
Situada en el norte de Alemania, la localidad de Brunswick, o más apropiadamente Braunschweig (en alemán), es una de las ciudades más atractivas de la región de la Baja Sajonia.
Durante la Edad Media Braunschweig se convirtió en una ciudad muy relevante, de la mano gobernantes como Enrique el León, que fue Duque de Sajonia y Baviera.
La ciudad cuenta en la actualidad con un buen puñado de edificios históricos y encantadoras plazas, todo ello en un casco antiguo compacto, ideal para recorrerlo a pie.

Sus principales atractivos son la Catedral y la contigua Plaza del Castillo (Burgplatz) rodeada de palacios y mansiones, donde se alza la estatua del León de Braunschweig (Braunschweiger Löwe), símbolo de la ciudad desde el medievo.
Merece la pena visitar otras dos bonitas plazas, algún museo y el Barrio de Magni, donde encontramos numerosas fachwerkhaus, las encantadoras casas de entramado de madera germanas y junto a ellas la inclasificable Happy RIZZI House.
Hacía el final de la Segunda Guerra Mundial Braunschweig fue duramente bombardeada por los aliados, razón por la cual gran parte de su centro histórico fue destruido. Sin embargo, la ciudad fue reconstruida y recuperó gran parte de su antigua magnificencia.

Hitos de la historia de Braunschweig
Edad Media
La primera cita de la que se tiene constancia data del año 1031, en unos documentos de la Iglesia de San Magni bajo el nombre de Brunesguik.
En 1142 la ciudad pasó a manos de Enrique el león, Duque de Sajonia que se estableció aquí, amplió el castillo y mandó construir la catedral. Este fue el comienzo del periodo de mayor esplendor de Braunschweig.
Gracias a que el río Oker, junto al que se asentaba la ciudad, era navegable, permitió a la ciudad convertirse en un importante núcleo comercial. En efecto, a mediados del siglo XIII Braunschweig se unió a la poderosa Liga Hanseática junto a otras grandes ciudades comerciales del norte de Europa como Hamburgo, Bremen o Brujas.
Siglos XV-XVII
Debido al creciente poder de los burgueses y los gremios los príncipes se trasladaron a la cercana ciudad de Wolfenbüttel en 1432. La ciudad de Braunschweig se convirtió de facto en un pequeño estado autónomo dentro del Sacro Imperio. Hasta que fue sitiada y finalmente ocupada en 1671 de nuevo por los Duques de Braunschweig-Wolfenbüttel, marcando el final de Braunschweig como ciudad independiente.

¿Por qué se utiliza “Brunswick” en inglés?
El Duque de Brunswick-Luneburg Jorge Luis (1660-1727) era también Príncipe de Gran Bretaña e Irlanda (bisnieto del rey Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia). Y debido a este derecho hereditario accedió al trono británico en 1714, inaugurando la dinastía de la Casa Hannover que reinaría en Gran Bretaña por casi dos siglos.
Este periodo coincidió con la expansión del Imperio británico razón por la cual se bautizaron docenas de lugares con el nombre de “Brunswick” (versión en inglés de Braunschweig) en honor a los distintos reyes ingleses pertenecientes a este linaje.
Por ejemplo, el estado de Canadá de New Brunswick, pueblos en Inglaterra, ciudades en Estados Unidos, ríos en Australia e incluso una península en Chile.
Los extranjeros suelen usar también la versión inglesa para referirse a la ciudad alemana de Braunschweig, ya que les es más sencillo de escribir y pronunciar.
En febrero de 1932 Adolf Hitler (nacido en Austria) fue nombrado para un cargo estatal en Braunschweig, obteniendo así la ciudadanía alemana, requisito indispensable para presentarse a la presidencia del país ese año.
Ya bajo el gobierno nazi en la ciudad se instalaron instituciones como el Instituto de Investigación de Aviación y una escuela para la formación de oficiales de las SS. Además, Braunschweig se convirtió en un centro armamentístico del Tercer Reich alemán con importantes fábricas que nutrían la maquinaria de guerra nazi.
Braunschweig era por tanto un lugar estratégico durante la 2GM, razón por la cual los aliados la bombardearon insistentemente destruyendo el 90% del centro de la ciudad. Las tropas estadounidenses entraron sin resistencia en la ciudad el 12 de abril de 1945.

