
Udaipur es una ciudad única en la India. Resulta caótica, decrépita y bulliciosa como muchas otras del estado de Rajastán, pero también romántica y encantadora. A ello contribuye, sin duda, el precioso lago Pichola al que se asoma la ciudad y muchos otros que salpican toda la región.
Entre su patrimonio destaca especialmente el Palacio de la Ciudad, un fastuoso complejo palaciego en el que uno puede perderse durante horas. Pero para tomar el auténtico pulso a la ciudad, lo mejor es subir entre la gente hasta el bonito templo de Jagdish y deambular por sus exuberantes mercados y calles comerciales.

El denso tráfico y la aparente ausencia de aceras y normas de circulación hace que muchas grandes ciudades del norte de la India sean poco gratas para los turistas extranjeros. Sin embargo, Udaipur aun sufriendo parte de este caos sí que permite al visitante explorarla sin demasiados sobresaltos.
Eso sí, el turista deberá habituarse al continuo y estridente sonido del claxon de las motos y tuk tuks en las estrechas calles del centro. Los perros adormilados y las vacas indolentes que vagan por las calles parecen ya inmunes a este ajetreo.
Además, en los alrededores de la ciudad pueden encontrarse joyas como el templo de Sas Bahu, uno de los más bellos ejemplos de arquitectura hindú del Rajastán.
Nueva Delhi, la capital hindú suele ser la puerta de entrada al país y aunque Udaipur queda a 700 kilómetros al sur, eso no debería ser obstáculo para incluirla en una ruta por el norte de la India.
Se puede llegar a Udaipur por carretera, ferrocarril y también con vuelos directos desde ocho ciudades indias entre ellas Nueva Delhi y Bombay.

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Breve historia
Reino Mewar
El Reino de Mewar fue un estado situado en el Oeste de la India que se estableció hacia el siglo VII d.C. y que vivió su periodo más floreciente con la dinastía Sisodia en los siglos XIV al XVI.
El reino Mewar desapareció definitivamente cuando se integró en la moderna India independiente en 1949.
Durante el reinado de Rana Sanga (1508-1528) el reino Mewar expandió enormemente sus dominios. Los territorios Mewar cubrían gran parte del norte de la India en los actuales estados de Rajastán, Madhya Pradesh, parte de Gujarat e incluso Pakistán.
Sin embargo, esto le enfrentó al poderoso ejército del emperador mogol Babur, que le derrotó en la batalla de Khanwa (1527). Rana Sanga fue herido en combate y murió meses después, probablemente envenenado por sus propios nobles que no deseaban participar en una nueva batalla que se presumía perdida.

El reino Mewar se encontraba rodeado de estados enemigos: al norte el Imperio mogol, al sur, el sultanato de Gujarat y varias colonias portuguesas en la costa. Todos ellos disponían de ejércitos más poderosos y sobre todo una artillería muy avanzada.
Fundación de Udaipur
El Maharana Udai Singh II fundó Udaipur en 1559 en el valle de Girwa. Éste no sólo era un valle fértil atravesado por ríos, sino que disponía de cadenas montañosas cubiertas de bosques a ambos lados, que le proporcionaban una defensa natural.
Según la leyenda un sabio ermitaño guio al rey hasta la colina que domina el lago Pichola y le aconsejó que construyera allí su palacio.
El maharana Udai Singh II levantó una larga muralla de más de 6 kilómetros de largo para proteger Udaipur, cuyo trazado todavía se conserva y en su interior se encuentra la llamada Ciudad Vieja.
En 1568 tras un largo asedio, Akbar, el emperador mogol, conquistó y saqueó Chittorgarh, capital del reino Mewar. Udai Singh II se refugió en Udaipur y la convirtió en su capital.
Años más tarde Udaipur y el Reino Mewar comenzaron a declinar convirtiéndose en vasallos del Imperio Mogol y más tarde formó parte de la India británica.
Qué ver en Udaipur

