco vikingo o un bacalao. Todos los billetes llevan además la imagen de un frailecillo en la esquina superior derecha.
Si se desea llevar coronas noruegas desde España merece la pena comparar varias oficinas, porque puede variar mucho las condiciones de unas casas de cambio a otras. Los aeropuertos noruegos son probablemente los lugares con un cambio más desfavorable, mientras que en las casas de cambio de las ciudades noruegas se pueden encontrar algunas tasas competitivas.
En todo caso, conviene saber que la mayoría de transacciones en Noruega se realizan ya con tarjeta, de hecho, nos resultó muy difícil ver a un local pagar con efectivo.
¿Es necesario, entonces, disponer de coronas en efectivo en un viaje turístico por Noruega?
En principio no. En cualquier establecimiento (hoteles, supermercados, restaurantes, tiendas de todo tipo…) disponen de datafonos, incluso en los pueblos, pero siempre hay alguna excepción.

Nosotros tuvimos que sacar coronas de un cajero (tremenda comisión) para conseguir monedas y poder usar la taquilla de una consigna. Ciertamente, el dinero en efectivo puede venir bien para pequeñas compras en tiendas de recuerdos o en zonas rurales.
Pero el grueso de las compras lo normal es hacerlo con tarjeta ya sea de crédito o débito. Muchos viajeros utilizan tarjetas como Revolut o N26 que aplican comisiones muy bajas si se compra en el extranjero.
Sin necesidad de hacerse una nueva tarjeta, también es posible en la mayoría de bancos contratar (gratis o a un precio irrisorio) un servicio que elimina las comisiones al pagar con moneda extranjera o sacar dinero en cajeros del extranjero. Este servicio lleva el nombre de “Plan de viaje” en ING Direct y “Pack viajes” en BBVA, por ejemplo.
Cuando se viaja al extranjero resulta conveniente contratar previamente una póliza de seguros que cubra cualquier contratiempo.
Especialmente si se van a realizar actividades en la naturaleza o excursiones de diversa índole como suele hacerse en Noruega.
Nosotros llevamos años confiando en Heymondo, que ofrece diversas opciones y coberturas a precios muy competitivos. Además, en este enlace puedes conseguir un 5% de descuento en tu seguro de viaje Heymondo.

Para conocer mejor las ciudades nosotros solemos realizar una visita guiada. Siempre se descubren curiosidades y rincones que sería difícil descubrir de otra manera. Visita la web de Civitatis, ofrece casi 80 actividades y visitas guiadas en Noruega.
Presupuesto y precios en Noruega
El nivel de vida y servicios (y también de impuestos) que tienen los noruegos es superior prácticamente a cualquier otro país europeo. Por lo que puede resultar un país algo caro para los turistas foráneos.
Por poner un ejemplo, la mayoría de países de la UE (España, Italia, Francia, Alemania…) tienen un IVA reducido para alimentos y otro superreducido para alimentos esenciales que oscila entre el 4-10%. Mientras que en Noruega los alimentos tienen un IVA general del 15%.
Quizá eso explique, en parte, qué en Noruega comer en un restaurante o taberna (de nivel medio) un sencillo plato de pescado con verduras y bebida sea difícil por menos de 300NOK (unos 28€).

Lo cierto es que calcular el presupuesto de un turista (promedio) en Noruega resulta de lo más complicado.
Supongamos un ejemplo práctico en 2026: En verano una pareja alquila un apartamento más o menos céntrico en Bergen por unos 180€/noche (con suerte). Desayunan y cenan en el apartamento, comen fuera, visitan un museo y toman algo en una cafetería. El gasto de una persona podría estar perfectamente por encima de los 150€ por día.
Algunos museos y atracciones pueden parecer caras al turista extranjero. La entrada al Museo Nacional de Oslo cuesta, por ejemplo, 220NOK (unos 20,15€) o el trayecto de ida y vuelta en el teleférico de Bergen (Ulriken643) vale 435NOK (40€). Por eso, no es de extrañar que el Museo Munch de Oslo tenga colas kilométricas los miércoles por la tarde, cuando la entrada es gratuita.
Sin embargo, no todo es caro en Noruega, por ejemplo, los dos magníficos museos de Ålesund (El Museo modernista y el Aalesunds Museum) tienen una entrada en torno a los 10€.
Muchos viajeros consiguen abaratar la estancia yendo a los supermercados y comprando allí alimentos para no tener que comer o cenar fuera. También tiene mucho éxito la “comida callejera” entre los viajeros de presupuestos ajustados. Un ejemplo: en el centro de Bergen el puesto de Trekroneren a menudo tiene largas colas ya que vende sabrosos perritos calientes de cerdo, cordero o reno por solo 95NOK (8,75€).

