Bamberg es una visita imprescindible en la región de Franconia, al norte de Baviera
El icónico Ayuntamiento viejo de Bamberg

El icónico Ayuntamiento viejo de Bamberg

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La región de Franconia, situada en el corazón de Alemania, es una zona vinícola cubierta de suaves cerros siempre verdes y encantadores pueblitos.

Pero en mitad de este paisaje casi idílico surge una de las ciudades más relevantes desde el punto de vista histórico-artístico de Alemania y por supuesto de Baviera.

Geyerswörthplatz, una de las muchas placitas del centro histórico de Bamberg

Geyerswörthplatz, una de las muchas placitas del centro histórico de Bamberg

La Roma de Franconia

Bamberg es conocida como la ‘Roma de Franconia’, porque al igual que aquella, se desparrama sobre siete colinas. Y también porque su rico patrimonio se encuentra a la altura de las más hermosas ciudades del viejo continente. De hecho, cuenta con el que podría ser el ayuntamiento más pintoresco del mundo, una bonita casita de entramado de madera en mitad del puente sobre el río Regnitz.

Otra buena noticia es que Bamberg no es especialmente turística, por lo que pasear por sus calles resulta un verdadero placer.

Las colinas de Bamberg, el río y el canal Rin-Meno-Danubio surcan este lugar creando un paisaje único en el que despuntan catedrales, torres y palacios. No extraña, por tanto, que la Unesco la declarara Patrimonio de la Humanidad, hace ya más de 25 años. Y es que, su casco antiguo conservado de manera ejemplar, posee docenas de joyas de múltiples estilos desde el románico al barroco.

Escultura de Cunegunda, esposa del emperador y la elegante Heller Haus

Escultura de Cunegunda, esposa del emperador y la elegante Heller Haus

Merece la pena desviarse de las rutas más transitadas del norte de Baviera. De hecho, Bamberg está a tan solo 60 kilómetros de Núremberg, la única localidad de gran tamaño de Franconia. Y a menos de 100 km de Rothenburg ob der Tauber una de las localidades más turísticas de Alemania.

Un poco de historia

Para comprender mejor la razón de la rica herencia de Bamberg debemos mirar al menos 1000 años atrás.
Las primeras citas que se tienen de la ciudad proceden de principios del siglo X cuando las familias nobles de los Babenberger y Konradinern se disputaron la región.

Pero el momento clave en la historia de Bamberg llegó un siglo después. En el año 1007, el emperador Enrique II, deseoso por menoscabar el poder de la Diócesis de Würzburg decidió dividirla. Para ello convirtió a Bamberg en sede episcopal de los dominios circundantes.

Edificios medievales junto a la plaza de la catedral (Bamberg)

Edificios medievales junto a la plaza de la catedral (Bamberg)

El emperador mandó construir la catedral y la Abadía de San Miguel y ofreció a la nueva diócesis numerosos privilegios. De este modo Bamberg se convirtió en uno de los centros más importantes del Sacro Imperio Germánico.

Durante siglos, el obispado de Bamberg fue acrecentando su territorio y poder. Pero esta enorme independencia acabó a principios del siglo XIX cuando esta sede episcopal y la mayor parte de Franconia fue anexionada por Baviera.

Sin embargo, los casi 800 años de hegemonía de los príncipes obispos de Bamberg dejaron en la ciudad un trazado urbanístico excepcional. En el que se han contabilizado numerosos monumentos y más de 1200 obras arquitectónicas de entre los siglos XI al XVIII.

Hacia el fin de la Segunda Guerra Mundial, Bamberg y su rico patrimonio se salvó de los bombardeos aliados. Ya que el antiguo centro episcopal no tenía ningún valor estratégico, mientras que la cercana Núremberg, todo un símbolo para los nazis, fue devastada.

Los tres barrios de Bamberg

Esta población bávara posee tres distritos históricos muy distintos que la Unesco incluyó como Patrimonio de la Humanidad.

En primer lugar, el Bergstadt o ciudad de la colina, sede de los edificios religiosos más importantes. El Inselstadt, situado en la isla creada por el rio y sus canales era y es el núcleo comercial y artesanal. Mientras que más allá, en el Gärtnerstadt se situaba una zona de cultivos y viviendas conocida como el barrio de los hortelanos.