Palacio de la Ciudad
Este inmenso complejo palaciego (City Palace) consta de once palacios levantados en diversas épocas. El maharana Udai Singh II comenzó a construirlo en 1559 y desde entonces muchos gobernantes de Udaipur añadieron salones y patios hasta convertirlo en el mayor palacio-fortaleza de Rajastán, con una fachada de 244 metros de largo.
El visitante sabrá cuándo entra, pero no cuando sale ya que la sucesión de bellos patios, estancias, escaleras y corredores le hará perder un tanto la noción del tiempo y del espacio. Una visita pausada puede durar perfectamente unas tres horas.
La puerta norte o Badi Pol es el acceso principal al recinto ya que se encuentra en el mismo centro de la ciudad, a escasos 150 metros del templo de Jagdish.
Imprescindibles del palacio
El Manek Chowk es una especie de “patio de armas” desde el que se tiene una de las mejores panorámicas del palacio. Después se cruza un gran arco y se accede al City Palace Museum que da comienzo al recorrido por el interior de las dependencias palaciegas.
En esta parte norte, conocida como Palacio de los Reyes, se encuentran las zonas más atractivas del conjunto. El Baadi Mahal o Palacio del jardín es un bonito patio con más de un centenar de columnas de mármol talladas.

Pero, quizá el patio con más encanto del palacio, es el Badi Chitrashali Chowk, reconocible por las baldosas blancas y negras del centro, como si de un gran ajedrez se tratara. Este espectacular patio se usaba para bailes y fiestas reales y a ambos lados posee dos esplendidos y ornamentados miradores uno con vistas a la ciudad y otro al lago.
El patio del Pavo Real (Mor Chowk) se encuentra cubierto de una recargada decoración de incrustaciones de cristales de colores en las que destacan cinco pavos reales que le dan nombre. Era un lugar privilegiado, donde los reyes celebraban audiencias y cenas de gala.
En la parte sur del recinto encontramos el Palacio de la Reina, donde se pueden visitar las lujosas alcobas y aposentos privados de la reina, entre ellos destaca una curiosa estancia pintada en azul turquesa con un columpio.
Templo de Jagdish
El templo de Jagdish se alza como una montaña sagrada en mitad de las ruidosas callejuelas del centro de Udaipur. Una empinada escalinata, flanqueada en lo alto de dos estatuas de elefantes, da acceso a este precioso templo cubierto de relieves.

Se terminó de construir en 1651 y desde entonces ha sido un lugar de culto en activo y ese es también uno de sus mayores atractivos, ya que el extranjero puede observar a los hindúes practicar su religión.
En el interior del edificio, de escuetas dimensiones, nos llamó la atención una especie de redil central donde los creyentes se sentaban sobre una alfombra. Mientras que, sobre las columnas, aquí y allá, aparecían colgadas guirnaldas y retratos de (suponemos) algunos personajes ilustres.
El conjunto consta de un santuario central de tres pisos dedicado al dios Vishnu y a su alrededor se sitúan otros templos menores dedicados a otros tantos dioses.
El templo Jagdish es un magnífico ejemplo de arquitectura hinduista de estilo indo-ario. Merece la pena detenerse ante las preciosas tallas que cubren los templos con interminables filas de elefantes, danzarinas o soldados a caballo.

Gangour Ghat y lago Pichola
La impresionante Gangour Ghat es una construcción difícil de describir. Es un enorme pórtico con tres arcos polilobulados y estancias sobre ellos con elaboradas celosías y ventanas. Sin embargo, aún más espectacular es lo que ofrece la Gangour Ghat al otro lado, ya que son unas de las mejores vistas de Udaipur sobre el lago Pichola.
Un lugar lleno de encanto especialmente al atardecer, donde se juntan los turistas con la gente local para admirar los reflejos de la luz sobre las aguas. Dónde parejas ruborizadas se hacen selfies, otros dan de comer a las palomas y grupos de niños chapotean en el agua turbia.
Justo a su lado, el Bagore Ki Haveli es un palacete del siglo XVIII que ofrece espectáculos de danza tradicional y exposiciones.
A cinco minutos a pie de la Gangour Ghat podemos atravesar una de las partes más estrechas del lago a través de un puente (Daiji Bridge) que ofrece unas vistas excepcionales de las dos orillas.