Otra manera de ahorrar, si se desean visitar varios museos o atracciones y moverse por la ciudad es adquirir las tarjetas turísticas que ofrecen algunas oficinas de turismo. La Bergen Card (de 1,2,3 o 4 días), por ejemplo, sale a cuenta a poco que se tome dos o tres veces el transporte público y se visite algún museo.
Itinerario por Noruega
Noruega es un país tremendamente atractivo, pero quizá sus puntos de mayor interés no están precisamente unos cerca de otros. Por ejemplo, su capital Oslo se encuentra en el extremo sur, mientras que la ciudad de Tromsø, el Cabo Norte y la región de las auroras boreales están en la punta contraria.
Asimismo, conviene percatarse de que en Noruega las distancias se hacen enormes pese a que en línea recta dos lugares parezcan próximos. La intrincada costa, los fiordos que se adentran muchos kilómetros tierra adentro, y más de 200 montañas que superan los 2000 metros hacen que las rutas por carretera lleven su tiempo.
Con un relieve tan accidentado la mejor manera de moverse por el país es combinar los distintos medios de transporte. Para visitar una zona concreta la caravana o el coche de alquiler es una buena opción. Para viajar de una ciudad a otra por ejemplo de Bergen a Tromsø o de Oslo a Ålesund lo más cómodo y rápido es el avión. Y para contemplar los preciosos paisajes del interior de Noruega hay varias rutas en tren que son espectaculares.

Hemos seleccionado los 7 destinos de Noruega que consideramos imprescindibles y nos hemos ayudado de la guía Lonely Planet, una guía que solemos llevar con nosotros en los viajes.
Oslo
Oslo no esconde su condición de capital de la nación, su centro bulle de actividad con miles de oslenses y visitantes de un lado para otro.
La ribera del fiordo, antaño ocupada por el puerto, los muelles de carga y largos hangares, se ha reconvertido totalmente. Hoy lo ocupa una ristra de impresionantes edificios construidos por los mejores arquitectos, museos y galerías de arte, un paseo marítimo y restaurantes de moda.
La mejor manera de admirar todo ello es tomando el barco de Oslo City Cruise, que ofrece un crucero panorámico de 1,30h por el fiordo de Oslo.

Junto a la costa del fiordo despuntan el Museo Munch y la Ópera de Oslo, a cuya terraza se puede subir para admirar la ciudad. Después encontramos la Fortaleza de Akershus, la residencia de antiguos reyes noruegos y algo más allá el imponente Ayuntamiento, al que se puede acceder gratis para admirar sus preciosos murales.
Stavanger
El centro histórico o Viejo Stavanger (Gamle Stavanger) es realmente encantador, con sus casitas de madera pintadas de blanco, ideal para recorrer a pie.
A esta ciudad se la conoce como la “Capital de Petróleo”, ya que en ella está instalada la sede central de Equinor, la compañía estatal de petróleo. Y es que los pozos de petróleo del Mar del Norte se encuentran a poco más de 170 millas náuticas de aquí (unos 320km).
Muchos trabajadores de las plataformas petrolíferas viven en esta ciudad y además para saber más del tema se puede visitar el interesante Museo del Petróleo Noruego.
A tan solo 40 kilómetros de Stavanger se encuentra una de las maravillas naturales de Noruega: el Preikestolen o Púlpito, un acantilado espectacular con una caída de 604 metros sobre el fiordo. Uno de los lugares más fotografiados e “instagrameables” de Noruega.

