Un lugar histórico de gran significación, donde se encuentran las cruces celtas más bellas de Irlanda
La catedral de Clonmacnoise se levantó a principios del siglo X

La catedral de Clonmacnoise se levantó a principios del siglo X

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El conjunto monástico de Clonmacnoise, fundado allá por el siglo VI d.C., fue durante largo tiempo uno de los centros religiosos y políticos más importantes de la isla. Por ello resulta una visita imprescindible para entender la historia, el cristianismo primitivo y el arte medieval en Irlanda.

Las ruinas que se conservan hoy en día pertenecen a una decena de iglesias y torres construidas entre los siglos X al XVII. De hecho, en Clonmacnoise se conservan dos torres circulares, un elemento arquitectónico característico de Irlanda y que sólo podemos encontrar en otros conjuntos medievales como Rock of Cashel.

Torre Finghin y templo de Connor con el río Shannon al fondo

Torre Finghin y templo de Connor con el río Shannon al fondo

Mientras que dentro de los muros del monasterio encontramos un sin número de cruces y losas célticas. Pero más allá de su trascendencia histórica, Clonmacnoise se halla en un idílico enclave de suaves y verdes colinas en la orilla del río Shannon por el que merece la pena desviarse.

Un poco de historia

En los primeros siglos de nuestra era, el cristianismo se había asentado poco a poco en la isla, sobre todo a raíz de la aparición de San Patricio, conocido como el apóstol de Irlanda.

Éste predicó el Evangelio, adaptándose a las costumbres y tradiciones locales y creando una suerte de clero local a mediados del siglo V, que mezclaría símbolos cristianos con otros celtas y paganos.

Lápida celta del Centro de Visitantes de Clonmacnoise

Lápida celta del Centro de Visitantes de Clonmacnoise

Fundación de Clonmacnoise

En el 545 San Ciarán junto con un pequeño grupo de monjes fundó la abadía de Clonmacnoise en mitad de la isla.

Según la leyenda Diarmait mac Cerbaill considerado el primer gran rey de Irlanda que se convirtió al cristianismo, le ayudó a levantar la primera iglesia.

Este lugar está considerado uno de los enclaves más importantes de la arquitectura cristiana primitiva de Irlanda, junto quizá a los que encontramos en la hermosa península de Dingle.

La ubicación escogida para construir el templo fue tremendamente estratégica. Este lugar se encontraba a orillas del caudaloso río Shannon, el más largo de toda la isla y que servía de vía de comunicación entre el norte y el sur. Clonmacnoise se situaba también junto a la ruta que unía la costa Oeste con el Este. De hecho, sigue estando a pocos kilómetros de la autopista que une Dublín con Galway (La capital y la mayor ciudad de la costa occidental).

El río Shannon marcaba los límites naturales entre los antiguos reinos de Connacht (Connaught) y Meath (Tara) por lo que el monasterio era no sólo un cruce de caminos sino también un concurrido enclave fronterizo.

Gracias a las excavaciones realizadas se ha sabido que había gran cantidad de edificios laicos, aunque al haber sido construidos en madera apenas se conservan vestigios.

Tumbas del interior de la catedral

Tumbas del interior de la catedral (Foto: Álvaro Romero)

Época de esplendor

En su momento de mayor apogeo (entre los siglos VIII-XII) Clonmacnoise debió tener la entidad de una ciudad medieval con no menos de 1500 o 2000 habitantes.
Los edificios religiosos comenzaron a construirse en piedra. El más preeminente de ellos fue la catedral construida en el 909 por el abad Colmán y el rey Flann de Tara.

Todo ello propició que se convirtiera en un centro religioso de gran importancia y de igual modo un foco comercial, artesano y cultural. Llegó a tener tal relevancia que durante siglos fue el lugar de sepultura de los grandes reyes de Tara y Connaught.

La prosperidad de Clonmacnoise no pasó desapercibida y fue saqueado numerosas veces por irlandeses, normandos y vikingos. Y hacia el siglo XII el conjunto monástico comenzó a declinar, en especial por el desarrollo unos kilómetros más al norte de la ciudad de Athlone, que atrajo hacia sí las rutas comerciales.

La ciudad de Galway a sólo 80km es un buen punto de partida

La ciudad de Galway a sólo 80km es un buen punto de partida

Cómo ir a Clonmacnoise

Situado casi en el centro geográfico de Irlanda (en el poco visitado condado de Offaly), Clonmacnoise suele ser pasado por alto por la mayoría de turistas extranjeros que recorren la isla. Una suerte, ya que ello permite que este lugar conserve así todavía, gran parte de su encanto medieval y espiritual.

Después de todos los siglos transcurridos y abundantes vicisitudes territoriales, Clonmacnoise continúa situado en los márgenes de varios condados.

Pero ya no se encuentra en mitad de rutas transitadas, sino que tiene un cierto aire de lugar apartado y apacible. A ello contribuye, sin duda, su situación en la ribera del ancho río Shannon que no cuenta con puentes en los alrededores, debido probablemente a la escasa población de esta zona rural.

La mejor manera de llegar a este enclave es, decididamente, en un vehículo privado. Las autopistas M4 y M6 que conectan casi en línea recta la costa Este y la Oeste pasan relativamente cerca de Clonmacnoise, por lo que se puede llegar desde Dublín en apenas una 1:30h. Mientras que, desde Galway, el trayecto es aún más corto, ya que se encuentra a tan sólo 80 kilómetros de distancia.

Vista general de monasterio

Vista general de monasterio (Foto: Álvaro Romero)

Sin embargo, si se desea llegar a Clonmacnoise en transporte público, la cosa se complica. La mejor opción, es llegar hasta Athlone, una ciudad de tamaño medio, situada 25 km al norte.

