Lo mejor de Nikko: Toshogu, Taiyuin-byo y el abismo de Kanmangafuchi.
Y por la tarde en el barrio otaku de Akihabara. (Japón día 4)
Biblioteca y torre del tambor. Santuario Toshogu

Biblioteca y torre del tambor. Santuario Toshogu

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Hoy tocaba madrugar un poco. Teníamos que ir a Nikko, probablemente el lugar más interesante para visitar en las cercanías de Tokio. Sus templos son Patrimonio de la Humanidad desde 1999.

En tren desde Tokio a Nikko

Nuestro hotel se encontraba a apenas 15 minutos andando de la estación de Ueno. Lo que nos permitía salir de Tokio rápidamente por el norte en dirección a Nikko.

En la estación nos pasamos por la oficina de Japan Rail para activar nuestro JR Pass. (Nota: También es posible ir de Tokio a Nikko mediante la línea Tobu Railway. Existen también diversos abonos de uno o varios días)

El tren llegó puntual, como casi siempre en Japón, únicamente debíamos estar atentos para hacer trasbordo en Utsonomiya. En esta estación intermedia, de hecho, hay voluntarios que indican a los turistas el tren que deben coger para llegar a Nikko, con lo que perderse es casi imposible. (No sabemos si estarán todos los días del año, aunque en Japón todo es posible)

El bono World Heritage Bus de Nikko

A llegar al pueblo de Nikko teníamos varias opciones de llegar a la zona de los templos, situados a unos dos kilómetros en una zona montañosa. Se puede ir andando en una media hora, pero preferíamos llegar cuanto antes, para evitar en la medida de lo posible a las hordas de turistas. El World Heritage Bus por tan sólo 500 ¥ (unos 4€ en 2016) cubre el trayecto ida y vuelta desde las estación de tren Tobu (a 3 minutos andando de la estación JR) y la zona de los templos.

El santuario Toshogu

El santuario sintoista Toshogu es sin duda el gran foco de atención de Nikko y pensábamos que la mejor opción era visitarlo en primer lugar. Lo malo es que al ser sábado el lugar estaba lleno de gente ya a las 10:30 de la mañana. Al contrario que en otros lugares de Asia oriental, en Japón la mayoría de turistas no son extranjeros sino locales y los japoneses madrugan bastante. Probablemente sea buena idea visitar los templos de Nikko a primera hora en un día entre semana.
Tokugawa Iemitsu construyó, entre 1634 y 1636, el santuario de Toshogu, para ello según parece se contrató a 15.000 artesanos y carpinteros. El Toshogu se levantó en honor a su abuelo Tokugawa Ieyasu, fundador del shogunato del mismo nombre. El clan Tokugawa gobernó sobre Japón durante más de 250 años (hasta 1868).

La arquitectura sintoísta se caracteriza por cierta simplicidad estructural, líneas rectas y escasa ornamentación. Aunque esta sobriedad fue desapareciendo conforme la influencia china fue acrecentándose en Japón. Sin embargo el Toshogu tiene una decoración exuberante, casi impropia del sintoísmo, que no tiene parangón en todo el Japón.

Detalle de la puerta Karamon. Santuario Toshogu

Detalle de la puerta Karamon. Santuario Toshogu

Tras pasar bajo el gran torii de piedra llegamos al primer patio. Allí junto a la pagoda de cinco niveles se encuentra la recepción de visitantes donde adquirimos las entradas. Entramos por la puerta Omotemon y accedimos junto a otras decenas de turistas a la zona de los almacenes y el establo sagrado. Junto a la fachada de éste último hicimos nuestra primera concesión turística: nos fotografiamos haciendo el primate con el famoso relieve tallado de los tres monos sabios, además nosotros también éramos tres.

Los visitantes seguíamos un camino embaldosado que serpenteaba entre los preciosos edificios, fuera del camino se encontraba cubierto de guijarros de buen tamaño, pero allí aparentemente nadie se aventuraba, por lo que era posible sacar bonitas fotos sin gente. El turista japonés es tremendamente cívico: ni empuja, ni intenta colarse, ni grita ni se sale del camino, igual que los turistas españoles…creo.

