Ruta por los edificios art nouveau más bellos de Liubliana
La preciosa Casa Hauptmann (Hauptmannova hiša) del arquitecto Ciril Metod Koch

La preciosa Casa Hauptmann (Hauptmannova hiša) del arquitecto Ciril Metod Koch

No hay duda de que Liubliana, es una de las capitales con más encanto de Europa. A ello contribuye quizá su pequeño tamaño, apenas unos 300.000 habitantes, su moderado tráfico, un ambiente relajado y unas calles y plazas empedradas que invitan a recorrer la ciudad a pie.

La obra más conocida es probablemente el Banco Cooperativo o Casa Vurnik (Vurnikova hiša)

La obra más conocida es probablemente el Banco Cooperativo o Casa Vurnik (Vurnikova hiša)

En Liubliana, además de pasear, hay que alzar la vista y admirar sus edificios, ya que aquí descubriremos numerosas joyas arquitectónicas. Podemos encontrar iglesias y palacios barrocos, un rascacielos casi centenario, obras del gran arquitecto esloveno Jože Plečnik y también espléndidas muestras del modernismo de estilo Secession.

Estas últimas no sólo cuentan con algunos de los edificios más significativos del modernismo europeo, sino que además la mayoría se concentra en unas pocas calles y plazas. Toda una lección de historia del arte en apenas medio kilómetro cuadrado en el que algunos han bautizado como Barrio Art Nouveau de Liubliana.

Para admirar estas y otras maravillas, nada mejor que realizar una visita guiada por Liubliana con la agencia Civitatis.

Además no es mala idea buscar en Booking el alojamiento en Liubliana que mejor se adpate a las necesidades. Y ¿por qué no el Gran Hotel Union? uno de los más espléndidos edificios art nouveau de la ciudad y situado en la calle Miklošič.

Mapa del Modernismo en Liubliana

La primera obra art nouveau de la ciudad: el Puente de los Dragones (Zmajski most)

La primera obra art nouveau de la ciudad: el Puente de los Dragones (Zmajski most)

¿Qué es el Modernismo o Art Nouveau?

En la década de 1880 apareció una nueva corriente artística que se contrapuso a los estilos clasicistas y académicos imperantes a lo largo del siglo XIX.

Esta renovación artística acaeció especialmente en grandes ciudades europeas que crecieron desmesuradamente en esa época gracias principalmente a la revolución industrial y a una pujante burguesía. Fue el caso, por ejemplo, de Viena, Bruselas, Budapest, Milán o Barcelona.

Así mismo la revolución industrial proporcionó nuevos materiales como hierro, acero, hormigón armado o vidrio que los artistas modernistas utilizaron con profusión.

El Modernismo o Art Nouveau al contrario de otros estilos artísticos se desarrolló en múltiples disciplinas (arquitectura, pintura, mobiliario, joyería, vidrieras, escultura, forja…). Y es que uno de sus objetivos era democratizar el arte, conseguir un arte para todos, en definitiva, un “Arte total”. Buena prueba de ello son las numerosas obras públicas modernistas (puentes, estaciones de tranvía, comercios, iglesias…) que podemos encontrar por ejemplo en Viena.

La espléndida Casa Čuden (Čudnova hiša) de Ciril Metod Koch

La espléndida Casa Čuden (Čudnova hiša) de Ciril Metod Koch

El art nouveau se inspiró en el arte oriental, la naturaleza, los elementos vegetales, el erotismo del cuerpo (especialmente el femenino) y en formas sinuosas y ondulantes.

Este estilo que pretendió ser nuevo y moderno tomó precisamente esos nombres, aunque en cada país tuvo una denominación distinta: Modernismo en España, Art Nouveau en Bélgica y Francia, Modern Style en los países anglosajones, Jugendstil en el área de influencia alemana, stile Liberty o Floreale en Italia y Secession en el antiguo Imperio Austrohúngaro que incluía a Eslovenia.

Por ello, en muchos casos estos términos pueden considerarse sinónimos y así utilizaremos en este artículo las denominaciones de Modernismo, Art Nouveau y Secession.