Cómo llegar a Braunschweig
Braunschweig es (con algo más de 250.0000 habitantes) la segunda ciudad más poblada de la extensa región de la Baja Sajonia (Niedersachsen) y está muy bien comunicada con Hannover la capital regional. Hay numerosos trenes directos (cada 20 min. aproximadamente) que conectan ambas ciudades en unos 30-45 minutos.
También es posible llegar desde otras ciudades del norte de Alemania como Bremen (unas 2 horas) o Hamburgo (entre 2-3 horas). Pueden verse los distintos trenes y horarios en la página web oficial de la empresa de trenes alemanes: Deutsche Bahn.
Otra opción muy interesante es realizar un road trip por esta zona que cuenta con numerosas ciudades de interés como: Goslar la antigua capital imperial, Hildesheim y sus dos iglesias Patrimonio de la Humanidad o Celle uno de los lugares con mayor cantidad de casitas de entramado de madera de toda Alemania.

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Que ver en Braunschweig
Burgplatz (Plaza del Castillo)
Esta plaza es un conjunto de gran importancia histórica y cultural, ya que se convirtió en el centro de poder de la Casa de Brunswick-Luneburgo y más tarde de la Casa Welf.
Aquí tuvo su castillo el ilustre Enrique el León (Heinrich der Löwe 1129-1195) el más famoso Duque de Sajonia, que hizo fundir la icónica estatua del León de bronce de Braunschweig cuya réplica preside hoy la plaza. El original puede contemplarse en el interesante Museo Herzog Anton Ulrich.
Ciertamente la Burgplatz ya no conserva su aspecto medieval, dado que la mayoría de sus edificios fueron reconstruidos en estilo historicista y neorrománico a finales del XIX.
Entre ellos el Castillo Dankwarderode, residencia de Enrique el León y que tras la reconstrucción realizada entre 1887-1906 recuerda un tanto al también reconstruido Palacio imperial de Goslar, situado 50 km al sur.

Lo más interesante de la plaza son probablemente las dos casas de entramado de madera: la Casa Veltheim y la Casa Huneborstel ambas del siglo XVI, aunque la segunda después de muchas vicisitudes fue trasladada pieza a pieza desde una calle cercana y vuelta montar aquí.
Los otros dos lados de la plaza lo ocupan el Museo Regional y la imponente figura de la Catedral de San Blas, mientras que por detrás asoma la torre del Ayuntamiento neogótico.
Dom St. Blasii (Catedral de San Blas)
Construida por orden de Enrique el León a finales del siglo XII, la Catedral de San Blas y San Juan (Dom St. Blasii et Johannis) ha sufrido también numerosas reconstrucciones y ampliaciones.
La estructura románica original se conserva en el presbiterio, tres de los ábsides y el crucero. Mientras que en las naves pueden encontrarse tanto bóvedas de arista románicas como bóvedas de crucería ya de época gótica.
Merecen especial atención las pinturas murales que cubren el crucero, los ábsides y la parte trasera de la nave que eran originales del siglo XIII. Sin embargo, al ser redescubiertas en 1845 fueron repintadas sin demasiados miramientos, por lo que resulta complicado discernir lo que es original de un repinte posterior.

