De trekking bajo la lluvia en Kamikochi y paseando por el distrito histórico de Sanno-machi en Takayama. Japón día 6
Rio Azusa a su paso por Kamikochi en los Alpes japoneses.

Rio Azusa a su paso por Kamikochi en los Alpes japoneses.



Japón es un país que atrae por sus modernas ciudades, sus hermosos templos, y sus acogedores pueblos pero lo que quizá no es tan conocido, es que también tiene una naturaleza desbordante. Nosotros no queríamos dejar pasar la oportunidad de hacer una ruta de senderismo por un parque nacional.

Kamikochi en el Parque Nacional de Chubu Sangaku

Japón cuenta con decenas de parques nacionales, pero quizá los más espectaculares se encuentran en la isla septentrional de Hokkaido y en la región central de Chubu. Teniendo en cuenta nuestro itinerario de viaje, la elección lógica era el parque nacional de Chubu Sangaku ya que se encuentra muy cerca de la bonita ciudad de Takayama. De hecho el enclave de Kamikochi, situado en este parque nacional, es uno de los lugares más renombrados del país entre los escaladores, aunque también cuenta con varias rutas más sencillas para senderistas.

El tráfico privado está restringido en este parque nacional, por lo que no era posible llegar en un coche alquilado. Me hace pensar que en nuestro país se tendrían que tomar estas medidas en lugares tan hermosos y frágiles como los Lagos de Covadonga, por ejemplo. Desde Takayama sólo se puede llegar a Kamikochi mediante alguna excursión contratada con alguna agencia o en autobús con la empresa Nohi Bus.

Autobús Takayama-Kamikochi

Fuimos a la estación que esta empresa de autobuses tiene justo al lado de la de trenes y compramos los billetes de ida y vuelta. Nos costó 5040‎¥ a cada uno (algo más de 40€) teniendo en cuenta que está sólo a 50km nos pareció algo caro, pero era casi la única opción para llegar.
Salimos sobre las 8:40 de la mañana y llegamos a Hirayu Onsen una hora después. Aquí había que trasbordar y coger otro autobús. La estación de este pueblo balneario tiene una tienda y una cafetería bastante apañada.

Pasarelas de madera en Kamikochi (P. Nacional Chubu Sangaku)

Pasarelas de madera en Kamikochi. Foto: Patricia

El segundo autobús nos dejó en la estación de Kamikochi antes de las 10:30 de la mañana. Este lugar es muy visitado en otoño por sus preciosos contrastes en el follaje de los árboles. Estábamos a 3 de octubre y lo cierto es que el bosque se mantenía casi totalmente verde, pero creo que acertamos yendo un lunes, ya que solamente en las inmediaciones de la terminal de autobuses y el centro de información estaba atestado de gente. En cuanto cruzamos el puente Kappa y nos adentramos en el camino a través del bosque, apenas había senderistas.

Ruta circular de 10km por Kamikochi

Las montañas que teníamos ante nosotros habían detenido a las nubes sobre sus cimas, lo que provocaba que una fina lluvia nos cayera encima. Viendo aquel paisaje tan verde, plagado de riachuelos, lagunas y zonas inundadas nos pareció que la lluvia en aquel lugar debía ser habitual. De hecho, una de las cosas más llamativas de esta ruta circular que bordea el rio Azusa por ambas orillas, son las numerosas pasarelas de madera magníficamente instaladas que se han colocado para atravesar las zonas encharcadas o inundables.

La ruta, de unos 10km, es relativamente sencilla aunque conviene tener una condición física aceptable ya que hay tramos de subida y otros con terreno resbaladizo. En todo caso sí que es imprescindible llevar calzado adecuado, ropa de abrigo y/o chubasquero.
Aunque el tiempo era bastante desapacible pudimos ver algo de fauna: arañas, algunos patos y un macaco japonés, al contrario que en Tailandia que nos acosaron para arrebatarnos las bolsas, el japonés simplemente paseó a varios metros por delante de nosotros en el camino y se metió en la espesura.

Bosque húmedo en Kamikochi (Parque Nacional Chubu Sangaku)

Bosque húmedo en Kamikochi (Parque Nacional Chubu Sangaku)

Esta misma especie de macaco disfruta de los baños termales naturales que hay en otro parque nacional a unos 100km, cerca de Nagano. Estas imágenes son merecidamente famosas y todos las hemos visto en algún documental sobre Japón, aunque la afluencia masiva de turistas al lugar le ha hecho perder gran parte de su encanto.

Caminamos entre los bosques semi inundados, cubiertos de musgo y líquenes en las zonas más umbrosas, cruzando, a cada poco, puentecillos que vadeaban riachuelos. Kamikochi podría considerarse la versión japonesa de una selva tropical húmeda.
A mitad del camino llegamos al pequeño santuario de Myojin a orillas del lago del mismo nombre. Junto al templo encontramos también un modesto restaurante donde reponer fuerzas. Aunque nosotros fuimos directos a los aseos, modelo tradicional no elaborado, esto es: un cubículo estrecho con un agujero. Fuera del edificio había unas pocas mesas de madera bajo techado y nos sentamos unos minutos a descansar, agradecimos estar un rato sin mojarnos.

Tras atravesar otro largo puente sobre el rio Azusa tomamos el camino de vuelta bordeando la orilla opuesta. Encontramos junto al sendero varios preciosos arces (No tengo ni idea de botánica pero supongo que los árboles con hojas similares a la de la bandera de Canadá serán arces ¿no?) con sus hojas puntiagudas de un rojo sangre que contrastaban intensamente con el resto del bosque.
Este tramo era más sencillo que el de la otra orilla por lo que llegamos de nuevo a la terminal de autobuses en menos de una hora. Cogimos el autobús de vuelta y en la estación de Hirayu Onsen nos compramos unos sándwiches para comer.

