Cēsis y Sigulda atesoran un rico patrimonio histórico y natural a tan solo 50 km de Riga
Sendero en un bosque del Parque Nacional de Gauja

Sendero en un bosque del Parque Nacional de Gauja



Letonia es un país que parece alfombrado de un tapiz verde. La mayoría de sus carreteras se encuentran bordeadas de altos pinos hasta que se pierde la vista, incluso ya a las afueras de su populosa capital Riga.
Por ello cuando hablamos del Parque Nacional más grande, más antiguo y probablemente con mayor biodiversidad de Letonia no es cualquier cosa.

El Parque Nacional de Gauja posee una zona protegida de algo más de 900 km2. La cual se extiende alrededor del río Gauja, que da nombre al parque y que crea un hermoso valle de casi 100 km de largo.

Vistas del río Gauja y su valle desde la Colina del Paraiso

Vistas del río Gauja y su valle desde la Colina del Paraiso

Que ver en P. N. Gauja

Cuevas y acantilados

Letonia es una nación esencialmente llana, donde sus montes, o deberíamos decir colinas, más altas apenas superan los 300 metros de altitud. Sin embargo en el valle del Gauja se localizan algunos profundos precipicios, numerosas cavernas y curiosas formaciones areniscas que son una de las mayores atracciones del parque.

Aquí se hallan la cueva Gutmanala, la más espaciosa de los países bálticos y la también la gruta Kalējala (o cueva del Herrero) considerada una de las más profundas de Europa.

Fauna de Gauja

Más difícil de ver es su numerosa fauna entre los que se cuentan los tres grandes depredadores del norte europeo: el oso pardo, el lobo y el lince boreal. Pero de bastante mayor tamaño que sus análogos ibéricos. El lince boreal o europeo es el único que no aparece en España, al tratarse de una especie distinta a nuestro lince ibérico. Y cuya distribución ha quedado restringida a los países escandinavos, repúblicas bálticas, Rusia y grandes montes europeos (Alpes, Cárpatos…).

Rožu laukums o plaza de la Rosa, Centro histórico de Cēsis

Rožu laukums o plaza de la Rosa, Centro histórico de Cēsis

En el Parque Nacional de Gauja también habitan alces, ciervos, corzos, castores, nutrias… prácticamente todos los mamíferos presentes en el país. Y hasta 149 especies de aves y unos cuantos anfibios, reptiles y peces.

La mejor manera de observar a todos estos animales es ir acompañado de un guía de la naturaleza o un agente forestal que conozca el entorno y los hábitos de las distintas especies. Para ello quizá lo mejor es dirigirse a uno de los dos Centros de Educación de la Naturaleza en las localidades de Līgatne y Kocēni.
Los bosques de esta región son especialmente bellos en otoño con las distintas tonalidades que toman las hojas de los árboles.
Animal watching in Gauja National Park

Excursiones por el P.N. Gauja

Riga apenas se encuentra a unos 50 kilómetros de Sigulda, una de las localidades más importantes del entorno del parque, por lo que es un lugar muy frecuentado por los letones para realizar sus excursiones al aire libre.
Además cuenta con una profusa red de senderos que se internan en el valle tanto desde Sigulda, como desde muchos otros pueblos.

Existen rutas que siguen diversos lugares de interés geológico como los Acantilados de Cirulisi en las proximidades de Cēsis, otras que incluyen cuevas, hermosos paisajes y miradores. Aunque lo que distingue al valle del Gauja son los numerosos castillos que existen. Por ellos las rutas que incluyen alguno de estos castillos son quizá las más concurridas.

Castillo de Cēsis en el corazón del Parque Nacional de Gauja

Castillo de Cēsis en el corazón del Parque Nacional de Gauja

Qué ver en Cēsis

La localidad de Cēsis, es probablemente junto a Kuldīga, la ciudad más pintoresca de toda Letonia. Y no es para menos ya que Cēsis enclavada en el corazón mismo del parque nacional, cuenta con un castillo medieval imponente, una iglesia gótica y algunos rincones con mucho encanto. Se localiza a unos 100km de Riga y es accesible mediante tren, autobús o vehículo privado.

