Una escapada muy recomendable desde varias ciudades belgas
El río Kleine Nete a su paso por Lier

El río Kleine Nete a su paso por Lier

Esta tranquila ciudad del norte de Bélgica no suele recibir demasiados turistas, pese a contar con un centro histórico de lo más atractivo. En él destaca especialmente su bello beaterio, su Plaza Mayor (Grote Markt) y algún que otro edificio singular como la Torre Zimmer y su reloj astronómico.

Situada a medio camino entre Amberes y Malinas, supone una escapada de lo más interesante, ya que apenas se tardan 15 minutos en tren desde cualquiera de las dos ciudades.

Esta localidad de 36.000 habitantes, sorprende gratamente por el poco tráfico que tiene, ya que sus vecinos usan mayoritariamente la bicicleta para desplazarse. De hecho, pueden verse riadas de estudiantes ciclistas a la salida del instituto.

El beaterio de Lier está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

El beaterio de Lier está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco

El río Kleine Nete cruza por mitad del centro histórico de Lier, dejando a su paso algunos de los rincones con más encanto de la ciudad.
El casco antiguo de Lier (Lierre en francés) puede recorrerse en un par de horas o tres, algo más si se visita alguno de sus museos. Y tampoco es mala idea quedarse a probar alguno de sus apreciados productos locales, entre los que destaca un postre: el lierse vlaaike.

Breve historia

En el siglo VIII un noble franco llamado Gumaro fundó una abadía en Lier. También se le atribuyeron varios milagros, razón por la cual le canonizaron y hoy San Gumaro (Sint Gommaar) es el patrón de la ciudad.

Época de esplendor XIII-XV

En 1212 el Duque Hendrik I de Brabante le concedió a Lier el título de ciudad, con los privilegios que ello conllevaba. Ese mismo siglo se construyó la capilla de San Pedro (el edificio más antiguo que se conserva) y también se fundó el beaterio de Lier.

El Hoogbrug o Puente alto, en el eje principal de la ciudad

El Hoogbrug o Puente alto, en el eje principal de la ciudad

Según la leyenda, en el año 1309 Juan II duque de Brabante en agradecimiento a su ayuda en el campo de batalla, ofreció a los habitantes de Lier la posibilidad de instalar en la ciudad una universidad o un mercado de ganado. Estos eligieron el mercado de animales, por ello a los vecinos de Lier se les conoce popularmente como De Schapenkoppen (Cabezas de oveja). Lejos de ser una mala decisión esto contribuyó a la prosperidad de la ciudad, ya que era el único mercado en toda la región. De hecho, las ovejas se han convertido en un símbolo de Lier y pueden verse adornando fachadas, picaportes, peluches en escaparates o banderolas del propio ayuntamiento.

Lier también contaba en aquel tiempo con un mercado de telas. El importante puerto de Amberes se encontraba a tan solo 20 kilómetros y por él llegaban todo tipo de materias primas para la industria textil local.

Uno de los acontecimientos más destacados sucedidos en Lier fue el matrimonio de Juana de Castilla y Felipe el hermoso celebrado en la iglesia de San Gumaro en 1496. Su hijo, el futuro emperador Carlos V, vivió su infancia y adolescencia a pocos kilómetros, en la ciudad de Malinas.

Ayuntamiento y torre gótica en la Grote Markt o Plaza del Mercado de Lier

Ayuntamiento y torre gótica en la Grote Markt o Plaza del Mercado de Lier

Las Guerras Mundiales

Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, el 4 de agosto de 1914, Alemania invadió Bélgica. Pocos días después en Lier se creó un comité para salvaguardar las obras de arte. Las escondieron en un sótano del hospital y después las tapiaron. Las tropas alemanas ocuparon la ciudad durante cuatro años, pero nunca encontraron las obras de arte escondidas.

Lamentablemente la ciudad fue bombardeada y saqueada y más de 700 casas quedaron destruidas. Hay varios interesantes paneles informativos que cuentan estos hechos con fotografías de la época.

Durante la Segunda Guerra Mundial también fue ocupada por los nazis, pero no sufrió tantos destrozos.

