
La villa de Lastres (o Llastres en asturiano) se desparrama por la ladera de una montaña que va a dar al mar. Callejas empinadas, escaleras interminables, ni una casa construida sobre llano y una carretera que serpentea por mitad del pueblo.
No parece que un acantilado sea el lugar más adecuado para asentarse, sin embargo, resulta ser uno de los pueblos más pintorescos de Asturias y quizá de todo el país.
La abundante pesca fue la que determinó, casi con seguridad, que apareciera aquí el primer asentamiento y más tarde la instalación de varias fábricas de salazones y escabeche.

Pese a su pequeño tamaño, Lastres cuenta con numerosos alicientes para que los viajeros se desvíen de las carreteras principales y arriben hasta aquí.
En lo alto del monte hay miradores con vistas increíbles del pueblo y la costa y más abajo, entramos en su bonito casco histórico por la Calle Real que desciende hasta el puerto rodeada de palacetes nobiliarios y casas tradicionales de pescadores.
Como colofón a la visita de Lastres conviene darse un homenaje en alguno de sus restaurantes, donde sirven sabrosos platos con el mejor pescado y marisco fresco de la zona.
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Cómo llegar y aparcar en Lastres
Lastres se encuentra en el oriente de Asturias, a unos 40 kilómetros al Este de Gijón, un poco más de Oviedo y pertenece al concejo de Colunga.
Para llegar a Lastres en coche hay que tomar la autovía del Cantábrico A-8 (que circula en paralelo a la costa entre Bilbao y Lugo). Y después desviarse por la carretera comarcal AS-257. Si se va en dirección a Santander la salida correcta es la 346, mientras que si se va hacia Gijón la salida será la 337.

Resulta bastante más practico llegar al pueblo por el Oeste, ya que varios de los aparcamientos oficiales (ver mapa abajo) que hay en Lastres están en esa parte. De ese modo nos evitaremos cruzar el centro del pueblo, ya que especialmente en verano no son raros los atascos dada la tipología del pueblo. Deje el coche en un aparcamiento de las afueras y recorra a pie este precioso pueblo asturiano. No hay que intentar aparcar en cualquier hueco que encontremos, algunos de ellos están prohibidos para los no residentes.
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Breve historia
Parece ser que los romanos usaron la ensenada de Lastres como puerto para transportar los minerales que extraían en la zona.
En cualquier caso, el primer documento escrito que hace referencia a este lugar data del siglo X, en aquellos tiempos conocido como Sávata (luego Sábada), de hecho, su iglesia sigue llamándose Santa María de Sábada.
Hacia los siglos XIII y XIV varias familias de la cercana aldea de Lluces se instalaron aquí atraídos por la abundancia de pesca, creando una Cofradía de Mareantes y levantando pequeñas capillas que todavía se conservan como la de San José y la Virgen del Buen Suceso.
Los siglos XVII y XVIII fueron los de mayor esplendor de la villa, gracias a la pesca de la sardina, el bonito, la ballena y otros. El puerto lastrino acogía a gran cantidad de pequeñas embarcaciones y más de una veintena de grandes buques.

En la actualidad la pesca ocupa todavía a más de medio centenar de pescadores que siguen utilizando técnicas de pesca artesanales.
En los últimos años Lastres ha servido de escenario para varias series y películas, la más destacada fue “Doctor Mateo” (2009-2011). Esta serie se rodó íntegramente aquí y cuenta incluso con una pequeña ruta por el pueblo.
En 2014 Lastres se adhirió a la asociación de los Pueblos más bonitos de España, siendo la primera población asturiana en hacerlo.
Todo ello ha contribuido enormemente a la promoción de esta villa marinera, atrayendo a miles de turistas todos los años, especialmente en verano.

