Una escapada perfecta desde la bonita ciudad de Sopron
Patio y fachada principal del palacio de Esterházy

Patio y fachada principal del palacio de Esterházy

En el norte de Hungría, a tan sólo 100 kilómetros de Viena y unos 180 de Budapest encontramos el Esterházy-kastély uno de los palacios barrocos más impresionantes de Europa Central.

Lejos de las multitudes y apreturas de otros palacios de la época, como Versalles o Schönbrunn, la suntuosa residencia de los duques Esterházy puede visitarse con deleite y sin agobios.

Su momento de mayor esplendor tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVIII, en tiempos del príncipe Nicolás el Magnífico (Miklós Esterházy). El príncipe era gran amante de la música y las artes y atrajo a su corte al célebre compositor Joseph Haydn.

El Salón de Apolo es el más majestuoso del castillo

El Salón de Apolo es el más majestuoso del castillo

El castillo de Esterházy o simplemente Eszterháza es conocido aquí como el “Versalles húngaro” dado que es el conjunto barroco-rococó más importante del país. En este lugar emblemático se han celebrado grandes eventos, rodajes y por supuesto, conciertos de música clásica.

Este espléndido palacio rococó se puede visitar por libre, pero merece la pena reservar, por un poco más, la visita guiada al castillo de Esterházy (en inglés o alemán) ya que permite conocer mucho más a fondo su historia.

La visita recorre una pequeña exposición de cerámicas, aposentos privados y salones, algunos tan impresionantes como el conocido como Salón de Apolo.

Cómo llegar

El castillo de Esterházy se halla en el Noroeste de Hungría, en la localidad de Fertöd, un pueblecito de apenas 3300 habitantes. Muy cerca de la frontera austriaca y el gran lago Fertö (Neusiedl para los austriacos) protegido no sólo por un parque nacional transfronterizo, sino también declarado Patrimonio de la Humanidad.

Parada de autobús con el palacio al fondo. Se puede llegar en autobús desde la ciudad de Sopron

Parada de autobús con el palacio al fondo. Se puede llegar en autobús desde la ciudad de Sopron

La localidad más importante de la región es la preciosa Sopron, que tiene también la mejor oferta de alojamientos de la zona. Desde Sopron, además, es posible llegar al palacio con el autobús 7210 de la compañía Volánbusz en apenas unos 45 minutos. También es posible llegar desde Gyor, otra gran ciudad del norte húngaro, aunque esta se encuentra a 1:30 en autobús.

Si se desea llegar a Eszterháza desde más lejos, quizá la mejor opción sea el vehículo privado o de alquiler, ya que desde Viena se tarda menos de 1 hora y media y desde Budapest en torno a las 2:00 horas. El palacio está identificado en la cartelería como Esterházy-kastély.

Estancias privadas del castillo de Esterházy

Estancias privadas del castillo de Esterházy

Historia del Palacio

En 1720 el conde José (József Esterházy) mandó construir un enorme pabellón de caza con 22 habitaciones en el interior de una extensa finca. Pero fue su hijo Nicolás, el Magnífico el que convirtió este lugar en una suntuosa residencia que rivalizaba con los palacios de las cortes europeas.

No en vano, los Esterházy habían acumulado extensas propiedades e ingente patrimonio, lo que les había convertido en una de las familias nobles más ricas de Europa, más que el propio emperador Habsburgo.

El palacio rococó del duque Esterházy contaba, además de los típicos salones y estancias lujosas, con teatro de ópera, biblioteca, jardines y un bosque para cazar. Todo esto atrajo al palacio Esterházy a algunos de los personajes más poderosos de aquel tiempo: varios príncipes europeos y hasta la emperatriz María Teresa.

Tras la muerte del príncipe Nicolás en 1790 sus herederos se trasladaron a Kismarton, actual ciudad austriaca de Eisenstadt, mucho más cerca de la corte vienesa. Y el palacio de Fertöd sufrió un largo periodo de abandono.

El esplendor volvió al palacio a principios del siglo XX con otro descendiente también llamado Miklós (Nicolás) Esterházy y su esposa, la condesa Margit Cziraky, que según parece gastó todo su dote en renovar el castillo.

Patio y palacio de Esterházy

Patio y palacio de Esterházy

Sin embargo, tras la Segunda Guerra Mundial el ejército soviético lo ocupó durante algún tiempo. Y más tarde el gobierno comunista de Hungría lo expropió y lo convirtió en una escuela secundaria y un instituto de investigación. Lamentablemente después de 1945 gran parte de la decoración y el mobiliario original del palacio fue saqueado o destruido.

