Qué ver en Bremen en dos días
Catedral y Ayuntamiento de Bremen

Catedral y Ayuntamiento de Bremen

Bremen es una de las tres Ciudades-Estado (Stadt-Staat) que hay en Alemania, junto con Berlín y Hamburgo. Esto nos puede dar una idea de la importancia histórica que tiene esta bellísima ciudad del norte de Alemania.

Barrio de Schnoor con la bonita Schifferhaus al fondo

Barrio de Schnoor con la bonita Schifferhaus al fondo

Esta antigua ciudad Hanseática siempre ha mirado al mar, aunque éste estuviera a más de 60 kilómetros de distancia. Y es que ya desde antiguo, el ancho y navegable río Weser ha permitido el comercio a través del Mar del Norte.

Hoy Bremen, junto a la ciudad portuaria de Bremerhaven situada en la desembocadura del Weser, forma el estado federado más pequeño de Alemania.

El cuento “Los músicos de Bremen” de los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm tiene también su rinconcito aquí, en forma de una simpática escultura muy concurrida por los turistas. Pero Bremen es mucho más, tanto que se necesitarán al menos dos o tres días para explorarla con calma.

Como buena ciudad universitaria, Bremen, ofrece una atractiva agenda cultural y también una vibrante vida nocturna.
Ya solo el entorno de la Plaza del Mercado (Marktplatz) es simplemente impresionante: el Ayuntamiento gótico, la estatua medieval de Roldán, la imponente catedral y la singular Böttcherstraße.

Böttcherstraße, una calle de estilo expresionista

Böttcherstraße, una calle de estilo expresionista

El antiguo puerto se ha transformado en un largo y agradable paseo junto al río conocido como Schlachte, poblado de restaurantes, terrazas y cafeterías hasta donde alcanza la vista.
Y más allá encontramos el pintoresco barrio de Schnoor, varios museos y jardines que invitan a salir del centro de la ciudad.

Nuestra recomendación es pasarse por la Oficina de Turismo de Bremen en Böttcherstraße 4, donde tienen información sobre todos los lugares de interés y también se pueden contratar distintas visitas guiadas.

La oferta de alojamiento en Bremen es abundante y sus precios pueden fluctuar bastante dependiendo de la época y la situación. Lo mejor es comparar y tener en cuenta si se llega en tren, autobús o vehículo privado para elegir el mejor hotel o apartamento en Bremen.

Barcos en Schlachte. Antiguos muelles del puerto de Bremen

Barcos en Schlachte. Antiguos muelles del puerto de Bremen

Breve historia

Bremen es una ciudad con al menos 1250 años de historia.
En el 787 Carlomagno, el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, fundó la diócesis de Bremen.
Al siglo siguiente le concedieron a la ciudad los derechos para celebrar mercados, lo que la convirtió en uno de los centros mercantiles y religiosos más importantes del norte de Europa.

En 1186, el emperador Federico I Barbarroja le otorgó el privilegio de ser Ciudad Imperial Libre, por lo que se liberó en gran parte del dominio eclesiástico.

Ciudad Hanseática

En 1260 Bremen se unió a la Liga Hanseática impulsada por los gremios de comerciantes que gobernaban la ciudad. La Liga Hanseática era una federación de ciudades del norte de Europa (Lübeck, Hamburgo, Amberes…) que buscaba controlar el comercio marítimo en el Mar del Norte y el Báltico.

Plaza del Mercado con el Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora al fondo

Plaza del Mercado con el Ayuntamiento y la iglesia de Nuestra Señora al fondo

El escudo de Bremen es una gran llave, símbolo de su patrón San Pedro. Y al igual que la mayor parte de ciudades hanseáticas solo contiene los colores blanco y rojo.

Aunque en siglos posteriores Bremen abandonó y volvió a formar parte de la Hansa en diversas ocasiones.
A principios del siglo XV se levantaron en la Plaza del Mercado el precioso Ayuntamiento gótico y la estatua de Roldán, muestras del poder civil en la época. Fueron declarados Patrimonio de la Humanidad en 2004.

Tras la Guerra de los 30 años y la Paz de Westfalia de 1648 Suecia se hizo con amplios territorios en la costa báltica y del Mar del Norte junto a Bremen. Lo que explica la aparición tiempo después de enterramientos de militares suecos en la cripta de la Catedral.