Modernismo en Liubliana

Terremoto de Liubliana

El 14 de abril de 1895 un devastador seísmo asoló Eslovenia, el epicentro se encontraba a tan solo 16 kilómetros de la capital, por lo que se conoció como el Terremoto de Liubliana.
Murieron 21 personas, la mayoría de los edificios de la ciudad resultaron dañados y en torno al 10% de las casas quedaron destruidas o tuvieron que ser demolidas.

Terremoto de Liubliana 1895

Terremoto de Liubliana 1895 (Foto: Wikipedia)

Esta catástrofe provocó un largo periodo de reconstrucción (1896-1910) que se dio en llamar el Renacimiento de Liubliana y en el que se levantaron docenas de edificios art nouveau, el estilo de moda en aquel momento.
Tras el terremoto, el ayuntamiento de Liubliana aprobó un plan de regulación urbano para la ciudad, basado principalmente en el proyecto de Maks Fabiani, un arquitecto esloveno de origen italiano.

Fabiani mantuvo en su plan la estructura urbana de calles concéntricas del centro de la ciudad, diseñó nuevas plazas y jardines y creó una ancha vía de circunvalación inspirada en la Ringstrasse de Viena.

Secesión de Liubliana

Bien es cierto que el modernismo apareció en Liubliana más tarde que en otras capitales europeas como París, Barcelona o Viena. Sin embargo, la reconstrucción de la ciudad hizo que la capital eslovena se convirtiera en uno de los epicentros del modernismo en Centroeuropa. La primera gran obra art nouveau en la ciudad fue el Puente de los Dragones de 1901.

Casa Pogačnik en el Parque Miklošič

Casa Pogačnik en el Parque Miklošič

La Secesión de Liubliana (Secesijska Ljubljana en esloveno) destacó especialmente en la arquitectura, de la mano de renombrados arquitectos como Maks Fabiani, Ciril Metod Koch, Josip Vancaš e Ivan Vurnik.

Por su parte, Jože Plečnik, el gran arquitecto esloveno del siglo XX, aunque construyó algunos edificios modernistas en Viena, cuando se instaló más tarde en Liubliana desarrolló un estilo más personal y sobrio apartado del art nouveau.

Tanto Fabiani como Plečnik trabajaron algunos años con Otto Wagner, el gran arquitecto austriaco precursor de la Secesión Vienesa.

De hecho, el modernismo que podemos encontrar en Liubliana se suele encuadrar dentro del estilo de la Secession vienesa pero tuvo algunas características propias.

Uno de los motivos más abundantes en Liubliana son los frisos decorativos con rostros femeninos sobre puertas y ventanas. También en algunos casos se usaron elementos folclóricos y nacionales eslovenos. Entre estos últimos caben destacar, por ejemplo, los colores nacionales utilizados en la fachada de la Casa Vurnik y el Banco Popular de Préstamos ambos, por cierto, situados en la calle Miklošič, la “calle Art Nouveau de Liubliana”.

Casa Krisper (Krisperjeva hiša) diseñada por Maks Fabiani

Casa Krisper (Krisperjeva hiša) diseñada por Maks Fabiani

Ruta por el Modernismo de Liubliana

Se han catalogado en torno a 90 construcciones de estilo Secesión en Liubliana. Lo cierto es que los más atractivos se encuentran muy próximos unos de otros, por lo que pueden verse en un recorrido de unas pocas horas por la capital eslovena. La mayoría se construyeron como edificios de viviendas y más de cien años después siguen desempeñando la misma función, por lo que su acceso es privado.

Parque Miklošič

Esta agradable plaza (Miklošičev park) fue diseñada por Fabiani tras el terremoto de 1895. Frente al Palacio de justicia se situó un parque y a ambos lados, dos manzanas de preciosas casas modernistas con una torrecilla en cada esquina de la plaza.

El primer edificio construido fue la Casa Krisper (Krisperjeva hiša), en el noreste de la plaza y fue diseñado por el propio Fabiani. A su lado la Casa Regalli (Regallijeva hiša) posee una puerta en la esquina bajo un gran relieve con dos torsos de atlantes.