Qué ver en Lier

Grote Markt

El corazón de la ciudad se sitúa indudablemente en la Grote Markt o Plaza del Mercado. Un amplio espacio situado en mitad del centro histórico de Lier, en el que destaca su elegante Ayuntamiento (Stadhuis) y la torre del reloj anexa.

Ciclistas y banderolas con el símbolo de las cabezas de oveja en la Grote Markt

Ciclistas y banderolas con el símbolo de las cabezas de oveja en la Grote Markt

El edificio consistorial (del siglo XVIII) es de estilo rococó, con grandes ventanales y en el que destaca su impresionante escalera interior. Dentro también encontramos la oficina de turismo con toda la información necesaria para visitar la población.
A su lado despunta la esbelta torre gótica, muy anterior al edificio del ayuntamiento, ya que data de 1369.

En torno a esta Plaza Mayor se sitúan toda una serie de bonitos edificios (en su mayoría neobarrocos) construidos de nuevo tras los destrozos de la Primera Guerra Mundial, siguiendo estrictos cánones estilísticos.

Junto al Ayuntamiento, la Vleeshuis (o Casa del Carnicero) es una antigua casa gremial del siglo XV, aunque su fachada también tuvo que ser reconstruida tras la Gran Guerra, conserva partes originales.

A dos minutos de la Grote Markt se halla el Museo de la ciudad (Stadsmuseum Lier) con una colección permanente de lo más variopinta. Se exponen gigantes y cabezudos, cuadros de personajes locales, incluso una réplica del esqueleto de un mamut que fue encontrado en los alrededores.

Casas del Beaterio de Lier junto a la iglesia de Santa Margarita

Casas del Beaterio de Lier junto a la iglesia de Santa Margarita

Beaterio de Lier

El beaterio o beguinaje de Lier es un conjunto de 162 casas repartidas en 11 pequeñas calles que forman un conjunto muy compacto, que casi podría considerarse un pueblecito dentro de la propia ciudad.

Este encantador beaterio se fundó en 1258 y en él vivieron hasta finales del siglo XX las beguinas (mujeres viudas y solteras piadosas). Está considerado uno de los más bellos de Bélgica, por ello fue declarado Patrimonio de la Humanidad junto a otros doce beaterios flamencos.

El acceso principal al beaterio, por la Begijnhofstraat tiene una preciosa puerta de piedra tallada del siglo XVII. En un lugar preeminente se alza la barroca iglesia de Santa Margarita con diferencia el edificio de mayor tamaño del beaterio.

El beaterio de Lier es un lugar ideal para pasear y descubrir los numerosos rincones pintorescos que posee.

Debido al mal estado de gran parte de las casas y del propio empedrado, en 2022 comenzó una restauración integral por zonas que no finalizará hasta bien entrado 2028.

Torre Zimmer con el reloj astronómico

Torre Zimmer con el reloj astronómico

Torre Zimmer

Esta ancha y robusta torre es probablemente el edificio más reconocible de Lier debido a su singularidad. La torre Cornelius es la construcción original y data del siglo XIV. Sin embargo, en 1930 el astrónomo y relojero Louis Zimmer integró en ella un magnífico reloj con 13 esferas.

Se puede visitar el interior de la torre y sorprenderse con el enrevesado mecanismo del reloj. Para aquellos interesados en la figura de Zimmer el museo adyacente muestra su trabajo y sus propios instrumentos.

Justo al otro lado de la alargada plazuela (Zimmerplein) encontramos uno de los escasos vestigios de las antiguas murallas: la Puerta de los Prisioneros o Gevangenenpoort. Llamada así porque fue usada en su momento como prisión.

De Fortuin (La Fortuna), un antiguo depósito de grano

De Fortuin (La Fortuna), un antiguo depósito de grano

Qué más ver en Lier

Paseo junto al río

Si cruzamos el río por el puente que está al lado de la Torre Zimmer y seguimos la orilla en dirección norte descubriremos varias de las vistas y rincones con más encanto de la ciudad.