Siglo XIX-XXI

En 1827 se fundó en la desembocadura del río Weser el puerto de Bremerhaven que, aunque distante 60 kilómetros formaría parte de la Ciudad Libre Hanseática de Bremen.

A mediados del siglo XIX comenzó un enorme flujo de emigrantes alemanes hacia los Estados Unidos. Se calcula que fueron unos 8 millones a lo largo de casi un siglo y la mayoría de ellos partieron del puerto de Bremerhaven. Hoy los descendientes de aquellos alemanes son más del 30% de la población en varios estados del medio Oeste como Wisconsin o las dos Dakotas.

Böttcherstraße desde la terraza de los museos

Böttcherstraße desde la terraza de los museos

Durante la Segunda Guerra Mundial fue bombardeada en numerosas ocasiones y al menos dos tercios de la población quedó destruida.
En la actualidad Bremen es una de las ciudades más prósperas del norte alemán con la presencia de grandes empresas industriales como Mercedes-Benz o Airbus y por supuesto un importante comercio marítimo.

Qué ver en Bremen

Ayuntamiento (Rathaus)

El antiguo Ayuntamiento o Altes Rathaus fue construido entre 1405 y 1410 en estilo gótico y es probablemente el edificio más atractivo de Bremen. Por lo que no hay que perderse alguna de las visitas guiadas que se realizan en su interior, aunque estas sean sólo en alemán o inglés.

Detalle de la preciosa fachada renacentista del Ayuntamiento

Detalle de la preciosa fachada renacentista del Ayuntamiento

Fachadas
La fachada principal que se abre a la Plaza del Mercado fue posteriormente rehecha en estilo renacentista. Se ampliaron los ventanales de la Sala Superior, en tanto que la balaustrada y los arcos se llenaron de ángeles, monstruos, seres fantásticos y figuras mitológicas.
En la parte alta se sitúan las imágenes del emperador y los príncipes electores, mientras que en las fachadas laterales encontramos a filósofos, sabios y profetas.

Sala Superior

La Sala Superior (Obere Halle), con 41 metros de largo y 13 de ancho es la sala principal del ayuntamiento y se utilizó originalmente para las reuniones del consejo y de la corte. Está considerada una de las salas más grandes sin columnas ni soportes en un edifico civil medieval.
Es un salón realmente impresionante, en el que destacan las enormes maquetas de galeones de guerra colgadas del techo, varios de ellos muy antiguos. Junto al balcón se sitúa una espectacular escalera de caracol barroca de principios del XVII con centenares de relieves y figuras talladas en madera.

Sala Superior del Ayuntamiento

Sala Superior del Ayuntamiento

De las paredes cuelgan grandes cuadros, el mayor de ellos, de 9,5 metros de largo muestra una ballena que quedó varada cerca de Bremen allá por el siglo XVII. El techo de madera pintada también resulta interesante, ya que tiene medallones con la efigie de emperadores y reyes, curiosamente todos con el rostro muy similar, ya que el artista debió tomar un mismo modelo.

Una puertezuela, casi oculta bajo el balcón, permite atisbar la Cámara dorada (Güldenkammer), una bonita sala decorada en estilo modernista por el polifacético Heinrich Vogeler en 1905.

Otras salas

La sala contigua, bastante más moderna, se suele utilizar para distintos eventos y cuenta con un atractivo espejo dorado y algunos cuadros de barcos. También podemos admirar sobre la escalera principal el esqueleto de una gran ballena jorobada.

La Sala inferior (Untere Halle) (que no se muestra en la visita guiada) es un amplio espacio diáfano sujetado por dos hileras de pilares de roble, que ha cambiado poco desde que se construyó en el siglo XV. Y bajo esta sala encontramos la Bremer Ratskeller, la antigua bodega del Ayuntamiento. Hoy es uno de los restaurantes más reconocidos de la ciudad y entre otras cosas atesora la mayor selección de vinos alemanes del mundo.

Estatua de Roldán en la Plaza del Mercado

Estatua de Roldán en la Plaza del Mercado

La estatua de Roldán y la Plaza del Mercado

Esta impresionante estatua tallada en piedra caliza y erigida en 1404, sobrepasa los cinco metros de altura y representa a Roldán. Este caballero de tiempos de Carlomagno fue siglos más tarde protagonista de un célebre poema épico conocido como el “Cantar de Roldán”.
Roldán (Roland en alemán) aparece como representante del emperador, de ahí el escudo que porta y simboliza las libertades y los derechos de mercado adquiridos por la ciudad. No parece tampoco casual que el rostro de Roldán esté dirigido hacia la catedral como confrontando el poder civil al eclesiástico.

