La Senda del Oso y su patrimonio histórico y etnográfico son sus mayores atractivos
Paisaje cerca de la localidad de San Martín

Paisaje cerca de la localidad de San Martín

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El concejo de Teverga (concello de Teberga en asturiano) se sitúa en el centro-sur del principado de Asturias, lindando con la provincia de León.

Teverga se halla encajonado entre imponentes desfiladeros al norte y las altas montañas de la Cordillera Cantábrica al sur, con montes que rozan los 2000 metros. Todo ello hace que sólo unas pocas estrechas carreteras comarcales comuniquen este concello con otros territorios.

Este relativo aislamiento ha permitido preservar un entorno tan agreste como idílico, salpicado de pueblos con encanto y un ingente patrimonio rural y artístico. Entre sus atractivos más evidentes destaca la espléndida Colegiata de Teverga, sus numerosos hórreos centenarios y una gastronomía magnífica.

Claustro de maderay piedra de la Colegiata de San Pedro de Teverga

Claustro de madera y columnas de piedra de la Colegiata de San Pedro de Teverga

Teverga es además un lugar perfecto para realizar rutas en la naturaleza y practicar la escalada, no en vano, el extenso Parque Natural de las Ubiñas-la Mesa engloba por completo este concejo y parte de otros dos.

Esto puede dar una idea de la belleza de sus paisajes poblados de bosques vírgenes, montañas majestuosas y riachuelos cristalinos.

Como ir a Teverga

Las localidades más importantes de Teverga se encuentran en el noreste del concello, muy próximas entre sí.
Su capital es La Plaza, donde se ubica el monumento más preminente del concejo, la colegiata de San Pedro. A dos pasos, literalmente, el pueblo de San Martín bulle de actividad con sus excelentes restaurantes y tiendas.

Ambas localidades son el verdadero centro administrativo y comercial de Teverga. Allí encontramos el Ayuntamiento de Teverga y la oficina de turismo.
Por su parte Entrago se halla a un kilómetro más al norte, conocido por su camping y sus empresas de turismo activo.

Calle principal de San Martín

Calle principal de San Martín

Desde Oviedo distan apenas 42 kilómetros hasta la localidad de La Plaza, por la AS-228, una carretera estrecha y sinuosa que marcha paralela al río Trubia y su afluente el Teverga. La carretera se adentra entre algunos de los desfiladeros más bellos de Asturias, a menudo, a pocos metros de la conocida Senda del Oso.

Si se desea llegar hasta aquí en transporte público, es posible tomando uno de los autocares de la empresa Pullmans Llaneza en la estación de autobuses de Oviedo. Tienen cuatro conexiones los días laborables y tres en fin de semana y tardan en torno a una hora en llegar, ya que se detienen en todos los pueblos.

La ciudad de León se encuentra a poco más de 100 kilómetros del centro administrativo de Teverga y para llegar hay que atravesar el mítico puerto de Ventana que separa Castilla y León de Asturias.

El macizo rocoso de Peña Sobia se alza sobre el oriente de Teverga

El macizo rocoso de Peña Sobia se alza sobre el oriente de Teverga

Por el Oeste, Teverga limita con el concello de Somiedo y su Parque natural, bien conocido por tener una de las mayores poblaciones de oso pardo cantábrico.

Un poco de historia

Prehistoria

Repartidos por el concello se han encontrado importantes vestigios prehistóricos, entre ellos diversos túmulos funerarios.

Aunque lo más relevante son las pinturas rupestres del abrigo de Fresnedo, de una época a caballo entre la Edad de Bronce y la del Hierro. En esta cueva se descubrieron más de medio centenar de pinturas esquemáticas que representaban principalmente cabras montesas y figuras humanas.

Para poner en valor el patrimonio prehistórico asturiano, en 2007 se inauguró a pocos kilómetros del pueblo de Fresnedo el Parque de la Prehistoria.
Época Romana

El Camín Real de Teberga atraviesa bosques frondosos

El Camín Real de Teberga atraviesa bosques frondosos

En Teverga todavía se conservan algunos tramos de la calzada romana que estos construyeron para conectar la meseta con las regiones al norte de la cordillera cantábrica. Los romanos utilizaron esta calzada no solo como ruta para la conquista de la región sino también para favorecer el comercio.