La Casa Čuden en el Parque Miklošič

La Casa Čuden en el Parque Miklošič

Al otro lado de la plaza se suceden tres casas diseñadas por el gran arquitecto esloveno Ciril Metod Koch. En la esquina norte se alza la Casa Čuden (Čudnova hiša), una auténtica fantasía art nouveau y a nuestro parecer una de las más bonitas de Liubliana.
Con una torre esquinera que comienza en líneas rectas, continua en forma de cilindro y se corona con una esfera. En la parte alta de la torre aparecen las iniciales del inversor FC (Fran Čudn) y varias máscaras teatrales.

El edificio está cubierto de elegante decoración: ondas sinuosas y cornisas con ornamentos dorados. Pero los que destacan especialmente son los balcones de hierro forjado, que se retuercen formando motivos vegetales.
Según parece, originalmente la casa estaba pintada de rojo granate, por lo que sería mucho más llamativa que en la actualidad pintada de un color blanquecino.

Edificio de apartamentos obra de Robert Smielowski (Dalmatinova ulica 3)

Edificio de apartamentos obra de Robert Smielowski (Dalmatinova ulica 3)

Esta misma cuadra es espléndida y es casi obligado rodearla. En la esquina con Slovenska cesta se halla otro edificio de Fabiani, a cierta distancia puede parecer un tanto anodino y sobrio. Sin embargo, una mirada más atenta descubre cabezas de león doradas sobre las ventanas y unas elegantes ondulaciones en la fachada que parecen las olas del mar.

Volviendo a la plaza del parque Miklošič por Dalmatinova ulica encontramos varios edificios modernistas. El del número 3, la Casa Smielowski, es un edificio que llama poderosamente la atención por su audaz franja ajedrezada de azulejos esmaltados azules y yeso blanco en mitad de una fachada ocre amarillo.

Hay que detenerse ante las puertas de los números 3,5 y 7 de Dalmatinova ulica ya que son encantadoras. Y ofrecen la oportunidad de ver art nouveau a la altura de los ojos, en una ciudad en la que lo más atractivo suele estar a muchos metros del suelo.

Calle Miklošič

La calle modernista por excelencia de Liubliana es Miklošičeva cesta, que sirve de nexo entre dos de las plazas más ilustres de la ciudad y donde encontramos su edificio más llamativo y representativo.

Banco Cooperativo del arquitecto Ivan Vurnik

Banco Cooperativo del arquitecto Ivan Vurnik

El Banco Cooperativo o Casa Vurnik (Vurnikova hiša), con su fachada de colores vivos y ricamente decorada destaca enormemente en el contexto urbano, aun estando rodeado de otros suntuosos edificios modernistas.

Su fachada está inspirada probablemente, en los bordados tradicionales eslovenos y fue pintada con los colores de la bandera eslovena por Helena Vurnik, pintora y esposa del arquitecto. El interior lamentablemente no puede visitarse, pero también está decorado con motivos de la iconografía eslovena: mujeres y hombres con trajes tradicionales y paisajes idílicos.

Dos portales más allá encontramos el Banco Popular de Préstamos (Ljudska posojilnica), mucho más sobrio y elegante que el edificio de Vurnik y que muestra de manera sutil las tres franjas rojo, blanco y azul de la bandera eslovena. Esta vez mediante el uso de losas de pórfido rojizo, azulejos azules y una fachada recubierta de blanco.

En la misma calle se extiende el enorme Grand Hotel Union (1903-05), el primer hotel moderno de Liubliana que contaba ya con calefacción central, electricidad, ascensores y otras comodidades. Merece la pena alzar la vista, ya que en lo alto del edificio podemos ver las letras de Hotel Union rodeadas de varias rostros y decoración vegetal.
De su diseño se encargó el arquitecto Josip Vancaš, responsable también del Banco Popular de Préstamos, el edificio situado justo enfrente.

Plaza de Prešeren

La plaza más encantadora de Liubliana es Prešernov trg y probablemente también es la más concurrida, a menudo llena de turistas y rodeada además por varios edificios modernistas.

A la derecha los Grandes Almacenes Urbanc con el Grand Hotel Union al fondo

A la derecha los Grandes Almacenes Urbanc con el Grand Hotel Union al fondo

Entre 1902 y 1903 se construyó el Palacio Urbanc (Palača Urbanc), los primeros grandes almacenes de Liubliana e inspirados probablemente en los parisinos. Su fachada frontal tiene apenas 5,5 metros y en ella se abre una preciosa marquesina de hierro forjado y vidrio. Al ser unos grandes almacenes y no una propiedad privada, es uno de los pocos edificios modernistas de la ciudad al que se puede acceder para poder ver sus elegantes escaleras art nouveau.