La Marktplatz o Plaza del Mercado es uno de los lugares más atractivos y concurridos de Bremen. Lo cierto, es que durante la 2ª Guerra mundial la mayor parte de los edificios de la plaza fueron destruidos y solamente se salvaron el Ayuntamiento y la estatua de Roldán, que fue protegida con una armazón de madera y sacos de arena.

El resto de edificios de estilo neobarroco son en su mayoría reconstrucciones de los años 50. Destaca la Cámara de Comercio (Schütting) situada en el flanco opuesto al Ayuntamiento destruida en un bombardeo en octubre de 1944, pero que fue rehecha en su forma original una década después.

En el lado sureste de la plaza se alza el moderno y acristalado Parlamento de Bremen, construido en 1966 y envuelto en polémica dada su nula armonía con el resto de edificios próximos.

La famosa estatua de Los músicos de Bremen

La famosa estatua de Los músicos de Bremen

Los músicos de Bremen

En un lateral del Ayuntamiento, casi acurrucada junto al muro se levanta la popular escultura de bronce del artista Gerhard Marcks. Casi ningún visitante ha leído el cuento de los hermanos Grimm, pero muchos conocen el pasaje en el que los cuatro animales, uno sobre otro, espantan a unos bandidos.

Los turistas hacen cola para hacerse fotos junto a la escultura, agarrando con fuerza las patas del burro (ya amarillentas) para pedir un deseo.
La imagen del burro, el perro, el gato y el gallo aparece por toda la ciudad, sobre todo en souvenirs de todo tipo y podría decirse que se ha convertido en un símbolo no oficial de la ciudad.

A dos pasos de “Los músicos de Bremen” se alza la Iglesia de Nuestra Señora (Lieben Frauen Kirche), uno de los templos más antiguos de la ciudad que, aunque remodelada en el siglo XIX, conserva numerosos elementos góticos.

Interior de la Catedral de San Pedro (Dom St Petri)

Interior de la Catedral de San Pedro (Dom St Petri)

Catedral de San Pedro

La catedral (Dom St Petri) es posiblemente el edificio más reconocible e icónico de Bremen. Ciertamente ha sufrido tantos incendios, destrozos, reformas y reconstrucciones a lo largo del tiempo que resulta difícil clasificarla en un estilo o época concreta.
Pese a todo resulta indudable que su fachada principal (la occidental) con sus dos altas torres resulta impresionante. En ella confluyen elementos románicos y góticos, pero que pertenecen a una reforma realizada entre 1881 y 1901.

En el siglo XI se levantó una iglesia románica, sobre los cimientos de un edificio anterior y ampliada más tarde en estilo gótico. No quedan muchos elementos de aquella época, aunque en la cripta occidental se conservan varios capiteles románicos ricamente decorados.
El amplio interior es luminoso, colorido, con altas bóvedas y merece la pena curiosear sus numerosos detalles.

El acceso a una de las torres es de pago. Aunque las vistas son atractivas, las medidas de seguridad, quizá son algo exageradas, ya que el doble enrejado impide tener una panorámica amplia y tomar buenas fotografías.

Bleikeller (Foto: stpetridom.de)

Bleikeller (Foto: stpetridom.de)

Bleikeller

A través de un pequeño patio ajardinado, anexo a la catedral se accede al Bleikeller o Sótano de plomo. En esencia se trata de unos sótanos abovedados en los que se exponen ocho cuerpos momificados de los siglos XVII y XVIII.

Estas momias fueron encontradas por casualidad enterradas en la cripta oriental de la catedral donde se almacenaban diversos materiales entre ellos plomo, de ahí el nombre del lugar. Los cuerpos se momificaron de manera natural debido a las condiciones ambientales de la cripta.
Puede resultar tétrico y aterrador, pero a la vez es tremendamente interesante, ya que junto a cada momia un rótulo narra las investigaciones llevadas a cabo sobre cada personaje: su profesión, nacionalidad o las causas de la muerte.