Una de las atracciones más turísticas de Udaipur son los paseos en barcaza por el lago Pichola. Cerca de la puerta sur del Palacio de la ciudad hay varios pequeños muelles que ofrecen un recorrido por el lago con parada en una isla donde está el palacio de Jagmandir.
Otro de los placeres que ofrece la ciudad es cenar o simplemente tomar algo en algunos de los numerosos restaurantes con azotea con vistas al lago. Udaipur resulta fascinante por la noche, con miles de luces reflejadas sobre las aguas del lago.
Uno de los lugares con más encanto para cenar es la azotea del Yummy Yoga Rooftop Restaurant. Un establecimiento que además de unos platos deliciosos con vistas al lago, también ofrece habitaciones y cursos de yoga.
Otra buena opción es el restaurante Sun N Moon Cafe & Restaurant con unas terrazas con vistas espectaculares, muy cerca del templo de Jagdish.

Mercados de Udaipur
En torno al Palacio de la Ciudad y el templo de Jagdish existen docenas de tiendas destinadas a los turistas. En ellas se venden artículos como bolsos, imanes, artesanía, saris… que pueden encontrarse habitualmente en otros lugares de la India. La excepción sería quizá las postales.
En algunos de estos comercios venden preciosas tarjetas postales pintadas a mano con colores vivos y motivos típicos (parejas con trajes tradicionales, danzarinas, elefantes, tigres, pavos reales…). Una buena manera de traerse a casa una pequeña obra de arte por apenas 1 euro o 2 dos al cambio.
Udaipur ofrece numerosas calles comerciales, pero quizá la más atractiva sea la serpenteante Mochiwada Road. Tomando como punto de referencia la alta Torre del reloj o Ghantaghar se toma la calle que marcha en dirección este. Se trata en realidad de un ininterrumpido mercado de más de un kilómetro de longitud hasta llegar a las inmediaciones de la Delhi Gate, una de las antiguas puertas de la ciudad.
En realidad, las zonas están perfectamente organizadas por sectores y gremios, así por ejemplo el Bada Bazaar es la zona de venta de telas y artículos de cuero. Desde la Torre del reloj podemos ir recorriendo joyerías diminutas, tiendas de telas y saris, zapaterías y tiendas de pucheros y ollas.

Después se llega a la zona con productos de alimentación: repostería tradicional, tiendas de aperitivos fritos, especias, cestería y finalmente ya cerca de la Puerta de Delhi, ocupando una plazuela, el mercado de la fruta y la verdura.
Las tiendas de especias y los puestos de frutas son especialmente atractivos por su colorido y pueden ser muy fotogénicas. Además, en estas calles poco turísticas permite al extranjero observar el Udaipur más auténtico.
Afueras de Udaipur
Si se van a pasar varios días en la ciudad probablemente sobre tiempo para visitar algunos lugares alejados del centro. Aunque para ello será necesario contratar un taxi o un tuk tuk.
El más famoso de estos lugares es el Monsoon Palace o Palacio del Monzón, un fuerte construido en lo alto de una montaña a finales del siglo XIX. Su interior no tiene excesivo interés, pero las espléndidas vistas que se tienen de Udaipur y gran parte de los lagos que la rodean justifican llegar hasta aquí.
Otra visita curiosa son los Cenotafios de Ahar, más de 250 mausoleos construidos en honor a los maharajás de Mewar durante al menos tres siglos y medio.