Esta vía se conoce como Camín Real de la Mesa y era, en realidad, una prolongación de la Ruta de la Plata desde la importante ciudad romana de Asturica Augusta (actual Astorga).

Este sendero ancestral atraviesa casi una docena de concellos asturianos y en Teverga tuvo distintos ramales secundarios. Hoy muchos de estos antiguos caminos se han reconvertido en vías verde muy concurridas por senderistas y ciclistas.

Edad Media

Parece ser, que posteriormente el Camín Real de la Mesa fue también utilizado por los musulmanes para perpetrar sus temidas razzias en territorio cristiano. De hecho, hay pruebas documentales que atestiguan que existían varias fortalezas en el concello.

Canecillos con cabezas de animales de la Colegiata de San Pedro (siglo XI)

Canecillos con cabezas de animales de la Colegiata de San Pedro (siglo XI)

Actualmente sólo se conservan las ruinas del castillo de Alesga y algunas torres medievales como la de Entrago. Aunque el patrimonio más destacable de este periodo es la preciosa Colegiata de San Pedro de Teverga de estilo románico.

Hacia el siglo XI, Teverga se convirtió en un concejo de Obispalía y quedó bajo el poder eclesiástico de la iglesia de San Salvador de Oviedo.

La dependencia de Teverga a la iglesia ovetense se prolongó hasta el siglo XVI. Sin embargo, el concello mantiene en su blasón la cruz de los ángeles símbolo de Oviedo, una joya prerrománica que se custodia en la Cámara santa de la catedral.

En el año 1033 el rey Bermudo III concedió grandes privilegios a las aldeas de Páramo, La Focella y Villa de Sub situadas en un valle casi remoto limítrofe con León.

La aldea de La Focella perteneció al territorio de ‘El Privilegio’

La aldea de La Focella perteneció al territorio de ‘El Privilegio’

Este pequeño territorio se conoció como ‘El Privilegio’ y está considerada una de las corporaciones nobiliarias más antiguas de España. De hecho, mantuvo su autonomía hasta bien entrado el siglo XIX que pasó a formar parte del concejo de Teverga.

Siglos XIX-XX

Durante la Guerra de independencia las gentes de Teverga crearon verdaderas guerrillas en enclaves estratégicos logrando expulsar a las tropas francesas.

Pero fueron las minas de hierro y carbón las que cambiarían la vida de los teverganos. La primera concesión minera en Teverga se adjudicó en 1876 y apenas unos años después se comenzó a construir la vía férrea del conocido como tren minero. Este partía de Entrago, al norte de Teverga y llegaba hasta Trubia, 30 kilómetros más al norte, ya en el concejo de Oviedo.

Amanecer en la Senda del Oso frente al desfiladero de de Valdecerezales

Amanecer en la Senda del Oso frente al desfiladero de de Valdecerezales

La Sociedad Anónima Minas de Teverga se constituyó en otoño de 1900 y supuso un verdadero impulso en la economía local, ya que llegó a emplear a más de 800 personas. Teverga vivió un periodo de prosperidad y hacia el año 1920 la población de Teverga sobrepasaba las 6000 personas (actualmente ronda los 2000 habitantes).

Tras el estallido de la Guerra civil de 1936 Teverga, como la mayor parte de la cornisa cantábrica, quedó enclavada en zona republicana. Sin embargo, las tropas ‘nacionales’ avanzaron desde el sur por el puerto de Ventana y se hicieron con el control de la región en octubre del 37.

La represión fue dura y algunos republicanos, los conocidos como ‘fugaos’ se refugiaron en el monte.

Tras la guerra, se creó Hulleras e Industrias S.A. (HULLASA) que sería la continuadora de la antigua sociedad minera.

Sin embargo, en la segunda mitad del siglo pasado la explotación minera en Teverga entró en serio declive. El tren minero dejó de utilizarse en los años sesenta y finalmente el último pozo de HULLASA se cerró en 1995.

Antiguas naves del ferrocarril minero (Entrago)

Antiguas naves del ferrocarril minero (Entrago)

Teverga hoy

En la actualidad más de la mitad de la población se dedica a la ganadería, especialmente a la cría de ganado vacuno de la raza Asturiana de los Valles. También pueden verse algunas explotaciones apícolas, debidamente protegidas con vallas electrificadas para evitar el saqueo de los osos pardos que merodean por los bosques cercanos.