Junto a los grandes almacenes se alza, quizá, la iglesia más bonita de la ciudad, la barroca iglesia de la Anunciación. Frente a ella encontramos dos de los hitos de la arquitectura eslovena del siglo XX: por un lado, el Puente Triple obra de Jože Plečnik y por otro la modernista Casa Hauptmann (Hauptmannova hiša).

Esta última fue uno de los pocos edificios que se mantuvo intacto tras el terremoto, pero tras ser adquirido por el comerciante de pinturas Adolf Hauptmann, le encargó al arquitecto Ciril Metod Koch su renovación. Éste creó uno de los edificios más singulares y preciosos del estilo de la Secession Vienesa.

Fachada de la antigua Caja de Ahorros Municipal de Liubliana (Čopova ulica 3)

Fachada de la antigua Caja de Ahorros Municipal de Liubliana (Čopova ulica 3)

La Casa Hauptmann tiene una extraña planta en forma de pentágono y cierta apariencia de cuña que parece querer adentrarse en la Plaza Prešeren. La parte alta del edificio es, de nuevo, la más ricamente decorada con numerosos azulejos verdes, rojos y blancos y motivos geométricos y vegetales.

En la adyacente calle Čopova encontramos otros edificios secesionistas, entre los que destaca la antigua Caja de Ahorros Municipal de Liubliana (Mestna hranilnica) cuyo arquitecto fue Josip Vancaš responsable también del Grand Hotel Union y el banco frente a él. Este edificio de elegante fachada y marquesina de hierro forjado alberga en la actualidad varias tiendas y el Museo de la Banca de Eslovenia (Muza, muzej in galerija).

Otras obras modernistas

En torno a la calle Miklošič y las dos plazas (Miklošič y Prešeren) hay desperdigadas docenas de obras modernistas, la mayoría son edificios de viviendas de las primeras dos décadas del siglo XX. Hemos seleccionado algunas que por su singularidad o a nuestro criterio personal nos han parecido más atractivas. Sin embargo, os invitamos a perderos por Liubliana y pasear por sus calles con los ojos bien abiertos.

Detalle de las farolas del Puente de los Dragones

Detalle de las farolas del Puente de los Dragones

Puente de los Dragones

La primera obra art nouveau de Liubliana se convirtió casi de inmediato en uno de sus símbolos. No es de extrañar, ya que el Puente de los Dragones (Zmajski most) con sus cuatro grandes dragones en cada extremo y sus ocho faroles con animales fantásticos es uno de los puentes más hermosos de Europa.

Ya en la Edad Media aparecía el dragón sobre la torre del castillo en el escudo de armas de Liubliana. Sin embargo, hoy el dragón no es visto como un monstruo, sino muy al contrario se le considera protector de la ciudad.

El arquitecto croata Jurij Zaninović se encargó del diseño del puente utilizando el hormigón armado, uno de los novedosos materiales surgidos de la revolución industrial. Mientras que los icónicos dragones están hechos con láminas de cobre forjadas.

Casa de Baños
Una de las escasas construcciones de obra pública de estilo modernista en la ciudad fue esta Casa de Baños (Ljudska kopel). Es un edificio de baja altura, pero con una robusta torre muy identificativa. Aunque se considera una construcción secesionista, posee muchos elementos neorrománicos e incluso neobarrocos y actualmente acoge una escuela infantil.

Casa de Kersnikova 7
Situada en el barrio financiero y rodeada de anodinos edificios de oficinas se encuentra esta preciosa casa de 1903-04 diseñada por el arquitecto Viljem Treo, muy activo en la reconstrucción de Liubliana tras el terremoto.
Los ventanales casi circulares y la rejería de los balcones recuerdan bastante a los edificios art nouveau de Bruselas, la capital belga.

Puerta principal de la Casa de la calle Kersnikova 7

Puerta principal de la Casa de la calle Kersnikova 7

Teatro alemán
La comunidad alemana de Liubliana hizo construir en 1911 este Teatro alemán (Nemško gledališče) que hoy alberga el Teatro Nacional Esloveno. Aunque su interior es predominantemente de estilo neoclásico su fachada especialmente la parte central tiene numerosos elementos art nouveau de gran interés.

