Una excursión perfecta desde Milán
Monasterio de Santa Caterina junto al lago Maggiore

Monasterio de Santa Caterina junto al lago Maggiore

Situada al pie de los Alpes y salpicada por numerosos lagos, la provincia de Varese invita a explorarla con calma.
La región toma el nombre de la ciudad de Varese, conocida a menudo como la Città Giardino (la Ciudad Jardín) por sus numerosas villas, jardines y la naturaleza exuberante que la envuelve.

Varese se encuentra apenas a 50 kilómetros de Milán, por lo que es una escapada ideal desde la capital de Lombardía. Además, el Aeropuerto internacional de Milán-Malpensa se encuentra en realidad en esta provincia, a tan solo 30 kilómetros de la ciudad de Varese.

Esta provincia del norte de Italia cuenta con innumerables atractivos, no sólo naturales, sino también unas cuantas joyas construidas por la mano del hombre. La más conocida es, sin duda, el Sacro Monte di Varese, un lugar de peregrinación de tradición ancestral, situado en lo alto de una montaña. De hecho, es el más emblemático de los 9 Sacromontes declarados Patrimonio de la Humanidad en las provincias de Lombardía y Piamonte.

Piazza del Podestà en el centro de Varese

Piazza del Podestà en el centro de Varese

No hay que olvidar tampoco algunas impresionantes construcciones medievales, especialmente el Monasterio de Santa Caterina del Sasso y el Castillo de Rocca di Angera.

Aunque la ciudad de Varese no puede considerarse un destino turístico al uso, resulta una buena base para explorar la zona y cuenta también con algunos monumentos de interés.

Lo más práctico para recorrer esta región limítrofe con Suiza es hacerlo en coche, ya que varios de sus mayores atractivos se encuentran en lugares apartados como el Monasterio de Santa Caterina del Sasso o el pueblecito de Monteviasco.

Una opción muy buena para alquilar un coche en Italia es a través de la web de Discover Cars, un comparador de precios que ofrece unas ofertas realmente atractivas.

Sacro Monte de Varese

Sacro Monte de Varese

Qué ver en la provincia de Varese

Sacro Monte de Varese

Al contrario de otros santuarios perdidos en una colina, el Sacro Monte de Varese es un lugar de peregrinación mucho más complejo. Alrededor de la iglesia principal encontramos un pueblecito entero con un monasterio, un par de museos, estatuas, restaurantes y hoteles.

Al Sacro Monte se puede llegar cómodamente en coche, en autobús desde Varese e incluso un último tramo en funicular. Sin embargo, gran parte de su fama se lo debe al espectacular camino que asciende la ladera hasta la cima de la montaña.

A lo largo de este recorrido de 2 kilómetros de sinuosa y empinada pendiente se construyeron en el siglo XVII catorce capillas de estilo manierista, así como arcos y fuentes. Todas las capillas son distintas y contienen imágenes de terracota y frescos con escenas de los misterios del Rosario. La intención de todo este recorrido “teatral” diseñado por Giuseppe Bernascone era que los peregrinos se detuvieran y rezaran ante cada capilla.

Hoy el Sacro Monte de Varese sigue siendo uno de los santuarios más visitados del norte de Italia.

El Santuario de Santa María del Monte está considerado la decimoquinta capilla y desde lejos es visible su alto campanario de piedra y ladrillo.
Según la leyenda aquí mandó construir una capilla San Ambrosio, allá por el siglo IV, convertida siglos después en una iglesia románica. La cripta es lo único que se conserva de aquel periodo románico decorada con exquisitos frescos del siglo XIV, ya en estilo gótico.

La iglesia fue totalmente reconstruida en 1472 para dar cabida a los numerosos peregrinos que llegaban al santuario. Mientras que la exuberante decoración barroca que podemos disfrutar hoy en el interior es posterior, perteneciendo a la remodelación del siglo XVII.

La última capilla del camino del santuario

La última capilla del camino del santuario

Muy cerca de la decimocuarta capilla encontramos la excéntrica Casa Museo de Ludovico Pogliaghi, un artista conocido sobre todo por ser el autor de las puertas de bronce del Duomo de Milán. El interesante museo no sólo muestra obras de Pogliaghi sino también su extensa colección de piezas egipcias, etruscas, grecorromanas y pinturas barrocas.

Por su parte el Museo Baroffio muestra una amplia colección de cerámica, mobiliario, pintura y escultura de carácter religioso en su mayor parte.
Durante los meses de invierno suele haber menos afluencia de visitantes y los museos y la cripta románica permanecen cerrados.
El Borgo di Santa Maria del Monte, que así se llama el pequeño barrio que rodea al santuario, apenas son unas pocas casas y callejas pero resulta muy pintoresco.