La agricultura se destina principalmente al autoconsumo y los mercados locales. En todo caso, es fácil encontrar hórreos y paneras antiguos en las aldeas de Teverga, destinados todavía a almacenar fundamentalmente maíz y otras frutas y hortalizas.

El sector turístico, por su parte, está creciendo rápidamente en los últimos años espoleado, entre otras cosas, por el atractivo de la Senda del Oso, una vía verde bellísima que discurre por el trazado del antiguo tren minero.

Rebaño de vacas de la raza Asturiana de los Valles

Rebaño de vacas de la raza Asturiana de los Valles

Qué ver en Teverga

Colegiata de San Pedro

La Visita a este monumento tevergano resulta imprescindible, ya que posee una belleza atemporal, en especial sus capiteles, que trasciende la simple visión de una iglesia antigua.

Su origen se remonta al siglo noveno, cuando se construyó en Teverga un monasterio benedictino. Y no fue hasta principios del siglo XII que se fundó la colegiata de San Pedro, siendo un ejemplo perfecto de la transición del prerrománico asturiano al románico primitivo.

Del estilo prerrománico mantiene su ábside de cabecera recta y sus espacios angostos de tres naves, sin embargo, es palpable ya su evolución al románico, entre otras cosas, por la temática de sus capiteles.

La Colegiata de San Pedro de Teverga uno de los edificios románicos más bellos de Asturias

La Colegiata de San Pedro de Teverga uno de los edificios románicos más bellos de Asturias

La colegiata de San Pedro de Teverga posee un importante carácter simbólico. El vestíbulo oscuro, de baja altura y con relieves toscos estaba destinado a los penitentes y pecadores. A través de un arco se llegaba a la iglesia, más luminosa y con bóvedas más altas en las que los creyentes podían encontrar unas columnas rematadas en unos preciosos capiteles.

Estos muestran una pléyade de personajes tallados con sencillez y delicadeza que poseen una gran fuerza expresiva. Un jinete a caballo, un hombre orante, otro con cabeza de oso, animales, guerreros y monstruos.

En su parte exterior la colegiata presenta también toda una hermosa hilera de canecillos bajo el alero del tejado, donde están representados las especies más representativas de la fauna local (osos, lobos, corzos, gatos monteses, ciervos…).

El resto del conjunto eclesiástico es de construcción bastante posterior, tanto la robusta torre como el hermoso y desvencijado claustro. Éste tiene una atípica forma rectangular y conserva todavía gran parte de las vigas y tablones de madera originales, aunque seriamente deteriorados.

Uno de los espléndidos capiteles románicos de la Colegiata de Teverga

Uno de los espléndidos capiteles románicos de la Colegiata de Teverga

En uno de sus extremos, la sacristía alberga un pequeño museo con tallas de santos y las famosas momias del Marqués de Valdecarzana y su hijo.

La visita a la colegiata se realiza de la mano de Rosa, la encantadora guía local y es conveniente reservarla con antelación.

Otras iglesias de Teverga

Además de la colegiata existen otros templos cristianos de interés en Teverga.

La iglesia de Santa María de Villanueva es otra construcción románica del mismo periodo. Su aspecto exterior muy reformado esconde, sin embargo, un interior muy atractivo, especialmente por sus capiteles y su pila bautismal. Se encuentra en la pequeña localidad de Villanueva a escasos 4 kilómetros de La Plaza.

Ermita en ruinas y hórreo en Monteciello

Ermita en ruinas y hórreo en la aldea de Monteciello

La venerada virgen de la Asunción de Cébrano, patrona de Teverga, se guarda en el santuario homónimo, una iglesia de origen ancestral pero muy restaurada. El santuario se halla en un enclave de gran belleza, a los pies de la imponente peña Sobia, el macizo rocoso que separa los concejos de Teverga y Quirós.

A apenas dos kilómetros del Santuario, encontramos la diminuta y humilde ermita de la Virgen de Lourdes en la aldea de Monteciello. Lamentablemente su estado es ruinoso y amenaza con derrumbarse si no se rehabilita pronto.

La senda del Oso

Esta vía verde, una de más bellas del norte de España, aprovecha el trazado ferroviario del antiguo tren minero atravesando desfiladeros, túneles y bosques.

Este ferrocarril partía desde Entrago, donde todavía pueden verse los antiguos hangares de la estación. Estos se conocen como las naves del Pradacón y hoy están ocupadas por empresas de alquiler de bicicletas.