Qué ver en Lastres
Ciertamente solo la iglesia de Santa María de Sábada puede visitarse en su interior, ya que las ermitas suelen estar cerradas y las casonas nobles son de titularidad privada. El Palacio de los Vallados ha sido convertido en un hotel, aunque su interior, muy reconstruido, no tiene interés histórico.
Para completar su oferta turística Lastres quizá debiera tener un museo etnográfico o dedicado al mar en el propio casco urbano. Puesto que en la actualidad el pueblo se puede recorrer en un tranquilo paseo de dos o tres horas y suele ser una mera parada para los turistas.
Una buena opción para visitar Lastres es empezar por la parte alta del pueblo en la que está la iglesia, la ermita y el Mirador de San Roque para después descender por la Calle Real plagada de casonas nobles.
Santa María de Sábada
Los pueblos de Llastres y Lluces se disputaron a principios del siglo XVIII la ubicación de este templo. Finalmente se decidió emplazarla en Lastres, pero en su parte alta, más cercana a la población de Luces.
La iglesia destaca por sus amplios pórticos con columnas construidos, en principio, para servir de mercado cubierto, aunque nunca se usaron para ello. Santa María de Sábada posee una mezcla de estilos, con elementos barrocos y también neoclásicos como su alto campanario octogonal con cuatro balcones.

En el interior encontramos numerosas imágenes entre las que destaca un sufriente Cristo renacentista.
Junto a la iglesia pueden verse dos grandes bancos corridos de piedra en forma de media luna destinados uno para las mujeres y otro para los hombres.
Mirador de San Roque
Merece la pena subir hasta aquí, ya sea en coche o a pie, para admirar una de las vistas más magníficas de la costa asturiana.
Desde el Mirador de San Roque podemos ver, a un lado, el puerto y la escueta playa de El Escanu. Al otro lado aparece el pueblo, en primer término, el Barrio de los Balleneros y el de La Nansa con sus casitas bajas apelotonadas. Después como escalonado aparecen las casas más altas y modernas a los lados de la carretera que zigzaguea subiendo la montaña.
En días despejados, puede verse muchos kilómetros de la línea de costa hacia el oriente asturiano, la cercana playa de La Griega y más allá hasta casi la localidad de Ribadesella.
Este lugar se utilizó antaño como atalaya para divisar a las ballenas que se acercaban a la costa. Cuando el vigía localizaba algún cetáceo hacía tocar la campana de la Ermita de San Roque, situada aquí también para alertar a los pescadores de ballenas.

Dentro de la capilla pueden verse algunos ex votos de cera con forma de piernas, cabezas o pies para pedir al santo la curación de enfermedades.
A parte de la ermita, en San Roque también hay un restaurante, un aparcamiento y una zona recreativa con mesas y sillas.
Calle Real
Antes de descender la Calle Real, los que disfrutaran con la serie de “Doctor Mateo” pueden acercarse a contemplar la fachada de la casa del doctor, situada en una bonita calleja sin salida.
Conviene descender la Calle Real con los ojos bien abiertos y mirando a ambos lados para no perderse ninguna casona o rincón, ya que atraviesa los barrios más pintorescos de Lastres.
En lo alto de esta calle está la Casona de la Familia Victorero, del siglo XVIII. Esta familia fue una de las más ilustres de la localidad, dueña de una fábrica de tabaco que dio trabajo a muchos lastrinos.
Bajando la Calle Real llegamos hasta la Casa de los Robledo con un gran escudo familiar en la fachada. También se la llamó Casa Cuartel porque tuvo esa función durante la invasión francesa.
Junto a la Calle Real hay una plazuela dominada por la robusta Torre del reloj, levantada originalmente en el siglo XV como torre vigía para alertar de los posibles ataques piratas.
En 1751 la familia Robledo reconstruyó la torre añadiéndole un gran reloj y adosado a ella levantó también una escuela para los niños del pueblo.

Siguiendo la Calle Real entramos en el Barrio de los Balleneros, el núcleo original y también el más pintoresco de la villa de Llastres.
Aquí podremos ver magníficos ejemplos de arquitectura tradicional, con casas de tres alturas. La parte baja estaba destinada a la bodega o almacén, mientras que en los pisos superiores estaba la vivienda. Son especialmente bonitas las conocidas como casas con corredor llamadas así por su larga balconada orientada al sur o el este. De hecho, las casas del otro lado de la calle no cuentan con balcones, ya que tienen una orientación con mucho menos luz.
Junto al Barrio los Balleneros encontramos el encantador Barrio de la Nansa, conocido así por un antiguo bar de ese nombre, donde se congregaban los pescadores. Por allí, medio escondida junto a una calleja con escaleras descubrimos la Capilla del Buen Suceso, una diminuta ermita plagada de vírgenes, santos y elementos marineros.
Un poco más abajo, no hay que perderse el Mirador de la Fragua desde donde se tiene una bonita vista del puerto, la playa y las casas cercanas.