Castillo de Rocca di Angera

Castillo de Rocca di Angera (foto: wikipedia images)

Castillo de Rocca di Angera

Sobre un risco que domina la orilla sur del Lago Maggiore (Lago Mayor) se alza Rocca di Angera, una de las fortalezas más impresionantes del norte de Italia.

Su origen se remonta al siglo XIII, cuando era solo una torre de vigilancia propiedad del arzobispo de Italia. Después pasó a manos de la poderosa familia Visconti y más tarde, en 1439, a la familia Borromeo que todavía es su propietario. A lo largo del tiempo el castillo se fue ampliando, de manera que pueden distinguirse cuatro zonas construidas en distintas épocas.

El castillo está cerrado en invierno y solo se puede visitar entre mediados de marzo hasta principios de noviembre. Entre las estancias más interesantes destacan la Sala di Giustizia (Sala de Justicia) en la que se conservan unos frescos del siglo XIII relatando la vida del arzobispo Ottone Visconti. En otras salas podemos ver unos frescos del siglo XV recuperados del palacio Borromeo, además de pinturas y cerámicas.

La princesa Bona Borromeo Arese fundó aquí en los años 80 el Museo de la Muñeca y el Juguete que expone más de 1000 muñecas, algunas incluso del siglo XVIII.
También puede visitarse, a los pies del castillo, un bonito jardín de estilo medieval con multitud de plantas y hierbas medicinales.

Logia con vistas al lago Mayor (Monasterio de Santa Caterina)

Logia con vistas al lago Mayor (Monasterio de Santa Caterina)

Monasterio de Santa Catalina

Apenas a unos 25 kilómetros de la ciudad de Varese encontramos la joya más escondida de la región: el Eremo di Santa Caterina del Sasso.
Tras dejar atrás el aparcamiento se llega a una especie de plazuela con unas pocas construcciones: un hotelito rural con cafetería, un centro de visitantes, pero ni rastro del monasterio.

Ciertamente, el Monasterio de Santa Caterina se construyó agarrado a la roca en mitad de un acantilado que cae a pico sobre el lago Maggiore y no es visible, aunque uno se encuentre a pocos metros.

Tras comprar la entrada en la taquilla, un sendero empedrado desciende abruptamente junto al lago Maggiore (Lago Mayor), el segundo más extenso de Italia. Las vistas son maravillosas, una gran masa de agua calmada se extiende a izquierda y derecha y frente a nosotros la costa de la región del Piamonte.

El monasterio se construyó entre los siglos XIII y XIV y consta de tres edificios principales: el convento sur, el conventillo y la iglesia.

Pinturas de la Sala capitular en el Convento Sur

Pinturas de la Sala capitular en el Convento Sur

Convento Sur y Conventillo
El primero de ellos, el convento sur, alberga la bonita Sala capitular que conserva restos de unos frescos del siglo XIV que debieron ser espectaculares. Apenas quedan unos retazos en el que se ven unos soldados con armaduras y un santo.

Las pinturas de “Cristo crucificado con los santos Catalina y Ambrosio” y “La curación de un caballo por San Eloy” son algo posteriores y se encuentran en mejor estado. Sorprende la gran altura de la sala, debido a que la bóveda fue derribada, de hecho, puede verse aún una puerta a más de tres metros de altura de la antigua sala del piso superior.

Se pasa después junto al conventillo, un edificio intermedio que albergaba las cocinas y los dormitorios. Junto a los arcos a modo de balcón al lago quedan algunos fragmentos de frescos de “La Danza de la Muerte”.

Iglesia
Finalmente se llega a la bonita iglesia, con su campanario construido en el mismo borde del cortado rocoso. Bajo el soportal de la iglesia encontramos nuevos frescos, estos son renacentistas con escenas de la vida de Santa Catalina, patrona de la ermita y otros santos.

Capilla de Santa Catalina

Capilla de Santa Catalina

El interior de la iglesia es una curiosa amalgama de estilos y capillas de distintas épocas, pero con un indudable encanto. La iglesia fue reformada por última vez a finales del siglo XVI, por lo que su aspecto general es renacentista, aunque se conservaron elementos anteriores.
Debido probablemente al poco espacio disponible nos topamos con algo tan poco común como que el acceso a la iglesia es a través del campanario y casi junto al altar mayor. A su lado una capilla con frescos románicos en los que vemos a Cristo en la mandorla rodeado de los símbolos de los cuatro evangelistas.

