
La encantadora y apacible ciudad de Škofja Loka no parece haber cambiado mucho desde los tiempos en que los príncipes-obispos Freising gobernaban esta región. De hecho, posee uno de los cascos antiguos mejor conservados de toda Eslovenia, junto con, quizá, la ciudad de Ptuj.
Škofja Loka se halla en un fértil valle, al noroeste de la capital Liubliana, donde convergen los ríos Poljanska Sora y Selška Sora que dan lugar allí mismo al río Sora.

La visita a Škofja Loka es una de las excursiones cercanas a Liubliana más recomendables, ya que puede ofrecer un interesante patrimonio histórico, en un entorno natural privilegiado y también una gastronomía de lo más sugerente.
Además, está bien comunicada por carretera y se puede llegar en transporte público, especialmente con autobús. También en tren, aunque la estación de ferrocarril queda algo alejada del centro, a unos 2,5km.
Sus mayores alicientes son su castillo, en realidad, más bien, una residencia palaciega que una fortaleza y su preciosa Plaza Mayor (Mestni trg) repleta de edificios históricos.
Škofja Loka tiene un ambiente relajado y provinciano, acorde con su población de solo unos 12.000 habitantes, ideal para desconectar si se ha estado en lugares más turísticos y concurridos como Bled o Liubliana.

Una manera estupenda de conocer la ciudad es contactar con la Oficina de Turismo de Škofja Loka y preguntar por las visitas guiadas en varios idiomas (español incluido) que ofrecen.
Breve Historia
En los Archivos del Estado de Baviera se conserva un documento datado en el 973 con la primera mención de Škofja Loka. Se trata de la cesión de estas tierras por parte del emperador Otón II al obispo Abraham von Freising. Este parece ser que fue el origen de la ciudad, de hecho, Škofja Loka en esloveno podría traducirse algo así como “Prado del Obispo”.
El curioso escudo de la ciudad también se debe al obispo Abraham. Según cuenta la leyenda el obispo iba de camino a otra ciudad y al atravesar un bosque les atacó un enorme oso, por suerte, Zamorc, su criado negro armó su arco y lo mató. El obispo agradecido mandó que el escudo de Škofja Loka tuviera un castillo dorado y en su puerta la cabeza de un hombre negro con corona.

Los sucesivos obispos gobernantes aprovecharon la situación de cruce de caminos de la villa, para convertirla en su centro administrativo y mercantil.
Škofja Loka alcanzó gran esplendor allá por el siglo XIII, cuando consiguió los derechos de ciudad y organizaba mercados. Y un siglo después ya contaba con cinco torres defensivas y unas murallas que rodeaban toda la ciudad.
Škofja Loka vivió diversas calamidades en los siglos XV y XVI, ataques de los turcos, pestes y un virulento terremoto en 1511. Aunque el obispo Filip reconstruyó rápidamente la ciudad y algunos de aquellos edificios todavía siguen en pie.
La ciudad se organizó en gremios, llegando a tener más de un centenar de artesanos (herreros, zapateros, sastres…) a finales del siglo XVII.
Las murallas fueron derribadas en 1789 y pocos años después los austriacos (en 1803) se anexionaron la región, poniendo fin a más de 800 años de gobierno eclesiástico.

Škofja Loka es una de las ciudades eslovenas con un centro histórico medieval mejor conservado, por ello fue declarada Monumento Cultural Nacional en 1987.
Una curiosidad: El Papa alemán Benedicto XVI (2005-2013) había sido antes Arzobispo de Múnich y Freising y en su escudo de armas aparecía el hombre negro con la corona.
Qué ver en Škofja Loka
Castillo y Museo de Škofja Loka
El castillo, la antigua residencia de los obispos domina desde lo alto de la colina la ciudad. Se trata de la construcción más relevante de Škofja Loka y una visita imprescindible, ya que alberga uno de los museos más interesantes de Eslovenia.
El castillo original se levantó a principios del siglo XIII, pero tuvo que ser totalmente reconstruido tras el terremoto que asoló la ciudad en 1511.
La vasta y ecléctica colección del museo abarca principalmente la historia, el arte, el deporte y la etnografía de la región, a lo largo de tres plantas y casi treinta salas. Aunque lo expuesto puede resultar ajeno al visitante extranjero, lo cierto es que muestra multitud de piezas que trascienden su interés local.