Fundada allá por el 1206, es considerada una de las poblaciones más antiguas de Letonia. La antigua Wenden se convirtió en capital de la región de Livonia y llegó a formar parte de la exclusiva Liga Hanseática. Una federación comercial y estratégica que se creó en época medieval entre las ciudades más importantes del norte de Europa. Algunas cercanas como Riga o Klaipėda y otras tan alejadas como las flamencas Brujas o Gante.

Mujer campesina junto al Castillo de Cēsis (teatralización)

Mujer campesina junto al Castillo de Cēsis (teatralización)

El castillo de Cēsis

Este castillo medieval se encuentra parcialmente destruido y algunos de sus muros están siendo restaurados. Sin embargo, merece la pena la excursión desde Riga, solamente por visitar sus ruinas y su entorno.
La fortaleza fue levantada por los caballeros livonios, poco después de su fundación, hacia 1214.
La parte más atractiva del castillo es la visita a la robusta Torre del Oeste. Era originalmente cuadrangular, pero una reconstrucción en torno a 1500 le dio la forma cilíndrica a la parte alta que vemos en la actualidad.

Antes de acceder a la torre, una mujer perfectamente ataviada con ropajes medievales y hablando un perfecto letón entrega a los visitantes un candil con una vela encendida.
Efectivamente, en el interior de la torre reina en algunos tramos una oscuridad total, ya que no se ha instalado luz eléctrica. Y conviene alumbrar bien los escalones según se asciende la tortuosa escalera de caracol.
Realmente la torre apenas ha sido adulterada con elementos modernos y si la ausencia de turistas lo permite, por momentos uno tiene la sensación de estar inmerso en el medievo.
Por ello, pese a la falta de las comodidades modernas se consigue que la experiencia sea mucho más intensa y gratificante.

Iglesia ortodoxa de la Transfiguración de Cristo (Cēsis)

Iglesia ortodoxa de la Transfiguración de Cristo (Cēsis)

La torre es mucho más espaciosa de lo que aparenta exteriormente y conserva algunas salas con grandes ventanas abocinadas y bonitas tracerías góticas en sus bóvedas.
Se pueden visitar otra torre, las murallas y el Museo de Historia y Arte situado en el conocido como Castillo Nuevo, un edificio restaurado con aspecto de mansión.

Aunque lo más curioso dentro del recinto es el llamado Centro de Actividad Medieval, en el que se recreo mediante actores pertrechados con ropa de la época algunas costumbres del medievo.
Destaca en especial el huerto regado con mimo por una campesina o los numerosos juegos antiguos (columpios, zancos…) y artefactos que los visitantes pueden probar.

Parque del Castillo

A espaldas del castillo encontramos este bonito parque, al que se baja por unas amplia escalinata. El castillo resulta imponente desde esta perspectiva más hundida.

Más allá hay un estanque de aguas verdosas y algunos patos. Y en lo alto de una colina cubierta de cesped la bonita iglesia ortodoxa de la Transfiguración de Cristo. Tiene una forma rectángular y está pintada en tonos pastel, principalmente azul y blanco.

Iglesia de San Juan (Svētā Jāņa baznīca) en Cēsis

Iglesia gótica de San Juan (Svētā Jāņa baznīca) en Cēsis

Ciudad vieja de Cēsis

Apenas a un par de calles del castillo se halla la otra gran edificación de la localidad. La iglesia de San Juan (Svētā Jāņa baznīca) una imponente obra gótica de finales del XIII, en la que destaca su alta torre sobre la portada. Tiene unos robustos contrafuertes que sujetan la altura de su única nave y un ábside con unos enormes ventanales y desconchado por su exterior.

En torno al castillo y la iglesia creció la ciudad vieja Cēsis, con sus estrechas callejas donde se establecieron comerciantes y artesanos.
La calle principal es la agradable Rīgas iela que trepa desde las afueras y pasa por las dos plazas más encantadoras de la población.
La Rožu laukums, o plaza de la Rosa, una cuidada plaza casi cuadrada con árboles, maceteros con flores y varias cafeterías. La torre de la iglesia de San Juan es muy visible y se puede llegar en dos pasos.
Siguiendo la Rīgas iela o calle de Riga llegamos a Vienības laukums, la gran plaza del Mercado, donde destaca el monumento a la Victoria.

