Una de las ciudades más antiguas del norte español
La espléndida Catedral de Huesca

La espléndida Catedral de Huesca

A mitad camino entre Zaragoza y la cordillera de los Pirineos, Huesca a menudo ha sido considerada una mera ciudad de paso para los viajeros. Sin embargo, su atractivo centro histórico asentado sobre una colina se halla plagado de plazuelas con encanto, callejas empinadas y un puñado de edificios de gran valor histórico que merece la pena conocer.

Plaza Luis López Allué

La céntrica Plaza Luis López Allué

Entre ellos sobresale, indiscutiblemente, su imponente catedral gótica y el claustro de la iglesia de San Pedro el Viejo, uno de los más bellos exponentes del románico aragonés.

Al igual que otras capitales de provincia, como Soria o Teruel, su pequeño tamaño y cierto aire provinciano no impiden que posea un patrimonio muy apreciable.

La mejor manera de adentrarse en la apasionante historia de esta milenaria ciudad aragonesa es a través de la visita guiada que ofrece la propia Oficina de turismo de Huesca. Esta visita realiza un recorrido muy ameno y permite acceder a los monumentos más destacados.

La capital del Alto Aragón además resulta un buen punto de partida desde la que explorar su exuberante provincia homónima, con joyas como Alquezar, Ainsa o el Parque Nacional de Ordesa.

El bello Claustro románico de San Pedro el viejo

El bello Claustro románico de San Pedro el viejo

Breve historia

Íberos y romanos

Pueblos probablemente íberos se asentaron en esta misma colina a orillas del río Isuela. La localidad fue conocida como Bolskan y debió tener una ceca importante, ya que se han descubierto numerosas monedas acuñadas de aquella época.

Tras la conquista de Roma (s. II a de C) la ciudad pasó a llamarse Osca y siguió acuñando monedas de plata y bronce. De hecho, el lancero a caballo que aparecía en muchas de ellas se adoptó como escudo de Huesca. Quinto Sertorio creó en Osca una academia para los hijos de los nobles romanos que serviría más tarde de referente a la Universidad Sertoriana medieval.

Muralla árabe (s.IX) y Torreón del Amparo (s. XII)

Muralla árabe (s.IX) y Torreón del Amparo (s. XII)

Osca alcanzó en el año 30 d.C. el privilegio de ser municipio romano, con lo que todos sus habitantes consiguieron la ciudadanía romana. Y precisamente de su nombre romano proviene el gentilicio oscense.

Edad Media

Tras el colapso del Imperio Romano, la península fue ocupada por visigodos y árabes, aunque se conservan pocos vestigios de ello en Huesca.

Ésta fue una de las urbes árabes más septentrionales, convertida de facto en ciudad fronteriza, no muy alejada del origen del reino cristiano de Aragón. Por ello el emir Muhammad I mandó construir a finales del siglo noveno un recio recinto amurallado en torno a la Wasqa musulmana.
Algo que no pudo impedir que, en el 1096, la ciudad fuera tomada por Pedro I de Aragón.

La 'Sala de la Campana' del antiguo Palacio Real

La ‘Sala de la Campana’ del antiguo Palacio Real

Unos años más tarde, la leyenda se mezcla con la realidad cuando Ramiro II accedió al trono de Aragón en 1134 tras la muerte de su hermano sin descendencia. Ramiro era un clérigo sin experiencia política y ante la desobediencia de muchos de los nobles, decapitó a una docena de ellos con la excusa de mostrarles una gran campana. El enorme lienzo de ‘La campana de Huesca’ expuesto en el Ayuntamiento, obra de José Casado del Alisal evoca aquel suceso.

La ciudad tuvo un papel crucial en el siglo XIII, aquí nacieron varios reyes y se celebraron las Cortes de Huesca de 1247 donde se redactaron los fueros de Aragón. A finales de ese siglo la población alcanzó los 8000 habitantes y se comenzó la construcción de la catedral sobre los cimientos de la mezquita árabe.

La Universidad Sertoriana

Pedro IV de Aragón fundó en 1354 la Universidad Sertoriana de Huesca, una de las más antiguas de la Península Ibérica. En un principio enfocada al estudio de la Teología, aunque más tarde sus disciplinas se ampliaron al Derecho, Filosofía y Medicina.

Su momento de mayor esplendor sucedió probablemente en el siglo XVI cuando sus instalaciones se ampliaron con estancias del Palacio Real cedidas por Felipe II.
Aunque la pujanza de la Universidad de Zaragoza, entre otras causas, abocó al cierre de la Universidad Sertoriana en 1845.

Los antiguos edificios universitarios albergan actualmente el Museo Municipal.

Plaza de la Universidad (Huesca)

Plaza de la Universidad (Huesca)

Huesca hoy

En la actualidad Huesca, con algo más de 53.000 habitantes es la segunda ciudad de mayor tamaño de Aragón, aunque a gran distancia de Zaragoza que concentra gran parte de las instituciones, empresas y comunicaciones.

Huesca es la orgullosa capital del Alto Aragón surcado de caudalosos ríos, ásperas montañas y pueblos serranos llenos de encanto.

