
La ciudad de Bergen se asienta sobre una península, rodeada de islas, fiordos y colinas. El casco viejo está situado en torno al puerto, pero la ciudad moderna se desparramó luego hacia todos lados, incluso por las laderas de las montañas y la tortuosa costa.
Hoy su mayor atractivo turístico es el barrio histórico de Bryggen, junto al puerto, con sus encantadoras casitas de madera pintadas de colores vivos. Pero durante varios siglos este barrio fue el lugar donde comerciantes y mercaderes, en especial alemanes, llevaban a cabo sus negocios. Y es que Bergen fue una de las sucursales de la poderosa Liga Hanseática.

No es de extrañar que el Bryggen, allá por 1979, fuera uno de los primeros sitios declarados Patrimonio de la Humanidad en el mundo.
Junto al Bryggen se alza la antigua fortaleza con varias construcciones históricas de gran interés, así como la Iglesia de Santa María (Mariakirken) el edificio más antiguo de la ciudad.
Además, el visitante podrá curiosear por el concurrido Mercado del Pescado, callejear por sus barrios, ver la catedral, hacer rutas de senderismo, subir en teleférico o en funicular y visitar un montón de interesantes museos.
Bergen tiene tanto que ver que serán necesarios varios días para conocer sus principales atractivos.
Por ello se hace casi necesario para los visitantes hacerse con la Bergen Card (de 1,2,3 o 4 días) que ofrece el transporte público y varios museos gratuitos, así como descuentos en muchas otras atracciones.

Breve Historia
La ciudad de Bergen fue fundada en 1070 por el rey Olaf III de Noruega.
Con el tiempo comenzó a adquirir relevancia comercial y política, de modo que se convirtió en la capital noruega durante los siglos XII y XIII.
En 1360 mercaderes alemanes y frisios se establecieron en Bryggen y se hicieron con el control del comercio en la ciudad. Bergen se convirtió así en una de los cuatro Kontor (junto a Brujas, Londres y Nóvgorod), enclaves comerciales que la Liga Hanseática estableció en ciudades extranjeras.
Durante su apogeo, sobre todo en los siglos XIV y XV, la Liga Hanseática dominó el comercio marítimo en el Mar Báltico y el Mar del Norte.
El producto más codiciado que se comerciaba en Bergen era el bacalao seco que traían del norte de Noruega. De hecho, en el escudo de la oficina hanseática de Bergen aparecía un bacalao seco, junto a un águila símbolo de Lübeck, la capital hanseática.
Cuando en 1537 Noruega cayó bajo el dominio de Dinamarca, el control del comercio alemán en Bergen comenzó a declinar. Ya que los mercaderes germanos fueron obligados a tomar la nacionalidad noruega o buscar otros puertos.

Bergen mantuvo su monopolio en el comercio con el norte de Noruega hasta finales del siglo XIX, cuando surgió la dura competencia de la ciudad de Ålesund.
Durante la Segunda Guerra Mundial el estratégico puerto de Bergen fue uno de los primeros enclaves que ocuparon las tropas nazis, el 9 de abril de 1940. Pero la mayor catástrofe ocurrió 4 años después, todavía bajo la ocupación alemana, cuando un carguero neerlandés cargado con explosivos estalló en el puerto matando a 150 personas y destruyendo numerosas casas.
En la céntrica plaza de Torgallmenningen encontramos el interesante Monumento a los Marineros que en sus cuatro lados narra distintos episodios de la historia de la navegación en Noruega.