El Atardecer en Bamberg es un momento casi mágico

El Atardecer en Bamberg es un momento casi mágico

Este último distrito, situado en el extremo oriental de Bamberg no posee grandes monumentos ni atractivos a primera vista. Pero resulta curioso recorrer algunas de sus calles llenas de casas tradicionales de un piso y tejados a dos aguas.

Aquí en mitad de la urbe, existen terrenos que llevan cultivándose desde hace siglos. De hecho, hay algunas variedades hortícolas exclusivas que son muy estimados por los gourmets: las patatas y los ajos de Bamberg, así como cebollas, rábanos largos o coles puntiagudas.

En Gärtnerstadt se puede comprar directamente los productos a los hortelanos en sus casas o hacerlo en el mercado semanal. Existen rutas que recorren el barrio e incluso se puede visitar el Museo de los hortelanos y los viticultores (Gärtner- und Häckermuseum).

También es posible disfrutar de unas vistas preciosas de la ciudad vieja, en especial desde el mirador que hay cerca de la estación de ferrocarril.

(Bamberg)

La Catedral imperial y la Antigua Residencia del Príncipe Obispo (Bamberg) (foto: bamberg.info)

La ciudad de la colina

Lo cierto es que la visita al Bergstadt (o Ciudad de la colina) justificaría por si misma el venir hasta Bamberg. El centro del poder eclesiástico se instaló en la orilla izquierda del río Regnitz.

Y su centro neurálgico es indudablemente la magnificente plaza de la catedral (Domplatz), rodeada de edificios suntuosos y bellos en torno a un espacio diáfano y con una acusada pendiente. Razón por la que uno podría pasarse toda una mañana sin moverse de la plaza visitando cada uno de sus monumentos.

La catedral

De entre todas las construcciones de la Domplatz sobresale la imponente catedral imperial, una obra maestra del románico tardío y del incipiente gótico.
La catedral de San Pedro y San Jorge se terminó en 1012, apenas cinco años después de que Bamberg fuera designada sede episcopal. Sin embargo, los incendios sufridos obligaron a reconstruir parte de ella, cuando ya el gótico se encontraba en sus albores, de ahí la mezcla de estilos.

La Schöne Pforte o ’Puerta hermosa’ de la Antigua Residencia

La Schöne Pforte o ’Puerta hermosa’ de la Antigua Residencia

Exteriormente llaman poderosamente la atención sus cuatro altas y esbeltas torres que coronan en pareja sus dos ábsides, uno románico al este y otro gótico al oeste. Lamentablemente en los últimos años ciertas partes de la catedral están siendo restauradas y hay andamios aquí y allá.

Por su parte, el espléndido interior está dominado por las bóvedas de crucería típicas del gótico. Además de los bellos ábsides destacan el fino sepulcro del emperador Enrique II y su esposa tallado en mármol y la enigmática escultura ecuestre.

No se sabe a ciencia cierta la identidad del caballero, pero es indudablemente un hito dentro de la escultura gótica dada su novedosa temática y su realización a tamaño natural.

La Antigua Residencia

Conectado a la catedral se encuentra la Antigua Residencia del obispo, empequeñecida, si se contempla desde lejos, por la majestuosidad y la altura del templo imperial. Sin embargo, al acercarse uno descubre un precioso y elegante palacio renacentista.

Patio interior de la Antigua Residencia, con las torres de la catedral al fondo

Patio interior de la Antigua Residencia, con las torres de la catedral al fondo

En este palacete sobresale la Schöne Pforte, literalmente ’Puerta hermosa’ en alemán. Y no es para menos ya que se encuentra cubierta de bellas imágenes y relieves de una maestría indiscutible.

Sobre el arco de la puerta la Virgen María está rodeada del emperador Enrique II y su esposa Cunegunda (los mismos del sepulcro de la catedral). Y junto a los monarcas se sitúan San Pedro y San Jorge, los santos a los que está consagrada la catedral. Muy cerca sorprende unas figuras tumbadas y semidesnudas que simbolizan a los dos ríos que cruzan estas tierras.
La Residencia antigua acoge también el Museo de Historia de Bamberg.