Bergen
Si Oslo personifica la ciudad moderna y vanguardista, Bergen es la hermosa ciudad histórica, la que fue capital noruega en época medieval.
De hecho, conserva algunas de las construcciones más antiguas del país, como la bonita Iglesia de Santa María o el imponente Salón del rey Håkon de los siglos XII y XIII respectivamente. El colorido barrio de Bryggen es su estampa más conocida y también la que aparece en la mayoría de folletos turísticos de Noruega. Pero más allá de su innegable encanto, fue entre los siglos XIV al XVIII un ajetreado barrio donde los mercaderes de la Liga Hanseática comerciaban con bacalao seco, cerveza o pieles.
Bergen ofrece innumerables posibilidades para no aburrirse durante días: museos de todo tipo, cruceros por los fiordos, funicular, teleférico, rutas por la naturaleza, barrios con encanto…
Tres sugerencias que no deben perderse: El Museo Hanseático, el Museo Técnico y las vistas desde el Monte Fløyen.

El fiordo de Sogn
Unos 100 kilómetros al norte de Bergen, el Océano Atlántico se desparrama tierra adentro formando el impresionante fiordo de Sogn o Sognefjorden (en noruego). Se trata del fiordo más largo de Noruega con 204 kilómetros de longitud y también el más profundo, ya que llega a tener hasta 1300 metros de profundidad.
A partir del cauce central el Sogn se ramifica en múltiples brazos ocupando ancestrales valles. En sus orillas podemos descubrir encantadores pueblecitos como Undredal o Vikøyri y también algunas de las iglesias de madera medievales más preciosas de toda Noruega.
El enclave más turístico es, sin duda, el pueblo De Flåm, al que llegan en ocasiones grandes cruceros, atraídos en gran parte por la preciosa ruta que ofrece el Tren de Flåm.
La Carretera de Aurland (o Aurlandsfjellet) se conoce como la “Carretera de la nieve” porque está cubierta por ella gran parte del año y habitualmente solo se abre al tráfico entre junio y octubre. Es una preciosa ruta panorámica de 47km en la que se pueden encontrar lagos todavía congelados al principio del verano y multitud de cascadas.

Ålesund
La ciudad de Ålesund está considerada uno de los puertos pesqueros más importantes de Noruega especialmente de bacalao.
En 1904 Ålesund sufrió un terrible incendio que arrasó la mayor parte de la ciudad, que en aquel tiempo eran casas de madera. A la llamada del gobierno para reconstruir la ciudad acudieron multitud de arquitectos desde toda Noruega.
La mayoría de ellos habían estudiado arquitectura en Alemania por lo que introdujeron en Ålesund el estilo de moda en aquel momento: el modernismo, en su variante alemana conocido como Jugendstil.
La renacida Ålesund se convirtió tras la catástrofe en una de las ciudades más bonitas de Escandinavia, con varias calles plagadas de hermosas casas art nouveau, que hoy es un placer recorrer a pie.
Ålesund ofrece además varios museos de primer nivel y algunas excursiones por los alrededores de lo más atractivas, como la del faro de Alnes.

Islas Lofoten
La provincia de Nordland es una estrecha franja de tierra entre el océano Atlántico y la frontera con Suecia, que en algunas zonas apenas llega a tener 6 kilómetros de ancho. Las islas Lofoten forman parte de esta singular región y están consideradas uno de los enclaves más hermosos de Noruega.
Las islas están tan cerca del continente que se puede llegar por carretera a través de varios puentes, aunque muchos prefieren la travesía en ferry, pese a que no son precisamente muy rápidos.
Svolvær es la ciudad más grande de las Lofoten y también su capital no oficial, además de ser la perfecta base para explorar el archipiélago. En las Lofoten se puede reservar un crucero para avistar orcas, ballenas y cachalotes y también realizar rutas de senderismo por unas montañas de una belleza agreste.
En la isla de Vestvågøy se encuentra el pequeño Lofotr Viking Museum que expone hallazgos arqueológicos en una reconstrucción de una Casa comunal vikinga.

Tromsø
La situación de Tromsø en el extremo norte europeo podría hacer pensar que sería una localidad aletargada y aburrida, sin embargo, acoge una importante población estudiantil y tiene una gran actividad de ocio y cultural.
De hecho, Tromsø con 75.000 habitantes es la tercera ciudad más poblada del mundo por encima del Círculo Polar Ártico.
Uno de los mejores lugares para disfrutar de las auroras boreales es la montaña Storsteinen a la que se puede subir con el teleférico de Fjellheisen o al pueblecito de Ersfjord a una media hora en coche.
Las auroras boreales son visibles desde finales de septiembre hasta el final de marzo, coincidiendo con los meses de mayor oscuridad y noches más largas.
En los alrededores de Tromsø también se puede practicar esquí, hacer senderismo o avistamiento de cetáceos.
Cómo moverse en Noruega
Cómo llegar a Noruega
Varias compañías aéreas ofrecen vuelos directos entre España y Noruega. Son principalmente Norwegian, SAS, Iberia y Vueling que conectan Madrid y Barcelona, pero también a ciudades turísticas como Málaga, Alicante, Gran Canaria o Tenerife muy demandadas por los propios noruegos.