Qué ver en Bergen
En la actualidad Bergen es uno de los lugares más visitados de Escandinavia y una parada cada vez más habitual de los grandes cruceros que pueden superar los 5000 o 6000 pasajeros. Por ello, si es posible, conviene evitar los meses de julio y agosto cuando miles de turistas se pasean por el centro de la ciudad.
El barrio de Bryggen, no sólo es el mayor atractivo de Bergen, sino que cuenta con el Museo Hanseático, uno de los más interesantes de Noruega, y en su entorno están también los edificios históricos más relevantes.
Una de las excursiones más recomendadas en la ciudad es la de disfrutar de un paseo en barco por Bergen y los fiordos de alrededor con Civitatis. Desde el barco se ve una de las mejores vistas de Bergen.
Bryggen
La imagen de Bergen que permanece en la memoria es, sin lugar a duda, la larga fila de casas de madera del barrio de Bryggen frente al puerto, no en vano su nombre en noruego significa embarcadero o muelle.
Hoy se conservan 62 edificios, en torno al 25% de lo que fue en su día este barrio y casi todos posteriores al gran incendio de 1702. Sin embargo, son testimonio de la gran importancia comercial que tuvo la ciudad de Bergen en especial entre los siglos XIV al XVI y por ello fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En la actualidad los mercaderes ya no comercian en este barrio con bacalao seco, pieles, cereales o cerveza. Pero sigue atestado de gente, en especial cuando algún crucero fondea en el puerto y los turistas inundan el paseo frente a las fachadas más bonitas ocupadas hoy por restaurantes, tiendas de recuerdos y galerías de arte.
Tras las fachadas de colores hay numerosos callejones y patios, mucho menos transitados, que merece la pena explorar.
Museo Hanseático
La visita guiada al Museo Hanseático (Det Hanseatiske Museum) es tremendamente interesante y se ofrece entre mayo y octubre en cuatro idiomas (inglés, alemán, francés y noruego).
El recorrido parte de Schøtstuene, un grupo de seis edificios (la mitad de ellos originales, los demás reconstrucciones) que eran los salones de asambleas y las cocinas comunales de los mercaderes de la Hansa.

La Liga Hanseática fue una poderosa agrupación de ciudades del norte de Europa de carácter comercial y defensivo. Los comerciantes alemanes crearon una oficina de la Hansa en Bryggen, convirtiendo a Bergen en la ciudad comercial más importante de Noruega. En la visita del Museo Hanseático se explica muy bien todo ello con la ayuda de mapas y varios objetos.
Entre los siglos XIV al XVIII al barrio de Bryggen vinieron jóvenes, en su mayoría alemanes, a aprender el prestigioso oficio de mercader de la Hansa.
Las normas en el interior de Bryggen eran estrictas y entre otras curiosidades, se usaba un pene de toro secado como vara, para castigar a los miembros que infringían las normas de la comunidad.
Sólo se permitía encender fuego y usar velas en las cocinas y en los edificios de piedra, mientras que en los dormitorios y los almacenes de madera estaba prohibido debido al peligro de incendio.
En el otro extremo de Bryggen, en Finnegården 1a, se está restaurando otro edificio original perteneciente al museo y se espera que pueda visitarse a lo largo de 2027.

Iglesia de Santa María
Construida a mediados del siglo XII, la Iglesia de Santa María o Marienkirken está considerada uno de los edificios más antiguos y mejor conservados de Bergen, pese a haber sufrido varios incendios.
Esta iglesia es el edificio histórico que más nos gustó de Bergen, por lo que no hay que perdérselo y visitar su interior, a pesar de sus horarios algo escuetos: de 10:00 a 16:00 de lunes a viernes y cerrada en fin de semana.
La Iglesia de Santa María fue el principal templo de la ciudad y durante 250 años fue la iglesia oficial de la importante comunidad alemana de Bergen.
De su exterior destacan sus dos esbeltas torres de la fachada principal y la preciosa puerta románica del muro sur, con sus elaboradas arquivoltas y sus capiteles con animales y motivos vegetales.
Su interior posee una mezcla armónica de románico y gótico, presidido por un hermoso retablo dorado realizado probablemente en Lübeck a finales del XV.
Otro de los tesoros de la Marienkirken es su espléndido púlpito de 1676, un regalo de los comerciantes de Bryggen, en la que se representan las principales virtudes cristianas (prudencia, amor, paciencia…) personificadas en figuras femeninas. El uso de materiales exóticos como el carey de tortuga sugiere que podría ser de origen holandés.
Si se levanta la vista pueden descubrirse restos de las pinturas medievales que cubrían las bóvedas.

Fortaleza de Bergenhus
El recinto de la fortaleza real alberga construcciones de muy distintas épocas, una de los más antiguas es el Salón del rey Håkon (Håkonshallen) del siglo XIII.
La Fortaleza de Bergenhus solo fue asediada en una ocasión, en la sangrienta batalla de Vågen de 1665, a pesar de que Bergen era un puerto neutral. La batalla tuvo lugar entre una flota holandesa cargada de riquezas traídas de las Indias Orientales y 14 buques de guerra ingleses. En aquel momento eran las dos grandes potencias navales y estaba en juego el control del comercio marítimo.
Se puede acceder libremente al interior del recinto de la fortaleza, que alberga algunos edificios administrativos, amplios jardines, un museo histórico y en el que destacan dos construcciones medievales: el Salón del rey Håkon y la Torre Rosenkrantz.
El Håkonshallen fue construido por el rey Håkon entre 1247 y 1261 como residencia real y salón de ceremonias, y es el edificio civil medieval más grande de Noruega. Aunque fue en gran medida destruido en la Segunda Guerra Mundial ha sido restaurado con esmero. En los sótanos pueden verse algunas salas medievales algo deslucidas, pero el enorme salón, con sus amplios ventanales góticos, sigue impresionando a los visitantes del siglo XXI.