A través de la Schöne Pforte se accede a un patio interior excepcional rodeado de casas con entramado de madera y que están consideradas las casas más antiguas de Bamberg. Muchas de ellas siguen utilizándose viviendas privadas de ahí su aspecto cuidado.

Jardín de rosas o rosaleda en invierno junto a la Nueva Residencia (Bamberg)

Jardín de rosas o rosaleda en invierno junto a la Nueva Residencia (Bamberg)

La Nueva Residencia

Cerrando la plaza encontramos el palacio barroco de la Nueva Residencia (Neue Residenz), construida por el príncipe obispo Lothar Franz von Schönborn hacia 1700. Este nuevo palacio episcopal era mucho mayor he incluye más de 40 suntuosas estancias como la Sala Imperial y el Gabinete chino.

En las salas de la Nueva Residencia pueden verse hermosos tapices y mobiliario de los siglos XVII y XVIII, así como la una valiosa colección de óleos en la Galería de pinturas.

A espaldas de la Nueva Residencia y de acceso libre, no hay que perderse su Jardín de Rosas. Sin duda uno de los rincones más encantadores de la ciudad, no sólo por sus bonitas flores sino también por las excepcionales vistas que se tienen desde él.

Uno de los numerosos fachwerks de Bamberg, en Elisabethenstraße

Uno de los numerosos fachwerks de Bamberg, en Elisabethenstraße

Iglesias y fachwerks

Desde lo alto de una colina, el antiguo monasterio benedictino de San Miguel se muestra imponente. Puede considerarse la otra gran construcción eclesiástica de Bamberg, junto a la catedral imperial.

Se construyó a principios del siglo XII pero debido a incendios y posteriores renovaciones puede considerarse fundamentalmente de estilo barroco. En la actualidad se encuentra enfangado en una profunda restauración, por lo que no puede visitarse su interior y su exterior está cubierto de andamios.

Mucho más desapercibida pasa la Obere pfarre o Parroquia Superior y sin embargo, es una iglesia gótica muy destacable. En especial por su precioso pórtico norte y las figuras femeninas afligidas de las jambas.
Se encuentra al borde de una de las calles principales, la Unterer Kaulberg, repleta de tiendas, restaurantes y hoteles.

La prueba de la extraordinaria conservación del centro histórico de Bamberg es la presencia de gran cantidad de edificios con entramados de madera. Estas construcciones han desaparecido en gran parte de Europa consumidas por los incendios o simplemente sustituidas por casas de materiales más modernos.

Un edificio con un precioso entramado de madera (Obere Karolinenstraße, Bamberg)

Un edificio con un precioso entramado de madera (Obere Karolinenstraße, Bamberg)

Estos edificios, muchos de ellos con la función de vivienda y almacén son conocidos en alemán como fachwerks.

Los fachwerks fueron muy comunes hasta el siglo XIX en gran parte de Europa y en especial en el área de influencia germana. Podemos ver estas preciosas construcciones en otras localidades bávaras como Rothenburg ob der Tauber o Nördlingen, pero también en la lejana Klaipeda en Lituania, la antigua Memel alemana.

En Bamberg es posible tropezarse con docenas de estas bonitas casas, en especial en torno a la plaza de la catedral, donde hay calles enteras muy bien conservadas. Lo que permite, casi como en ningún otro lugar de Centroeuropa, sentirse como si se estuviera varios siglos atrás.

Puente Superior y Ayuntamiento viejo

Puente Superior y Ayuntamiento viejo

El barrio de la isla

El Ayuntamiento Viejo

Mientras que el poder eclesiástico se situó en la orilla izquierda del río, en torno a la plaza de la catedral, en la zona de la isla se instalaron el poder civil y los comerciantes.

El edificio más representativo de Bamberg se encuentra aquí y es el encantador Ayuntamiento viejo (Altes Rathaus), construido en una pequeña isla sobre el mismo río Regnitz.

Cuenta la leyenda, o las malas lenguas, que los habitantes de Bamberg solicitaron al obispo unos terrenos para construir su ayuntamiento. Al negarse este, los ciudadanos clavaron unos postes en mitad del río y crearon una isla artificial donde construyeron el edificio que hoy vemos.