En la calle de atrás del teatro se alza un curioso edificio de apartamentos conocidos como la Casa Alemana (Nemška hiša), con sus arcadas y galerías posee un cierto aire a un palacio italiano del Renacimiento.

Centro escolar de Liubliana
Probablemente el edificio Secession más monumental de Liubliana sea la antigua Escuela Imperial-Real Estatal de Artesanía (Cesarsko-kraljeva državna obrtna šola). Las kilométricas fachadas son bastante sobrias en cuanto a decoración, exceptuando la portada principal con una triple arcada, ornamentación art nouveau y niños con los escudos de Carniola y Liubliana en los costados.

Casa Drofenig
Situada en el casco antiguo de Liubliana y rodeada de encantadores edificios barrocos la Casa Drofenig (Drofenigova hiša) resalta poderosamente con su fachada oscura y acristalada. Este edificio tiene una fachada prefabricada que se construyó íntegramente en hierro y cristal.

Centro escolar de Liubliana con un niño con el escudo de Liubliana

Centro escolar de Liubliana con un niño con el escudo de Liubliana

Escasa promoción institucional

La mayoría de grandes ciudades europeas con un destacable patrimonio art nouveau han sabido ponerlo en valor y hacer visitables algunos de sus edificios más emblemáticos. Es el caso, por ejemplo, de Viena, cuna del estilo de la Secesión Vienesa y modelo a seguir en el antiguo Imperio Austrohúngaro, en el que se encontraba la Carniola (actual Eslovenia).

En Viena podemos visitar, entre otros sitios, el espléndido Pabellón de la Secession con murales de Gustav Klimt en su interior, la iglesia de San Leopoldo, estaciones de tranvía y varios museos que exhiben pinturas, mobiliario, joyas y demás piezas art nouveau.
Del mismo modo, en otras ciudades puede visitarse el interior de casas y edificios art nouveau, exposiciones monográficas o de artistas y museos dedicados al modernismo. Es el caso de Bruselas, Barcelona, Nancy, Praga, Riga o Budapest.

Casa Hribar de Max Fabiani (1902-03)

Casa Hribar de Max Fabiani (1902-03)

Sin embargo, en Liubliana salvo admirar las fachadas y algún cuadro en la Galería Nacional de pintores eslovenos de la época, como Ivan Grohar o Rihard Jakopič, no hay mucho más que visitar.
Las escaleras del interior de los Grandes Almacenes Urbanc y varios elementos art nouveau en el Museo de la Banca de Eslovenia (MUZA) son los pocos interiores que pueden visitarse.

Los interiores modernistas son a menudo, tan atractivos o más que sus fachadas, por ello, resulta decepcionante que el consistorio no parezca muy interesado en hacer visitable alguno de sus muchos edificios art nouveau.

Creemos que la ciudad de Liubliana debería plantearse la creación de un Museo de la Secession que completara la oferta cultural de la ciudad. Este museo debería instalarse en uno de los edificios más representativos, por ejemplo, La Casa Vurnik, la Casa Hauptmann o alguna de las preciosas casas del Parque Miklošič.

Maks Fabiani (o Máximo Fabiani) fue el gran representante del modernismo en Liubliana, responsable de la reordenación de la ciudad tras el terremoto y arquitecto de numerosos edificios destacables.

Sin embargo, sospechamos que sea un personaje controvertido en Eslovenia, ya que, aunque nacido en territorio de la actual Eslovenia se nacionalizó italiano tras la Primera Guerra Mundial y además se unió de manera activa al Partido fascista de Mussolini.

Por el contrario, la Oficina de turismo de Liubliana si promociona la obra del arquitecto Jože Plečnik y pueden visitarse varios de sus obras, entre ellas la Casa Museo de Plečnik. Pese a que creemos que las obras art nouveau son mucho más atractivas para el público en general que el sobrio estilo de Plečnik.

Artículo escrito por David

La exuberante decoración de la Casa Hauptmann (Hauptmannova hiša) del arquitecto Ciril Metod Koch

La exuberante decoración de la Casa Hauptmann (Hauptmannova hiša) del arquitecto Ciril Metod Koch

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