En el Bleikeller encontramos individuos de muy distinta procedencia: un coronel sueco, un soldado muerto en la Guerra de los 30 años y una noble inglesa a la que se le atribuye el nombre de Lady Stanhope cuya mueca es la más terrorífica.
Para muchos, de hecho, es la parte más atractiva, por infrecuente, de la Catedral de Bremen. No se permiten hacer fotos en el interior del Bleikeller.

Bronce obra de Bernhard Hoetger en Böttcherstraße

Bronce obra de Bernhard Hoetger en Böttcherstraße

Böttcherstraße

La calle más singular y excepcional de Bremen se encuentra a solo unos pasos de la Plaza del Mercado.
Böttcherstraße fue durante mucho tiempo un lugar de trasiego incesante de toneles y mercancías, ya que se situaba entre la Plaza del Mercado y el puerto fluvial. Cuando en el XIX el puerto se trasladó aguas abajo, decayó su relevancia.

A principios del siglo XX un adinerado comerciante de café, Ludwig Roselius, fue comprando poco a poco casas en esta calle hasta hacerse con toda la Böttcherstraße. Roselius desarrolló un procesó para eliminar la cafeína de los granos de café, por lo que se le considera el inventor del café descafeinado.

El empresario encargó hacia 1922 al escultor y arquitecto Bernhard Hoetger la remodelación de toda la calle y este la convirtió en un ejemplo único de arquitectura expresionista.
Según parece con la subida al poder del Partido Nacional Socialista, la calle entera fue considerada “arte degenerado”. Entonces Hoetger realizó un impresionante relieve en bronce dorado sobre el arco de entrada a la calle que representa a un joven que lucha contra un dragón con tres cabezas.

Esta obra alegórica podía tener una lectura que se adaptase al ideal nazi, tanto la posición del brazo como las tres cabezas que podían representar a los enemigos de Alemania, esto es: Rusia, Francia y Reino Unido. Sin duda, esto contribuyó a que la calle no fuera derribada antes de la Segunda Guerra Mundial.

Obras de Paula Modersohn-Becker

Obras de Paula Modersohn-Becker

Todos los edificios de Böttcherstraße están construidos en ladrillo y beben de la tradición arquitectónica del norte de Alemania. Una de las casas más curiosas es la Haus des Glockenspiel de 1924, cuyo nombre hace referencia a las campanas que se encuentran entre las dos casas.

Museos de Böttcherstraße

Mención aparte merecen los dos museos de Böttcherstraße situados en dos edificios contiguos y que pueden visitarse con una entrada conjunta. Es una visita casi obligada en Bremen, ya que no sólo las colecciones que se exponen son excepcionales sino también los propios edificios que las albergan.

El Museo Paula Modersohn-Becker inaugurado en 1927 fue el primero en el mundo dedicado a la obra de una pintora.
Paula Becker estuvo en el pueblo de Worpswede junto a otros artistas alemanes como el propio Bernhard Hoetger, arquitecto de Böttcherstraße.
En 1901 se casó con el también pintor Otto Modersohn del que tomó el apellido. Después vivió en París por algún tiempo desarrollando su pintura, muy influenciada por Cezanne. Lamentablemente murió en 1907 con apenas 31 años, tras dar a luz a su primera hija.

Museo Ludwig Roselius

Museo Ludwig Roselius

Este museo reúne un buen puñado de las obras de Paula Modersohn-Becker de su corta pero prolífica producción artística. Sus cuadros se adscriben al expresionismo alemán, pero muy alejados de los colores estridentes de Kirchner o de la abstracción de Kandinski.
La pintura de Paula Modersohn-Becker es muy personal, intimista y ensimismada. Pintó numerosos paisajes, pero la figura femenina fue su mayor fuente de inspiración ya fueran niñas, ancianas o sus autorretratos desnudos. Todo ello la convierte en una auténtica pionera.

Un museo encantador que conviene visitar con calma. Además, el edificio en el que se aloja es el más espectacular de la calle, con una terraza preciosa desde donde observar Böttcherstraße desde otro punto de vista.
El edificio contiguo muestra la colección de arte privada de Ludwig Roselius en una casa del siglo XVI. Son principalmente pinturas, esculturas y mobiliario alemán de época renacentista y barroca. Las piezas más valiosas son posiblemente las obras de Lucas Cranach y un tesoro de plata proveniente de Riga.