El Alto Aragón se identifica habitualmente con la provincia de Huesca, pero posee una connotación más identitaria y cultural que administrativa. De hecho, el Alto Aragón da nombre al periódico local y también a una cadena de supermercados especializada en productos de cercanía.

Interior del modernista Casino de Huesca

Interior del modernista Casino de Huesca

Qué ver en Huesca

Prácticamente todos los puntos de interés se encuentran intramuros, salvo quizá el bonito Casino modernista de la Plaza de Navarra.

En la actualidad las murallas han desaparecido en su mayor parte, pero su perímetro ovalado es perfectamente visible todavía. Solamente hay que seguir el trazado de las calles Joaquín Costa, Ronda Montearagón y Coso Bajo y Coso Alto. Estas dos últimas vías son precisamente las calles comerciales por excelencia de Huesca.

La Catedral

La catedral está construida en la parte más alta de la ciudad. Lo más habitual es llegar a la apacible Plaza de la Catedral a través de la empinada Calle de Las Cortes. Desde ese lugar la catedral resulta majestuosa, con su espléndida fachada gótica y su alta torre en un costado.

La excelsa portada de la Catedral de Huesca

La excelsa portada de la Catedral de Huesca

Hay que acercarse para contemplar la portada de la catedral, una de las mayores joyas del gótico en tierras aragonesas. Las siete arquivoltas forman un enorme arco apuntado que enmarca el tímpano. Aquí encontramos a la Virgen con el niño acompañados a un lado por los tres reyes magos y al otro por una escena de Cristo y María Magdalena.

Junto a la puerta, en las jambas, se sitúan catorce figuras: los doce apóstoles más los dos patronos de Huesca en los extremos. San Lorenzo porta la parrilla en la que fue martirizado mientras que a los pies de San Vicente vemos una rueda de molino.

Retablo mayor de alabastro de la catedral

Retablo mayor de alabastro de la catedral

El interior no es menos impresionante, con unas naves de gran altura coronadas con bóvedas de crucería estrellada. Su retablo mayor es una obra maestra del Renacimiento español esculpida en alabastro por Damián Forment entre 1520 y 1534.

Anexo a la catedral el Museo Diocesano expone todo tipo de pinturas religiosas, retablos y objetos litúrgicos. Junto al museo, el Salón ‘Tanto Monta’ cuenta con uno de los alfarjes mudéjares (s XV) más bellos de Aragón, sin embargo ha sido recientemente restaurado y actualmente no es visitable.

La visita a la catedral, fuera del horario de culto, cuesta unos 6€ por lo que sale a cuenta realizar la visita guiada de la Oficina de turismo que permite entrar a este y otros monumentos.

Pinturas murales del interior de San Pedro el Viejo

Pinturas murales del interior de San Pedro el Viejo

San Pedro el Viejo

Este monasterio benedictino fue construido en el siglo XII, según parece sobre un templo mozárabe y es una de las visitas imprescindibles de Huesca. Su exterior austero, encajonado entre casas y con su torre desmochada no anticipa las joyas que cobija su interior.

La iglesia posee tres naves con bóvedas de cañón y originalmente debió tener todas sus paredes decoradas con pinturas murales. Sin embargo, para evitar la propagación de una epidemia los muros se cubrieron de cal, lo que echó a perder las pinturas.

Afortunadamente se salvó una pequeña parte al quedar oculta por el órgano. Estas pinturas muestran a David con el rey Saúl y en otra escena a David derribando al gigante Goliat.

Capitel con músico y bailarina desmelenada (siglo XII)

Capitel con músico y bailarina desmelenada (siglo XII)

Pero es su claustro el que posee merecida fama. Éste posee 38 capiteles, de los que 18 son originales y el resto réplicas modernas que sustituyeron a los más deteriorados que se conservan en el Museo Provincial. El tema principal de los capiteles son escenas de la vida de Jesús, así como la conquista de Huesca y también luchas entre monstruos.

Entre ellos destaca un capitel con una bailarina contorsionista que baila al son de un arpa y que simbolizaría la lujuria. Esta escena tan singular aparece en varias iglesias y claustros aragoneses de la segunda mitad del siglo XII y pertenecen todos al Maestro de Agüero y su taller, también conocido como Maestro de San Juan de la Peña.

En un lateral del claustro se encuentra la pequeña capilla de San Bartolomé. Se trata de un panteón Real ya que alberga los restos de Alfonso I y Ramiro II, así como otras sepulturas significativas de infantes y abades.

Museo Provincial

Tras la austera fachada del Museo Provincial se esconden varios siglos de historia de Huesca. No sólo fue la sede de la Universidad Sertoriana, sino que junto a ella también estuvo el Palacio Real de los reyes de Aragón.

Uno de los grabados de 'Tauromaquia' de Goya del Museo Provincial

Uno de los grabados de ‘Tauromaquia’ de Goya del Museo Provincial

De hecho, se conserva la Torre de la Zuda visible a espaldas del museo y varias estancias del antiguo palacio. Una de ellas es la conocida como Sala de la Campana de Huesca, una estancia oscura que posee todavía sus antiguos muros, el suelo original y un par de ventanas abocinadas románicas. En realidad, esta sala sería de construcción algo posterior, pero es el lugar ideal en el que los guías pueden narrar las siniestras atrocidades de Ramiro II el monje.