Escaleras en mitad del bosque, cerca de la colina del Paraíso (Paradīzes kalns) en el Parque Nacional de Gauja

Escaleras cerca de la colina del Paraíso (Paradīzes kalns), P. N. Gauja

Qué ver en Sigulda

Se puede llegar a Sigulda mediante transporte público en 1,15h aproximadamente desde Riga, tanto en tren como autobús.

Esta página web letona proporciona información de los recorridos en autobús y tren es:
Transporte en Letonia
Solo hay que introducir las poblaciones de origen y destino.

Ruta de la Colina del Paraiso

Al contrario de Cēsis, el interés de Sigulda no radica en su centro sino en las afueras. Un buen puñado de senderos salen de la localidad y se internan en el Parque Nacional.
El río Gauja está apenas unos cientos de metros al norte, sin embargo el desnivel es impresionante. Por ello se han construido en el propio bosque largas escaleras de madera que pueden marear a los más miedosos.

Una de las rutas más interesantes pasa junto a la cueva de Pedro (Pētera ala) y bordea el río Vējupīte, que desagua en el Gauja. Si las piernas acompañan se puede subir la empinada escalera hasta alcanzar la colina del Paraiso (Paradīzes kalns). Conviene que el excursionista lleve agua y algo de comida para aguantar el esfuerzo.
En lo alto de la colina es posible sentarse en un par de bancos de madera, reponer fuerzas y admirar las espectaculares vistas del valle.

Ruta de los 3 Castillos

Los castillos de las afueras de Sigulda son probablemente los más visitados por los turistas. Aunque la mayoría se acercan a ellos en autobús en excursiones organizadas, también se puede hacer en un recorrido a pie de unos 10 kilómetros.

La ruta debería empezar en la plazuela más hermosa de la ciudad que además ha sido restaurada en 2018. Curiosamente este lugar está prácticamente fuera del pueblo, lindando ya con los bosques. Allí se ubica el Nuevo castillo de Sigulda (Siguldas Jaunā pils), una suntuosa mansión neogótica de finales del siglo XIX con cierto aire de castillo, en especial por su robusta torre.

Castillo medieval de la Orden de Livonia en Sigulda

Castillo medieval de la Orden de Livonia en Sigulda

El castillo fue construido por el principe Dimitri Kropotkin pero apenas pudo disfrutar de él. Después fue administrado por los impresores de Letonia, fue casa de recreo de escritores y periodistas, sanatorio, ayuntamiento y en la actualidad es la sede del Consejo Regional de Sigulda.

A su espalda a apenas unos metros de distancia se construyó el Castillo medieval de la Orden de Livonia (Siguldas Viduslaiku pils). La fortaleza fue levantada a principios del siglo XIII por los Hermanos Livonios de la Espada. En principio la construcción tenía una función de torre de vigilancia ya que desde su ubicación era posible dominar buena parte del valle del Gauja.

Años más tarde la fortaleza pasó a formar parte de la Orden de Livonia que lo modificó enormemente convirtiéndolo en algo parecido a un convento fortificado
En la Gran Guerra del Norte a principios del siglo XVIII fue totalmente destruido y el castillo actual es una reconstrucción llevada a cabo a partir de 1962 tras una profunda investigación de las ruinas y la información que se conservaba.

A tan sólo dos kilómetros al norte, pero con el río Gauja de por medio se construyó el castillo de Turaida. Quizá el lugar más representativo del Parque Nacional. Enclavado en una colina boscosa sobre la ribera norte del río Gauja resulta espectacular desde la lejanía.

Castillo de Turaida desde el otro lado del río Gauja

Castillo de Turaida desde el otro lado del río Gauja

Esta llamativa fortaleza de castillo rojo alberga la Reserva del Museo de Turaida un interesante museo histórico que muestra distintos aspectos de Livonia. Este estado ya desaparecido ocupó entre los siglos XIII al XVI gran parte de Letonia y el sur de Estonia.
Alrededor del castillo exísten varias casas interesantes, una iglesia de madera del siglo XVIII y unos jardines muy agradables.

Enlaces de interés:

Turismo Letonia: Gauja
Parque Nacional de Gauja
Turismo de Cesis
Turismo de Sigulda
Ruta de los tres castillos de Sigulda

Guías de Viaje a Letonia:

Bosques y castillos de Letonia. El Parque Nacional de Gauja
Kuldīga, un pueblo letón detenido en el tiempo