Estos vuelos llegan principalmente a la capital Oslo, pero también hay vuelos directos a otras ciudades importantes como Bergen, Stavanger, Trondheim o Tromsø, estos trayectos se refuerzan especialmente en verano.
A la hora de elegir un vuelo quizá convenga por fechas, horarios o precios otras compañías como KLM, Lufthansa o Air France que hacen escalas bastante convenientes.
En un país con los puntos de interés tan alejados probablemente compense, por un poco más, entrar por un aeropuerto y salir de Noruega por otro. Por ejemplo, nosotros fuimos directamente a Ålesund con KLM con una escala corta en Ámsterdam y volvimos en vuelo directo a España desde Oslo con Iberia.
Vuelos internos
Para moverse por el país de manera rápida y eficiente, nada mejor que tomar un vuelo interno. De hecho, más de 40 localidades noruegas tienen conexiones aéreas dada la dificultad, muchas veces, de acceder a ellas por carretera o mar.
Las principales ciudades noruegas están conectadas por Norwegian y SAS Airlines (aerolínea con sede en Suecia).
Por su parte, Widerøe es una aerolínea filial de Norwegian (fue comprada en 2023), sin embargo, opera como una aerolínea independiente con marca, oficinas y tripulación propias.

El mapa de rutas de Widerøe es impresionante con vuelos hasta el último pueblo junto a la frontera con Rusia. Sus precios son bastante asequibles, aunque hay que tener en cuenta que no suele volar al aeropuerto principal de Oslo (Gardermoen, OSL) sino al aeropuerto de Oslo-Sandefjord/Torp (TRF) a más de 100 kilómetros de la capital.
Coche de alquiler, bus y tren
Alquilar un coche en Noruega es la mejor opción si se quiere explorar, por ejemplo, una región o alguno de los fiordos a nuestro aire.
El transporte público solo llega a ciertos destinos turísticos y sin el coche sería imposible disfrutar de algunas de las carreteras panorámicas más espectaculares de Europa y pararse a un lado de la carretera a admirar el lugar.
En Noruega hay cientos de cascadas visibles desde la carretera, que se derraman desde lo alto de las montañas y son especialmente espectaculares en primavera con el deshielo.
A nosotros nos gusta alquilar el coche a través de Discover Cars, quizá el mejor comparador que hay en el mercado y que muestra multitud de opciones y precios.

Hay que tener en cuenta que en Noruega la mayoría de los coches que ofrecen las empresas de alquiler son automáticos y eléctricos. De hecho, alquilar un vehículo de transmisión manual y gasolina resulta sensiblemente más caro.
En este enlace pueden consultarse los puntos de recarga en Noruega.
Noruega también es un país factible para explorar con autocaravana, ya que, en nuestro viaje vimos bastantes áreas para caravanas, incluso en inhóspitos puertos de montaña. Sin duda, una manera de abaratar los costos y no tener que estar pendiente del hospedaje.
Los autobuses son una buena opción para distancias cortas, pero no para enlazar dos ciudades distantes. Por ejemplo, el autobús de la compañía estatal vybuss.com entre Oslo y Bergen tarda unas 9:35h, mientras que si tomamos un vuelo interno el viaje dura en torno a 1 hora, más el tiempo que hayamos pasado en el aeropuerto. El autobús, además, no es sustancialmente más barato en Noruega que el avión.
La única ventaja, quizá, para quien tenga un presupuesto algo limitado, es tomar un autobús nocturno, por ejemplo, el que sale de Oslo a las 22:00 y llega a Bergen a las 7:35 con lo que se ahorra en alojamiento.
El tren en Noruega conecta las principales ciudades de la mitad sur del país con Oslo, sin embargo, no hay una conexión, por ejemplo, entre las “relativamente” cercanas Bergen y Stavanger. No es difícil de entender porque, viendo el mapa y la cantidad de fiordos, islas y montañas que hay entre medias.
Los viajes en tren entre ciudades noruegas pueden durar perfectamente entre 7 y 10 horas, pero son una buena manera de conocer las zonas rurales del interior.