En 2014 se creó el Centro Eszterháza que vela desde entonces por restaurar y devolver a este palacio rococó y otros dos monumentos de la región a su antiguo esplendor.

Que ver en el palacio

Patio

Al atravesar la intrincada verja del palacio, el visitante entra en un hermoso patio o cour d’honneur (en francés) abrazado por los edificios laterales.

Originalmente era un espacio destinado a grandes desfiles y ceremonias, pero hoy se encuentra engalanado con jardines y fuentes.

Planta baja

En esta planta hay dos amplios salones contiguos, el primero es el Comedor de verano, donde habitualmente se exponen dos extravagantes sillas de inspiración china del siglo XVIII. Y a su lado la impresionante Sala Terrena, llamada así por estar inspirada en el arte italiano en boga en ese momento y que se utilizaba para recepciones protocolarias.

La rebosante Sala Terrena tiene inspiración italiana

La rebosante Sala Terrena tiene inspiración italiana

La Sala Terrena es una de las estancias más puramente rococó del palacio, con sus paredes cubiertas de guirnaldas doradas, flores que trepan por los pilares y un fresco con angelotes pintado en la bóveda.

Junto a estos salones se encuentra el gabinete de la porcelana con una estimable selección de porcelanas europeas y chinas, muy del gusto de Nicolás Esterházy.

A continuación, se suceden varias lujosas estancias decoradas con pinturas al temple de inspiración china. Resultan de los más curiosas ya que los artistas, que sin duda no conocían este país de oriente, se permitieron la licencia de crear escenas fantásticas con paisajes de ensueño y extrañas criaturas.

El recorrido pasa por varios dormitorios con artificiosas camas con doseles bordados en oro. En el salón principesco destaca un escritorio con cajones secretos regalo de la emperatriz María Teresa al duque.

Primer piso

En la planta alta se encuentran los salones más suntuosos. El Salón de Ceremonias fue, por ello, lo primero que se mostró a la emperatriz María Teresa cuando visitó el palacio en 1773. Los candelabros con angelotes son piezas originales y precisamente en este salón dio numerosos conciertos el compositor Joseph Haydn.

Salón de Apolo o Salón de banquetes

Salón de Apolo o Salón de banquetes

El Salón de Apolo o Salón de banquetes es la estancia más impresionante y suntuosa del palacio. Con una altura que ronda los 8 metros de altura, las paredes rebosan de guirnaldas, flores y plantas entrelazadas.

Y aunque faltan las cuatro grandes pinturas que engalanaban el salón, probablemente saqueadas por las tropas soviéticas, nos queda el bello fresco de la bóveda. Éste representa al dios Apolo en su carro tirado por cuatro caballos y es el que ha dado el nombre al salón.

En las esquinas del salón se sitúan cuatro bellas esculturas femeninas que portan cornucopias y que simbolizan las cuatro estaciones.

La visita continúa por algunas estancias más de las que quizá la última es la más interesante. En ella se muestra un video (subtitulado en inglés) sobre la historia del palacio y también podemos ver algunas puertas originales que están siendo restauradas. Varias cuentan con garabatos de los estudiantes que hubo aquí e incluso símbolos soviéticos.

Jardín Francés y palacio

Jardín Francés y palacio

Jardín Francés

Un palacio barroco no estaría completo sin un bello jardín francés a sus espaldas. Este sigue una estructura clásica llamada de “pie de ganso” en la que tres caminos se bifurcan a partir de un mismo punto. En torno a ellos se reparten docenas de árboles ornamentales cuidadosamente podados.

A un lado del Jardín francés podemos encontrar el jardín de rosas y al otro el teatro de marionetas.

Dónde dormir

La localidad de Fertöd no es especialmente turística, pero cuenta con un hotel muy recomendable: el Hotel Patonai, situado a apenas 500 metros de la entrada del palacio.

En todo caso, otra buena idea es hospedarse en la ciudad de Sopron, situada a tan sólo 25 kilómetros de distancia. Aquí encontramos numerosos hoteles, posadas y apartamentos. Una de las mejores opciones es el Hotel Palatinus que cuenta con acogedoras habitaciones y este situado en el mismo centro de la ciudad a apenas 5 minutos a pie de la Torre de Fuego.

Artículo escrito por David

Varios estancias tienen pinturas al temple de inspiración china

Varios estancias tienen pinturas al temple de inspiración china

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