La catedral cuenta además con otros objetos de interés como la Cruz de Imervard y el Candelabro de siete brazos, dos valiosas piezas del siglo XII.
Y también frente al altar de María encontramos el sepulcro tallado en piedra caliza de Enrique el León y su esposa Matilde representados a escala real.
Kohlmarkt (Mercado del Carbón)
Esta agradable y concurrida plaza es el habitual lugar de reunión de los habitantes de Braunschweig. Se encuentra plagada de restaurantes, cafeterías, tiendas de todo tipo y una bonita fuente en su parte central.
Con el buen tiempo es un buen sitio para sentarse en la terraza de alguna de las cafeterías y tomar algo, mientras se observa el ajetreo de la gente.
Además, la Kohlmarkt cuenta con varios edificios de interés junto a la bocacalle de Schuhstraße, en especial la imponente Haus zum Stern y a su lado la más pequeña Haus zur Rose del siglo XVI, aunque restaurada en 1865.
Este fue en la Edad Media un lugar donde se almacenaba y se vendía carbón, de ahí su nombre que ha prevalecido hasta hoy.

Altstadtmarkt (Mercado del Casco antiguo)
Esta plaza ya existente en el siglo XII fue el mercado principal de la ciudad, así como escenario de ejecuciones, procesiones y demás espectáculos.
Es probablemente la plaza más bonita de Braunschweig, con numerosas construcciones de interés que fueron parcialmente reconstruidas con mimo tras la 2ª Guerra Mundial. En un extremo destaca la Gewandhaus, la antigua Lonja de paños del siglo XVI.
En la otra parte de la plaza se alza la elegante Iglesia de San Martín (St. Martinikirche) cuyo estilo arquitectónico principal es el gótico.
Junto a ella encontramos el precioso Antiguo Ayuntamiento (Altstadtrathaus) con sus preciosas arcadas góticas de dos pisos.
En un lateral del Ayuntamiento Viejo en la calle Martinikirche 1 encontramos un bonito Portal Renacentista (Renaissanceportal) rescatado de una casa cercana que fue destruida. Con una decoración exultante con cariátides, atlantes, diosas, leones rugiendo y coronados por dos lanceros.

Magniviertel (Barrio de Magni)
Muy distinto a las tres principales plazas de Braunschweig es el encantador Barrio de Magni. Este barrio, uno de los más antiguos de la ciudad, está lleno callecitas con casas de entramado de madera, las conocidas como fachwerkhaus en alemán.
Esta es la zona que más nos gustó de toda la ciudad, sin grandes e impresionantes edificios, sino casitas de madera pintadas con esmero. Además, el barrio está repleto de todo tipo de tiendas (ropa, flores, librerías…) y también tabernas y restaurantes.
Los rincones más pintorescos se encuentran en el entorno de la Iglesia de St. Magni y las callejas adyacentes. Destaca, por ejemplo, el conocido como Hofanlage, conocido así por poseer un patio interior y que hoy está ocupado por un hotel boutique y un restaurante. Y por supuesto la Casa burguesa de la calle Ackerhof 2 que posee en una viga la datación de 1432, por lo que sería una de las fachwerkhaus más antiguas de Alemania.
A tan sólo 30 metros de esta ancestral vivienda se alza la inefable Happy RIZZI House construida entre 1999-2001. Este conjunto de apartamentos pintados de colores vivos y lleno de dibujos de bocas sonrientes, estrellas y corazones a medio camino entre la psicodelia y el comic no deja a nadie indiferente.

Herzog Anton Ulrich-Museum
Si sólo se tiene tiempo (o ganas) de visitar un museo este debe ser el Herzog Anton Ulrich. Este museo cuenta con una colección impresionante de pintura flamenca y alemana (Rembrandt, Vermeer, Rubens, Cranach…), grabados de Durero y una maravillosa serie de “Los disparates” de Goya.
Además de la Galería de pinturas también posee obras maestras de escultura y artes aplicadas, en especial porcelanas orientales, monedas antiguas y por supuesto el León de Braunschweig de bronce original de alrededor del año 1160.
El otro museo que puede resultar interesante es el Museo del Palacio (Schlossmuseum Braunschweig) que ofrece un recorrido por distintas estancias del Palacio de los duques.
Dónde dormir en Brunswick
El Magni Boutique Hotel es sin duda una apuesta segura para los que deseen alojarse en un hotel con encanto, ya que se encuentra en uno de las casas de entramado de madera más bonitas del barrio de Magni.
Fachadas reformadas e instalaciones y habitaciones modernas en su interior.

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