El bonito patio interior octogonal construido a finales del siglo XVII está rodeado de varias salas que muestran una interesante colección de arqueología y pintura principalmente. En el museo destaca la pintura gótica de primitivos aragoneses, así como varios grabados de Francisco de Goya de su famosa serie de Tauromaquia.

También hay varias obras de Ramón Acín, quizá el artista más oscense más relevante e inclasificable del siglo XX, creador de Las Pajaritas, uno de los símbolos de la ciudad. Acín era un conocido anarquista, debido a ello el 6 de agosto de 1936 fue detenido y fusilado apenas dos semanas después del levantamiento.

Qué más ver

El centro histórico combina una arquitectura popular de cierto encanto con edificios modernos e impersonales. Aunque cuenta con un puñado de plazas muy atractivas que se suceden una tras otra de punta a punta del centro histórico.

Plazas de Huesca

Extramuros se sitúa la bonita Plaza de Navarra, en la que destaca el señorial edificio de la Delegación de Hacienda y en la parte central, la Fuente de las Musas habitualmente rodeada de flores.

Presidiendo la plaza se halla el Casino o Círculo Oscense, uno de los edificios modernistas más bellos de Aragón. Data de 1905 y sigue funcionando como restaurante, por lo que se puede disfrutar de su terraza y sus bellos interiores art nouveau especialmente el vestíbulo y la escalera principal.
Un poco más arriba llegamos al lugar conocido como las Cuatro esquinas. Confluencia de las calles Porches de Galicia, Coso Alto, Coso Bajo y Villahermosa, todas calles peatonales atestadas de restaurantes y tiendas de todo tipo y que bullen de actividad durante el día.

Plaza de Navarra con la Fuente de la Musas y el Casino al fondo

Plaza de Navarra con la Fuente de la Musas y el Casino al fondo

Tomando la última de esas calles se alcanza la plaza principal de la ciudad, llamada Luis López Allué, en honor a una de las figuras más insignes de la Huesca de finales del XIX y principios del XX. López Allué fue escritor, juez, director de periódico y llegó incluso a ser alcalde de Huesca.

Esta bonita plaza porticada es lugar habitual de reunión y de celebración de espectáculos. Aquí encontramos no sólo la Oficina de Turismo sino también la tienda de Ultramarinos La Confianza fundada en 1871 y que conserva todavía su encantador aspecto añejo.

Si seguimos subiendo llegaremos finalmente a la Plaza de la Catedral, un espacio dominado por el espléndido templo gótico que tiene casi enfrente el Ayuntamiento. Éste cobija las figuras de los gigantes y cabezudos que recorren las calles en las Fiestas de San Lorenzo en agosto reconocidas como Fiesta de Interés Turístico Nacional. También merece la pena admirar el alfarje del vestíbulo del Ayuntamiento, la sala con el cuadro ‘La campana de Huesca’ y el Salón de plenos.

La calle de Quinto Sertorio desemboca, como no podría ser de otro modo, en la amplia Plaza de la Universidad. Algo alejada del bullicio del centro, está rodeada por el Museo Provincial, el Seminario y la Facultad de Ciencias de la Salud y el Deporte, dependiente de la Universidad de Zaragoza.

Gigantes y cabezudos en el interior del Ayuntamiento oscense

Gigantes y cabezudos en el interior del Ayuntamiento oscense

Las murallas y otros puntos de interés

Si se dispone de más tiempo se puede pasear hasta el extremo norte de la ciudad hasta el Convento de San Miguel, más conocido como ‘Las Miguelas’ y admirar su ábside gótico. Hasta 2020 era visitable su interior.

Muy cerca encontramos el tramo de murallas más extenso que se conserva en Huesca. El recinto amurallado de origen árabe tuvo más de dos kilómetros de perímetro, siete puertas y más de 90 torres, de las cuales queda solamente el Torreón del Amparo.

De vuelta al centro de la ciudad se puede visitar el Palacio de Villahermosa, hoy propiedad de una entidad financiera y convertido en centro cultural. En su interior destaca un bello alfarje mudéjar.

Si se desea por el contrario dar un paseo a la sombra de grandes árboles, nada mejor que acercarse al Parque Miguel Servet, la principal zona verde de Huesca.

Visita guiada de la Oficina de Turismo de Huesca

Visita guiada de la Oficina de Turismo de Huesca

Dónde dormir en Huesca

Situado en la calle Coso Alto, una de las vías comerciales más distraídas de Huesca, el Hotel Sancho Abarca dispone de todas las comodidades a un precio razonable. Sus habitaciones son espaciosas y acogedoras.

Para quien prefiera alojarse en un apartamento el Arista Huesca, es una buena opción. Decorado con sumo gusto y situado en el mismo centro de Huesca, a dos pasos de todos los lugares de interés.

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