Por su parte, la construcción de la Torre Rosenkrantz (Rosenkrantztårnet) data de la misma época (siglo XIII), sin embargo, el gobernador Erik Rosenkrantz realizó profundas modificaciones hacia 1560, por lo que la torre se conoce por su nombre. Se considera un buen ejemplo del Renacimiento en Noruega, aunque conserva algunos elementos góticos. En la torre destacan las mazmorras y las excelentes vistas en lo alto del puerto de Bergen.
La Bergen Card proporciona la entrada gratuita al Salón de Håkon, pero no así a la Torre Rosenkrantz.
Museo Técnico y Tranvía num.3
El Museo Técnico de Bergen (Bergens tekniske museum) es una de las joyas poco conocidas de la ciudad.
Su nombre quizá resulta algo ambiguo y sería más adecuado (y atractivo), por ejemplo, el de Museo del Transporte y la Imprenta.
Tampoco ayuda su horario de 12:00-16:00 y solo abierto en fin de semana en julio-agosto y únicamente los domingos el resto del año. Pero hay que tener en cuenta que funciona gracias a voluntarios.

El Museo Técnico se encuentra instalado en un gran hangar que fueron las antiguas cocheras de los tranvías de Bergen. Se tarda unos 25 minutos a pie desde Bryggen, o se puede tomar un autobús que deje cerca.
El museo expone una colección extraordinaria de vehículos antiguos: coches, camiones, tranvías, motocicletas e incluso cabinas de funicular, además se puede subir y fotografiarse en varios de ellos.
Prácticamente todas las piezas son extraordinarias, aunque destacan un Ford Modelo T de 1924, un precioso autobús Volvo de 1937 o el desvencijado tranvía num.16 de 1897.
Además, las antiguas oficinas se han transformado en una imprenta de mediados del siglo pasado, con todo tipo de prensas de imprimir, componedores y cientos de tipos.
Un museo que hará las delicias de los amantes del motor, pero también de aquellos interesados en la historia del siglo XX y por supuesto de los niños.
Como parte del museo, se puede subir en el tranvía num.3 que sale de allí cada media hora y realiza un encantador recorrido de unos 15 minutos hasta el centro de la ciudad.
La Bergen Card permite el acceso gratis al Museo Técnico de Bergen.

Qué más ver en Bergen
Mercado de pescado
El Mercado de pescado (Fisketorget), junto al puerto, es una de las visitas ineludibles de la ciudad. Resulta interesante curiosear por los distintos puestos de pescados y mariscos frescos con impresionantes rapes, langostas, salmones o erizos de mar. Varios puestos tienen junto a ellos grandes parrillas y mesas donde degustarlos a modo de restaurantes al aire libre.
Lo cierto es que hace tiempo que este mercado perdió su autenticidad y hoy es, simplemente, otra atracción turística más, por donde la gente local no se acerca.
El mercado se encuentra frente a una de las plazas más bonitas de Bergen, Vågsallmenningen, en cuyo centro se alza la estatua de Ludvig Holberg nacido en Bergen y considerado el pionero de la literatura danesa y noruega.

Catedral
La Catedral de San Olaf se remonta al siglo XII, sin embargo, fue destruida a lo largo del tiempo varias veces por los incendios. La reconstrucción definitiva se llevó a cabo entre 1880 y 1883 manteniendo su aspecto de edificio gótico. Fue entonces cuando se retiró la decoración rococó para preservar su apariencia medieval, más acorde también con el culto luterano.
Lo más interesante de la iglesia son las bonitas vidrieras y descubrir la bola de cañón que quedó incrustada en la fachada principal durante la batalla de Vågen de 1665.
Las misas dominicales suelen estar acompañadas por los cantos del coro de la catedral y puede ser interesante para los amantes de la música religiosa.
Funicular y monte Fløyen
A 3 minutos a pie del Mercado de Pescado, en dirección a la montaña, encontramos el inconfundible edificio blanco con un gran letrero que dice Fløibanen. Se trata de las taquillas y la estación inferior del funicular de Bergen que salva un desnivel de unos 300 metros en apenas 5 minutos de trayecto hasta la cima del monte Fløyen.
Arriba hay un mirador panorámico espectacular con las mejores vistas de la ciudad de Bergen. Además, también hay restaurantes, tiendas, aseos y columpios para los niños. Un poco más allá surgen toda una red de senderos que se adentran en el bosque y que bordean además varios lagos cristalinos. Un lugar ideal si se quiere hacer una ruta por la naturaleza al lado mismo de la ciudad.