Tienda de sake en el barrio de Sanno-machi (Takayama)

Tienda de sake en el barrio de Sanno-machi (Takayama)

Vuelta a Takayama. Barrio de Sanno-machi

Hacia las 3 de la tarde estábamos ya en Takayama, caminando por el precioso barrio de Sanno-machi, un puñado de calles en la margen derecha del rio que todavía conservan muchos edificios del periodo Edo (siglo XVII-XIX) en magnífico estado de conservación. De hecho, a mí me recordaban al escenario de las viejas películas japonesas de samuráis en las que se ensartaban unos a otros en largas calles bordeadas de filas de casitas bajas de madera oscura y ventanas de papel.

Cómo acabábamos de comer nos apetecía tomar algo dulce. En cualquier otro sitio Pablo hubiera encontrado un McDonalds para comprarse un helado de 1€ pero afortunadamente en Sanno-machi no hay de esto. Vimos que una viejecita arrugada vendía unas brochetas que parecían de caramelo o algo dulce. Las compramos emocionados y resultaron ser Mitarashi Dango , un pincho con cinco bolitas de harina de arroz con una fina, finísima película de azúcar y soja que evitaba que aquello estuviera muy soso. Decepcionante para golosos como nosotros. Quién espere encontrar en Japón postres tradicionales muy dulces y empalogosos, tipo tarta de chocolate o torrijas pueden irse olvidando.

En Sanno-machi todavía sobreviven algunas destilerías de sake, distinguibles por sus llamativos barriles y por la enorme bola Sugidama hecha de hojas de cedro prensadas situada sobre la puerta del establecimiento. Si la bola todavía permanece verde significa que hay una remesa fresca de sake. (Gracias Noriko por explicarnos todas estas cosas)
Pero lo cierto es que casi todas las casas más bonitas del barrio están ocupadas por tiendas de souvenirs o productos artesanales. Reconozco que los artículos que pueden encontrarse en las tiendas para turistas suelen parecerme horteras y anodinos en otros países, pero en Japón estas tiendas se convierten en interesantes y en especial en Takayama tuvimos el impulso de comprar decenas de figuritas, tazones, ropa, postales, palillos…

Templo de Daioji en el distrito de Higashiyama (Takayama)

Templo de Daioji en el distrito de Higashiyama (Takayama)

Entramos a una tienda enorme llamada 三川屋 (Sangawa-ya para los amigos. Dirección: Kamisannomachi 32, Takayama) que tenía un montón de cosas interesantes, afortunadamente había que rebuscar bastante para encontrar algo a buen precio, porque si no, la tarjeta de crédito hubiera echado humo. Si queréis comprar regalos en Japón de cierta calidad este es un buen sitio.
Pero quien nos robó el corazón fue una octogenaria que vendía pequeñas figuritas de búhos y otros animales de tela que ella misma había cosido. La tienda no era tal, sino que las vendía a través de una ventanita junto a la que estaba sentada. Cómo le compramos varias nos regaló un origami a cada uno. La verdad es que la viejecita nos pareció adorable.

Templos de Higashiyama

Eran ya las 5 de la tarde y todos los comercios del barrio cerraron inexcusablemente. Nos quedaba menos de una hora de luz y la queríamos aprovechar viendo los templos de la zona de Higashiyama. Existe una preciosa ruta que recorre más de una decena de estos templos en las colinas del Este de la ciudad y luego sigue más al Sur en torno a las ruinas del castillo. Nosotros visitamos cinco de los templos, de los que destacaría el Unryuji y el Daioji. Eran templos pequeños y modestos pero el poder visitarlos en soledad y al atardecer les confería un encanto extraordinario. Nuestro Ryokan, el Yamakiu se encontraba precisamente enfrente de uno de estos templos. Después de tanta caminata nos habíamos ganado un reconfortante bañito caliente en el onsen.

Enlaces de interés:

Parques Nacionales de Japón
Folleto y mapa de Kamikochi
Nohi Bus (rutas)
Jigokudani Monkey Park
Tienda souvenirs Sangawa-ya (Takayama)
El sake japonés

Diario de viaje a Japón:
Cómo preparar un viaje a Japón por tu cuenta
Hotel, ryokan, minshuku, templo y machiya. Cómo elegir el mejor alojamiento en Japón.
Itinerario de 2-3 semanas por Japón
Día 1. Llegada a Tokio Haneda. Curioseando por Harajuku y Shibuya.
Día 2. Tokio tradicional con guía. Asakusa, Yanaka y Ueno.
Día 3.Perdiéndonos por el mercado de Tsukiji y Shinjuku.
Día 4. Excursión a Nikko. Una montaña llena de templos.
Día 5. El día que todo salió bien. Shirakawa-go y Takayama.
Día 6. Ruta por Kamikochi en los Alpes japoneses y Takayama.
Día 7. Por el corazón de Japón. En tren desde Takayama a Kioto
Día 8. Amenaza de tifón, el castillo de Himeji y otros cambios de planes
Día 9. La isla de Miyajima. Mucho más que el torii flotante.
Día 10. Nara. La ciudad del gran Buda de bronce
Día 11. Primer día en Kioto: El pabellón dorado y el Castillo de Nijo.
Día 12. Recorriendo en bicicleta los templos de Higashiyama en Kioto
Tokio de cine. Visita los escenarios donde se rodaron películas míticas
Grandes películas rodadas en Kioto. Turismo cinematográfico en el Japón feudal

Mapas de Japón