Qué ver en Hamburgo, la mayor ciudad del norte de Alemania
El puente de la Doncella y la Ciudad de los Almacenes

El puente de la Doncella y la Ciudad de los Almacenes

Hamburgo, con casi dos millones de personas, es la segunda ciudad más poblada de Alemania, tras la capital Berlín y uno de los puertos más importantes del norte de Europa. Y ello a pesar de encontrarse a casi 100 kilómetros de mar abierto.
El navegable río Elba hizo posible, ya desde la Edad Media, que Hamburgo se convirtiera en un importante centro mercantil y formara parte de la poderosa Liga Hanseática.

La espectacular Filarmónica del Elba

La espectacular Filarmónica del Elba

Durante siglos Hamburgo fue un pequeño estado independiente y todavía mantiene con orgullo una gran autonomía dentro de Alemania. De hecho, su nombre oficial es Ciudad libre y hanseática de Hamburgo (Freie und Hansestadt Hamburg) y es junto a Berlín y Bremen una de las tres ciudades estado del país.

Hamburgo se muestra hoy al visitante como una ciudad moderna y cosmopolita, llena de rascacielos, hombres de negocios, estudiantes, turistas y una vibrante oferta cultural y de ocio. Además, también posee un atractivo centro histórico (Altstadt y Neustadt) que conserva, a pesar de los destrozos de incendios y guerras, un buen puñado de edificios históricos de gran atractivo.

La ciudad se asienta junto al caudaloso río Elba y su afluente el Alster, surcada por cientos de canales sobre los que se han construido más de 2300 puentes, lo que la convierte en la ciudad con más puentes del mundo.

El edificio de Fleetschlösschen fue originalmente una aduana

El edificio de Fleetschlösschen (derecha) fue originalmente una aduana

La estampa más conocida de Hamburgo quizá sea la del barrio de Speicherstadt, atravesado por varios canales flanqueados por enormes almacenes construidos en ladrillo. Hoy “la Ciudad de los almacenes” se ha convertido en un barrio de vanguardia, lleno de oficinas de empresas, museos y restaurantes.

Ciertamente el apelativo de la “Venecia del Norte” resulta bastante desafortunado, ya que el único punto en común con la ciudad italiana es que ambas tienen canales.

Una buena idea para conocer esta atractiva ciudad germana es realizar una visita guiada a Hamburgo en español de la mano de Civitatis.

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Vestibulo del Ayuntamiento de Hamburgo

Vestibulo del Ayuntamiento de Hamburgo

Breve historia

Edad Media

Los orígenes de Hamburgo se remontan a principios del siglo IX cuando el emperador Carlomagno mandó construir un castillo (el de Hammaburg) en una zona pantanosa junto al río Elba, para defender la región de las tribus eslavas.
En 1187 Adolfo III de Schauenburg y Holstein estableció un asentamiento comercial en la orilla occidental del río Alster, que daría lugar a la Neustadt o Ciudad Nueva de Hamburgo.

Dos años más tarde, el emperador Federico I Barbarroja otorgó a la ciudad la exención de impuestos y el derecho de libre comercio. Por lo que, dada su situación estratégica, Hamburgo pronto se convirtió en uno de los puertos comerciales más importantes del norte de Europa.
En 1241 la alianza de Hamburgo con Lubeck, otra ciudad mercantil a orillas del Mar Báltico, sería el origen de la Liga Hanseática.

Ruinas de la iglesia de San Nicolás (St. Nikolai Kirche)

Ruinas de la iglesia de San Nicolás (St. Nikolai Kirche)

La Reforma

En el primer tercio del siglo XVI la Reforma impulsada por Martín Lutero se extendió por casi todos los principados y pequeños estados alemanes.
De hecho, Hamburgo declaró el luteranismo como religión oficial en 1529, lo que provocó la llegada de numerosos protestantes procedentes de Francia y los Países Bajos. Mientras que los hamburgueses católicos perdieron su ciudadanía y la mayoría abandonó la ciudad.

Siglo XIX hasta hoy

El 5 de mayo de 1842 se produjo el “Gran incendio” (Großen Brand) que destruyó la cuarta parte de la ciudad de Hamburgo, murieron 51 personas y unas 20.000 quedaron sin hogar. El incendio se inició en una fábrica de cigarrillos de Deichstrasse (hoy una de las calles más turísticas) y tardó cuatro días en ser sofocado.

Durante la 2ª Guerra Mundial, Hamburgo fue una de las ciudades alemanas más castigadas. Entre julio y agosto de 1943 las fuerzas aéreas británica y estadounidense llevaron a cabo una devastadora campaña de bombardeos bajo el nombre de «Operación Gomorra». Los ataques destruyeron casi completamente el puerto y barrios enteros, dejando entre 35.000 y 40.000 muertos civiles. Las ruinas de la iglesia de San Nicolás son buena prueba de aquellos destrozos.