Entre medias de la estación del funicular y la montaña, hay una zona residencial que se conoce como Fjellsiden, literalmente “ladera del monte” en noruego. Este barrio está repleto de tortuosas cuestas, casitas blancas de madera y rincones con mucho encanto. Sin embargo, pocos turistas se aventuran por estas calles pese a su cercanía con el Bryggen o la estación de Fløibanen. Merece la pena perderse por estas callejas, muchas de ellas decoradas con flores y plantas si el buen tiempo lo permite.
Algunas de las más bonitas son quizá Steinkjellergaten o Bernhard Meyers vei, además si se llega ante la antigua estación de bomberos (Skansens Bataljon) se puede disfrutar de unas bonitas vistas de la ciudad.
Museos de Bergen
A parte de los dos estupendos museos ya recomendados: el Museo Hanseático y el Técnico, Bergen cuenta con muchos más museos de interés.
Hay casi una treintena de museos en Bergen con temáticas de lo más variopintas: museo de la pesca, de arte, marítimo, arqueológico, de ciencias y algunos muy singulares como un antiguo hospital de leprosos o un museo de los Trolls.
En la región de Bergen también hay otro buen número de museos que pueden ser gran interés, como por ejemplo la Casa Museo del gran compositor noruego Edvard Grieg.

Quien tenga tiempo y deseo de zambullirse en el arte, nada mejor que sacar la entrada conjunta para el Kode Bergen Art Museum que engloba 4 edificios situados todos en torno a la Festplassen y su enorme estanque.
Cada edificio muestra colecciones distintas: arte de los siglos XV al XX, diseño, fotografía, arte contemporáneo, exposiciones temporales… Por ello lo mejor es consultar las colecciones de cada edificio según los gustos de cada uno.
Junto a la Iglesia de Santa María y las últimas casas del Bryggen se levanta una mole de hormigón y cristal poco afortunada que es el Bryggens Museum.
En el interior del museo pueden verse los cimientos de las construcciones más antiguas de Bergen, datadas en el siglo XII y que se descubrieron tras un incendio en 1955. Así mismo, el Bryggens Museum muestra una interesante colección de objetos y enseres medievales encontrados en los alrededores como peines de asta de ciervo, botas de cuero o maderas con inscripciones rúnicas.
Los amantes de la literatura y la mitología nórdica no pueden dejar de visitar el curioso Troll Museum con mucha información sobre autores noruegos, pero también una zona con juegos y propuestas interactivas para niños y mayores.

A dos kilómetros al norte del centro se encuentra el bonito Museo del Antiguo Bergen (Bymuseet i Bergen). Es un museo al aire libre con más de 30 casas tradicionales originales traídas de distintos lugares de la región para recrear el Bergen de los siglos XVIII-XIX. Se puede llegar con los autobuses 3, 4, 12, 16E o 19.
Dónde dormir
Vaya por delante que Bergen y en general Noruega son lugares en los que el alojamiento no es barato. Por ello, merece la pena evitar la temporada alta si fuera posible, reservar con bastante antelación y alejarse un poco del centro donde los hoteles y apartamentos son algo más económicos.
Los apartamentos de Vestre Torggaten 20 están situados en una calle tranquila, pero muy cerca del centro. Hay varios apartamentos en el edificio, todos con cocina privada y un precio muy aceptable.
Otra opción para dormir muy interesante es el BREEZE Hotel Victoria ubicado casi enfrente de la catedral y por tanto a 5 minutos a pie de todo.
A menudo ofrecen descuentos a los afiliados al programa Genius de Booking.

Artículos de Noruega:
Artículos de Alemania:
Qué hacer y qué ver en Alemania
Baja-Sajonia:
Braunschweig (Brunswick)
Celle
Goslar
Hildesheim
Minas de Rammelsberg (Goslar)
Ciudades Estado:
Bremen
Hamburgo



Deja una respuesta