Las salas históricas comienzan con las copias de relevantes documentos medievales como la concesión del señorío al Obispo de Freising o los primeros textos conocidos en idioma esloveno. También pueden verse cuadros, blasones, armas, cerámicas y las maquetas de los castillos de la zona. Así como el dormitorio y varios muebles de la mansión de Ivan Tavčar (1851-1923), uno de los grandes escritores eslovenos, natural de esta región.
No hay que perderse la capilla del castillo, que cobija cuatro refulgentes retablos barrocos provenientes de la iglesia de Santa Lucía de Dražgoše, destruida en la Segunda Guerra Mundial.
El primer piso está dedicado fundamentalmente a la etnografía y la artesanía y en él pueden verse encajes de bolillos, artísticos panes de miel, arados, cubiertos y arcones de madera. Aunque las piezas más singulares son probablemente los paneles pintados de colmenas, toda una joya del arte popular, con escenas del viejo y el nuevo testamento y también otras humorísticas. En otra pequeña sala podemos ver una selección de obras de Ivan Grohar, uno de los grandes pintores impresionistas balcánicos.

Finalmente, en la bodega se muestran unas pocas piezas de arte medieval y una exposición sobre la escenificación de la Pasión en Škofja Loka declarada Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco.
La Casa de Skopar
Esta casa de madera del siglo XVI se trasladó desde la cercana localidad de Puštal al jardín del castillo. Tiene gran interés ya que se trata de una excelente muestra de arquitectura tradicional eslovena.
Según parece, fue la vivienda de una familia campesina al servicio del señor de Puštal que luego fue habitada por varias generaciones de sastres hasta bien entrado el siglo XX.
Merece la pena visitar su interior para contemplar su rústico salón con muebles de madera, una gran estufa de porcelana instalada en 1903 y su pequeño dormitorio.
Para visitar el interior de la Casa de Skopar es necesario solicitarlo en la recepción del Museo del castillo.

Mestni Trg (Plaza Mayor)
La Plaza Mayor de la Ciudad de Škofja Loka es, sin duda, una de las más encantadoras de Eslovenia, muy conocida por sus coloridas fachadas.
Se espera que a principios de 2026 estén acabadas las obras de renovación del empedrado de toda la plaza y luzca espléndida para la representación de la Pasión.
Esta alargada plaza con una forma que recuerda a un embudo fue en épocas pasadas el centro mercantil y social de la ciudad. Por ello a la plaza se asoman algunos monumentos y edificios históricos muy significativos.
El extremo norte de la plaza está ocupado por la bella Casa Homan, una mansión burguesa del siglo XVI con elementos góticos y renacentistas. Tras su reforma se descubrieron en su fachada preciosas decoraciones y unos magníficos frescos de un soldado medieval y San Cristóbal.

En un lugar central de la plaza encontramos el Antiguo Ayuntamiento, inconfundible por sus muros rojizos y sus pinturas con angelotes y elementos arquitectónicos. Al lado, en el número 34 de Mestni trg, se halla el Centro de Arte y Artesanía de Škofja Loka. Aquí podemos contemplar y comprar algunas de las últimas creaciones de los artesanos locales, una tradición que sigue muy viva en la zona.
Justo enfrente se alza una Columna Mariana de 1751, construida, como tantas otras en Europa central, para dar gracias por el fin de una epidemia.
La plaza se va estrechando hasta tener el ancho de una calle. Aquí se halla la enorme Casa Martin cuya fachada lateral de piedra formaba parte de las murallas. En este lugar se abría una de las puertas de la ciudad, había una torre defensiva y un puente con foso ya desaparecidos.