La línea férrea más famosa del país es la preciosa ruta del Tren de Flåm, de apenas 20km de recorrido, pero que tiene una enorme inclinación subiendo desde el mismo fiordo hasta los 866 metros en la estación de Myrdal.
La conocida como Bergensbanen (Tren de Bergen o Bergen Line) conecta Oslo con Bergen en un viaje de algo más de 6:30 h, por algunos de los parajes más impresionantes de Noruega. Destaca especialmente la belleza salvaje de la meseta de alta montaña que encontramos entre las localidades de Geilo y Voss.
El precio del billete varía mucho de unos horarios a otros. El tren nocturno es el más económico 359NOK (unos 33€), pero hay algunos diurnos también por menos de 60€, si se compra con cierta antelación.
Historia reciente de Noruega
Siglo XIX
Tras más de cuatro siglos bajo el dominio de Dinamarca y de Suecia, en el siglo XIX en Noruega fue surgiendo en la sociedad una fuerte identidad nacional.
En 1814 Noruega pasó a la tutela de Suecia y se crearon los Reinos Unidos de Suecia y Noruega. Christiania, la actual Oslo, recuperó el título de capital de Noruega y multiplicó su población por 25 en solo un siglo, pasando a tener unos 230.000 habitantes en 1900.
El nacionalismo noruego se introdujo en todos los ámbitos de la sociedad y la política, incluso en las artes, donde apareció una variante del romanticismo y el modernismo único, conocido como Estilo Dragón (Dragestil) inspirado en el arte medieval noruego y vikingo.
Independencia en 1905
Este momento, en torno a 1900, coincidió con la aparición de personajes noruegos de gran notoriedad en muy distintos campos: Henrik Ibsen (literato), Edvard Grieg (compositor), Fridtjof Nansen (científico y Premio Nobel de la Paz) o Roald Amundsen (explorador).
El auge del nacionalismo noruego cristalizó finalmente en el referéndum de 1905 en el que los noruegos votaron masivamente por disolver la unión con Suecia y alcanzar la independencia. El gobierno ofreció el trono al príncipe Carlos de Dinamarca, que adoptó el nombre Haakon VII, continuando la tradición de antiguos reyes noruegos del medievo.

Segunda Guerra Mundial
Al estallar la 2ª G.M. Noruega se declaró neutral, sin embargo, la Alemania nazi entendió que era primordial ocuparla para controlar el estratégico Mar del Norte.
Alemania la invadió el 9 de abril de 1940 sin demasiada oposición y la controló hasta el fin de la guerra.
En febrero de 1943 la resistencia noruega llevó a cabo con éxito la arriesgada Operación Gunnerside, logrando sabotear una fábrica de agua pesada, fundamental para desarrollar armas nucleares.
En la Actualidad
En 1969 se hicieron prospecciones en el Mar del Norte frente a las costas noruegas y se encontró uno de los diez mayores yacimientos de petróleo del mundo.
Hoy la extracción de petróleo y gas en el Mar del Norte es una de las fuentes de riqueza del estado noruego que se traduce en una sociedad con una notable calidad de vida, que disfruta de amplios servicios básicos y derechos sociales garantizados como la sanidad, la educación y las pensiones.

La contradicción se produce al ser uno de los países que más fuerte han apostado por las energías limpias, siendo además el país con mayor porcentaje de coches eléctricos per cápita.
El nivel de vida e ingresos en Noruega es uno de los más altos del mundo, lo que se traduce en precios altos en los distintos servicios y productos de consumo.
Noruega ha rechazado por dos veces (1972 y 1994) la adhesión a la Unión Europea. Tras esta negativa está sin duda el deseo de los noruegos de conservar intacta su soberanía nacional, la gestión de sus abundantes recursos naturales (hidrocarburos, pesca…) así como al temor de perder su envidiable estado de bienestar.
La inestabilidad de la Guerra de Ucrania ha hecho subir el porcentaje de noruegos a favor de sumarse a la Unión Europea, sin embargo, este porcentaje ronda solo el 35%. Y eso a pesar de compartir con la hostil Rusia 198 kilómetros de frontera en el extremo norte.
Artículo escrito por David

Artículos de Noruega:



Deja una respuesta