Al fondo de la iglesia hay una pequeña cámara situada en un nivel inferior y con frescos en las paredes. Se trata de la capilla de Santa Catalina, la parte más antigua del monasterio, que data de 1195, y también probablemente la más interesante.
A su lado se han colocado las veneradas reliquias del beato Alberto Besozzi en un féretro transparente.

Paseo en barco
Lo cierto es que el monasterio resulta aún más impresionante desde el lago, pues se tiene mayor perspectiva del conjunto. Los puertos más importantes del Lago Maggiore están en las localidades de Stresa (Piamonte) y Laveno (Lombardía).

Hay varias empresas que ofertan paseos en barco por el lago Mayor incluyendo las islas Borromeas y vistas del monasterio de Santa Catalina. Nosotros recomendamos reservar con Civitatis.

iglesia románica de San Pietro en el pueblo de Gemonio

iglesia románica de San Pietro en el pueblo de Gemonio

Qué más ver en la provincia de Varese

Los amantes del arte románico no pueden pasar por alto el visitar alguna de las iglesias del llamado románico lombardo, un estilo que más tarde se exportó a otros lugares de Europa como Cataluña y Aragón.

La Basílica di San Vittore y el baptisterio anexo son uno de los conjuntos románicos más importantes de Lombardía. Se encuentran en el pueblo de Arsago Seprio, muy cerca del aeropuerto internacional de Malpensa. Otros templos más modestos, pero no faltos de interés son la iglesia de San Pietro en Gemonio y Santo Stefano en Bizzozero.

Los que disfruten con el turismo rural pueden visitar pueblos con mucho encanto como Castiglione Olona con sus casitas de ladrillo rojo y su espléndida colegiata de los Santos Stefano y Lorenzo.

El pueblo más bonito de la provincia de Varese quizá sea Monteviasco, aunque puede que sea también el más aislado y recóndito. Esta pequeña aldea de montaña se encuentra junto a la frontera suiza y para llegar a ella hay que dejar el coche y recorrer el último 1,5km a pie.

El bonito pueblo de montaña de Monteviasco

El bonito pueblo de montaña de Monteviasco (foto: Ti Press)

A Varese se la conoce como la provincia dei Sette Laghi (la provincia de los siete lagos). Tres principales el lago Maggiore, el lago Varese y el Ceresio o Lugano que comparte con Suiza. Durante el estío se llenan de embarcaciones de recreo y bañistas. Aunque son precisamente los lagos más pequeños los ideales para darse un chapuzón, ya que están menos contaminados y no hay grandes embarcaciones.

Gavirate a orillas del lago Varese es la cuna de uno de los dulces más típicos de la zona: los Brutti e buoni, literalemente los “Feos y buenos”. Feos porque son una especie de pasta sin forma definida y buenos porque están hechos simplemente con almendras, avellanas, azúcar y huevos y resultan de lo más sabrosos. Estos dulces pueden comprarse en muchas de las pastelerías de Gavirate, Varese y alrededores.

Corso Matteotti, la gran calle comercial de Varese

Corso Matteotti, la gran calle comercial de Varese

Qué ver en la ciudad de Varese

Con 80.000 habitantes Varese es una de las ciudades más pobladas de la región de Lombardía. Quizá no sea una ciudad de belleza tan evidente como la cercana Como (a solo 30 kilómetros) pero Varese esconde más lugares de interés de lo que aparenta a simple vista. Especialmente para los amantes del arte y los jardines. Destacan especialmente la Basílica de San Vittore y el Castello de Masnago convertido hoy en museo de Arte Moderno.
Su centro histórico es bastante escueto, aunque conserva algunas callejas estrechas y pintorescas, sobre todo en torno a la basílica.

Corso Matteotti

La arteria principal es indudablemente el Corso Giacomo Matteotti, una calle peatonal con numerosos soportales, un poco al estilo de Bolonia. Estas casas con pórticos, conocidas aquí como casas “a lista”, cumplían una doble función: en la planta baja se instalaban las tiendas y en el primer piso las viviendas. Hoy sigue siendo una calle eminentemente comercial, muy concurrida todos los días.

A mitad de esta calle encontramos una de las plazas más bonitas de la ciudad, la Piazza del Podestà con la escultura conocida como Garibaldino en honor a la batalla de Varese de 1859. Detrás de ella están el Palacio Pretorio y el Palacio Biumi reformados en el siglo XIX y antigua sede municipal.
Justo al otro lado de la plaza atravesamos L’Arco Mera que conecta con la Piazza de San Vittore presidida por la basílica del mismo nombre y su imponente campanario de más de 77 metros de altura.