Qué más ver en Škofja Loka
A espaldas de la Casa Homan se alza la iglesia de Santiago (Cerkev Sv. Jakoba) la más notable de la ciudad.
Pese a que su fachada principal resulta bastante anodina conserva una bonita cabecera gótica y un elegante campanario del siglo XVI. Pero es su interior el que sorprende por su gran elegancia. Tres pares de columnas delimitan las tres naves, pero son tan esbeltas que parece todo un mismo espacio. Las bóvedas de crucería estrellada son extraordinarias y rebosan decoración vegetal con figuras de santos, vírgenes y flores en las claves.
Muy cerca, junto a la Oficina de Turismo, un puente moderno cruza el río y proporciona una de las panorámicas más bellas de la ciudad. Ya que unos metros más allá está el Puente de los Capuchinos, un puente medieval de un solo arco rodeado de casonas tradicionales y con las montañas de telón de fondo. Además, este puente construido en el siglo XIV está considerado el más antiguo de Eslovenia y uno de los más antiguos de Europa Central con esa estructura.
Sin dejar la orilla del río nos topamos con un enorme edificio de piedra. Una construcción sencilla con tejado a dos aguas que sin embargo tuvo gran importancia ya que era el granero de la ciudad. Este era el lugar donde los príncipes-obispos almacenaban los tributos de los agricultores locales. Hoy alberga una galería de arte y uno de los mejores restaurantes de Škofja Loka: Gostilna Kašča (literalmente la Taberna del Granero).
Al otro lado del río se asienta el pueblecito de Puštal, cuyo mayor atractivo es quizás la iglesia de la Santa Cruz y el pequeño calvario con capillas que lo precede. Desde lo alto de esta colina, junto a la iglesia y si las ramas de los árboles lo permiten se tiene una bonita estampa de Škofja Loka y su castillo.

Iglesia de la Anunciación de Crngrob
A unos 5 kilómetros en dirección norte se encuentra la aldea de Crngrob. Aquí sobre una loma se encuentra la Iglesia de la Anunciación, una iglesia medieval con gran atractivo, además de ser un importante lugar de peregrinación en Eslovenia.
Se comenzó en el siglo XIII y recibió sucesivos añadidos y reformas hasta el XIX, aunque el estilo predominante es el gótico.
En torno ella hay una curiosa leyenda que cuenta que una muchacha gigante ayudó a construirla acarreando grandes piedras en su delantal. Tanto trabajó la niña que cayó enferma y murió. En el interior de la iglesia se conserva una costilla de ballena, aunque se dice que era de la gigante.
La iglesia posee un precioso interior con coloridas bonitas bóvedas de crucería y conserva algunos frescos góticos en una de las naves laterales.
En la galería porticada encontramos quizá la obra más notoria, el fresco del “Domingo Santo” pintado alrededor de 1460. Lamentablemente al estar a la intemperie la pintura se ha desvanecido y se ha perdido en gran medida. El fresco de claro carácter adoctrinador muestra una imagen principal de Cristo y a su alrededor nueve escenas cotidianas con las que los malos cristianos pecaban si las realizaban en domingo, día del Señor. En el museo del castillo hay una copia donde pueden verse mucho mejor las distintas escenas.
Para visitar el interior de la iglesia hay que ponerse en contacto con la Oficina de turismo de Škofja Loka.

Dónde dormir
No hay demasiados alojamientos en la ciudad, por lo que habrá que reservar con tiempo. El Hotel Zamorc es una de las mejores opciones de la ciudad. Es un alojamiento muy atractivo con habitaciones muy acogedoras, a dos pasos de la Plaza Mayor y con una nota de los clientes de 9.5 sobre 10.
Artículo escrito por David
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