Tras una dura posguerra y la reunificación alemana, hoy Hamburgo exhibe la mayor renta per cápita de todos los estados federados alemanes y más de 100.000 empresas tienen sede aquí. Empresas de sectores estratégicos como la aeronáutica (Airbus), medios de comunicación (Der Spiegel, Stern) y tecnológicas como Adobe y Google.

Ayuntamiento (Rathaus) de Hamburgo de estilo historicista

Ayuntamiento (Rathaus) de Hamburgo de estilo historicista

Qué ver en Hamburgo

Ayuntamiento (Rathaus)

La siempre concurrida Rathausmarkt es el corazón de la ciudad y habitual punto de encuentro de los hamburgueses. Es una amplia explanada frente al Ayuntamiento y con uno de los canales más bonitos en uno de los costados.

El Ayuntamiento (Rathaus) construido entre 1886 y 1897 está considerado un precioso ejemplo de arquitectura historicista. En él destaca su imponente torre central que alcanza los 112 metros de altura, lo mismo que la anchura de la fachada. Bajo el reloj de la torre podemos ver el escudo de la ciudad (el castillo Hammaburg) y también un Ave Fénix simbolizando el resurgimiento tras el Gran Incendio.

La bonita Deichstraße, donde en 1842 se originó el Gran incendio

La bonita Deichstraße, donde en 1842 se originó el Gran incendio

A lo largo de la fachada se suceden las estatuas de veinte emperadores y reyes entre los que encontramos a Carlomagno o Federico Barbarroja.

Hay visitas guiadas por el ayuntamiento que muestran algunas de sus lujosas estancias, como la Gran Sala de Fiestas. Los circuitos guiados se adaptan al calendario institucional, por lo que conviene comprobar la web oficial para conocer los días y horarios concretos. En todo caso se pueden visitar por libre el elegante vestíbulo principal y el bonito patio trasero.

Ciudad Vieja (Altstadt)

La Ciudad Vieja de Hamburgo tuvo que ser reconstruida en gran parte tras la 2ª Guerra Mundial, aun así, cuenta con numerosos edificios históricos y lugares de interés, a parte del ayuntamiento.

Los arcos de Alsterarkaden en los límites de la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva

Los arcos de Alsterarkaden en los límites de la Ciudad Vieja y la Ciudad Nueva

Cerca del consistorio nos encontramos con la iglesia de San Pedro (Hauptkirche St. Petri), en origen uno de los edificios más antiguos de Hamburgo, aunque fue muy dañada por el incendio de 1842. Sin embargo, conserva un valioso pomo original de bronce en forma de león del siglo XIV en la puerta principal.

Un poco más allá encontramos un anodino parque en la Domplatz (plaza de la catedral) llamada así porque aquí se alzaba la catedral. Numerosos descubrimientos arqueológicos atestiguan que en este lugar estuvo situado el primer asentamiento de la ciudad.

Tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial la neogótica iglesia de San Nicolás (St. Nikolai Kirche) quedó en ruinas y apenas quedó en pie la torre y algún tramo de sus muros. Hoy su impresionante esqueleto ha sido convertido en un memorial contra la guerra, además se puede subir en ascensor a la torre desde donde se tienen unas espléndidas vistas.

Muy cerca Deichstraße, es un pequeño reducto con casas tradicionales del siglo XVIII en mitad de una urbe cubierta de edificios modernos. La calle es muy turística y está plagada de restaurantes, pero tiene mucho encanto si no está llena de gente. Un pequeño callejón entre los números 39 y 41 da acceso a un pequeño muelle convertido en terraza por un restaurante en mitad de uno de los canales.

Los amantes de la arquitectura moderna no deben perderse la Chilehaus, un inmenso edificio de ladrillo que se asemeja a la proa de un trasatlántico. Se trata de una de las obras de arquitectura expresionista más sobresalientes, junto a quizá la Böttcherstraße de Bremen.

Ciudad Nueva (Neustadt)

La Ciudad Nueva se extiende al oeste de la Ciudad Vieja, al otro lado del río Alster. Junto a la Plaza del Ayuntamiento encontramos las famosas galerías con arcos de Alsterarkaden plagada de restaurantes y cafeterías. A su espalda, la Neuer Wall es quizá la calle comercial con las tiendas más exclusivas de Hamburgo (Louis Vuitton, Gucci, Montblanc, Apple…). El nombre de la calle hace referencia a una segunda muralla que fue construida en el siglo XVI.