Muy interesante también la vitrina con fotografías de los edificios de Böttcherstraße antes y después de los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Calle Schnoor en el barrio homónimo

Calle Schnoor en el barrio homónimo

Barrio de Schnoor

La zona más pintoresca de Bremen es sin duda el barrio de Schnoor, donde se instalaron en época medieval pescadores y marineros. Este fue siempre un barrio humilde de casitas bajas y tejado a dos aguas, quizá por ello se salvó de los bombardeos aliados durante la Segunda Guerra Mundial.

El nombre de Schnoor que significa cuerda, proviene del nombre de la calle principal del barrio donde se concentraron las gentes que elaboraban cuerdas y cabos.

La mayoría de las casas son de los siglos XVII y XVIII, aunque todas fueron rehabilitadas a partir de los años 60. Una de las más casas más populares es la Schifferhaus (Stavendamm 15), pero es también muy bonito el primer tramo de la calle Schnoor (num. 1-9) o el conocido rinconcito de Wüstestätte.

Muy al contrario de sus orígenes el barrio hoy está repleto de restaurantes, tiendas de recuerdos y galerías de arte. En todo caso, merece la pena curiosear por los laberinticos callejones del barrio, mejor si es pronto para evitar las multitudes que pueden llegar a congregarse.

Schlachte. Paseo del río Weser

Schlachte. Paseo del río Weser

Qué más ver en Bremen

Paseo junto al río (Schlachte)

Los antiguos muelles del puerto de Bremen son hoy una larga y ancha calle peatonal de casi 700 metros de largo plagada de restaurantes, cervecerías y cafeterías.
Con buen tiempo puede ser una opción estupenda para pasar la tarde paseando, yendo en bici o tomando algo en alguno de las docenas de sitios que hay.

También es posible hacer un paseo en barco o cruzar a la orilla opuesta para inmortalizar la bonita estampa de la iglesia de San Martín y los veleros que suelen estar anclados junto a ella.

Museos y antiguas Murallas

A cinco minutos a pie del barrio de Schnoor encontramos la Kulturmeile o Milla de la cultura.
Aquí entre jardines se ubican tres museos de arte. Entre ellos el más atractivo quizá sea el Kunsthalle, con una colección de pintura y escultura espléndida desde el medievo hasta el siglo XX. Destaca la sección de expresionismo alemán con obras de todos los artistas importantes como Kirchner, Macke o Beckman.

Las antiguas murallas (Die Wallanlagen) que protegían la ciudad fueron derribadas en 1802, pero su huella permanece patente si miramos un plano de la ciudad.

En la actualidad las murallas se han convertido en un largo parque muy frecuentado por los bremenses y el antiguo foso parece un sinuoso lago. Junto al lago se alza el molino de Wallanlagen, un antiguo molino de viento donde se molía harina hasta no hace tanto, hoy es un agradable restaurante.

Molino de Wallanlagen en el jardín de las antiguas murallas

Molino de Wallanlagen en el jardín de las antiguas murallas

Fuera del Centro

Fábrica de Cervezas Beck´s
Si se va a permanecer más tiempo en Bremen se pueden visitar también algunos lugares de interés fuera del centro histórico. Como por ejemplo la Fábrica de Cervezas Beck´s, una de las cervezas alemanas más conocidas.

Se realizan visitas guiadas de unas 3 horas en alemán o inglés. El centro de visitantes de la fábrica se encuentra al otro lado del río Weser, a unos 20 minutos a pie de la Markplatz.

Universum Bremen
El Museo de Ciencias de Bremen se haya alojado en un edificio impresionante obra del arquitecto Thomas Klumpp. Su aspecto de concha marina gigante o de nave espacial varada junto a un lago no deja indiferente. En su interior docenas de pantallas y artefactos interactivos pueden distraer a los niños y mayores más exigentes.

Botánico

El Jardín botánico de Bremen conocido también como Rhododendron Park es un precioso jardín de 3,2 hectáreas y 500 especies distintas de plantas de todo el mundo. Aunque lógicamente la flora autóctona del norte de Alemania tiene una presencia preeminente.
Su acceso es gratuito y al igual que el Museo de Ciencias se puede llegar en autobús o tranvía desde el centro de la ciudad en aproximadamente 30 minutos.

Artículo escrito por David

Barrio de Schnoor con la iglesia de San Juan al fondo

Barrio de Schnoor con la iglesia de San Juan al fondo

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