Athlone resulta muy accesible desde cualquier otra ciudad irlandesa, en especial Dublín o Galway que tienen conexiones directas tanto en autobús como en tren.
Trenes de Irlanda (Irish Rail)
Autobuses Irlanda (Bus Eireann)

Una vez en esta ciudad, se abren diversas opciones. Si el presupuesto no es problema, es posible alquilar un taxi que nos lleve hasta el conjunto monástico.

La otra opción, más económica, es unirnos a una visita guiada de una agencia turística local. Alguna de estas excursiones incluyen un paseo en crucero por el río Shannon.

También es posible visitar Clonmacnoise dentro de un viaje contratado más largo como el Tour de 5 días por Irlanda que oferta Civitatis.

La espléndida Cruz de las Escrituras data en torno al 900 d.C.

La espléndida Cruz de las Escrituras data en torno al 900 d.C.

Las cruces celtas

El húmedo clima irlandés, con sus frecuentes lluvias y vientos ha obligado a poner a resguardo a buena parte de las piezas más valiosas del complejo monástico. Por ello se creó el pequeño, pero interesante Centro de interpretación que encontramos junto a la recepción del sitio arqueológico. (En cualquier caso, en el exterior encontramos réplicas de gran calidad de las cruces, situadas en su ubicación original.)

Las salas expositivas tienen una forma circular y una cuidada iluminación para dar una mayor preeminencia a las grandes cruces celtas de Clonmacnoise.
De entre ellas destaca la extraordinaria Cruz de las Escrituras, con una imponente altura de más de 4 metros de alto.

Esta cruz está considerada una de las más bellas y mejor conservadas del país. Gran parte de ella fue tallada en un bloque de arenisca a principios del siglo X y muestra unos delicados relieves por ambos lados. Una de las caras muestra escenas bíblicas como de la Crucifixión y el Juicio final, mientras que en su reverso puede verse a un monje y a un guerrero. Se cree que representan al abad Colmán y el rey Flann impulsores de la construcción de la catedral de Clonmacnoise.

Interior de la catedral y torre del templo Finghin

Interior de la catedral y torre del templo Finghin

En otras salas podemos admirar la Cruz del Sur con una hermosa ornamentación abstracta y la Cruz del norte la más antigua de todas (datada hacia el año 800) y de la que sólo se conserva la base y el pie.

El Visitors Centre también expone un buen número de estelas y lápidas celtas. En la mayoría de ellas hay talladas cruces acompañadas de la inscripción ‘Or do’ que significa ‘Una oración para…’

El monasterio de Clonmacnoise

Un sendero enlosado lleva hasta las ruinas del complejo monástico que, a pesar del tiempo trascurrido desde su abandono por los monjes, conserva aún un aire solemne casi mítico.

Relieve de la portada norte de la catedral

Relieve de la portada norte de la catedral

La catedral de Clonmacnoise

El visitante encuentra de frente la catedral, en un lugar central dentro del recinto. Ésta ha perdido la cubierta y las bóvedas que la cubrían, pero aguantan el resto de sus recios muros.

La catedral se levantó a principios del siglo X, aunque de esta época tan solo se conserva el muro norte. La sencilla puerta oeste pertenece al románico tardío, pero es la portada norte la que posee unos preciosos y deteriorados relieves góticos.

Permanecer en el interior de sus muros unos minutos en silencio, entre losas centenarias y restos de arcos ojivales puede transmitir un gran sosiego.

En torno a la Catedral encontramos cinco pequeños templos de diversas épocas. Entre los que podemos destacar el sencillo y robusto templo de Dowling del siglo XI y el de Ciarán, donde se supone fue enterrado el fundador de la abadía.

Tumbas, torre cirdular y el reconstruido templo de Connor

Tumbas, torre cirdular y el reconstruido templo de Connor

Desperdigadas por todo el terreno cubierto de hierba se encuentran cientos de cruces, losas y lápidas cubiertas de musgos y líquenes. Pero este como otros cementerios irlandeses no es un lugar tétrico ni sombrío sino lleno de calma y belleza.

Las torres circulares

Junto al muro norte del recinto, a tiro de piedra del río Shannon se conservan algunas de las edificaciones más relevantes del monasterio.

En primer lugar, la robusta torre circular que debió ser en su día el campanario de una iglesia hoy desaparecida. Fue construida en 1124 y puede verse todavía su puerta a varios metros de altura, ya que como en el caso de las torres de Rock of Cashel o de la Catedral de Kilkenny, en su día debió haber una escalera exterior.

Tumbas del lado sur del complejo monástico

Tumbas del lado sur del complejo monástico

El templo de Connor es la única iglesia que posee techumbre ya que la Iglesia de Irlanda la ha mantenido en uso desde hace tres siglos. Está muy remodelado, pero conserva algunos vestigios que hacen pensar que la edificación original debía ser del siglo XII.

Pero la construcción con más encanto de Clonmacnoise, bien podría ser el templo de Finghin. Y eso que apenas se conserva parte del coro, el presbiterio y una bonita puerta románica.

Junto a ellos se alza una elegante torre circular coronada por un techo cónico. Todo ello con un paisaje bucólico de fondo en el que el río Shannon serpentea entre campos verdes.

Templo Finghin y su torre circular (s.XII) junto al río Shannon

Templo Finghin y su torre circular (s.XII) junto al río Shannon

Enlaces de interés:
Turismo Irlanda. Clonmacnoise
Heritage Ireland
Visit Offaly

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