El ayuntamiento viejo es un edificio muy singular, de forma rectangular que descansa literalmente sobre dos puentes. Y cuya parte más fotografiada es, sin duda, su fachada de entramado de madera que a modo de proa de barco está suspendida sobre las aguas.

El museo de porcelana de la Colección Ludwig en el interior del Ayuntamiento Viejo

El museo de porcelana de la Colección Ludwig en el interior del Ayuntamiento Viejo

El mejor lugar para admirar su encantadora fachada pintada de ocre y blanco es desde el puente Geyerswörthsteg, junto a la pequeña presa del río.
Sin embargo, esta peculiar construcción tiene tantos matices que conviene recorrer también los otros puentes, uno lo pasa por debajo y otro junto a su parte trasera. Los frescos barrocos de sus fachadas laterales son simplemente espectaculares.

Parte del edificio se ha habilitado para mostrar la Colección Ludwig, un museo con curiosas piezas de porcelana. Aunque lo más interesante sea quizá recorrer el interior del edificio del Ayuntamiento, subir las elegantes escaleras y atisbar por sus ventanas.

La pequeña Venecia y las zonas comerciales

El antiguo barrio de pescadores en la orilla isleña del Regnitz posee una encantadora hilera de apelotonadas viviendas junto a la orilla. Muchas de ellas conservan su característico entramado de madera y pequeños jardines frente a ellas. Resulta un paisaje urbano de lo más bucólico que se puede apreciar muy bien desde la orilla opuesta.

El barrio de los pescadores conocido como la Pequeña Venecia (Bamberg)

El barrio de los pescadores conocido como la Pequeña Venecia (Bamberg)

Pero lo que representa al barrio de la isla es su tremenda actividad. Aquí puede encontrarse la zona comercial más importante de la ciudad.

Junto a la fuente de Neptuno (Neptunsbrunnen) o el hombre del tenedor como lo llaman cariñosamente aquí, se monta de lunes a sábado un colorido mercado. En el Grüner Markt hay puestos de verduras, frutas, quesos y comida rápida a la alemana (salchichas, arenques ahumados…). Vale la pena echar un vistazo a este mercado tradicional, comprar alguna fruta de temporada y charlar con los tenderos.

Muy cerca la Maximiliansplatz o plaza de Maximiliano es ahora el verdadero centro neurálgico de la ciudad. Aquí se encuentra el actual Ayuntamiento de Bamberg y también se celebran grandes acontecimientos: conciertos y sobre todo el encantador mercado navideño.

Aunque sea mucho más grande y famoso el mercado de Navidad de Núremberg, lo cierto es que el de Bamberg destila mucha más autenticidad y encanto, quizá por la escasa presencia de turistas.

Plato de codillo asado en la taberna Schlenkerla

Plato de codillo asado en la taberna Schlenkerla

Dónde Comer en Bamberg

No solamente se han conservado catedrales, palacios y ayuntamientos de cuento en Bamberg.

También siguen en funcionamiento algunas preciosas cantinas medievales. La más icónica de ellas probablemente sea la taberna Schlenkerla (cuya primera cita data de 1405) con su preciosa fachada de entramado de madera y sus interiores de arcos góticos.

Schlenkerla está situada junto al convento de los dominicos (Dominikanerstraße 6), uno de los rincones más agradables y concurridos de la ciudad, a mitad camino entre la Catedral y el Ayuntamiento viejo.

Pero a parte de sus muchos méritos históricos, esta taberna es también el origen de una de las cervezas más conocidas de la región: la cerveza ahumada Schlenkerla (Rauchbier). Y por supuesto, también sirve una cocina tradicional alemana a tener muy en cuenta. En especial el conocido codillo asado o el Fränkisches Schäufele, un plato tradicional de Franconia de cerdo al horno.

Mapa: Qué ver en Bamberg

El jinete de Bamberg, en el interior catedral imperial

El jinete de Bamberg, en el interior catedral imperial

Enlaces de interés:
Turismo de Bamberg
Museo de los hortelanos y los viticultores
Nueva Residencia
Palacios de Baviera. Bamberg
Arkaden Hotel
Museos de Bamberg
Fachwerk, edificios de entramado de madera (en inglés)

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