Arco Mera y Basílica de San Vittore

Arco Mera y Basílica de San Vittore

Basílica de San Vittore

La Basílica Colegiata de San Vittore se construyó entre los siglos XVI al XVIII, razón por la cual pueden distinguirse varios estilos. La fachada es neoclásica pero su interior es principalmente barroco y en él destaca su altar mayor rococó. Giuseppe Bernascone, que ya había construido las capillas del Sacro Monte, fue el encargado de diseñar el campanile, que ha terminado convirtiéndose en uno de los iconos de la ciudad.

Justo detrás del campanario se halla uno de los edificios más antiguos de Varese: el Baptisterio de San Giovanni construido entre los siglos XII y XIII. Su exterior de planta rectangular es muy sobrio, pero en su interior se conservan unos frescos románicos de gran belleza.

Palacio Estensi, hoy sede del ayuntamiento

Palacio Estensi, hoy sede del ayuntamiento

Palacio y jardines Estensi

Muy cerca del Corso Matteotti se alza el Palacio Estensi la que fuera suntuosa residencia del Duque de Módena y Reggio en el siglo XVIII. Hoy alberga las dependencias del Ayuntamiento, por lo que la mayoría de sus antiguas salas han sido reformadas y convertidas en salas meramente funcionales. Se conservan, sin embargo, algunas estancias con su decoración original como el Salón Estense o la Sala de Baile que se suelen abrirse solo para eventos y conciertos.

Frente al palacio se extiende el Giardini Estensi, un jardín público bonito y bien cuidado que se entrelaza con el parque de la Villa Mirabello que rodea a la villa del que recibe el nombre. La Villa Mirabello, es una antigua villa muy reformada, que alberga hoy el Museo arqueológico y Cívico.

No muy lejos encontramos la bastante más interesante Villa Menafoglio, una suntuosa mansión del siglo XVIII que expone la Collezione Panza de arte contemporáneo, una de las colecciones privadas más importantes de la región. El edificio es elegante y fotogénico, especialmente desde sus bonitos jardines.

Pintura del 'Salón del Ocio' del Castillo de Masnago

Pintura del ‘Salón del Ocio’ del Castillo de Masnago

Castillo de Masnago

En las afueras de Varese se encuentra el Castello di Masnago, quizá el lugar más interesante de la ciudad desde el punto de vista histórico-artístico. Este castillo palaciego de origen medieval alberga hoy el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de la ciudad. Y organiza exposiciones temporales muy relevantes como la dedicada recientemente al pintor Renato Guttuso.

La parte más antigua del castillo es la robusta torre almenada del siglo XI-XII. Posteriormente, en el siglo XV, la familia Castiglioni añadió el ala Este y en el XVIII construyeron otro edificio para completar así una construcción rectangular en torno a un patio central.

Salón de los Vicios y las Virtudes (Castillo de Masnago)

Salón de los Vicios y las Virtudes (Castillo de Masnago)

El palacio conserva en su interior un conjunto excepcional de pinturas al fresco góticas que se cree que fueron encargadas entre 1443-1453 por la dueña del castillo: Maria Lampugnani. En la planta baja se encuentra el “Salón del Ocio” en el que vemos diversas escenas con los pasatiempos de los nobles de la época como paseos en barco, juegos de cartas, cetrería o una dama tocando un órgano.

En el piso de arriba el “Salón de los Vicios y las Virtudes” tiene, por el contrario, una temática moral y aleccionadora. En esta estancia vemos siete escenas en los que una figura central representa la virtud rodeada de otras dos que son los vicios ya sean por exceso o por defecto. Junta a esta hay otras tres salas, más pequeñas que conservan pinturas renacentistas datadas en el siglo XVI.

Lago Maggiore o lago Mayor el segundo más extenso de Italia

Lago Maggiore o lago Mayor el segundo más extenso de Italia

Dónde dormir

El Albergo Ristorante Bologna está situado en el centro histórico de Varese a dos pasos de la calle comercial de Corso Matteotti. Las habitaciones dobles son muy amplias (22m²) con una decoración sencilla y elegante.

Mapa: Qué ver en la provincia de Varese

Vistas desde el Sacro Monte con la ciudad de Varese al fondo

Vistas desde el Sacro Monte con la ciudad de Varese al fondo

Artículos de Italia:

Guía para viajar a Italia

Emilia-Romaña
Bolonia
Ferrara
Rávena

Lombardía
Bérgamo
Como
Milán
Modernismo en Milán
Varese (provincia)