La localidad de Entrago situada entre montañas

La localidad de Entrago situada entre montañas

Muy cerca del Área de servicios y camping de Entrago las paredes verticales del desfiladero de Valdecerezales vigilan imponentes el camino, mientras algunos escaladores trepan por la montaña.

Una de las mejores maneras de recorrer la Senda del Oso es indudablemente en bicicleta. Los 20 kilómetros de la ruta principal entre Entrago y Tuñón son llanos (con ligera pendiente descendente), con buen firme y asequibles para toda la familia. Aunque si se desea disfrutar del paisaje con tranquilidad y pararse a hacer fotografías es aconsejable realizar el trayecto a pie.

Esta ruta parte del norte de Teverga y atraviesa también los concellos de Proaza y Santo Adriano, con otro ramal en Quirós.

Desde Entrago en dirección sur hay otro tramo de la Senda del Oso de 8,8 km que llega hasta la Cueva Huerta. Este trecho toma el antiguo trazado del Camín Real de Teberga y resulta mucho menos concurrido por su mayor dificultad. El camino pronto deja de estar asfaltado y se convierte en un camino pedregoso en pendiente entre frondosos bosques de robles y avellanos.

el Camín Real de Teberga es el tramo más meridional de la Senda del Oso

El Camín Real de Teberga es el tramo más meridional de la Senda del Oso

Parque de la Prehistoria y Cueva Huerta

El parque de la Prehistoria es otro de los grandes atractivos turísticos de Teverga y se encuentra precisamente junto a la Senda del Oso.
Se trata de un proyecto museístico original que cuenta con tres edificios modernos integrados en el paisaje.

Destaca la Galería, un centro de interpretación que, a través de maquetas, audiovisuales, dibujos y mapas realiza un recorrido didáctico por el arte prehistórico. Mientras que, en otro edificio, se muestran fieles réplicas de las pinturas de cuevas asturianas (Tito Bustillo y Candamo) y de la cueva de Niaux en Francia.

Para completar el contexto histórico en el exterior hay varios cercados que albergan un puñado de especies animales que convivieron con aquellos primeros hombres (bisontes europeos, uros, caballos de Przewalski…)

El raro bisonte europeo está presente en uno de los cercados del Parque de la Prehistoria

El raro bisonte europeo está presente en uno de los cercados del Parque de la Prehistoria

No muy lejos del Parque de la Prehistoria y del Abrigo de Fresnedo y sus pinturas, se halla la Cueva Huerta, una de las cavidades naturales más extensas y espectaculares de Asturias. En el año 2002 fue declarada Monumento natural por la singularidad de sus formaciones geológicas y también por albergar una importante colonia de murciélagos.

Parte de sus casi 15 kilómetros de galerías son visitables y su entrada principal se halla a 650 metros sobre el río Páramo.

La Focella

La Focella o La Foceicha (en asturiano) es, sin duda, una de las aldeas más bonitas de Teverga. No sólo por el encanto de sus casas, hórreos y callejas empinadas, sino también por su entorno privilegiado.

Uno de los bonitos hórreos de La Focella

Uno de los bonitos hórreos de La Focella (La Foceicha en asturiano)

En época de lluvias y tras el deshielo la pequeña hondonada que hay junto al pueblo se rellena formando una bonita laguna estacional y ofrece una estampa idílica.

La Focella perdida entre montañas y prados verdes, se asienta en uno de los valles más recónditos de esta parte de Asturias. Un aislamiento que probablemente favoreció la conservación de un conjunto de hórreos único en la región y que salpican cada calle de la localidad.

Merece la pena detenerse ante estos atávicos graneros de madera y comprobar que son estructuras más complejas de lo esperado. Los hórreos y paneras están construidos con docenas de piezas distintas creadas especificadamente para una función determinada.

Junto a los hórreos destaca también la bonita parroquia de Santa María de Focella, edificada en piedra y con la espadaña de su campanario visible a lo lejos.
Aunque La Foceicha sea una aldea que no llega a los 20 habitantes censados, en temporada vacacional multiplica su población. De hecho, la mayoría de sus casas se encuentran cuidadas y en buen estado, incluso cuenta con una casa rural.