Los distintos edificios que forman el conjunto fueron construidos a lo largo de la ladera de la montaña por lo que para visitarlo se van subiendo varios de tramos de escaleras. La puerta Yomeimon corona uno de estos tramos, es quizá el mayor exponente de la decoración extrema del Toshogu. Por desgracia estaba siendo restaurada y se encontraba completamente cubierta por un andamio y unas lonas. Sin embargo, el muro a un lado y otro de la puerta (llamado Kairo) tenía una hermosa decoración en relieve, fundamentalmente con motivos vegetales y aves coloridas. Muy cerca de allí también se encuentran las torres del tambor y la campana así como la biblioteca.

Tras atravesar el Yomeimon a mano derecha y casi saliendo al bosque que circunda el Toshogu, surge una empinada escalera de piedra que lleva hasta el Mausoleo de Ieyasu, el primer shogun Tokugawa. Esta zona estaba menos concurrida y fue más agradable de visitar. Los edificios son más pequeños y austeros que los de escaleras abajo pero el lugar en mitad de la montaña y rodeado por coníferas de gran altura tiene un encanto indudable.
Bajando de nuevo, todavía vimos algunos edificios destacables: el Shinyosha o la puerta Karamon de clara influencia china.
Toshogu, página oficial

Mausoleo de Tokugawa Iemitsu, el tercer shogun en el Taiyuin-byo

Mausoleo de Tokugawa Iemitsu, el tercer shogun en el Taiyuin-byo

Rinnoji es el templo budista más visitado de Nikko, sin embargo, se prevé que hasta el año 2019 se desarrollen profundos trabajos de reforma y aunque es en parte visitable decidimos no hacerlo.
Para informarse sobre los edificios, templos o castillos de Japón que están en proceso de reforma puede visitarse esta página en inglés: Major renovations and constructions

Templo Taiyuin-byo

En su lugar visitamos otro de los templos, el de Taiyuin-byo, aunque oficialmente se le considere un subtemplo del Rinnoji, tiene una identidad propia y es precisamente el lugar dónde se encuentra la tumba de Tokugawa Iemitsu, el tercer shogun y precursor de todo el conjunto de templos.
Al estar algo apartado, el Taiyuin-byo apenas tenía visitantes con lo que uno aprecia más la tranquilidad de lo que debería ser un santuario sagrado. Este templo recuerda por sus formas y por su mezcla de elementos sintoístas y budistas al Toshogu aunque no sea tan grande ni espectacular.
El Taiyuin-byo se encuentra en un precioso paraje encajonado entre montañas y bosques que hizo que disfrutáramos mucho paseando por él. Se adivina una profunda influencia del arte chino por sus bellos artesonados, su magnífica y recargada decoración dorada y también por las numerosas bestias, dragones y leones que amenazan al visitante desde los capiteles de las columnas.

Comida en Nikko

Al Norte, en lo alto de la montaña a algo más de un kilómetro se encuentra el templo sintoísta de Takinoo y junto a él una pequeña cascada a los que se llega por un tranquilo camino forestal. Nos hubiera gustado visitarlo pero la hora de la comida se acercaba y no queríamos que nos alcanzara en medio del bosque.
Habia unos cuantos restaurantes entre los templos y la carretera principal pero parecían bastante llenos y no precisamente baratos.
Además no queríamos perder demasiado tiempo con la comida así que compramos lo necesario en el Family Mart de la calle principal y nos lo comimos tranquilamente en un jardín.

Estatuas de Jizo en el abismo de Kanmangafuchi

Estatuas de Jizo en el abismo de Kanmangafuchi

El abismo de Kanmangafuchi

Después nos dirigimos al abismo de Kanmangafuchi , un lugar que me producía una tremenda curiosidad, a tan sólo quince minutos de allí. En este paraje con el exagerado nombre de abismo, el rio Daiya penetra en una pequeña y angosta garganta produciéndose un tramo de rápidos de verdadera belleza, no sólo por la claridad de las aguas sino también por la espesa arboleda que se inclina sobre el río. Aunque realmente este lugar es famoso por las decenas de estatuas de Jizo que bordean el cauce del rio. En el budismo, Jizo es el guardián de los que sufren, en particular de niños y embarazadas y sus estatuas son muy veneradas, en ellas se colocan petos y gorros rojos. A mí me pareció un lugar precioso, casi mágico.

De vuelta a la estación pudimos contemplar aguas abajo el bonito puente Shinkyo de un rojo subido que contrastaba profundamente con las montañas verdes que tenía detrás. Cruzar por él cuesta unos cientos de yenes, pero creo que es mejor reservar ese dinero para comer un buen sushi.
Es posible hacer otra excursión desde Nikko al lago Chuzenji y algunas cascadas como la de Kegon (unos 50min. de autobús), pero en mi opinión para visitar bien estos parajes sería necesario pernoctar en la zona.