El pintoresco pasaje de Thielickestieg

El pintoresco pasaje de Thielickestieg

La iglesia luterana de San Miguel (Hauptkirche St. Michaelis) es probablemente el templo barroco más notable de la ciudad. No resulta excesivamente atractivo exteriormente, pero si su interior, de un blanco pulcro con decoraciones doradas. Destaca especialmente el impresionante púlpito barroco de mármol y la vidriera art nouveau sobre la entrada principal. La subida a la torre y la exposición de la cripta son de pago.

En un costado de la iglesia encontramos la zona más interesante de la Neustadt, con varias casas centenarias. En Krayenkamp 10 hay un callejón “casi secreto” con restaurantes y tiendecitas y un curioso pasaje, el Thielickestieg, que atraviesa por mitad de una manzana de casas.

En dirección al puerto, la calle Ditmar-Koel-Straße y las adyacentes sorprenden al estar llenas de restaurantes portugueses. Es el epicentro del Barrio Portugués (Portugiesenviertel), una de las comunidades foráneas más numerosas de Hamburgo. Y un sitio perfecto para comer o cenar estupendos platos de pescado y marisco a un precio razonable.

Los barrios de Speicherstadt y HafenCity vistos desde la Filarmónica

Los barrios de Speicherstadt y HafenCity vistos desde la Filarmónica

Ciudad de los almacenes

Con la formación del Imperio Alemán en 1871, la ciudad de Hamburgo tuvo que adaptarse a la Unión aduanera de Alemania. De manera que entre 1887 y 1927 construyó un puerto franco (libre de aranceles) con grandes almacenes de seis y siete pisos. Hoy la Speicherstadt (Ciudad de los almacenes) es todo un símbolo de esta ciudad mercantil y una de las zonas más atractivas de Hamburgo. No en vano, el área de Speicherstadt y el cercano barrio de Kontorhaus fueron declarados Patrimonio de la Humanidad como prueba del desarrollo del comercio a finales del siglo XIX y principios del XX.

Junto a la Speicherstadt se ha levantado en las dos últimas décadas la conocida como HafenCity (Ciudad del puerto) sobre los terrenos del antiguo puerto.

Este distrito a orillas del río se ha convertido en el más codiciado de la ciudad con numerosas empresas punteras, restaurantes, viviendas de alto standing y dos de los edificios más emblemáticos de la ciudad de Hamburgo. Por un lado, la espectacular Filarmónica del Elba y por otro, uno de los mejores museos de Europa: el Museo Internacional Marítimo de Hamburgo.

La impresionante escalera mecánica de la Filarmónica del Elba

La impresionante escalera mecánica de la Filarmónica del Elba

Filarmónica del Elba

No hay demasiados ejemplos en las últimas décadas de obras de arquitectura que se hayan convertido en iconos de su ciudad de manera inmediata. Quizá el Guggenheim de Bilbao, el Marina Bay Sands de Singapur o el Burj Khalifa de Dubái. La Filarmónica del Elba pertenece a este exclusivo club de edificios alucinantes que no dejan indiferente a nadie.

Inaugurada en 2017, fue obra del prestigioso estudio de arquitectura Herzog & de Meuron, que por cierto también han llevado a cabo interesantes proyectos en España como el Caixa Forum de Madrid o el Tenerife Espacio de las Artes (Tea) en Santa Cruz de Tenerife.

El edificio de la Filarmónica de Hamburgo tomó un antiguo almacén de ladrillo y sobre él hay colocadas centenares de placas de cristal, que en su parte alta imitan las olas del mar o un gran iceberg.

Pero este no es un edificio de entrada exclusiva a los asistentes a los conciertos de la filarmónica. El acceso es libre para todo el mundo que, a través de unas espectaculares escaleras mecánicas con una pendiente increíble, puede llegar al espacio público intermedio conocido como La Plaza.

Los espacios interiores son diáfanos y acogedores, pero destaca la balconada de 360° que rodea el edificio y que ofrece al visitante una panorámica espectacular del puerto y la ciudad de Hamburgo.

Museo Marítimo Internacional de Hamburgo

Museo Marítimo Internacional de Hamburgo

Museo Marítimo

El Kaispeicher B es uno de los más antiguos y elegantes almacenes del puerto, construido en 1879 y que hoy alberga la inmensa y atractiva colección del Museo Marítimo Internacional de Hamburgo.

Ciertamente la entrada al museo no es barata, (18€ en 2025) sin embargo, cuando uno recorre sus inagotables salas, se percata de que el precio es apropiado para todo lo que expone.

La planta baja está destinada a la recepción, la tienda y el restaurante y sobre ella diez plantas expositivas amplias e interesantes. No hace falta ser marino, ni aficionado a los deportes náuticos, ni conocer cuál es la parte de estribor ni babor, simplemente ser una persona curiosa ante este museo exuberante.