Qué más ver en Lastres y alrededores
Una vez se ha paseado por la encantadora Calle Real, lo más indicado es dejarse llevar, subiendo o bajando por las ásperas pendientes y escaleras hasta donde nos lleve el azar. En algún momento llegaremos hasta la carretera, que por alguna extraña razón recibe varios nombres a su paso por el pueblo (Calle San Antonio, el Cristo, el Sol…).
Si hubiera que elegir un centro del pueblo, en un lugar de orografía tan intrincada, quizá fuera el ensanchamiento (no puede llamarse plaza) que se produce en el cruce de la Calle San Antonio con la Bajada al Puerto. En este lugar encontramos muchos de los servicios con los que cuenta Lastres: varios bares, una parada de autobús, un banco, una farmacia y una panadería.
En todo caso, hay que subir un poco la carretera para llegar a un lugar muy interesante, justo donde se sitúa la Oficina de turismo de Lastres. Se trata de una curva cerradísima en la que resulta todo un espectáculo ver la gran habilidad de los conductores de autobuses y camiones para trazarla.

Allí también podemos contemplar uno de los símbolos del pueblo, la bonita escultura conocida como La sardinera, homenaje a las vendedoras de pescado del pueblo. Y un poco más allá, una de las casonas más imponentes de la zona: la Casa de Don Pedro Suerpérez, un magnífico ejemplo del barroco popular del siglo XVIII.
Finalmente se puede bajar a la Playa de El Escanu y echar un vistazo por el puerto, donde encontramos algunos de los mejores restaurantes de Lastres.
Sobre una colina a unos 4 kilómetros al sur del pueblo se asienta el Museo del Jurásico de Asturias (MUJA), una visita muy atractiva si se viaja con niños.
No es casual su situación aquí, ya que la costa comprendida entre Gijón y Ribadesella cuenta con numerosos restos óseos y huellas de dinosaurios.
El curioso edificio, con forma de huella de reptil, está rodeado por un hermoso jardín salpicado con una veintena de réplicas de dinosaurios de tamaño real. En el interior se puede ver una interesante colección de fósiles, esqueletos y demás salas didácticas de épocas antediluvianas. Además, es posible reservar visitas guiadas de una hora a un precio muy asequible.

Muy cerca del Museo del Jurásico hay dos playas más la de Lastres y la playa de La Griega, una de las más apreciadas del oriente de Asturias.
Dónde comer en Lastres
Lo cierto, es que los mejores restaurantes de Lastres se concentran en los pocos metros que separan el puerto de la Calle San Antonio (ver mapa). El Restaurante La Rula que es como se conoce a las lonjas de pescado en esta zona se sitúa en el mismo puerto.
Subiendo unos metros la calle en paralelo a la playa nos topamos con el Restaurante El Escanu, que toma el nombre de la playa que hay a sus pies. Se trata de un restaurante sencillo, muy recomendable, con buenos platos de pescado en el que merece la pena dejarse aconsejar por los camareros. Tiene además una pequeña terraza con vistas.

Un poco más allá, el Hotel Restaurante Casa Eutimio es posiblemente el establecimiento con más clase de la localidad. Con platos muy elaborados a un precio también más elevado que el resto.
También es muy apreciado en Restaurante El Cafetín, situado en una calleja algo recóndita, pero que destaca por sus excelentes arroces con bogavante, navajas, zamburiñas y demás delicias del mar.
En lo alto del monte junto al Mirador de San Roque también conviene reseñar el Restaurante el Mirador, con una carta amplia y un comedor con cristaleras con unas vistas espectaculares.
Donde alojarse
Para los que busquen la comodidad de un hotel, la mejor opción es posiblemente el Hotel Eutimio, que dispone de acogedoras habitaciones y situado a apenas unos pasos de la playa.
Si se viaja en grupo es mejor reservar un apartamento. La Casina del Penayu es un alojamiento espectacular, con vistas al puerto y con 3 dormitorios. Perfecto para cinco o seis personas.
Mapa: Qué ver en Lastres

Asturias y Cantabria:
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Asturias:
Lastres
Oviedo prerrománico
Proaza y Bandujo
Ribadesella
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Cantabria:
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