La mayor parte del recinto está aparentemente cerrado al público (en 2023) e invadido por los matorrales y las malas hierbas, aunque una pequeña parte está accesible ya que es un parque público. En todo caso, por encima del muro son visibles docenas de chhatris todos bastante similares, pero de distintos tamaños.
Los turistas son poco habituales aquí y hay que tener cierta precaución ya que en el lugar vive un grupo numeroso de monos langures.
A dos pasos, el Museo Ahar muestra diversas antigüedades relacionadas con el reino Mewar y objetos encontrados en excavaciones cercanas.
Algo más lejos, al otro lado del lago Fateh Sagar encontramos otro museo, aunque de muy distinta índole. Shilpgram es un museo al aire libre que muestra distintas construcciones y casas tradicionales, así como una selección de artesanía local aderezado con un grupo de música muy dispuesto y tiendecitas de abalorios. Suele nutrirse de visitantes despistados y grupos de turistas.
En todo caso, lo mejor que se puede hacer a orillas del lago Fateh Sagar es hacer una parada en el Jhumar Restaurant, un lugar privilegiado donde degustar la cocina local adaptada a turistas y admirar las vistas del lago.

Templos Sas Bahu y Eklingji
Situados a unos 20 kilometros de Udaipur (apenas media hora de coche) se encuentran los templos Sahasra Bahu, conocidos popularmente como Sas Bahu temples.
Estos preciosos templos hindúes están alejados de las multitudes de la gran ciudad y en mitad de un paraje de extrema belleza, a la orilla del sinuoso lago Bagela.
El templo se construyó a finales del siglo X o principios del XI y se dedicó al dios Vishnu. Esta deidad hindú es habitualmente representada con cuatro, ocho o más brazos, de ahí que el nombre original del templo fuera Sahastrabahu, algo así como “el que tiene mil brazos”.
Hay dos templos principales y otros templos menores en torno suyo y aunque algunos están dañados, el estado de conservación general del conjunto, pese a su antigüedad, es excepcional.
El templo principal muestra una bonita decoración exterior con escenas de dioses, bailarinas, luchas e incluso alguna escena erótica que recuerda a los famosos templos de Khajuraho.

Sin embargo, es la exuberante portada y el impresionante interior, con un barroquismo que hubiera emocionado al mismo Churriguera el que dejará boquiabierto a cualquier viajero.
Mientras en torno al año 1000 en Europa se levantaban modestas iglesias románicas con austera decoración, los escultores hindúes demostraban una habilidad técnica extraordinaria. Columnas atiborradas de decoración vegetal, figuras ondulantes, animales fantásticos, deidades sensuales, grupos de músicos… Merece la pena contemplarlo todo sin prisa.
Apenas a tres kilómetros de allí también encontramos otra joya, construida originalmente en el siglo VIII: el templo de Eklingji. Este conjunto de templos se encuentra en activo y es muy apreciado por los fieles hindúes, por lo que la visita es muy distinta a los templos de Sas Bahu.
Un guardia custodia la entrada, y se asegura de que todos los que accedan se descalcen, además está prohibido hacer fotos en el interior del recinto.

Dónde dormir
El centro de Udaipur ofrece una variedad ingente de alojamientos desde albergues para mochileros por menos de 15 euros la noche hasta hoteles de gran lujo.
Nuestra recomendación es el Banjara Heritage un hotelito de lo más encantador y limpio en una de las calles más transitadas y céntricas de Udaipur, a dos pasos del templo de Jagdish. Las habitaciones exteriores son amplias y bonitas, pero algo ruidosas, mientras que las habitaciones interiores son muy tranquilas.
Frente al Palacio de la Ciudad encontramos una península a la que se puede llegar por dos puentes desde la Ciudad Vieja de Udaipur. Esta zona es mucho más tranquila ya que su tráfico es sensiblemente menor.
Aquí encontramos el muy recomendable Hotel Ushaan Haveli, un hotel de cierto lujo a un precio muy asequible.
Artículo escrito por David
Mapa: Qué ver en Udaipur

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