Es un museo tan grande que serán necesarias al menos 3 o 4 cuatro horas para recorrer la mayoría de sus salas. Cada planta está dedicada a una temática en torno al mar: exploradores y navegantes de la historia, construcción de barcos, armadas del mundo, investigación marina, explotación pesquera…

El espectacular interior del Museo Marítimo Internacional de Hamburgo

El espectacular interior del Museo Marítimo Internacional de Hamburgo

Cada persona puede sentirse atraído por cosas muy distintas: hay mapas antiguos, la reproducción de un camarote de un capitán de barco, armas y torpedos, el Queen Mary con piezas de Lego… Y también por supuesto, una sección con las maquetas de famosos navíos de distintas naciones, incluyendo el español San Juan Nepomuceno que lucho con bravura en la batalla de Trafalgar de 1806.

Muy cerca encontramos el interesante edificio de Fleetschlösschen, también construido a finales del siglo XIX, como puesto de aduanas y desde el que se inspeccionaba la mercancía de las barcazas. Posteriormente funcionó como parque de bomberos y hoy es un restaurante de fish and chips.

A sólo 10 minutos a pie se encuentra el Miniatur Wunderland, un popular Museo de Miniaturas que tiene gran éxito entre los niños y muchos mayores. Y según parece es una de las atracciones más visitadas de Alemania. Podemos ver detalladas maquetas de algunos lugares del mundo como Venecia, el Vaticano, los Alpes suizos o el aeropuerto de Hamburgo. Conviene reservar con antelación las entradas porque pueden agotarse.

Muelles de St. Pauli

Muelles de St. Pauli

St. Pauli

Sankt Pauli es un barrio vibrante y canalla plagado de bares, discotecas, restaurantes de comida rápida y salas de conciertos. Muchos de ellos situados en la arteria principal del barrio, la avenida Reeperbahn, conocida como la “Milla del pecado”.

El centro neurálgico de Sankt Pauli es la alargada plaza de Spielbudenplatz, donde siempre hay algo que ver o hacer, ya sea un mercadillo, un festival de música, puestos de comida o tomar una cerveza. Es muy conocido su decadente barrio rojo, con algunas callejas ocupadas en su integridad por sex-shops y clubs de alterne.

Con el buen tiempo los muelles de St Pauli es el lugar ideal para pasar un rato con vistas al río. El Landungsbrücken construido en 1907-11 es el nombre del histórico embarcadero de Sankt Pauli, donde sobresale la torre que mide también la altura del agua del Elba.

El tradicional Mercado de pescado (Fischmarkt) se instala no muy lejos, todos los domingos por la mañana entre las 5 y las 9:30 de la mañana (en invierno abre más tarde). Una buena excusa para los noctámbulos que deseen desayunar un bocadillo de arenque o bacalao fresco.

Parque de Planten un Blomen y Jardín Botánico

Parque de Planten un Blomen y Jardín Botánico

Curiosamente el barrio de Sankt Pauli cuenta con el mayor número de parques y jardines de todo el centro de Hamburgo. Perfectos para escapar del ajetreo de la ciudad. El más agradable es quizá el llamado Planten un Blomen, que cobija los invernaderos del jardín botánico y un bucólico lago artificial con patos, peces y tortugas.

Qué ver cerca de Hamburgo

Una buena manera de viajar por Alemania es en tren, y Hamburgo puede ser una excelente “base de operaciones”. La gran Estación Central de Hamburgo (Hamburg Hbf) tiene conexiones directas con docenas de ciudades y pueblos del norte de Alemania. Nuestra recomendación es que visites Bremen, una ciudad preciosa, con un centro histórico muy atractivo y que se encuentra apenas a 1 hora de tren de Hamburgo.

Desde Hamburgo también se puede llegar en tren directo a la preciosa localidad de Celle (1h-1:50h dependiendo del tipo de tren). Celle posee un casco viejo con unas 500 casas de entramado de madera, que lo convierten casi en una ciudad de cuento.

Vista de HafenCity con la Filarmónica al fondo

Vista de HafenCity con la Filarmónica al fondo

Dónde dormir en Hamburgo

Si se quiere visitar tanto Hamburgo como otras ciudades, lo ideal es buscar un hotel a medio camino entre el centro y la Estación Central de trenes.
El Premier Inn Hamburg City Zentrum es un hotel cómodo y agradable con una ubicación genial y a un precio más que razonable.

Si se prefiere estar cerca de la zona con más ambiente de la ciudad, será preferible un alojamiento en St. Pauli. El Hotel Hafen Hamburg es una estupenda opción ya que está en una calle tranquila, pero a 5 minutos a pie de la plaza principal de St. Pauli.
Artículo escrito por David

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