Volvimos desde la estación JR de Nikko, por cierto diseñada por el célebre arquitecto Frank Lloyd Wright.

El barrio de Akihabara de Tokio

Descansamos un poco en el hotel de Tokio y nos fuimos a recorrer el cercano barrio de Akihabara. Si bien existen otras zonas de Tokio que podrían parecerse a otras grandes ciudades del mundo este barrio conocido como de la electrónica, por el contrario, es inequívocamente japonés. Serían ya sobre las 7 de la tarde (algo tarde para el horario japonés) cuando paseábamos por Chuo street, la calle principal, atestada de gente. Casi en cada esquina se situaba una adorable e ingenua Maid con su vestidito corto, inspirado en algún personaje de manga desconocido para nosotros. Las muchachas que rondarían los 15 o 18 años invitaban a los transeúntes a subir a su Maid Café con voz dulce y sumisa. Curioso, simpático, denigrante y raro.
Si quieres saber más del tema puedes visitar el post de Daniela George

Barrio de Akihabara

Barrio de Akihabara. Foto: Patricia (CdV)

Entramos en una de las tiendas que tenía marcadas como interesantes en Akihabara unos almacenes de descuento de 8 pisos llamados Don Quijote, en los que puedes encontrar dependiendo de la planta desde material y figuritas de star wars, manga y cosas frikis, un supermercado normal con sus detergentes y sus refrescos o incluso un pachinko en la planta superior. Los pachinko son locales bastante habituales en las ciudades japonesas, algunos incluso ocupan varios pisos. Son una suerte de salas recreativas como las que proliferaban en España en los 80 y 90 antes de que desaparecieran, pero llevadas casi al paroxismo. Cada máquina emite sus propios sonidos a gran volumen, eso multiplicado por los centenares de máquinas que hay provoca un ruido atronador que no parece afectar a los usuarios del pachinko pero que resulta demencial para alguien que no suela maltratar sus tímpanos. Vimos cómo algunos jugadores acumulaban junto a ellos torres de cajas de bolitas (con las que se juega en vez de monedas), con lo que se aseguraban varias horas de diversión…

La última tienda que pudimos visitar, porque al parecer casi todo cerraba a las 20pm fue la famosa tienda de Super Potato, todo un santuario de la cultura del videojuego. Quien adore las videoconsolas de décadas pasadas y los personajes de Super Mario Bros, Sonic o Kirby, no puede dejar de pasarse por aquí. De hecho la fachada del edificio decorada con los personajes del juego del comecocos o Pac-man ya es toda una declaración de intenciones. Por falta de tiempo no pudimos curiosear otra tienda llamada Mandarake que prometía más diversión friki.

Diario de viaje a Japón:
Organizar el viaje:
Qué hacer y qué ver en Japón
Cómo preparar un viaje a Japón por tu cuenta
Hotel, ryokan, minshuku, templo y machiya. Cómo elegir el mejor alojamiento en Japón.
Itinerario de 2-3 semanas por Japón

Tokio y Nikko:
Llegada a Tokio Haneda. Curioseando por Harajuku y Shibuya.
Tokio tradicional con guía. Asakusa, Yanaka y Ueno
Perdiéndonos por el mercado de Tsukiji y Shinjuku
Excursión a Nikko. Una montaña llena de templos.

Alpes Japoneses:
El día que todo salió bien. Shirakawa-go y Takayama.
Ruta por Kamikochi en los Alpes japoneses y Takayama.
Por el corazón de Japón. En tren desde Takayama a Kioto

Himeji, Hiroshima y Miyajima:
Amenaza de tifón, el castillo de Himeji y otros cambios de planes
La isla de Miyajima. Mucho más que el torii flotante.

Kansai:
Nara. La ciudad del gran Buda de bronce
Primer día en Kioto: El Pabellón dorado y el Castillo de Nijo.
Recorriendo en bicicleta los templos de Higashiyama en Kioto
Osaka. Paraiso de las compras y la gastronomía japonesa

Cine en Japón:
Tokio de cine. Visita los escenarios donde se rodaron películas míticas
Grandes películas rodadas en Kioto. Turismo cinematográfico en el Japón feudal

Mapas de Japón


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