Vista de La Focella donde se aprecia la depresión donde se forma una laguna estacional

Vista de La Focella donde se aprecia la depresión donde se forma una laguna estacional

Durante siglos La Focella perteneció al pequeño territorio autónomo de ‘El privilegio’ junto a las parroquias de Páramo y Villa de Sub.

Para los amantes de la arquitectura popular, sin duda, merecerá la pena visitar también la aldea de Bandujo, en el concello limítrofe de Proaza. Este precioso pueblo de montaña conserva otro conjunto impresionante de hórreos centenarios, así como una torre medieval.

Arquitectura tradicional o popular

Contrariamente a lo que pudiera parecer los hórreos y paneras (una especie de hórreo más alargado) no son unos rudimentarios graneros de madera.

Su construcción distaba de ser sencilla y cada pieza, cada tablón quedaba perfectamente ensamblado a los demás sin necesidad de usar clavos ni argamasa.

La función básica de los hórreos era evitar que las ratas y demás alimañas pudieran acercarse a la cosecha, mediante la elevación de la construcción con pegoyos(pilares) y sobre ellos unas piezas llamadas muelas imposibles de sortear.
Otra característica básica es que por muy abrupto que fuera el terreno, el hórreo debía quedar perfectamente horizontal, para evitar que la humedad se acumulase en una zona.

Panera a la entrada de la localidad de Sobrevilla

Panera a la entrada de la localidad de Sobrevilla

Eran construidos por grupos de artesanos y ebanistas de gran destreza especializados en construirlos. Para ello utilizaban solamente madera de calidad de roble o castaño, capaz de soportar el riguroso clima de la montaña asturiana.

Los artesanos eran contratados, a menudo, por varios vecinos que de este modo compartían el hórreo. De ahí que en el exterior puedan verse varias puertas y el interior se encuentre compartimentado.

Este, sin embargo, es uno de los problemas a los que se enfrentan estas joyas de la arquitectura popular, ya que al tener varios propietarios es muy difícil acordar años después el restaurarlos. Y por ello a menudo los encontramos desvencijados y con un cierto aire de abandono.

Se han catalogado más de 400 hórreos y paneras en el concello de Teberga. Algunas tan impresionantes como la panera de Sobrevilla de ocho pegollos (pilares), una de las más grandes de la zona.

Uno de los bonitos hórreos de La Focella (Teverga)

Uno de los bonitos hórreos de La Focella (Teverga)

Pero en Teverga podemos encontrar otras muestras de arquitectura tradicional:
Los teitos son unas cabañas de piedra, de planta cuadrada o rectangular y con una cubierta vegetal o de tejas. Mientras que los corros poseen una estructura circular, eran edificados en piedra y usados por los pastores para guarecerse.

Se conservan interesantes brañas (pastos) con teitos en el entorno de la aldea de Tuiza, en los límites con el concello de Somiedo.

Todas estas muestras de arquitectura popular tienen una gran importancia etnográfica y nos hablan del legado de generaciones pasadas. Es necesario por tanto que se ponga en valor y se proteja este magnífico patrimonio tevergano.

Dónde comer y dormir en Teverga

La gastronomía tevergana goza de merecida fama en la zona gracias al uso de productos de primera calidad. Destacan sobre todo los guisos de carne de ternera o caza como el jabalí, pero también distintas variedades de fabada y el pote tevergano. La repostería es otro de sus fuertes en especial los borrachinos o la tarta de avellanas aquí llamada colineta.

Habitación del Hotel rural La Posta Del Camín Real

Habitación del Hotel rural La Posta Del Camín Real

En La Plaza es muy recomendable el restaurante La Chabola un establecimiento rústico y agradable con una amplia terraza. No hay que dejar escapar su tarta de queso.

En San Martín Casa Laureano es toda una institución y es apreciado tanto por los lugareños como los turistas. Las raciones son tan sabrosas como abundantes.

El mejor alojamiento de la zona bien podría ser el Hotel La Posta Del Camín Real. Dispone de habitaciones rústicas y acogedoras con vistas a la Colegiata de Teverga.

Si se desea estar perdido en la montaña quizá sea preferible el Hotel Rural Alesga, muy cerca del Parque Prehistórico de Teverga.

Mapa: Qué ver en Teverga

Con Rosa la espléndida guía de la Colegiata de Teverga

Con Rosa la espléndida guía de la Colegiata de Teverga

Enlaces de interés:
Turismo Asturias
Oficina de turismo de Teverga
Senda del Oso

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