En primer lugar, De Fortuin (La Fortuna), un curioso edificio con tejado a dos aguas, blanco como la nieve, pero decorado con unas llamativas contraventanas verdes y rojas en rombos. Este fue un almacén de grano construido en el siglo XVII, que más tarde tuvo muy distintos usos (fábrica de limonada, carpintería, restaurante…) y hoy son viviendas particulares.

Unos metros más allá, encontramos el elegante Hoogbrug o Puente alto, situado en el principal eje de la ciudad, ya que conecta la Plaza Mayor con la Colegiata de San Gumaro.

Het Spui, antiguas exclusas del río

Het Spui, antiguas exclusas del río

Atravesando la plazuela alargada donde se situaba el antiguo mercado de pescado (Vismarkt) llegamos hasta otro puentecillo desde el que se ve perfectamente la torre de la iglesia. Este es uno de los lugares más pintorescos y fotogénicos de Lier, con la colegiata al fondo y el río discurriendo entre edificios de ladrillo rojo.

Siguiendo la orilla del río se llega en unos pocos minutos hasta Het Spui, el antiguo edificio de las esclusas del río Nete. La única construcción superviviente del segundo recinto amurallado de Lier que fue derribado a mediados del siglo XIX.

Sin embargo, el camino de ronda de las murallas que rodeaban la ciudad (más que evidente mirando un mapa) ha sido reconvertido en un agradable sendero flanqueado de árboles y vegetación ideal para senderistas y ciclistas.

Iglesias de Lier

La parte oriental del centro histórico tiene bastante menos interés, salvo las dos principales iglesias de Lier.
La imponente Colegiata de San Gumaro, no tiene sin embargo un punto de vista que le haga justicia, ya que tiene las casas muy cerca por un lado y por otro los árboles apenas permiten verla parcialmente.

Colegiata de San Gumaro desde Kerkstraat

Colegiata de San Gumaro desde Kerkstraat

En todo caso, Sint-Gummarus es una elegante iglesia en la que predominan las formas góticas. Se comenzó a construir en 1378 pero tardó en completarse 200 años, por ello posee elementos de otros estilos.
La torre de San Gumaro, con 80 metros de altura, recibe el sobrenombre de Pimentero (Peperbus) por su parecido con ese utensilio.

Frente a la colegiata se halla, mucho más humilde en tamaño, la capilla de San Pedro (Sint-Pieterskapel). Esta iglesia está considerada la construcción más antigua de la ciudad (s. XIII) y posee un interior muy acogedor. En ella destaca el artesonado de madera pintado con docenas de santos y los altos arcos de medio punto románicos.

Lamentablemente, en la Primera Guerra Mundial quedó muy dañada y tuvo que ser reconstruida,

Mural de Joachim y Kanter en Koepoortstraat 16

Mural de Joachim y Kanter en Koepoortstraat 16

Arte callejero

En una ciudad de apariencia tan tradicional sorprende el hecho de que se llevara a cabo en 2015 un proyecto como ARTAFACT. Que llenó con alegres murales algunos de los anodinos muros encalados de los edificios. En su mayoría son obras realizadas por Joachim, un reputado artista belga especializado en Street Art.

En la web de visit Lier y en la oficina de turismo puede encontrarse un plano con las distintas ubicaciones de los murales.

Donde dormir

Lier está cerca de todo: Amberes, Malinas, Lovaina, Bruselas y también del Flandes más rural, por lo que a lo mejor no es tan mala idea alojarse en esta tranquila ciudad.

No hay una grandísima oferta de alojamientos, pero entre ellos destaca el Zimmerhof Hotel, un elegante hotel situado junto a Puerta de los Prisioneros. Con posiblemente mejor relación calidad/precio de Lier.

Casita del beguinaje de Lier

Casita del beguinaje de Lier

Artículos de Bélgica

Guía para viajar a Bélgica

Flandes:
Amberes
Brujas
Bruselas modernista
Cortrique (Kortrijk)
Gante
Lier
Lovaina
Malinas

Beaterios de Flandes
Comer en Malinas

Valonia:
Lieja
Tournai